Parte II · Documento 40
Los Hijos de Dios ascendentes
40:0.1COMO en muchos de los grupos principales de seres del universo, se han revelado siete clases generales de Hijos de Dios ascendentes:
40:0.21. Mortales fusionados con el Padre.
40:0.32. Mortales fusionados con el Hijo.
40:0.43. Mortales fusionados con el Espíritu.
40:0.54. Serafines Evolutivos.
40:0.65. Hijos Materiales Ascendentes.
40:0.76. Seres Intermedios Trasladados.
40:0.87. Ajustadores Personalizados.
40:0.9La historia de estos seres, desde los humildes mortales de origen animal de los mundos evolutivos hasta los Ajustadores Personalizados del Padre Universal, presenta un glorioso relato del otorgamiento sin reservas del amor divino y de la condescendencia bondadosa a lo largo de todo el tiempo y en todos los universos de la vasta creación de las Deidades del Paraíso.
40:0.10Estas presentaciones comenzaron con una descripción de las Deidades, y, grupo por grupo, la narración ha descendido por la escala universal de los seres vivientes hasta llegar al orden de vida más bajo dotado del potencial de inmortalidad; y ahora se me envía desde Salvington —en otro tiempo un mortal de origen en un mundo evolutivo del espacio— para ampliar y continuar el relato del propósito eterno de los Dioses respecto a los órdenes ascendentes de filiación, en particular en lo que se refiere a las criaturas mortales del tiempo y del espacio.
40:0.11Puesto que la mayor parte de esta narración se dedicará a tratar los tres órdenes básicos de mortales ascendentes, se considerarán primero los órdenes ascendentes no mortales de filiación: seráfico, adánico, de los seres intermedios y de los Ajustadores.
1. Serafines Evolutivos
40:1.1Las criaturas mortales de origen animal no son los únicos seres que tienen el privilegio de gozar de la filiación; las huestes angélicas también comparten la excelsa oportunidad de alcanzar el Paraíso. Los serafines guardianes, mediante la experiencia y el servicio con los mortales ascendentes del tiempo, también logran el estatus de filiación ascendente. Tales ángeles alcanzan el Paraíso a través de Seraphington, y muchos incluso son incorporados al Cuerpo de la Finalidad Mortal.
40:1.2Ascender a las excelsas alturas de la filiación finalitaria con Dios es un logro magistral para un ángel, una hazaña que trasciende con mucho la consecución de la supervivencia eterna que ustedes obtienen mediante el plan del Hijo Eterno y la ayuda siempre presente del Ajustador que mora en ustedes; pero los serafines guardianes, y a veces otros, efectivamente llevan a cabo tales ascensiones.
2. Hijos Materiales Ascendentes
40:2.1Los Hijos Materiales de Dios son creados en el universo local junto con los Melquisedecs y sus asociados, todos los cuales se clasifican como Hijos descendentes. Y, en efecto, los Adanes Planetarios —los Hijos e Hijas Materiales de los mundos evolutivos— son Hijos descendentes, que bajan a los mundos habitados desde sus esferas de origen, las capitales de los sistemas locales.
40:2.2Cuando un Adán y una Eva así tienen pleno éxito en su misión planetaria conjunta como elevadores biológicos, comparten el destino de los habitantes de su mundo. Cuando un mundo así se establece en las etapas avanzadas de luz y vida, a este fiel Hijo e Hija Materiales se les permite renunciar a todos los deberes administrativos planetarios, y, una vez liberados así de la aventura descendente, se les permite inscribirse como Hijos Materiales perfeccionados en los registros del universo local. Del mismo modo, cuando la asignación planetaria se demora mucho, los Hijos Materiales de estatus estacionario —los ciudadanos de los sistemas locales— pueden retirarse de las actividades de sus esferas de estatus e inscribirse igualmente como Hijos Materiales perfeccionados. Después de estas formalidades, tales Adanes y Evas liberados son acreditados como Hijos de Dios ascendentes y pueden comenzar de inmediato el largo viaje hacia Havona y el Paraíso, a partir del punto exacto de su estatus y de su logro espiritual de ese momento. Y hacen este viaje en compañía de los mortales y de los demás Hijos ascendentes, y continúan hasta que han encontrado a Dios y han alcanzado el Cuerpo de la Finalidad Mortal en el servicio eterno de las Deidades del Paraíso.
3. Seres Intermedios Trasladados
40:3.1Aunque privados de los beneficios inmediatos de los otorgamientos planetarios de los Hijos de Dios descendentes, y aunque el ascenso al Paraíso se aplaza por mucho tiempo, sin embargo, poco después de que un planeta evolutivo ha alcanzado las épocas intermedias de luz y vida (si no antes), ambos grupos de criaturas intermedias son liberados del deber planetario. A veces la mayoría de ellos son trasladados, junto con sus primos humanos, el día del descenso del templo de luz y de la elevación del Príncipe Planetario a la dignidad de Soberano Planetario. Al ser relevados del servicio planetario, ambos órdenes se inscriben en el universo local como hijos de Dios ascendentes y comienzan de inmediato el largo ascenso al Paraíso por las mismas rutas establecidas para la progresión de las razas mortales de los mundos materiales. El grupo primario está destinado a diversos cuerpos de finalitarios, pero los seres intermedios secundarios o adánicos se encaminan todos a su inscripción en el Cuerpo Mortal de los Finalitarios.
