Parte II · Documento 41
Aspectos físicos del universo local
41:0.1EL fenómeno espacial característico que distingue cada creación local de todas las demás es la presencia del Espíritu Creativo. Todo Nebadon está ciertamente impregnado por la presencia espacial de la Ministra Divina de Salvington, y esa presencia termina, con la misma certeza, en los límites exteriores de nuestro universo local. Lo que está impregnado por nuestro Espíritu Madre del universo local es Nebadon; lo que se extiende más allá de su presencia espacial está fuera de Nebadon y forma las regiones espaciales extranebadónicas del superuniverso de Orvonton—otros universos locales.
41:0.2Aunque la organización administrativa del gran universo revela una división bien definida entre los gobiernos del universo central, de los superuniversos y de los universos locales, y aunque estas divisiones tienen un paralelo astronómico en la separación espacial de Havona y los siete superuniversos, no existen líneas tan claras de demarcación física que delimiten las creaciones locales. Incluso los sectores mayores y menores de Orvonton son (para nosotros) claramente distinguibles, pero no es tan fácil identificar los límites físicos de los universos locales. Esto se debe a que estas creaciones locales están organizadas administrativamente de acuerdo con ciertos principios creativos que rigen la segmentación de la carga total de energía de un superuniverso, mientras que sus componentes físicos, las esferas del espacio —soles, islas oscuras, planetas, etc.—, tienen su origen principalmente en las nebulosas, y estas hacen su aparición astronómica de acuerdo con ciertos planes precreativos (trascendentales) de los Arquitectos del Universo Maestro.
41:0.3Una o más —incluso muchas— de estas nebulosas pueden estar comprendidas dentro del dominio de un solo universo local, tal como Nebadon se ensambló físicamente a partir de la progenie estelar y planetaria de Andronover y de otras nebulosas. Las esferas de Nebadon tienen ascendencias nebulares diversas, pero todas tenían cierto mínimo común de movimiento espacial, que los esfuerzos inteligentes de los directores del poder ajustaron de tal modo que produjeron nuestra agregación actual de cuerpos espaciales, los cuales viajan juntos como una unidad contigua a lo largo de las órbitas del superuniverso.
41:0.4Tal es la constitución de la nube estelar local de Nebadon, que hoy gira en una órbita cada vez más estable alrededor del centro de Sagitario de ese sector menor de Orvonton al que pertenece nuestra creación local.
1. Los Centros del Poder de Nebadon
41:1.1Las nebulosas espirales y de otros tipos, ruedas madre de las esferas del espacio, son iniciadas por los organizadores de la fuerza del Paraíso; y tras la evolución nebular de la respuesta a la gravedad, estos son reemplazados en la función superuniversal por los centros del poder y los controladores físicos, que asumen entonces la plena responsabilidad de dirigir la evolución física de las generaciones siguientes de progenie estelar y planetaria. Esta supervisión física del preuniverso de Nebadon se coordinó de inmediato, a la llegada de nuestro Hijo Creador, con su plan de organización del universo. Dentro del dominio de este Hijo de Dios del Paraíso, los Centros Supremos del Poder y los Controladores Físicos Maestros colaboraron con los Supervisores del Poder Morontial, que aparecieron más tarde, y con otros, para producir ese vasto complejo de líneas de comunicación, circuitos de energía y vías de poder que une firmemente los múltiples cuerpos espaciales de Nebadon en una sola unidad administrativa integrada.
41:1.2Cien Centros Supremos del Poder del cuarto orden están asignados permanentemente a nuestro universo local. Estos seres reciben las líneas entrantes de poder de los centros del tercer orden de Uversa y retransmiten los circuitos reducidos y modificados a los centros del poder de nuestras constelaciones y sistemas. Estos centros del poder, en asociación, funcionan para producir el sistema viviente de control y de igualación que opera para mantener el equilibrio y la distribución de energías que de otro modo serían fluctuantes y variables. Sin embargo, los centros del poder no se ocupan de las convulsiones energéticas pasajeras y locales, como las manchas solares y las perturbaciones eléctricas de los sistemas; la luz y la electricidad no son las energías básicas del espacio; son manifestaciones secundarias y subsidiarias.
41:1.3Los cien centros de los universos locales están estacionados en Salvington, donde funcionan en el centro energético exacto de esa esfera. Las esferas arquitectónicas, como Salvington, Edentia y Jerusem, se iluminan, se calientan y reciben energía por métodos que las hacen completamente independientes de los soles del espacio. Estas esferas fueron construidas —hechas por encargo— por los centros del poder y los controladores físicos, y fueron diseñadas para ejercer una poderosa influencia sobre la distribución de la energía. Al basar sus actividades en estos puntos focales de control de la energía, los centros del poder, mediante sus presencias vivientes, direccionan y canalizan las energías físicas del espacio. Y estos circuitos de energía son básicos para todos los fenómenos físico-materiales y morontial-espirituales.
