Parte II · Documento 39

Las huestes seráficas

39:0.1HASTA DONDE sabemos, el Espíritu Infinito, tal como está personalizado en la sede del universo local, se propone producir serafines uniformemente perfectos, pero por alguna razón desconocida esta progenie seráfica es muy diversa. Esta diversidad puede ser el resultado de la interposición desconocida de la Deidad experiencial en evolución; si es así, no podemos probarlo. Pero sí observamos que, cuando los serafines se someten a pruebas educativas y a la disciplina de la formación, se clasifican de manera infalible y clara en los siete grupos siguientes:

39:0.21. Serafines Supremos.

39:0.32. Serafines Superiores.

39:0.43. Serafines Supervisores.

39:0.54. Serafines Administradores.

39:0.65. Asistentes Planetarios.

39:0.76. Ministros de Transición.

39:0.87. Serafines del Futuro.

39:0.9Decir que un serafín cualquiera es inferior a un ángel de cualquier otro grupo difícilmente sería cierto. Sin embargo, todo ángel está limitado al principio, en su servicio, al grupo de su clasificación original e inherente. Mi asociada seráfica en la preparación de esta exposición, Manotia, es un serafín supremo y en otro tiempo actuó solo como serafín supremo. Mediante la aplicación y el servicio consagrado, ella logró, uno por uno, los siete servicios seráficos, tras actuar en casi todas las vías de actividad abiertas a un serafín, y ahora tiene el cargo de jefa asociada de los serafines en Urantia.

39:0.10A los seres humanos a veces les resulta difícil comprender que una capacidad creada para un ministerio de nivel superior no implica necesariamente la habilidad de actuar en niveles de servicio relativamente inferiores. El hombre comienza la vida como un niño indefenso; por eso todo logro mortal debe abarcar todos los requisitos previos experienciales; los serafines no tienen tal vida preadulta —no tienen infancia. Sin embargo, son criaturas experienciales, y por la experiencia y mediante una educación adicional pueden aumentar su dotación divina e inherente de capacidad con la adquisición experiencial de destreza funcional en uno o más de los servicios seráficos.

39:0.11Después de recibir su comisión, los serafines son asignados a las reservas de su grupo inherente. Los de estatus planetario y administrador a menudo sirven durante largos períodos según su clasificación original, pero cuanto más alto es el nivel de función inherente, con más persistencia buscan los ministros angélicos ser asignados a los órdenes inferiores del servicio del universo. Desean en especial ser asignados a las reservas de los asistentes planetarios y, si lo consiguen, se inscriben en las escuelas celestiales anexas a la sede del Príncipe Planetario de algún mundo evolutivo. Allí comienzan el estudio de las lenguas, la historia y las costumbres locales de las razas de la humanidad. Los serafines deben adquirir conocimiento y ganar experiencia de manera muy parecida a como lo hacen los seres humanos. No están muy alejados de ustedes en ciertos atributos de la personalidad. Y todos anhelan empezar desde abajo, en el nivel de ministerio más bajo posible; así pueden esperar alcanzar el nivel más alto posible de destino experiencial.

1. Los serafines supremos

39:1.1Estos serafines son los más altos de los siete órdenes revelados de ángeles del universo local. Actúan en siete grupos, cada uno de los cuales está estrechamente asociado con los ministros angélicos del Cuerpo Seráfico de Culminación.

39:1.21. Ministros Hijo-Espíritu. El primer grupo de los serafines supremos está asignado al servicio de los altos Hijos y de los seres originados en el Espíritu que residen y actúan en el universo local. Este grupo de ministros angélicos sirve también al Hijo del Universo y al Espíritu del Universo, y está estrechamente afiliado con el cuerpo de información de la Resplandeciente Estrella Matutina, el jefe ejecutivo del universo de las voluntades unidas del Hijo Creador y del Espíritu Creativo.