4. Ajustadores Personalizados
40:4.1Cuando los mortales del tiempo no logran la supervivencia eterna de sus almas en asociación planetaria con los dones espirituales del Padre Universal, ese fracaso nunca se debe de ningún modo a un descuido del deber, del ministerio, del servicio o de la devoción por parte del Ajustador. En la muerte mortal, esos Monitores abandonados regresan a Divinington, y después, tras el juicio del no superviviente, pueden ser asignados de nuevo a los mundos del tiempo y del espacio. A veces, después de servicios repetidos de esta clase o tras alguna experiencia inusual, como la de actuar como Ajustador que mora en un Hijo de otorgamiento encarnado, estos Ajustadores eficientes son personalizados por el Padre Universal.
40:4.2Los Ajustadores Personalizados son seres de un orden único e insondable. Originalmente de estatus prepersonal existencial, se han experiencializado mediante su participación en las vidas y las carreras de los humildes mortales de los mundos materiales. Y puesto que la personalidad otorgada a estos experimentados Ajustadores del Pensamiento tiene su origen, y su manantial, en el ministerio personal y continuo del Padre Universal de otorgar personalidad experiencial a su creación de criaturas, estos Ajustadores Personalizados se clasifican como Hijos de Dios ascendentes, el más alto de todos esos órdenes de filiación.
5. Mortales del tiempo y del espacio
40:5.1Los mortales representan el último eslabón en la cadena de los seres que se llaman hijos de Dios. El toque personal del Hijo Original y Eterno desciende a través de una serie de personalizaciones cada vez menos divinas y cada vez más humanas hasta que llega un ser muy parecido a ustedes, uno al que pueden ver, oír y tocar. Y entonces se les hace conscientes espiritualmente de la gran verdad que su fe puede captar —¡la filiación con el Dios eterno!
40:5.2Del mismo modo, el Espíritu Original e Infinito, por una larga serie de órdenes cada vez menos divinos y cada vez más humanos, se acerca más y más a las criaturas de los reinos que luchan, y alcanza el límite de su expresión en los ángeles —un poco por debajo de los cuales fueron creados ustedes—, que personalmente los guardan y los guían en el viaje de la vida de la carrera mortal del tiempo.
40:5.3Dios el Padre no se reduce así, no puede reducirse así, para establecer un contacto personal tan cercano con el número casi ilimitado de criaturas ascendentes en todo el universo de universos. Pero el Padre no está privado del contacto personal con sus humildes criaturas; ustedes no están sin la presencia divina. Aunque Dios el Padre no puede estar con ustedes mediante una manifestación directa de su personalidad, él está en ustedes y es de ustedes en la identidad de los Ajustadores del Pensamiento que moran en ustedes, los Monitores divinos. Así el Padre, que es el más lejano a ustedes en personalidad y en espíritu, se acerca más que nadie a ustedes en el circuito de la personalidad y en el toque espiritual de la comunión interior con las almas mismas de sus hijos e hijas mortales.
40:5.4El secreto de la supervivencia personal está en la identificación con el espíritu, que también determina el destino de la ascensión espiritual. Y dado que, durante la vida en la carne, los únicos espíritus con potencial de fusión que se identifican con el hombre son los Ajustadores del Pensamiento, los mortales del tiempo y del espacio se clasifican ante todo según la relación que guardan con estos dones divinos, los Monitores de Misterio que moran en ellos. Esa clasificación se presenta a continuación:
40:5.51. Mortales de la estancia transitoria o experiencial del Ajustador.
40:5.62. Mortales de los tipos sin fusión con el Ajustador.
40:5.73. Mortales con potencial de fusión con el Ajustador.
40:5.8Serie uno: mortales de la estancia transitoria o experiencial del Ajustador. Esta designación de serie es temporal para cualquier planeta en evolución, y se usa durante las primeras etapas de todos los mundos habitados excepto los de la segunda serie.
40:5.9Los mortales de la serie uno habitan los mundos del espacio durante las épocas más tempranas de la evolución de la humanidad y abarcan los tipos más primitivos de mente humana. En muchos mundos como la Urantia preadánica, gran número de los tipos más elevados y avanzados de hombres primitivos adquieren capacidad de supervivencia, pero no alcanzan la fusión con el Ajustador. Durante eras y eras, antes del ascenso del hombre al nivel de la volición espiritual superior, los Ajustadores ocupan la mente de estas criaturas que luchan durante sus breves vidas en la carne, y en el momento en que los Ajustadores moran en esas criaturas volitivas, los ángeles guardianes de grupo comienzan a actuar. Aunque estos mortales de la primera serie no tienen guardianes personales, sí tienen custodios de grupo.