41:1.4Diez Centros Supremos del Poder del quinto orden están asignados a cada una de las subdivisiones primarias de Nebadon, las cien constelaciones. En Norlatiadek, la constelación de ustedes, no están estacionados en la esfera sede, sino que se sitúan en el centro del enorme sistema estelar que constituye el núcleo físico de la constelación. En Edentia hay diez controladores mecánicos asociados y diez frandalanks que están en enlace perfecto y constante con los centros del poder cercanos.
41:1.5Un Centro Supremo del Poder del sexto orden está estacionado en el foco exacto de gravedad de cada sistema local. En el sistema de Satania, el centro del poder asignado ocupa una isla oscura del espacio situada en el centro astronómico del sistema. Muchas de estas islas oscuras son vastas dinamos que movilizan y direccionan ciertas energías del espacio, y el Centro del Poder de Satania utiliza con eficacia estas circunstancias naturales; su masa viviente funciona como enlace con los centros superiores y dirige las corrientes de poder más materializado hacia los Controladores Físicos Maestros de los planetas evolutivos del espacio.
2. Los controladores físicos de Satania
41:2.1Los Controladores Físicos Maestros prestan servicio junto con los centros del poder a lo largo de todo el gran universo, pero sus funciones se entienden con más facilidad en un sistema local, como Satania. Entre los cien sistemas locales que integran la organización administrativa de la constelación de Norlatiadek se cuenta Satania, cuyos vecinos inmediatos son los sistemas de Sandmatia, Assuntia, Porogia, Sortoria, Rantulia y Glantonia. En muchos aspectos los sistemas de Norlatiadek difieren unos de otros; no obstante, todos son, de forma muy parecida a Satania, evolutivos y progresivos.
41:2.2Más de siete mil agrupaciones astronómicas, o sistemas físicos, componen la propia Satania, y solo unas pocas de ellas tuvieron un origen semejante al de su sistema solar. El centro astronómico de Satania lo constituye una enorme isla oscura del espacio que, junto con las esferas que la acompañan, se halla a poca distancia de la sede del gobierno del sistema.
41:2.3Salvo por la presencia del centro del poder asignado, la supervisión de todo el sistema de energía física de Satania se centra en Jerusem. Un Controlador Físico Maestro, estacionado en esta esfera sede, trabaja en coordinación con el centro del poder del sistema, sirviendo como jefe de enlace de los inspectores del poder con sede en Jerusem y funcionando en todo el sistema local.
41:2.4La circuitación y la canalización de la energía están supervisadas por los quinientos mil manipuladores de energía vivientes e inteligentes que se encuentran dispersos por toda Satania. Mediante la acción de estos controladores físicos, los centros del poder supervisores tienen un control completo y perfecto de la mayoría de las energías básicas del espacio, incluidas las emanaciones de los orbes muy calientes y de las esferas oscuras cargadas de energía. Este grupo de entidades vivientes puede movilizar, transformar, transmutar, manipular y transmitir casi todas las energías físicas del espacio organizado.
41:2.5La vida tiene una capacidad inherente para movilizar y transmutar la energía universal. Ustedes conocen la acción de la vida vegetal que transforma la energía material de la luz en las variadas manifestaciones del reino vegetal. También saben algo del método por el cual esta energía vegetativa puede convertirse en los fenómenos de las actividades animales, pero no saben prácticamente nada de la técnica de los directores del poder y de los controladores físicos, que están dotados de la capacidad de movilizar, transformar, direccionar y concentrar las múltiples energías del espacio.
41:2.6Estos seres de los dominios de la energía no se ocupan directamente de la energía como factor componente de las criaturas vivientes, ni siquiera del dominio de la química fisiológica. A veces se ocupan de los preliminares físicos de la vida, de la elaboración de aquellos sistemas de energía que pueden servir como vehículos físicos para las energías vivientes de los organismos materiales elementales. En cierto modo, los controladores físicos están relacionados con las manifestaciones previtales de la energía material del mismo modo que los espíritus ayudantes de la mente se ocupan de las funciones preespirituales de la mente material.
41:2.7Estas criaturas inteligentes de control del poder y de dirección de la energía deben ajustar su técnica en cada esfera de acuerdo con la constitución física y la arquitectura de ese planeta. Utilizan infaliblemente los cálculos y las deducciones de sus respectivos equipos de físicos y de otros asesores técnicos acerca de la influencia local de los soles muy calientes y de otros tipos de estrellas supercargadas. Incluso hay que tener en cuenta a los enormes gigantes oscuros y fríos del espacio y a las nubes pululantes de polvo estelar; todas estas cosas materiales intervienen en los problemas prácticos de la manipulación de la energía.
41:2.8La supervisión del poder-energía de los mundos habitados evolutivos es responsabilidad de los Controladores Físicos Maestros, pero estos seres no son responsables de todo comportamiento anómalo de la energía en Urantia. Hay varias razones para estas perturbaciones, algunas de las cuales están fuera del dominio y del control de los custodios físicos. Urantia se encuentra en las líneas de energías tremendas, un pequeño planeta en el circuito de masas enormes, y los controladores locales a veces emplean un número enorme de miembros de su orden en un esfuerzo por igualar estas líneas de energía. Se desenvuelven bastante bien con respecto a los circuitos físicos de Satania, pero tienen dificultades con el aislamiento frente a las poderosas corrientes de Norlatiadek.