39:1.3Por estar asignados a los altos Hijos y Espíritus, estos serafines están naturalmente asociados con los servicios muy extendidos de los Avonales del Paraíso, la descendencia divina del Hijo Eterno y del Espíritu Infinito. Los Avonales del Paraíso siempre van acompañados, en todas sus misiones magisteriales y de otorgamiento, por este orden alto y experimentado de serafines, que en tales ocasiones se dedican a organizar y administrar la obra especial relacionada con el final de una dispensación planetaria y la inauguración de una nueva era. Pero no intervienen en la obra de juicio que podría acompañar a tal cambio de dispensaciones.

39:1.4Acompañantes del Otorgamiento. Los Avonales del Paraíso, pero no los Hijos Creadores, cuando están en una misión de otorgamiento, siempre van acompañados de un cuerpo de 144 acompañantes del otorgamiento. Estos 144 ángeles son los jefes de todos los demás ministros Hijo-Espíritu que puedan estar asociados con una misión de otorgamiento. Posiblemente podría haber legiones de ángeles sujetos al mando de un Hijo de Dios encarnado en un otorgamiento planetario, pero todos estos serafines estarían organizados y dirigidos por los 144 acompañantes del otorgamiento. Órdenes superiores de ángeles, supernafines y seconafines, podrían también formar parte de la hueste acompañante, y aunque sus misiones son distintas de las de los serafines, todas estas actividades estarían coordinadas por los acompañantes del otorgamiento.

39:1.5Estos acompañantes del otorgamiento son serafines de culminación; todos ellos recorrieron los círculos de Seraphington y alcanzaron el Cuerpo Seráfico de Culminación. Y además recibieron una formación especial para afrontar las dificultades y hacer frente a las emergencias relacionadas con los otorgamientos de los Hijos de Dios para el progreso de los hijos del tiempo. Todos estos serafines alcanzaron el Paraíso y el abrazo personal de la Segunda Fuente y Centro, el Hijo Eterno.

39:1.6Los serafines anhelan por igual ser asignados a las misiones de los Hijos encarnados y ser vinculados como guardianes del destino a los mortales de los reinos; esto último es el pasaporte seráfico más seguro hacia el Paraíso, mientras que los acompañantes del otorgamiento alcanzaron el servicio más alto del universo local que tienen los serafines de culminación que llegaron al Paraíso.

39:1.72. Asesores de los Tribunales. Son los asesores y ayudantes seráficos vinculados a todos los órdenes de juicio, desde los conciliadores hasta los más altos tribunales del reino. El propósito de esos tribunales no es determinar sentencias punitivas, sino más bien juzgar las diferencias honestas de opinión y decretar la supervivencia eterna de los mortales ascendentes. En esto consiste el deber de los asesores de los tribunales: velar por que todas las acusaciones contra las criaturas mortales se formulen con justicia y se juzguen con misericordia. En esta obra están estrechamente asociados con los Altos Comisionados, mortales ascendentes fusionados con el Espíritu que sirven en el universo local.

39:1.8Los asesores seráficos de los tribunales sirven ampliamente como defensores de los mortales. No es que exista jamás disposición alguna a ser injustos con las humildes criaturas de los reinos, sino que, mientras la justicia exige el juicio de cada falta en el ascenso hacia la perfección divina, la misericordia requiere que cada uno de esos pasos en falso se juzgue con equidad de acuerdo con la naturaleza de la criatura y el propósito divino. Estos ángeles son los exponentes y la ejemplificación del elemento de misericordia inherente a la justicia divina —de la equidad basada en el conocimiento de los hechos subyacentes de los motivos personales y de las tendencias raciales.

39:1.9Este orden de ángeles sirve desde los consejos de los Príncipes Planetarios hasta los tribunales más altos del universo local, mientras que sus asociados del Cuerpo Seráfico de Culminación actúan en los reinos superiores de Orvonton, incluso hasta los tribunales de los Ancianos de Días en Uversa.