40:5.10Un Ajustador experiencial permanece con un ser humano primitivo durante toda su vida en la carne. Los Ajustadores contribuyen mucho al progreso de los hombres primitivos, pero no pueden formar uniones eternas con tales mortales. Este ministerio transitorio de los Ajustadores logra dos cosas: primero, adquieren una experiencia valiosa y real de la naturaleza y del funcionamiento del intelecto evolutivo, una experiencia que será inestimable en relación con contactos posteriores, en otros mundos, con seres de mayor desarrollo. Segundo, la estancia transitoria de los Ajustadores contribuye mucho a preparar a sus sujetos mortales para una posible fusión posterior con el Espíritu. Todas las almas de este tipo que buscan a Dios alcanzan la vida eterna mediante el abrazo espiritual del Espíritu Madre del universo local, y llegan así a ser mortales ascendentes del régimen del universo local. Muchas personas de la Urantia preadánica fueron llevadas así a los mundos morada de Satania.
40:5.11Los Dioses que dispusieron que el hombre mortal ascendiera a niveles más altos de inteligencia espiritual a través de largas eras de pruebas y tribulaciones evolutivas toman nota de su estatus y de sus necesidades en cada etapa del ascenso; y siempre son divinamente equitativos y justos, e incluso encantadoramente misericordiosos, en los juicios finales de estos mortales que luchan en los primeros días de las razas en evolución.
40:5.12Serie dos: mortales de los tipos sin fusión con el Ajustador. Estos son tipos especializados de seres humanos que no pueden efectuar la unión eterna con los Ajustadores que moran en ellos. La clasificación por tipos entre las razas de uno, dos y tres cerebros no es un factor en la fusión con el Ajustador; todos esos mortales son afines, pero estos tipos sin fusión con el Ajustador son un orden de criaturas volitivas totalmente diferente y notablemente modificado. Muchos de los no respiradores pertenecen a esta serie, y hay muchos otros grupos que normalmente no se fusionan con los Ajustadores.
40:5.13Al igual que en la serie número uno, cada miembro de este grupo goza del ministerio de un solo Ajustador durante la vida en la carne. Durante la vida temporal, estos Ajustadores hacen por los sujetos en los que moran temporalmente todo lo que se hace en otros mundos donde los mortales tienen potencial de fusión. En los mortales de esta segunda serie moran a menudo Ajustadores vírgenes, pero los tipos humanos superiores están a menudo en enlace con Monitores magistrales y experimentados.
40:5.14En el plan ascendente para elevar a las criaturas de origen animal, estos seres gozan del mismo servicio dedicado de los Hijos de Dios que se extiende a los mortales del tipo de Urantia. La cooperación seráfica con los Ajustadores en los planetas sin fusión está tan plenamente provista como en los mundos con potencial de fusión; los guardianes del destino ministran en esas esferas igual que en Urantia y actúan de modo semejante en el momento de la supervivencia mortal, cuando el alma superviviente queda fusionada con el Espíritu.
40:5.15Cuando encuentren a estos tipos mortales modificados en los mundos morada, no tendrán ninguna dificultad para comunicarse con ellos. Allí hablan el mismo idioma del sistema, pero con una técnica modificada. Estos seres son idénticos al orden de vida de criatura de ustedes en las manifestaciones del espíritu y de la personalidad, y solo difieren en ciertos rasgos físicos y en el hecho de que no pueden fusionarse con los Ajustadores del Pensamiento.
40:5.16En cuanto a la razón exacta por la que este tipo de criatura nunca puede fusionarse con los Ajustadores del Padre Universal, no lo puedo decir. Algunos de nosotros nos inclinamos a creer que los Portadores de Vida, en sus esfuerzos por formular seres capaces de mantener la existencia en un ambiente planetario inusual, se enfrentan a la necesidad de hacer modificaciones tan radicales en el plan del universo para las criaturas volitivas inteligentes que se vuelve inherentemente imposible lograr una unión permanente con los Ajustadores. A menudo nos hemos preguntado: ¿es esta una parte intencionada o no intencionada del plan de ascensión?, pero no hemos encontrado la respuesta.
40:5.17Serie tres: mortales con potencial de fusión con el Ajustador. Todos los mortales fusionados con el Padre son de origen animal, igual que las razas de Urantia. Abarcan a mortales de los tipos de un cerebro, de dos cerebros y de tres cerebros con potencial de fusión con el Ajustador. Los urantianos son del tipo intermedio o de dos cerebros, y en muchos aspectos son humanamente superiores a los grupos de un cerebro, pero están claramente limitados en comparación con los órdenes de tres cerebros. Estos tres tipos de dotación cerebral física no son factores en el otorgamiento del Ajustador, en el servicio seráfico ni en ninguna otra fase del ministerio espiritual. El diferencial intelectual y espiritual entre los tres tipos de cerebro caracteriza a individuos que, por lo demás, son bastante semejantes en dotación mental y en potencial espiritual; es máximo en la vida temporal y tiende a disminuir a medida que se recorren uno por uno los mundos morada. Desde la sede del sistema en adelante, la progresión de estos tres tipos es la misma, y su destino final en el Paraíso es idéntico.
40:5.18La serie no numerada. Estas narraciones no pueden de ningún modo abarcar todas las fascinantes variaciones de los mundos evolutivos. Ustedes saben que cada décimo mundo es un planeta decimal o experimental, pero no saben nada de las demás variables que marcan la procesión de las esferas evolutivas. Hay diferencias demasiado numerosas para narrarlas incluso entre los órdenes revelados de criaturas vivientes, así como entre planetas del mismo grupo, pero esta presentación deja claras las diferencias esenciales en relación con la carrera de ascensión. Y la carrera de ascensión es el factor más importante en cualquier consideración de los mortales del tiempo y del espacio.