3. Nuestras compañeras estelares
41:3.1Hay más de dos mil soles brillantes que derraman luz y energía en Satania, y el sol de ustedes es un orbe ardiente de tipo medio. De los treinta soles más cercanos al suyo, solo tres son más brillantes. Los Directores del Poder del Universo inician las corrientes especializadas de energía que actúan entre las estrellas individuales y sus respectivos sistemas. Estos hornos solares, junto con los gigantes oscuros del espacio, sirven a los centros del poder y a los controladores físicos como estaciones intermedias para concentrar y direccionar con eficacia los circuitos de energía de las creaciones materiales.
41:3.2Los soles de Nebadon no son diferentes de los de otros universos. La composición material de todos los soles, islas oscuras, planetas y satélites, incluso de los meteoros, es completamente idéntica. Estos soles tienen un diámetro medio de alrededor de un millón de millas, y el de su propio orbe solar es ligeramente menor. La estrella más grande del universo, la nube estelar Antares, tiene cuatrocientas cincuenta veces el diámetro de su sol y sesenta millones de veces su volumen. Pero hay abundante espacio para acomodar a todos estos enormes soles. Tienen, en proporción, tanto espacio libre a su alrededor como el que tendría una docena de naranjas que circularan por todo el interior de Urantia, si el planeta fuera un globo hueco.
41:3.3Cuando una rueda madre nebular despide soles demasiado grandes, estos pronto se fragmentan o forman estrellas dobles. Todos los soles son al principio verdaderamente gaseosos, aunque más tarde puedan existir de forma pasajera en un estado semilíquido. Cuando el sol de ustedes alcanzó este estado casi líquido de presión de supergás, no era lo bastante grande para dividirse por el ecuador, que es un tipo de formación de estrellas dobles.
41:3.4Cuando tienen menos de una décima parte del tamaño del sol de ustedes, estas esferas ígneas se contraen, se condensan y se enfrían con rapidez. Cuando tienen más de treinta veces su tamaño —más bien, treinta veces el contenido bruto de materia real—, los soles se dividen fácilmente en dos cuerpos separados, que se convierten en los centros de nuevos sistemas o bien permanecen uno en el dominio gravitatorio del otro y giran alrededor de un centro común como un tipo de estrella doble.
41:3.5La más reciente de las grandes erupciones cósmicas de Orvonton fue la extraordinaria explosión de una estrella doble, cuya luz llegó a Urantia en el año 1572 d. C. Esta conflagración fue tan intensa que la explosión fue claramente visible a plena luz del día.
41:3.6No todas las estrellas son sólidas, pero muchas de las más antiguas lo son. Algunas de las estrellas rojizas, de débil resplandor, han adquirido en el centro de sus enormes masas una densidad que se expresaría diciendo que una pulgada cúbica de esa estrella, si estuviera en Urantia, pesaría seis mil libras. La enorme presión, acompañada de pérdida de calor y de energía circulante, ha tenido como resultado que las órbitas de las unidades materiales básicas se acerquen cada vez más, hasta que ahora se aproximan mucho al estado de condensación electrónica. Este proceso de enfriamiento y contracción puede continuar hasta el punto límite y crítico de explosión de la condensación ultimatónica.
41:3.7La mayoría de los soles gigantes son relativamente jóvenes; la mayoría de las estrellas enanas son viejas, pero no todas. Las enanas de colisión pueden ser muy jóvenes y pueden brillar con una intensa luz blanca, sin haber conocido nunca una etapa roja inicial de brillo juvenil. Tanto los soles muy jóvenes como los muy viejos brillan por lo general con un resplandor rojizo. El tinte amarillo indica una juventud moderada o la proximidad de la vejez, pero la luz blanca brillante significa una vida adulta vigorosa y prolongada.
41:3.8Aunque no todos los soles adolescentes pasan por una etapa pulsante, al menos no de forma visible, cuando miran hacia el espacio pueden observar muchas de estas estrellas más jóvenes cuyos gigantescos movimientos respiratorios necesitan de dos a siete días para completar un ciclo. El sol de ustedes todavía conserva un legado decreciente de las poderosas expansiones de su juventud, pero el período se ha alargado desde las antiguas pulsaciones de tres días y medio hasta los actuales ciclos de manchas solares de once años y medio.
41:3.9Las estrellas variables tienen numerosos orígenes. En algunas estrellas dobles, las mareas causadas por las distancias que cambian con rapidez a medida que los dos cuerpos giran en sus órbitas ocasionan también fluctuaciones periódicas de la luz. Estas variaciones de gravedad producen destellos regulares y recurrentes, del mismo modo que la captura de meteoros por la acumulación de energía-materia en la superficie produciría un destello de luz relativamente repentino que pronto volvería al brillo normal de ese sol. A veces un sol captura una corriente de meteoros en una línea de menor oposición gravitatoria, y en ocasiones las colisiones causan llamaradas estelares, pero la mayoría de estos fenómenos se deben por completo a fluctuaciones internas.