39:1.103. Orientadores del Universo. Son los verdaderos amigos y consejeros de posgrado de todas las criaturas ascendentes que hacen una pausa por última vez en Salvington, en su universo de origen, mientras están en el umbral de la aventura espiritual que se extiende ante ellas en el vasto superuniverso de Orvonton. Y en ese momento más de un ascendente tiene un sentimiento que los mortales solo podrían comprender si lo comparan con la emoción humana de la nostalgia. Atrás quedan los reinos del logro, reinos que se volvieron familiares por un largo servicio y por la consecución morontial; por delante está el misterio desafiante de un universo mayor y más vasto.

39:1.11La tarea de los orientadores del universo es facilitar el paso de los peregrinos ascendentes del nivel alcanzado al nivel no alcanzado del servicio del universo, y ayudar a estos peregrinos a hacer esos ajustes caleidoscópicos en la comprensión de los significados y valores inherentes a la toma de conciencia de que un ser espiritual de la primera etapa no está al final y en la cumbre del ascenso morontial del universo local, sino más bien en el fondo mismo de la larga escalera del ascenso espiritual hacia el Padre Universal en el Paraíso.

39:1.12Muchos de los graduados de Seraphington, miembros del Cuerpo Seráfico de Culminación asociados con estos serafines, se dedican a una amplia enseñanza en ciertas escuelas de Salvington que se ocupan de preparar a las criaturas de Nebadon para las relaciones de la próxima era universal.

39:1.134. Los Consejeros Instructores. Estos ángeles son los asistentes inestimables del cuerpo de enseñanza espiritual del universo local. Los consejeros instructores son secretarios de todos los órdenes de instructores, desde los Melquisedecs y los Hijos Instructores de la Trinidad hasta los mortales morontiales asignados como ayudantes de aquellos de su clase que están justo detrás de ellos en la escala de la vida ascendente. Ustedes verán por primera vez a estos serafines instructores asociados en uno de los siete mundos morada que rodean Jerusem.

39:1.14Estos serafines se convierten en asociados de los jefes de división de las numerosas instituciones educativas y de formación de los universos locales, y están vinculados en gran número a los cuerpos docentes de los siete mundos de formación de los sistemas locales y de las setenta esferas educativas de las constelaciones. Estos ministerios se extienden hacia abajo hasta los mundos individuales. Incluso los instructores verdaderos y consagrados del tiempo reciben la ayuda, y a menudo la compañía, de estos consejeros de los serafines supremos.

39:1.15El cuarto otorgamiento como criatura del Hijo Creador fue a semejanza de un consejero instructor de los serafines supremos de Nebadon.

39:1.165. Directores de Asignación. Un cuerpo de 144 serafines supremos es elegido de vez en cuando por los ángeles que sirven en las esferas evolutivas y en las esferas arquitectónicas de habitación de criaturas. Es el consejo angélico más alto de cualquier esfera, y coordina las fases autodirigidas del servicio y de la asignación seráficos. Estos ángeles presiden todas las asambleas seráficas relacionadas con la línea del deber o con la convocatoria a la adoración.

39:1.176. Los Registradores. Son los registradores oficiales de los serafines supremos. Muchos de estos altos ángeles nacieron con sus dones plenamente desarrollados; otros se capacitaron para sus puestos de confianza y responsabilidad mediante una aplicación diligente al estudio y el desempeño fiel de deberes similares mientras estaban vinculados a órdenes inferiores o de menor responsabilidad.

39:1.187. Ministros No Vinculados. Grandes números de serafines no vinculados del orden supremo son servidores autodirigidos en las esferas arquitectónicas y en los planetas habitados. Estos ministros cubren de manera voluntaria la diferencia de demanda del servicio de los serafines supremos, y constituyen así la reserva general de este orden.

2. Los serafines superiores

39:2.1Los serafines superiores reciben su nombre, no porque sean en algún sentido cualitativamente superiores a otros órdenes de ángeles, sino porque están a cargo de las actividades más altas de un universo local. Muchísimos de los dos primeros grupos de este cuerpo seráfico son serafines de consecución, ángeles que sirvieron en todas las fases de la formación y que volvieron a una asignación glorificada como directores de los de su clase en las esferas de sus actividades anteriores. Por ser un universo joven, Nebadon no tiene muchos de este orden.