40:5.19En cuanto a las posibilidades de supervivencia mortal, que quede claro para siempre: todas las almas de cualquier fase posible de existencia mortal sobrevivirán, siempre que manifiesten la voluntad de cooperar con los Ajustadores que moran en ellas y muestren el deseo de encontrar a Dios y de alcanzar la perfección divina, aunque esos deseos no sean más que los primeros y débiles destellos de la comprensión primitiva de esa «luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene al mundo».
6. Los hijos de Dios por la fe
40:6.1Las razas mortales se presentan como los representantes del orden más bajo de la creación inteligente y personal. Ustedes, los mortales, son amados divinamente, y cada uno de ustedes puede elegir aceptar el destino seguro de una experiencia gloriosa, pero todavía no son por naturaleza del orden divino; son totalmente mortales. Se les contará como hijos ascendentes en el instante en que tenga lugar la fusión, pero el estatus de los mortales del tiempo y del espacio es el de hijos por la fe antes del acontecimiento de la amalgamación final del alma mortal superviviente con algún tipo de espíritu eterno e inmortal.
40:6.2Es un hecho solemne y excelso que criaturas tan humildes y materiales como los seres humanos de Urantia sean los hijos de Dios, hijos por la fe del Altísimo. «Miren qué clase de amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios». «A todos los que lo recibieron, les dio el poder de reconocer que son hijos de Dios». Aunque «todavía no se ha manifestado lo que serán», ya ahora «son los hijos de Dios por la fe»; «porque no han recibido otra vez el espíritu de esclavitud para temer, sino que han recibido el espíritu de filiación, por el cual claman: “Padre nuestro”». Habló el profeta de antaño en nombre del Dios eterno: «Incluso a ellos les daré en mi casa un lugar y un nombre mejor que el de hijos; les daré un nombre eterno, uno que no será suprimido». «Y porque son hijos, Dios ha enviado el espíritu de su Hijo a los corazones de ustedes».
40:6.3Todos los mundos evolutivos habitados por mortales albergan a estos hijos de Dios por la fe, hijos de la gracia y de la misericordia, seres mortales que pertenecen a la familia divina y que, por lo tanto, son llamados hijos de Dios. Los mortales de Urantia tienen derecho a considerarse hijos de Dios porque:
40:6.41. Ustedes son hijos de la promesa espiritual, hijos por la fe; han aceptado el estatus de filiación. Creen en la realidad de su filiación, y así su filiación con Dios llega a ser eternamente real.
40:6.52. Un Hijo Creador de Dios se hizo uno de ustedes; él es de hecho su hermano mayor; y si en espíritu llegan a ser hermanos verdaderamente emparentados con Cristo, el victorioso Miguel, entonces en espíritu también deben ser hijos de ese Padre que tienen en común —el Padre Universal de todos.
40:6.63. Ustedes son hijos porque el espíritu de un Hijo ha sido derramado sobre ustedes, ha sido otorgado libremente y con certeza a todas las razas de Urantia. Este espíritu siempre los atrae hacia el Hijo divino, que es su fuente, y hacia el Padre del Paraíso, que es la fuente de ese Hijo divino.
40:6.74. Por su divino libre albedrío, el Padre Universal les ha dado a ustedes sus personalidades de criatura. Ustedes han sido dotados de una medida de esa divina espontaneidad de la acción de libre albedrío que Dios comparte con todos los que pueden llegar a ser sus hijos.
40:6.85. Dentro de ustedes mora un fragmento del Padre Universal, y así están directamente emparentados con el Padre divino de todos los Hijos de Dios.
7. Mortales fusionados con el Padre
40:7.1El envío de los Ajustadores, su morada interior, es en verdad uno de los misterios insondables de Dios el Padre. Estos fragmentos de la naturaleza divina del Padre Universal llevan consigo el potencial de la inmortalidad de la criatura. Los Ajustadores son espíritus inmortales, y la unión con ellos confiere vida eterna al alma del mortal fusionado.
40:7.2Sus propias razas de mortales supervivientes pertenecen a este grupo de los Hijos de Dios ascendentes. Ahora son hijos planetarios, criaturas evolutivas derivadas de las implantaciones de los Portadores de Vida y modificadas por la infusión de la vida adánica, y apenas son todavía hijos ascendentes; pero son en verdad hijos con potencial de ascensión —hasta las más altas cumbres de gloria y de logro de divinidad—, y este estatus espiritual de filiación ascendente pueden alcanzarlo por la fe y por la cooperación de libre albedrío con las actividades espiritualizadoras del Ajustador que mora en ustedes. Cuando ustedes y sus Ajustadores estén fusionados finalmente y para siempre, cuando ustedes dos sean hechos uno, así como en Cristo Miguel el Hijo de Dios y el Hijo del Hombre son uno, entonces habrán llegado a ser de hecho los hijos de Dios ascendentes.