41:3.10En un grupo de estrellas variables, el período de fluctuación de la luz depende directamente de la luminosidad, y el conocimiento de este hecho permite a los astrónomos utilizar estos soles como faros del universo o como puntos de medición precisos para seguir explorando cúmulos estelares lejanos. Con esta técnica es posible medir las distancias estelares con gran precisión hasta más de un millón de años luz. Mejores métodos de medición del espacio y una técnica telescópica perfeccionada revelarán algún día más plenamente las diez grandes divisiones del superuniverso de Orvonton; ustedes reconocerán al menos ocho de estos inmensos sectores como enormes cúmulos estelares bastante simétricos.
4. La densidad solar
41:4.1La masa del sol de ustedes es ligeramente mayor que la estimación de sus físicos, quienes la han calculado en unos dos mil cuatrillones (2 x 1027) de toneladas. Ahora se encuentra aproximadamente a medio camino entre las estrellas más densas y las más difusas, y tiene alrededor de una vez y media la densidad del agua. Pero su sol no es ni líquido ni sólido —es gaseoso—, y esto es así a pesar de la dificultad de explicar cómo la materia gaseosa puede alcanzar esta densidad e incluso densidades mucho mayores.
41:4.2Los estados gaseoso, líquido y sólido son cuestiones de relaciones atómico-moleculares, pero la densidad es una relación entre el espacio y la masa. La densidad varía en proporción directa a la cantidad de masa en el espacio y en proporción inversa a la cantidad de espacio en la masa: el espacio entre los núcleos centrales de la materia y las partículas que giran alrededor de estos centros, así como el espacio dentro de esas partículas materiales.
41:4.3Las estrellas que se enfrían pueden ser físicamente gaseosas y tremendamente densas al mismo tiempo. Ustedes no conocen los supergases solares, pero estos y otras formas inusuales de materia explican cómo incluso los soles no sólidos pueden alcanzar una densidad igual a la del hierro —más o menos la misma que la de Urantia— y, sin embargo, estar en un estado gaseoso muy caliente y seguir funcionando como soles. Los átomos de estos supergases densos son excepcionalmente pequeños; contienen pocos electrones. Estos soles también han perdido en gran parte sus reservas libres de energía ultimatónica.
41:4.4Uno de los soles cercanos a ustedes, que comenzó su vida con aproximadamente la misma masa que el suyo, se ha contraído ahora casi hasta el tamaño de Urantia, y se ha vuelto cuarenta mil veces más denso que el sol de ustedes. El peso de este gaseoso-sólido caliente-frío es de aproximadamente una tonelada por pulgada cúbica. Y aun así este sol brilla con un débil resplandor rojizo, el fulgor senil de un monarca de la luz que agoniza.
41:4.5Sin embargo, la mayoría de los soles no son tan densos. Uno de sus vecinos más cercanos tiene una densidad exactamente igual a la de la atmósfera de ustedes al nivel del mar. Si estuvieran en el interior de este sol, no podrían distinguir nada. Y si la temperatura lo permitiera, podrían penetrar en la mayoría de los soles que titilan en el cielo nocturno sin notar más materia que la que perciben en el aire de sus salas de estar terrestres.
41:4.6El sol masivo de Veluntia, uno de los más grandes de Orvonton, tiene una densidad de solo una milésima parte de la de la atmósfera de Urantia. Si su composición fuera similar a la de la atmósfera de ustedes y no estuviera sobrecalentado, sería un vacío tal que los seres humanos se asfixiarían rápidamente si estuvieran dentro o sobre él.
41:4.7Otro de los gigantes de Orvonton tiene ahora una temperatura superficial algo inferior a tres mil grados. Su diámetro es de más de trescientos millones de millas—espacio de sobra para contener al sol de ustedes y la órbita actual de la tierra. Y, sin embargo, con todo este enorme tamaño, más de cuarenta millones de veces el del sol de ustedes, su masa es solo unas treinta veces mayor. Estos enormes soles tienen una franja exterior que se extiende casi de uno a otro.
5. La radiación solar
41:5.1Que los soles del espacio no son muy densos lo demuestran las corrientes constantes de energías luminosas que escapan. Una densidad demasiado grande retendría la luz por opacidad hasta que la presión de la energía luminosa alcanzara el punto de explosión. Dentro de un sol hay una tremenda presión de luz o de gas que le hace lanzar una corriente de energía tal que penetra el espacio a lo largo de millones y millones de millas para dar energía, luz y calor a los planetas lejanos. Quince pies de superficie con la densidad de Urantia impedirían eficazmente que escaparan de un sol todos los rayos X y las energías luminosas, hasta que la creciente presión interna de las energías acumuladas, resultantes de la desintegración atómica, venciera a la gravedad con una tremenda explosión hacia afuera.
41:5.2La luz, en presencia de los gases propulsores, es sumamente explosiva cuando está confinada a altas temperaturas por paredes opacas que la retienen. La luz es real. Según el valor que ustedes dan a la energía y al poder en su mundo, la luz del sol sería económica a un millón de dólares la libra.
41:5.3El interior del sol de ustedes es un vasto generador de rayos X. Los soles se sostienen desde dentro por el bombardeo incesante de estas poderosas emanaciones.