39:2.2Los serafines superiores actúan en los siete grupos siguientes:

39:2.31. El Cuerpo de Información. Estos serafines pertenecen al equipo personal de Gabriel, la Resplandeciente Estrella Matutina. Recorren el universo local y reúnen la información de los reinos para guiarlo en los consejos de Nebadon. Son el cuerpo de información de las poderosas huestes que Gabriel preside como vicegerente del Hijo Maestro. Estos serafines no están afiliados directamente ni con los sistemas ni con las constelaciones, y su información llega directamente a Salvington por un circuito continuo, directo e independiente.

39:2.4Los cuerpos de información de los diversos universos locales pueden comunicarse entre sí, y lo hacen, pero solo dentro de un superuniverso determinado. Hay una diferencia de energía que separa eficazmente los asuntos y las transacciones de los diversos supergobiernos. Un superuniverso solo puede comunicarse ordinariamente con otro superuniverso por medio de los recursos y servicios del centro de intercambio del Paraíso.

39:2.52. La Voz de la Misericordia. La misericordia es la nota dominante del servicio seráfico y del ministerio angélico. Por eso es apropiado que haya un cuerpo de ángeles que, de una manera especial, represente la misericordia. Estos serafines son los verdaderos ministros de misericordia de los universos locales. Son los líderes inspirados que fomentan los impulsos más elevados y las emociones más santas de los hombres y de los ángeles. Los directores de estas legiones son ahora siempre serafines de culminación que también son guardianes graduados del destino mortal; es decir, cada pareja angélica guió por lo menos a un alma de origen animal durante la vida en la carne, y después recorrió los círculos de Seraphington y fue incorporada al Cuerpo Seráfico de Culminación.

39:2.63. Coordinadores del Espíritu. El tercer grupo de serafines superiores tiene su base en Salvington, pero actúa en el universo local en cualquier lugar donde pueda prestar un servicio fructífero. Aunque sus tareas son esencialmente espirituales y, por lo tanto, están más allá de la comprensión real de las mentes humanas, quizás ustedes capten algo de su ministerio a los mortales si se explica que a estos ángeles se les confía la tarea de preparar a los ascendentes que residen temporalmente en Salvington para su última transición en el universo local —del nivel morontial más alto al estatus de seres espirituales recién nacidos. Así como los planificadores de la mente en los mundos morada ayudan a la criatura superviviente a adaptarse a los potenciales de la mente morontial y a usarlos con eficacia, así también estos serafines instruyen a los graduados morontiales de Salvington acerca de las capacidades recién alcanzadas de la mente del espíritu. Y sirven a los mortales ascendentes de muchas otras maneras.

39:2.74. Instructores Asistentes. Los instructores asistentes son los ayudantes y asociados de sus compañeros serafines, los consejeros instructores. También están vinculados individualmente con las amplias empresas educativas del universo local, en especial con el plan séptuple de formación que opera en los mundos morada de los sistemas locales. Un cuerpo maravilloso de este orden de serafines actúa en Urantia con el fin de fomentar e impulsar la causa de la verdad y de la rectitud.

39:2.85. Los Transportadores. Todos los grupos de espíritus ministradores tienen su cuerpo de transporte, órdenes angélicos dedicados al ministerio de transportar a las personalidades que no pueden viajar por sí mismas de una esfera a otra. El quinto grupo de los serafines superiores tiene su sede en Salvington y sirve como viajeros del espacio hacia y desde la sede del universo local. Al igual que otras subdivisiones de los serafines superiores, algunos fueron creados como tales, mientras que otros ascendieron desde los grupos inferiores o menos dotados.