40:7.3Los detalles de la carrera de ministerio interior del Ajustador en un planeta de prueba y evolutivo no forman parte de mi asignación; la explicación de esta gran verdad abarca toda la carrera de ustedes. Incluyo la mención de ciertas funciones del Ajustador para hacer una exposición completa acerca de los mortales fusionados con el Ajustador. Estos fragmentos de Dios que moran en ustedes están con el orden de ser de ustedes desde los primeros días de la existencia física, a través de toda la carrera ascendente en Nebadon y Orvonton, y a través de Havona hasta el Paraíso mismo. Después, en la aventura eterna, este mismo Ajustador es uno con ustedes y de ustedes.
40:7.4Estos son los mortales a quienes el Padre Universal ha mandado: «Sean perfectos, así como yo soy perfecto». El Padre se ha otorgado a sí mismo a ustedes, ha puesto su propio espíritu dentro de ustedes; por lo tanto exige de ustedes la perfección última. El relato del ascenso humano desde las esferas mortales del tiempo hasta los reinos divinos de la eternidad constituye una narración fascinante que no está incluida en mi asignación, pero esta excelsa aventura debería ser el estudio supremo del hombre mortal.
40:7.5La fusión con un fragmento del Padre Universal equivale a una validación divina del logro final del Paraíso, y esos mortales fusionados con el Ajustador son la única clase de seres humanos que recorren todos ellos los circuitos de Havona y encuentran a Dios en el Paraíso. Para el mortal fusionado con el Ajustador, la carrera del servicio universal está completamente abierta. ¡Qué dignidad de destino y qué gloria de logro aguardan a cada uno de ustedes! ¿Aprecian plenamente lo que se ha hecho por ustedes? ¿Comprenden la grandeza de las alturas de logro eterno que se extienden ante ustedes —incluso ustedes, que ahora caminan con esfuerzo por el humilde sendero de la vida a través de su llamado «valle de lágrimas»?
8. Mortales fusionados con el Hijo
40:8.1Aunque prácticamente todos los mortales supervivientes se fusionan con sus Ajustadores en uno de los mundos morada o inmediatamente después de su llegada a las esferas morontiales superiores, hay ciertos casos de fusión demorada, y algunos no experimentan esta garantía final de supervivencia hasta que llegan a los últimos mundos educativos de la sede del universo; y unos pocos de estos candidatos mortales a la vida sin fin no logran en absoluto la fusión de identidad con sus fieles Ajustadores.
40:8.2Tales mortales han sido considerados dignos de supervivencia por las autoridades judiciales, e incluso sus Ajustadores, al regresar de Divinington, han dado su conformidad a su ascensión a los mundos morada. Estos seres han ascendido a través de un sistema, de una constelación y de los mundos educativos del circuito de Salvington; han gozado de las «setenta veces siete» oportunidades de fusión y aun así no han podido alcanzar la unidad con sus Ajustadores.
40:8.3Cuando se hace evidente que alguna dificultad de sincronización impide la fusión con el Padre, se convoca a los árbitros de supervivencia del Hijo Creador. Y cuando este tribunal de investigación, sancionado por un representante personal de los Ancianos de Días, determina finalmente que el mortal ascendente no es culpable de ninguna causa discernible del fracaso en alcanzar la fusión, así lo certifican en los registros del universo local y transmiten debidamente esta conclusión a los Ancianos de Días. Entonces el Ajustador que mora en él regresa de inmediato a Divinington para su confirmación por los Monitores Personalizados, y tras esta partida el mortal morontial se fusiona inmediatamente con un don individualizado del espíritu del Hijo Creador.
40:8.4Así como las esferas morontiales de Nebadon se comparten con los mortales fusionados con el Espíritu, así también estas criaturas fusionadas con el Hijo comparten los servicios de Orvonton con sus hermanos fusionados con el Ajustador que viajan hacia el interior, hacia la lejana Isla del Paraíso. Son verdaderamente hermanos de ustedes, y ustedes disfrutarán mucho de su compañía cuando pasen por los mundos de formación del superuniverso.
40:8.5Los mortales fusionados con el Hijo no son un grupo numeroso, pues hay menos de un millón de ellos en el superuniverso de Orvonton. Aparte del destino de residencia en el Paraíso, son en todos los aspectos iguales a sus asociados fusionados con el Ajustador. Viajan con frecuencia al Paraíso en misiones del superuniverso, pero rara vez residen allí de forma permanente, ya que, como clase, están limitados al superuniverso de su nacimiento.
9. Mortales fusionados con el Espíritu
40:9.1Los mortales ascendentes fusionados con el Espíritu no son personalidades de la Tercera Fuente; están incluidos en el circuito de la personalidad del Padre, pero se han fusionado con individualizaciones del espíritu premente de la Tercera Fuente y Centro. Esta fusión con el Espíritu nunca ocurre durante el período de la vida natural; tiene lugar solo en el momento del nuevo despertar mortal en la existencia morontial en los mundos morada. En la experiencia de la fusión no hay superposición; la criatura volitiva está fusionada o con el Espíritu, o con el Hijo, o con el Padre. Los que están fusionados con el Ajustador o con el Padre nunca están fusionados con el Espíritu ni con el Hijo.