41:5.4Un electrón estimulado por rayos X necesita más de medio millón de años para abrirse camino desde el centro mismo de un sol medio hasta la superficie solar, de donde parte en su aventura espacial, quizás para calentar un planeta habitado, para ser capturado por un meteoro, para participar en el nacimiento de un átomo, para ser atraído por una isla oscura del espacio muy cargada, o para ver terminado su vuelo espacial con una zambullida final en la superficie de un sol similar a aquel donde se originó.
41:5.5Los rayos X del interior de un sol cargan los electrones, muy calientes y agitados, con energía suficiente para llevarlos a través del espacio, más allá de las multitudes de influencias retardadoras de la materia interpuesta y, a pesar de las atracciones gravitatorias divergentes, hasta las esferas distantes de los sistemas remotos. La gran energía de velocidad que se necesita para escapar de la garra gravitatoria de un sol basta para asegurar que el rayo de sol siga viajando con velocidad no disminuida hasta que encuentre masas considerables de materia; entonces se transforma rápidamente en calor, con liberación de otras energías.
41:5.6La energía, ya sea como luz o en otras formas, avanza en línea recta en su vuelo por el espacio. Las partículas reales de la existencia material atraviesan el espacio como una descarga de fusilería. Van en una línea o procesión recta e ininterrumpida, excepto cuando actúan sobre ellas fuerzas superiores, y excepto en cuanto obedecen siempre la atracción de la gravedad lineal inherente a la masa material y la presencia de gravedad circular de la Isla del Paraíso.
41:5.7La energía solar puede parecer propulsada en ondas, pero eso se debe a la acción de influencias coexistentes y diversas. Una forma dada de energía organizada no avanza en ondas, sino en líneas directas. La presencia de una segunda o de una tercera forma de fuerza-energía puede hacer que la corriente observada parezca viajar en formación ondulada, tal como, en una cegadora tormenta de lluvia acompañada de un fuerte viento, el agua a veces parece caer en cortinas o descender en ondas. Las gotas de lluvia caen en una línea directa de procesión ininterrumpida, pero la acción del viento es tal que da la apariencia visible de cortinas de agua y de ondas de gotas de lluvia.
41:5.8La acción de ciertas energías secundarias y de otras no descubiertas, presentes en las regiones espaciales del universo local de ustedes, es tal que las emanaciones de la luz solar parecen ejecutar ciertos fenómenos ondulatorios, así como ser cortadas en porciones infinitesimales de longitud y peso definidos. Y, considerado en la práctica, eso es exactamente lo que sucede. Difícilmente pueden esperar llegar a una mejor comprensión del comportamiento de la luz hasta que adquieran un concepto más claro de la interacción y la interrelación de las diversas fuerzas del espacio y energías solares que operan en las regiones espaciales de Nebadon. Su confusión actual también se debe a su comprensión incompleta de este problema en cuanto implica las actividades interasociadas del control personal y no personal del universo maestro—las presencias, las actuaciones y la coordinación del Actor Conjunto y del Absoluto Incondicionado.
6. El calcio, el errante del espacio
41:6.1Al descifrar los fenómenos espectrales, hay que recordar que el espacio no está vacío; que la luz, al atravesar el espacio, es a veces ligeramente modificada por las diversas formas de energía y de materia que circulan en todo el espacio organizado. Algunas de las líneas que indican materia desconocida y que aparecen en los espectros del sol de ustedes se deben a modificaciones de elementos bien conocidos que flotan por todo el espacio en forma fragmentada, víctimas atómicas de los feroces encuentros de las batallas elementales solares. El espacio está impregnado de estos restos errantes, especialmente de sodio y de calcio.
41:6.2El calcio es, de hecho, el elemento principal en la impregnación del espacio por la materia en todo Orvonton. Todo nuestro superuniverso está salpicado de piedra finamente pulverizada. La piedra es literalmente la materia básica de construcción de los planetas y las esferas del espacio. La nube cósmica, el gran manto del espacio, se compone en su mayor parte de átomos modificados de calcio. El átomo de piedra es uno de los elementos más abundantes y persistentes. No solo resiste la ionización solar —la escisión—, sino que persiste en una identidad asociativa incluso después de haber sido golpeado por los destructivos rayos X y destrozado por las altas temperaturas solares. El calcio posee una individualidad y una longevidad que superan a todas las formas más comunes de materia.
41:6.3Como sus físicos sospechaban, estos restos mutilados de calcio solar viajan literalmente sobre los rayos de luz a distancias variadas, y así se facilita enormemente su amplia diseminación por el espacio. El átomo de sodio, bajo ciertas modificaciones, también es capaz de desplazarse con la luz y la energía. La hazaña del calcio es aún más notable porque este elemento tiene casi el doble de masa que el sodio. La impregnación local del espacio por el calcio se debe a que escapa de la fotosfera solar, en forma modificada, viajando literalmente sobre los rayos de sol salientes. De todos los elementos solares, el calcio, a pesar de su volumen relativo —pues contiene veinte electrones que giran—, es el que logra escapar con más éxito del interior solar hacia los dominios del espacio. Esto explica por qué hay en el sol una capa de calcio, una superficie de piedra gaseosa, de seis mil millas de espesor; y esto a pesar de que diecinueve elementos más ligeros, y numerosos elementos más pesados, se encuentran debajo.