39:2.9El «alcance energético» de los serafines es del todo adecuado para las necesidades del universo local e incluso del superuniverso, pero nunca podrían resistir las exigencias de energía que implica un viaje tan largo como el de Uversa a Havona. Un viaje tan agotador requiere los poderes especiales de un seconafín primario con dotes de transporte. Los transportadores toman energía para el vuelo mientras están en tránsito y recuperan el poder personal al final del viaje.

39:2.10Incluso en Salvington los mortales ascendentes no poseen formas personales de tránsito. Los ascendentes deben depender del transporte seráfico para avanzar de mundo en mundo hasta después del último descanso del sueño en el círculo interior de Havona y el despertar eterno en el Paraíso. Después ustedes no dependerán de los ángeles para el transporte de universo en universo.

39:2.11El proceso de ser enserafinado no es muy distinto de la experiencia de la muerte o del sueño, excepto que hay un elemento automático de tiempo en el sopor de tránsito. Ustedes están conscientemente inconscientes durante el descanso seráfico. Pero el Ajustador del Pensamiento está completa y plenamente consciente; de hecho, es excepcionalmente eficiente, porque ustedes no pueden oponerse, resistirse ni obstaculizar de otro modo la obra creadora y transformadora.

39:2.12Cuando son enserafinados, ustedes se duermen durante un tiempo determinado y despertarán en el momento señalado. La duración de un viaje en el sueño de tránsito no tiene importancia. Ustedes no tienen conciencia directa del paso del tiempo. Es como si se durmieran en un vehículo de transporte en una ciudad y, tras descansar toda la noche en un sueño apacible, despertaran en otra metrópolis lejana. Viajaron mientras dormían. Y así ustedes emprenden el vuelo por el espacio, enserafinados, mientras descansan —duermen. El sueño de tránsito es inducido por el enlace entre los Ajustadores y los transportadores seráficos.

39:2.13Los ángeles no pueden transportar cuerpos de combustión —de carne y sangre— como los que ustedes tienen ahora, pero pueden transportar todos los demás, desde las formas morontiales más bajas hasta las formas espirituales más altas. No intervienen en caso de muerte natural. Cuando ustedes terminan su carrera terrenal, su cuerpo permanece en este planeta. Su Ajustador del Pensamiento va al seno del Padre, y estos ángeles no se ocupan directamente del reensamblaje posterior de su personalidad en el mundo morada de identificación. Allí su nuevo cuerpo es una forma morontial, una forma que puede enserafinarse. Ustedes «siembran un cuerpo mortal» en la tumba; «cosechan una forma morontial» en los mundos morada.

39:2.146. Los Registradores. Estas personalidades se ocupan especialmente de la recepción, el archivo y el reenvío de los registros de Salvington y de sus mundos asociados. También sirven como registradores especiales de los grupos residentes de personalidades del superuniverso y de órdenes superiores, y como escribanos de los tribunales de Salvington y secretarios de sus gobernantes.

39:2.15Los difusores —receptores y expedidores— son una subdivisión especializada de los registradores seráficos, y se ocupan del envío de los registros y de la difusión de la información esencial. Su trabajo es de un orden elevado, pues tiene tantos circuitos que 144 000 mensajes pueden recorrer simultáneamente las mismas líneas de energía. Adaptan las técnicas ideográficas superiores de los registradores jefes supernáficos, y con estos símbolos comunes mantienen un contacto recíproco tanto con los coordinadores de información de los supernafines terciarios como con los coordinadores de información glorificados del Cuerpo Seráfico de Culminación.

39:2.16Así, los registradores seráficos del orden superior establecen un enlace estrecho con el cuerpo de información de su propio orden y con todos los registradores subordinados, mientras que las difusiones les permiten mantener una comunicación constante con los registradores superiores del superuniverso y, por este canal, con los registradores de Havona y con los custodios del conocimiento en el Paraíso. Muchos de los registradores del orden superior son serafines que ascendieron desde deberes similares en secciones inferiores del universo.