40:9.2El hecho de que estos tipos de criaturas mortales no sean candidatos a la fusión con el Ajustador no impide que los Ajustadores moren en ellos durante la vida en la carne. Los Ajustadores sí trabajan en la mente de esos seres durante el período de la vida material, pero nunca llegan a ser eternamente uno con sus almas discípulas. Durante esta estancia temporal, los Ajustadores construyen eficazmente la misma contraparte espiritual de la naturaleza mortal —el alma— que construyen en los candidatos a la fusión con el Ajustador. Hasta el momento de la muerte mortal, la obra de los Ajustadores es totalmente semejante a su función en las razas de ustedes, pero con la disolución mortal los Ajustadores se despiden eternamente de estos candidatos a la fusión con el Espíritu y, tras dirigirse directamente a Divinington, la sede de todos los Monitores divinos, aguardan allí las nuevas asignaciones de su orden.
40:9.3Cuando estos supervivientes dormidos son repersonalizados en los mundos morada, el lugar del Ajustador que partió lo ocupa una individualización del espíritu de la Ministra Divina, la representante del Espíritu Infinito en el universo local de que se trate. Esta infusión de espíritu constituye a estas criaturas supervivientes en mortales fusionados con el Espíritu. Tales seres son en todos los aspectos iguales a ustedes en mente y en espíritu; y son en verdad sus contemporáneos, y comparten las esferas morada y morontiales con el orden de candidatos a la fusión al que ustedes pertenecen y con los que serán fusionados con el Hijo.
40:9.4Existe, no obstante, un punto en el que los mortales fusionados con el Espíritu se distinguen de sus hermanos ascendentes: la memoria mortal de lo que se vivió como experiencia humana en los mundos materiales de origen sobrevive a la muerte en la carne, porque el Ajustador que mora en el mortal adquirió una contraparte espiritual, o transcripción, de los sucesos de la vida humana que tuvieron significado espiritual. Pero en los mortales fusionados con el Espíritu ningún mecanismo de esa clase permite que la memoria humana persista. Las transcripciones de memoria que hace el Ajustador se conservan completas e intactas, pero son posesiones experienciales de los Ajustadores que se fueron, y las criaturas en las que antes moraban no pueden disponer de ellas; por eso estas criaturas despiertan en las salas de resurrección de las esferas morontiales de Nebadon como si fueran seres recién creados, criaturas que no tienen conciencia de una existencia anterior.
40:9.5Estos hijos del universo local pueden recuperar gran parte de su anterior experiencia de memoria humana al oírla relatar de nuevo por los serafines y querubines asociados y al consultar los registros de la carrera mortal archivados por los ángeles registradores. Pueden hacerlo con una seguridad indudable porque el alma superviviente, de origen experiencial en la vida material y mortal, aunque no tiene memoria de los acontecimientos mortales, sí tiene una respuesta residual de reconocimiento experiencial ante estos acontecimientos no recordados de la experiencia pasada.
40:9.6Cuando a un mortal fusionado con el Espíritu se le habla de los acontecimientos de la experiencia pasada no recordada, se produce una respuesta inmediata de reconocimiento experiencial dentro del alma (identidad) de ese superviviente, que reviste al instante el acontecimiento narrado con el matiz emocional de la realidad y con la cualidad intelectual del hecho; y esta doble respuesta constituye la reconstrucción, el reconocimiento y la validación de una faceta no recordada de la experiencia mortal.
40:9.7Incluso en los candidatos a la fusión con el Ajustador, solo aquellas experiencias humanas que tuvieron valor espiritual son posesiones comunes del mortal superviviente y del Ajustador que regresa, y por eso se recuerdan de inmediato después de la supervivencia mortal. En cuanto a aquellos sucesos que no tuvieron significado espiritual, incluso estos fusionados con el Ajustador deben depender del atributo de respuesta de reconocimiento del alma superviviente. Y puesto que un mismo acontecimiento puede tener una connotación espiritual para un mortal pero no para otro, resulta posible que un grupo de ascendentes contemporáneos del mismo planeta reúnan su caudal de acontecimientos recordados por el Ajustador y reconstruyan así cualquier experiencia que hayan tenido en común y que haya tenido valor espiritual en la vida de cualquiera de ellos.
40:9.8Aunque comprendemos bastante bien estas técnicas de reconstrucción de la memoria, no captamos la técnica del reconocimiento de la personalidad. Las personalidades que estuvieron asociadas en otro tiempo responden mutuamente con total independencia del funcionamiento de la memoria, si bien la memoria misma y las técnicas de su reconstrucción son necesarias para revestir esa respuesta mutua de la personalidad con la plenitud del reconocimiento.
40:9.9Un superviviente fusionado con el Espíritu también puede aprender mucho sobre la vida que vivió en la carne si visita de nuevo su mundo natal después de la dispensación planetaria en la que vivió. Estos hijos de la fusión con el Espíritu pueden gozar de estas oportunidades de investigar sus carreras humanas, ya que en general están limitados al servicio del universo local. No comparten el destino elevado y exaltado que ustedes tienen en el Cuerpo de los Finalitarios del Paraíso; solo los mortales fusionados con el Ajustador u otros seres ascendentes especialmente abrazados son incorporados a las filas de los que aguardan la eterna aventura de la Deidad. Los mortales fusionados con el Espíritu son los ciudadanos permanentes de los universos locales; pueden aspirar al destino del Paraíso, pero no pueden estar seguros de él. En Nebadon, su hogar universal es el octavo grupo de mundos que rodean a Salvington, un cielo de destino de naturaleza y ubicación muy parecidas al que imaginan las tradiciones planetarias de Urantia.