41:6.4El calcio es un elemento activo y versátil a las temperaturas solares. El átomo de piedra tiene dos electrones ágiles y poco sujetos en los dos circuitos electrónicos exteriores, que están muy próximos entre sí. Al principio de la lucha atómica pierde su electrón exterior; entonces emprende un magistral acto de malabarismo con el electrón decimonoveno, que lanza de un lado a otro entre los circuitos decimonoveno y vigésimo de revolución electrónica. Al lanzar este electrón decimonoveno de un lado a otro entre su propia órbita y la de su compañero perdido más de veinticinco mil veces por segundo, un átomo de piedra mutilado puede desafiar parcialmente la gravedad y así viajar con éxito sobre las corrientes emergentes de luz y energía, los rayos de sol, hacia la libertad y la aventura. Este átomo de calcio se desplaza hacia afuera mediante sacudidas alternas de propulsión hacia adelante, agarrando y soltando el rayo de sol unas veinticinco mil veces por segundo. Y por eso la piedra es el componente principal de los mundos del espacio. El calcio es el más experto en fugarse de la prisión solar.
41:6.5La agilidad de este acrobático electrón del calcio se muestra en el hecho de que, cuando las fuerzas solares de temperatura y de rayos X lo lanzan al círculo de la órbita superior, solo permanece en esa órbita alrededor de una millonésima de segundo; pero antes de que el poder eléctrico-gravitatorio del núcleo atómico lo devuelva a su antigua órbita, es capaz de completar un millón de revoluciones alrededor del centro atómico.
41:6.6El sol de ustedes se ha desprendido de una enorme cantidad de su calcio, pues perdió cantidades tremendas durante los tiempos de sus erupciones convulsivas relacionadas con la formación del sistema solar. Gran parte del calcio solar se encuentra ahora en la corteza exterior del sol.
41:6.7Hay que recordar que los análisis espectrales muestran solo las composiciones de la superficie del sol. Por ejemplo: los espectros solares presentan muchas líneas de hierro, pero el hierro no es el elemento principal del sol. Este fenómeno se debe casi por completo a la temperatura actual de la superficie del sol, algo menos de 6000 grados, una temperatura muy favorable para el registro del espectro del hierro.
7. Las fuentes de la energía solar
41:7.1La temperatura interna de muchos de los soles, incluso del de ustedes, es mucho más alta de lo que comúnmente se cree. En el interior de un sol prácticamente no existen átomos enteros; todos están más o menos destrozados por el intenso bombardeo de rayos X que es propio de temperaturas tan altas. Sean cuales sean los elementos materiales que aparezcan en las capas exteriores de un sol, los del interior se vuelven muy similares por la acción disociadora de los rayos X disruptivos. El rayo X es el gran nivelador de la existencia atómica.
41:7.2La temperatura superficial del sol de ustedes es de casi 6000 grados, pero aumenta rápidamente a medida que se penetra en el interior, hasta alcanzar la altura increíble de unos 35 000 000 de grados en las regiones centrales. (Todas estas temperaturas se refieren a la escala Fahrenheit de ustedes.)
41:7.3Todos estos fenómenos indican un enorme gasto de energía, y las fuentes de la energía solar, nombradas en el orden de su importancia, son:
41:7.41. La aniquilación de los átomos y, con el tiempo, de los electrones.
41:7.52. La transmutación de los elementos, incluido el grupo radiactivo de energías así liberadas.
41:7.63. La acumulación y la transmisión de ciertas energías universales del espacio.
41:7.74. La materia del espacio y los meteoros que se precipitan sin cesar en los soles ardientes.
41:7.85. La contracción solar; el enfriamiento y la consiguiente contracción de un sol producen energía y calor que a veces superan a los que aporta la materia del espacio.
41:7.96. La acción de la gravedad a altas temperaturas transforma cierto poder circuitado en energías radiantes.
41:7.107. La luz recapturada y otra materia que vuelven a ser atraídas al sol después de haberlo abandonado, junto con otras energías de origen extrasolar.
41:7.11Existe un manto regulador de gases calientes (a veces de millones de grados de temperatura) que envuelve los soles y que actúa para estabilizar la pérdida de calor y para impedir de otros modos fluctuaciones peligrosas en la disipación del calor. Durante la vida activa de un sol, la temperatura interna de 35 000 000 de grados permanece más o menos igual, sin importar el descenso progresivo de la temperatura externa.
41:7.12Ustedes podrían intentar visualizar 35 000 000 de grados de calor, en asociación con ciertas presiones gravitatorias, como el punto de ebullición electrónico. Bajo tal presión y a tal temperatura, todos los átomos se degradan y se descomponen en sus componentes electrónicos y otros componentes ancestrales; incluso los electrones y otras asociaciones de ultimatones pueden descomponerse, pero los soles no pueden degradar los ultimatones.