39:2.177. Las Reservas. En Salvington se mantienen grandes reservas de todos los tipos de serafines superiores, disponibles al instante para ser enviadas a los mundos más lejanos de Nebadon cuando las solicitan los directores de asignación o a petición de los administradores del universo. Las reservas de serafines superiores también proporcionan ayudantes mensajeros cuando los solicita el jefe de las Brillantes Estrellas Vespertinas, a quien se confía la custodia y el envío de todas las comunicaciones personales. Un universo local está plenamente provisto de medios adecuados de intercomunicación, pero siempre queda un residuo de mensajes que requieren ser enviados por mensajeros personales.

39:2.18Las reservas básicas de todo el universo local se mantienen en los mundos seráficos de Salvington. Este cuerpo incluye todos los tipos de todos los grupos de ángeles.

3. Los serafines supervisores

39:3.1Este orden versátil de ángeles del universo está asignado al servicio exclusivo de las constelaciones. Estos ministros capaces tienen su sede en las capitales de las constelaciones, pero actúan en todo Nebadon en interés de los reinos que se les asignan.

39:3.21. Asistentes Supervisores. El primer orden de los serafines supervisores está asignado a la labor colectiva de los Padres de las Constelaciones, y son los ayudantes siempre eficientes de los Altísimos. Estos serafines se ocupan principalmente de la unificación y la estabilización de toda una constelación.

39:3.32. Pronosticadores de la Ley. El fundamento intelectual de la justicia es la ley, y en un universo local la ley se origina en las asambleas legislativas de las constelaciones. Estos cuerpos deliberativos codifican y promulgan formalmente las leyes básicas de Nebadon, leyes destinadas a ofrecer la mayor coordinación posible de toda una constelación que sea compatible con la política fija de no vulnerar el libre albedrío moral de las criaturas personales. El deber del segundo orden de serafines supervisores es presentar ante los legisladores de la constelación un pronóstico de cómo afectaría cualquier ley propuesta a la vida de las criaturas de libre albedrío. Están bien capacitados para prestar este servicio en virtud de su larga experiencia en los sistemas locales y en los mundos habitados. Estos serafines no buscan favores especiales para un grupo u otro, pero sí se presentan ante los legisladores celestiales para hablar por quienes no pueden estar presentes para hablar por sí mismos. Incluso el hombre mortal puede contribuir a la evolución de la ley del universo, porque estos mismos serafines representan con fidelidad y plenitud, no necesariamente los deseos pasajeros y conscientes del hombre, sino más bien los verdaderos anhelos del hombre interior, el alma morontial en evolución del mortal material en los mundos del espacio.

39:3.43. Arquitectos Sociales. Desde los planetas individuales hasta los mundos morontiales de formación, estos serafines trabajan para mejorar todos los contactos sociales sinceros y para impulsar la evolución social de las criaturas del universo. Son los ángeles que buscan despojar a las asociaciones de los seres inteligentes de toda artificialidad, mientras se esfuerzan por facilitar la interasociación de las criaturas volitivas sobre la base de una verdadera comprensión de sí mismas y de una genuina apreciación mutua.

39:3.5Los arquitectos sociales hacen todo lo que está dentro de su ámbito y de su poder para reunir a personas adecuadas, de modo que puedan formar en la tierra grupos de trabajo eficientes y agradables; y a veces esos grupos se encontraron de nuevo asociados en los mundos morada para continuar un servicio fructífero. Pero estos serafines no siempre logran sus fines; no siempre pueden reunir a quienes formarían el grupo más ideal para lograr un propósito determinado o para realizar una tarea concreta; en estas condiciones deben utilizar lo mejor del material disponible.

39:3.6Estos ángeles continúan su ministerio en los mundos morada y en los mundos morontiales superiores. Se ocupan de toda empresa que tenga que ver con el progreso en los mundos morontiales y que concierna a tres o más personas. Se considera que dos seres actúan sobre una base de emparejamiento, de complemento o de asociación, pero cuando tres o más se agrupan para el servicio, constituyen un problema social y, por lo tanto, quedan bajo la jurisdicción de los arquitectos sociales. Estos serafines eficientes están organizados en setenta divisiones en Edentia, y estas divisiones ministran en los setenta mundos morontiales de progreso que rodean la esfera sede.