10. Destinos ascendentes
40:10.1Los mortales fusionados con el Espíritu están, en términos generales, limitados a un universo local; los supervivientes fusionados con el Hijo están restringidos a un superuniverso; los mortales fusionados con el Ajustador están destinados a penetrar el universo de universos. Los espíritus de la fusión mortal siempre ascienden al nivel de origen; esas entidades espirituales regresan infaliblemente a la esfera de la fuente primordial.
40:10.2Los mortales fusionados con el Espíritu son del universo local; normalmente no ascienden más allá de los confines de su reino natal, más allá de los límites del alcance espacial del espíritu que los impregna. Los ascendentes fusionados con el Hijo se elevan igualmente hasta la fuente de su dotación espiritual, pues, así como el Espíritu de la Verdad de un Hijo Creador se focaliza en la Ministra Divina asociada, así su «espíritu de fusión» se hace efectivo en los Espíritus Reflectivos de los universos superiores. Tal relación espiritual entre los niveles del universo local y del superuniverso de Dios el Séptuple puede ser difícil de explicar, pero no de discernir, ya que se revela de forma inconfundible en aquellos hijos de los Espíritus Reflectivos —las Voces secoráficas de los Hijos Creadores. El Ajustador del Pensamiento, que procede del Padre en el Paraíso, nunca se detiene hasta que el hijo mortal está cara a cara con el Dios eterno.
40:10.3La misteriosa variable en la técnica asociativa por la cual un ser mortal no llega, o no puede llegar, a fusionarse eternamente con el Ajustador del Pensamiento que mora en él puede parecer que revela un defecto en el esquema de ascensión; la fusión con el Hijo y la fusión con el Espíritu se parecen, superficialmente, a compensaciones por fracasos inexplicados en algún detalle del plan de logro del Paraíso; pero todas estas conclusiones son erróneas; se nos enseña que todos estos sucesos se desarrollan en obediencia a las leyes establecidas de los Gobernantes Supremos del Universo.
40:10.4Hemos analizado este problema y hemos llegado a la conclusión indudable de que destinar a todos los mortales a un destino último en el Paraíso sería injusto para los universos del tiempo-espacio, puesto que los tribunales de los Hijos Creadores y de los Ancianos de Días dependerían entonces por completo de los servicios de quienes estuvieran en tránsito hacia reinos superiores. Y parece no ser más que apropiado que los gobiernos del universo local y del superuniverso estén provistos cada uno de un grupo permanente de ciudadanía ascendente; que las funciones de estas administraciones se enriquezcan con los esfuerzos de ciertos grupos de mortales glorificados de estatus permanente, complementos evolutivos de los abandonters y de los susatia. Ahora bien, es bastante evidente que el esquema actual de ascensión provee eficazmente a las administraciones del tiempo-espacio de precisamente tales grupos de criaturas ascendentes; y muchas veces nos hemos preguntado: ¿representa todo esto una parte intencionada de los planes omnisapientes de los Arquitectos del Universo Maestro, concebidos para proveer a los Hijos Creadores y a los Ancianos de Días de una población ascendente permanente?, ¿de órdenes evolucionados de ciudadanía que llegarán a ser cada vez más competentes para llevar adelante los asuntos de estos reinos en las eras universales venideras?
40:10.5Que los destinos mortales varíen así no prueba de ningún modo que uno sea necesariamente mayor o menor que otro, sino solo que difieren. Los ascendentes fusionados con el Ajustador tienen en verdad una carrera grandiosa y gloriosa como finalitarios que se extiende ante ellos en el futuro eterno, pero esto no significa que sean preferidos por encima de sus hermanos ascendentes. No hay favoritismo, nada arbitrario, en la operación selectiva del plan divino de supervivencia mortal.
40:10.6Aunque los finalitarios fusionados con el Ajustador gozan evidentemente de la oportunidad de servicio más amplia de todas, el logro de esta meta los excluye automáticamente de la posibilidad de participar en la larga lucha de las eras de algún universo o superuniverso concreto, desde las épocas tempranas y menos establecidas hasta las eras posteriores y establecidas de logro de perfección relativa. Los finalitarios adquieren una experiencia maravillosa y vastísima de servicio transitorio en los siete segmentos del gran universo, pero normalmente no adquieren ese conocimiento íntimo de un universo concreto que ya ahora caracteriza a los veteranos fusionados con el Espíritu del Cuerpo de Culminación de Nebadon. Estos individuos gozan de la oportunidad de presenciar la procesión ascendente de las eras planetarias a medida que se desarrollan una por una en diez millones de mundos habitados. Y en el servicio fiel de estos ciudadanos del universo local, la experiencia se superpone a la experiencia hasta que la plenitud del tiempo madura esa elevada calidad de sabiduría que engendra la experiencia focalizada — sabiduría con autoridad—, y esto en sí mismo es un factor vital en el establecimiento de cualquier universo local.