41:7.13Estas temperaturas solares actúan para acelerar enormemente a los ultimatones y a los electrones, al menos a aquellos electrones que continúan manteniendo su existencia en estas condiciones. Se darán cuenta de lo que significa una temperatura alta en cuanto a la aceleración de las actividades ultimatónicas y electrónicas cuando se detengan a considerar que una gota de agua común contiene más de mil trillones de átomos. Esta es la energía de más de cien caballos de fuerza ejercida de forma continua durante dos años. El calor total que emite ahora cada segundo el sol del sistema solar basta para hacer hervir toda el agua de todos los océanos de Urantia en solo un segundo de tiempo.
41:7.14Solo los soles que funcionan en los canales directos de las corrientes principales de la energía del universo pueden brillar para siempre. Estos hornos solares arden indefinidamente, pues pueden reponer sus pérdidas materiales mediante la absorción de fuerza del espacio y de energía circulante análoga. Pero las estrellas muy alejadas de estos canales principales de recarga están destinadas a sufrir un agotamiento de energía—a enfriarse gradualmente y finalmente a apagarse.
41:7.15Estos soles muertos o moribundos pueden rejuvenecerse por un impacto de colisión, o pueden recargarse mediante ciertas islas de energía no luminosas del espacio o mediante el robo gravitatorio de soles o sistemas más pequeños cercanos. La mayoría de los soles muertos experimentarán una revivificación por estas u otras técnicas evolutivas. Los que no se recargan así finalmente están destinados a desintegrarse por explosión de masa cuando la condensación gravitatoria alcanza el nivel crítico de condensación ultimatónica de la presión de energía. Estos soles que desaparecen se convierten así en energía de la forma más rara, admirablemente adaptada para dar energía a otros soles situados en condiciones más favorables.
8. Las reacciones de la energía solar
41:8.1En los soles que están incluidos en el circuito de los canales de energía del espacio, la energía solar se libera mediante diversas cadenas complejas de reacciones nucleares, la más común de las cuales es la reacción hidrógeno-carbono-helio. En esta metamorfosis, el carbono actúa como catalizador de energía, ya que este proceso de convertir el hidrógeno en helio no lo cambia realmente de ningún modo. En ciertas condiciones de alta temperatura, el hidrógeno penetra en los núcleos de carbono. Como el carbono no puede contener más de cuatro de estos protones, cuando alcanza este estado de saturación comienza a emitir protones tan rápido como llegan otros nuevos. En esta reacción, las partículas de hidrógeno que entran salen como un átomo de helio.
41:8.2La reducción del contenido de hidrógeno aumenta la luminosidad de un sol. En los soles destinados a apagarse, la máxima luminosidad se alcanza en el punto en que se agota el hidrógeno. Después de este punto, el brillo se mantiene por el proceso resultante de contracción gravitatoria. Con el tiempo, una estrella así se convertirá en una llamada enana blanca, una esfera muy condensada.
41:8.3En los soles grandes —pequeñas nebulosas circulares—, cuando se agota el hidrógeno y sobreviene la contracción gravitatoria, si ese cuerpo no es lo bastante opaco para retener la presión interna que sostiene las regiones gaseosas exteriores, se produce un colapso repentino. Los cambios gravitatorio-eléctricos dan origen a vastas cantidades de partículas diminutas desprovistas de potencial eléctrico, y estas partículas escapan fácilmente del interior solar, con lo cual provocan el colapso de un sol gigantesco en pocos días. Fue una emigración así de estas «partículas fugitivas» lo que ocasionó el colapso de la nova gigante de la nebulosa de Andrómeda hace unos cincuenta años. Este vasto cuerpo estelar colapsó en cuarenta minutos del tiempo de Urantia.
41:8.4Por lo general, la vasta extrusión de materia continúa existiendo alrededor del sol residual que se enfría en forma de extensas nubes de gases nebulares. Y todo esto explica el origen de muchos tipos de nebulosas irregulares, como la nebulosa del Cangrejo, que tuvo su origen hace unos novecientos años y que todavía muestra la esfera madre como una estrella solitaria cerca del centro de esta masa nebular irregular.
9. La estabilidad solar
41:9.1Los soles más grandes mantienen tal control gravitatorio sobre sus electrones que la luz escapa solo con la ayuda de los poderosos rayos X. Estos rayos auxiliares penetran todo el espacio e intervienen en el mantenimiento de las asociaciones ultimatónicas básicas de la energía. Las grandes pérdidas de energía en los primeros tiempos de un sol, después de que alcanza su temperatura máxima —más de 35 000 000 de grados—, no se deben tanto al escape de la luz como a la fuga ultimatónica. Estas energías de los ultimatones escapan hacia el espacio, para emprender la aventura de la asociación electrónica y de la materialización de la energía, como una verdadera ráfaga de energía durante los tiempos de la adolescencia solar.
41:9.2Los átomos y los electrones están sujetos a la gravedad. Los ultimatones no están sujetos a la gravedad local, la interacción de la atracción material, pero obedecen plenamente a la gravedad absoluta o del Paraíso, a la tendencia, al giro, del círculo universal y eterno del universo de universos. La energía ultimatónica no obedece a la atracción gravitatoria lineal o directa de las masas materiales cercanas o remotas, pero siempre gira fielmente en el circuito de la gran elipse de la creación que se extiende a lo lejos.