39:3.74. Sensibilizadores Éticos. La misión de estos serafines es fomentar y promover el crecimiento de la apreciación, por parte de las criaturas, de la moralidad de las relaciones interpersonales, porque esa es la semilla y el secreto del crecimiento continuo y con propósito de la sociedad y del gobierno, humanos o sobrehumanos. Estos promotores de la apreciación ética actúan en cualquier lugar y en todo lugar donde puedan ser útiles, como consejeros voluntarios de los gobernantes planetarios y como instructores de intercambio en los mundos de formación del sistema. Sin embargo, ustedes no estarán bajo su plena guía hasta que lleguen a las escuelas de la fraternidad de Edentia, donde ellos vivificarán su apreciación de esas mismas verdades de la fraternidad que ustedes estarán entonces explorando con tanto empeño mediante la experiencia real de vivir con los univitatia en los laboratorios sociales de Edentia, los setenta satélites de la capital de Norlatiadek.

39:3.85. Los Transportadores. El quinto grupo de serafines supervisores actúa como transportadores de personalidades, y lleva seres hacia y desde las sedes de las constelaciones. Estos serafines de transporte, mientras vuelan de una esfera a otra, son plenamente conscientes de su velocidad, de su dirección y de su ubicación astronómica. No recorren el espacio como lo haría un proyectil inanimado. Pueden pasar cerca unos de otros durante el vuelo espacial sin el menor peligro de colisión. Son plenamente capaces de variar la velocidad de avance y de cambiar la dirección del vuelo, e incluso de cambiar de destino si sus directores así se lo indican en cualquier cruce espacial de los circuitos de información del universo.

39:3.9Estas personalidades de tránsito están organizadas de tal manera que pueden utilizar simultáneamente las tres líneas de energía distribuidas universalmente, cada una de las cuales tiene una velocidad espacial libre de 186 280 millas por segundo. Así, estos transportadores pueden sobreponer la velocidad de la energía a la velocidad del poder hasta alcanzar, en sus largos viajes, una velocidad media que varía entre 555 000 y casi 559 000 de sus millas por segundo de su tiempo. La velocidad se ve afectada por la masa y la proximidad de la materia vecina y por la fuerza y la dirección de los circuitos principales cercanos del poder del universo. Hay numerosos tipos de seres, semejantes a los serafines, que pueden recorrer el espacio y que también pueden transportar a otros seres que fueron debidamente preparados.

39:3.106. Los Registradores. El sexto orden de serafines supervisores actúa como registradores especiales de los asuntos de la constelación. Un cuerpo grande y eficiente actúa en Edentia, la sede de la constelación de Norlatiadek, a la que pertenecen su sistema y su planeta.

39:3.117. Las Reservas. Las reservas generales de los serafines supervisores se mantienen en las sedes de las constelaciones. Estos reservistas angélicos no están inactivos en ningún sentido; muchos sirven como ayudantes mensajeros de los gobernantes de la constelación; otros están vinculados a las reservas de Salvington de Vorondadek no asignados; y otros pueden estar vinculados a Hijos Vorondadek con asignaciones especiales, como el observador Vorondadek, y a veces regente Altísimo, de Urantia.

4. Los serafines administradores

39:4.1El cuarto orden de serafines está asignado a los deberes administrativos de los sistemas locales. Son originarios de las capitales de los sistemas, pero están destinados en gran número en las esferas morada y morontiales y en los mundos habitados. Los serafines del cuarto orden están dotados por naturaleza de una capacidad administrativa poco común. Son los asistentes capaces de los directores de las divisiones inferiores del gobierno del universo de un Hijo Creador, y se ocupan principalmente de los asuntos de los sistemas locales y de sus mundos componentes. Están organizados para el servicio de la siguiente manera:

39:4.21. Asistentes Administrativos. Estos serafines capaces son los asistentes inmediatos de un Soberano de Sistema, un Hijo Lanonandek primario. Son ayudantes inestimables en la ejecución de los complejos detalles de la labor ejecutiva de la sede del sistema. También sirven como agentes personales de los gobernantes del sistema, viajan en gran número de ida y vuelta a los diversos mundos de transición y a los planetas habitados, y cumplen muchas comisiones para el bienestar del sistema y en interés físico y biológico de sus mundos habitados.