40:10.7Lo que sucede con los fusionados con el Espíritu sucede también con aquellos mortales fusionados con el Hijo que han alcanzado el estatus de residentes en Uversa. Algunos de estos seres proceden de las épocas más tempranas de Orvonton, y representan un cuerpo de sabiduría que se acumula lentamente y que profundiza la comprensión, y que hace contribuciones de servicio cada vez mayores al bienestar y al establecimiento final del séptimo superuniverso.
40:10.8Cuál será el destino último de estos órdenes estacionarios de ciudadanía local y superuniversal no lo sabemos, pero es bastante posible que, cuando los finalitarios del Paraíso estén abriendo, como pioneros, las fronteras en expansión de la divinidad en los sistemas planetarios del primer nivel del espacio exterior, sus hermanos fusionados con el Hijo y con el Espíritu de la lucha evolutiva ascendente estén contribuyendo de manera aceptable al mantenimiento del equilibrio experiencial de los superuniversos perfeccionados, mientras se mantienen preparados para dar la bienvenida a la corriente entrante de peregrinos del Paraíso que, en ese día lejano, podrán afluir a través de Orvonton y de sus creaciones hermanas como un vasto torrente en busca del espíritu desde estas galaxias del espacio exterior, ahora inexploradas y deshabitadas.
40:10.9Aunque la mayoría de los fusionados con el Espíritu sirven permanentemente como ciudadanos de los universos locales, no todos lo hacen. Si alguna fase de su ministerio universal requiriera su presencia personal en el superuniverso, entonces se obrarían en estos ciudadanos tales transformaciones del ser que les permitirían ascender al universo superior; y, a la llegada de los Guardianes Celestiales con órdenes de presentar a esos mortales fusionados con el Espíritu ante los tribunales de los Ancianos de Días, ascenderían así, para no regresar jamás. Se convierten en pupilos del superuniverso, y sirven como asistentes de los Guardianes Celestiales, y de forma permanente, salvo aquellos pocos que a su vez son llamados al servicio del Paraíso y de Havona.
40:10.10Al igual que sus hermanos fusionados con el Espíritu, los fusionados con el Hijo ni recorren Havona ni alcanzan el Paraíso a menos que hayan experimentado ciertas transformaciones modificadoras. Por razones buenas y suficientes, se han obrado tales cambios en ciertos supervivientes fusionados con el Hijo, y a estos seres se los encuentra de vez en cuando en los siete circuitos del universo central. Así es como ciertos números tanto de los mortales fusionados con el Hijo como de los fusionados con el Espíritu ascienden efectivamente al Paraíso, alcanzan una meta en muchos aspectos igual a la que aguarda a los mortales fusionados con el Padre.
40:10.11Los mortales fusionados con el Padre son finalitarios potenciales; su destino es el Padre Universal, y a él lo alcanzan, pero, dentro del ámbito de la era universal actual, los finalitarios, como tales, no son seres que alcanzan el destino. Siguen siendo criaturas inacabadas —espíritus de la sexta etapa— y, por eso, no activos en los dominios evolutivos de estatus anterior a la luz y vida.
40:10.12Cuando un finalitario mortal es abrazado por la Trinidad —llega a ser un Hijo Trinitizado, como un Mensajero Poderoso—, entonces ese finalitario ha alcanzado el destino, al menos para la era universal actual. Los Mensajeros Poderosos y sus compañeros pueden no ser, en el sentido exacto, espíritus de la séptima etapa, pero, además de otras cosas, el abrazo de la Trinidad les confiere todo lo que un finalitario logrará algún día como espíritu de la séptima etapa. Después de que los mortales fusionados con el Espíritu o con el Hijo son trinitizados, pasan por la experiencia del Paraíso con los ascendentes fusionados con el Ajustador, con los que entonces son idénticos en todos los asuntos relativos a la administración del superuniverso. Estos Hijos Trinitizados de Selección o de Logro son, al menos por ahora, criaturas acabadas, en contraste con los finalitarios, que en el presente son criaturas inacabadas.
40:10.13Así pues, en el análisis final, difícilmente sería apropiado usar las palabras «mayor» o «menor» al contrastar los destinos de los órdenes ascendentes de filiación. Cada uno de esos hijos de Dios comparte la paternidad de Dios, y Dios ama por igual a cada uno de sus hijos criaturas; él no hace más acepción de destinos ascendentes que de las criaturas que pueden alcanzar esos destinos. El Padre ama a cada uno de sus hijos, y ese afecto no es menos que verdadero, santo, divino, ilimitado, eterno y único —un amor otorgado a este hijo y a aquel hijo, individual, personal y exclusivamente. Y tal amor eclipsa por completo todos los demás hechos. La filiación es la relación suprema de la criatura con el Creador.
40:10.14Como mortales, ustedes pueden ahora reconocer su lugar en la familia de la filiación divina y comenzar a sentir la obligación de aprovechar las ventajas tan libremente provistas en el plan del Paraíso para la supervivencia mortal y por medio de él, plan que ha sido tan realzado e iluminado por la experiencia de vida de un Hijo de otorgamiento. Se han provisto todos los medios y todo el poder para asegurar que ustedes alcancen finalmente la meta de perfección divina del Paraíso.
40:10.15[Presentado por un Mensajero Poderoso agregado temporalmente al personal de Gabriel de Salvington.]