41:9.3Su propio centro solar irradia casi cien mil millones de toneladas de materia real cada año, mientras que los soles gigantes pierden materia a un ritmo prodigioso durante su crecimiento inicial, los primeros mil millones de años. La vida de un sol se vuelve estable después de que se alcanza el máximo de temperatura interna y las energías subatómicas comienzan a liberarse. Y es justamente en este punto crítico cuando los soles más grandes son propensos a pulsaciones convulsivas.
41:9.4La estabilidad del sol depende por completo del equilibrio en la contienda entre la gravedad y el calor—presiones tremendas contrarrestadas por temperaturas inimaginables. La elasticidad del gas interior de los soles sostiene las capas superpuestas de materiales variados, y cuando la gravedad y el calor están en equilibrio, el peso de los materiales exteriores es exactamente igual a la presión térmica de los gases subyacentes e interiores. En muchas de las estrellas más jóvenes, la condensación gravitatoria continuada produce temperaturas internas cada vez más altas, y a medida que aumenta el calor interno, la presión interior de rayos X de los vientos de supergás se vuelve tan grande que, en conexión con el movimiento centrífugo, un sol comienza a lanzar sus capas exteriores al espacio, y así corrige el desequilibrio entre la gravedad y el calor.
41:9.5El sol de ustedes alcanzó hace mucho tiempo un equilibrio relativo entre sus ciclos de expansión y de contracción, esas perturbaciones que producen las gigantescas pulsaciones de muchas de las estrellas más jóvenes. Su sol está saliendo ahora de su año seis mil millones. En el momento presente funciona en el período de mayor economía. Seguirá brillando con la eficiencia actual durante más de veinticinco mil millones de años. Probablemente pasará por un período de declive parcialmente eficiente tan largo como los períodos combinados de su juventud y de su funcionamiento estabilizado.
10. El origen de los mundos habitados
41:10.1Algunas de las estrellas variables, en el estado de pulsación máxima o cerca de él, están en proceso de dar origen a sistemas subsidiarios, muchos de los cuales serán con el tiempo muy parecidos al sol de ustedes y a sus planetas que giran. Su sol se encontraba justamente en un estado así de poderosa pulsación cuando el masivo sistema Angona llegó a una gran proximidad, y la superficie exterior del sol comenzó a expulsar verdaderas corrientes —láminas continuas— de materia. Esto continuó con violencia cada vez mayor hasta el punto de mayor cercanía, cuando se alcanzaron los límites de la cohesión solar y se expulsó un vasto pináculo de materia, el antepasado del sistema solar. En circunstancias similares, la máxima aproximación del cuerpo que atrae a veces arranca planetas enteros, incluso la cuarta o la tercera parte de un sol. Estas extrusiones mayores forman ciertos tipos peculiares de mundos envueltos en nubes, esferas muy parecidas a Júpiter y Saturno.
41:10.2Sin embargo, la mayoría de los sistemas solares tuvieron un origen completamente diferente del suyo, y esto es así incluso en aquellos que se produjeron por la técnica de las mareas gravitatorias. Pero sea cual sea la técnica de formación de mundos que prevalezca, la gravedad siempre produce el tipo de creación de sistema solar; es decir, un sol central o una isla oscura con planetas, satélites, subsatélites y meteoros.
41:10.3Los aspectos físicos de cada mundo están determinados en gran parte por su modo de origen, su situación astronómica y su entorno físico. La edad, el tamaño, la velocidad de revolución y la velocidad a través del espacio son también factores determinantes. Tanto los mundos de contracción gaseosa como los de acreción sólida se caracterizan por tener montañas y, durante su vida temprana, cuando no son demasiado pequeños, agua y aire. Los mundos de división en estado fundido y los de colisión a veces carecen de cordilleras extensas.
41:10.4Durante las primeras eras de todos estos mundos nuevos, los terremotos son frecuentes, y todos se caracterizan por grandes perturbaciones físicas; esto es así especialmente en las esferas de contracción gaseosa, los mundos nacidos de los inmensos anillos nebulares que quedan atrás en la estela de la condensación y la contracción tempranas de ciertos soles individuales. Los planetas que tienen un origen dual como Urantia pasan por una juventud menos violenta y tormentosa. Aun así, el mundo de ustedes vivió una fase temprana de poderosas convulsiones, caracterizada por volcanes, terremotos, inundaciones y tormentas terribles.
41:10.5Urantia está relativamente aislada en las afueras de Satania, y su sistema solar, con una excepción, es el más alejado de Jerusem, mientras que Satania misma es el penúltimo sistema hacia el exterior de Norlatiadek, y esta constelación atraviesa ahora la franja exterior de Nebadon. Ustedes estaban en verdad entre los más pequeños de toda la creación hasta que el otorgamiento de Miguel elevó su planeta a una posición de honor y de gran interés en el universo. A veces el último es el primero, mientras que en verdad el más pequeño llega a ser el más grande.
41:10.6[Presentado por un Arcángel en colaboración con el Jefe de los Centros del Poder de Nebadon.]