39:4.3Estos mismos administradores seráficos están vinculados también a los gobiernos de los gobernantes de los mundos, los Príncipes Planetarios. La mayoría de los planetas de un universo determinado está bajo la jurisdicción de un Hijo Lanonandek secundario, pero en ciertos mundos, como Urantia, se produjo un fracaso del plan divino. En caso de defección de un Príncipe Planetario, estos serafines quedan vinculados a los síndicos Melquisedec y a sus sucesores en la autoridad planetaria. El gobernante interino actual de Urantia cuenta con la asistencia de un cuerpo de mil serafines de este orden versátil.

39:4.42. Guías de la Justicia. Son los ángeles que presentan el resumen de las pruebas sobre el bienestar eterno de los hombres y de los ángeles cuando estos asuntos llegan a juicio en los tribunales de un sistema o de un planeta. Preparan las exposiciones para todas las audiencias preliminares que tienen que ver con la supervivencia mortal, exposiciones que después se llevan con los registros de esos casos a los tribunales superiores del universo y del superuniverso. La defensa de todos los casos de supervivencia dudosa la preparan estos serafines, que tienen una comprensión perfecta de todos los detalles de cada aspecto de cada cargo de las acusaciones formuladas por los administradores de la justicia del universo.

39:4.5La misión de estos ángeles no es frustrar ni retrasar la justicia, sino más bien asegurar que la justicia infalible se administre con misericordia generosa y con equidad para todas las criaturas. Estos serafines actúan a menudo en los mundos locales, y por lo común se presentan ante los tríos de árbitros de las comisiones conciliadoras —los tribunales para los malentendidos menores. Muchos que en otro tiempo sirvieron como guías de la justicia en los reinos inferiores aparecen después como Voces de la Misericordia en las esferas superiores y en Salvington.

39:4.6En la rebelión de Lucifer en Satania se perdieron muy pocos guías de la justicia, pero más de una cuarta parte de los demás serafines administradores y de los órdenes inferiores de ministros seráficos fueron engañados y extraviados por los sofismas de la libertad personal desenfrenada.

39:4.73. Intérpretes de la Ciudadanía Cósmica. Cuando los mortales ascendentes terminan la formación de los mundos morada, el primer aprendizaje estudiantil de la carrera del universo, se les permite disfrutar de las satisfacciones pasajeras de una madurez relativa: la ciudadanía en la capital del sistema. Aunque la consecución de cada meta ascendente es un logro efectivo, en un sentido más amplio esas metas son simplemente hitos en el largo camino ascendente hacia el Paraíso. Pero por relativos que sean estos éxitos, a ninguna criatura evolutiva se le niega jamás la satisfacción plena, aunque pasajera, de alcanzar una meta. Una y otra vez hay una pausa en el ascenso al Paraíso, un breve respiro, durante el cual los horizontes del universo se detienen, el estatus de la criatura permanece estacionario y la personalidad saborea la dulzura de la meta cumplida.

39:4.8El primero de esos períodos en la carrera de un mortal ascendente se da en la capital de un sistema local. Durante esta pausa, ustedes, como ciudadanos de Jerusem, intentarán expresar en la vida de criatura las cosas que adquirieron durante las ocho experiencias de vida anteriores, que abarcan Urantia y los siete mundos morada.

39:4.9Los intérpretes seráficos de la ciudadanía cósmica guían a los nuevos ciudadanos de las capitales de los sistemas y vivifican su apreciación de las responsabilidades del gobierno del universo. Estos serafines también están estrechamente asociados con los Hijos Materiales en la administración del sistema, mientras representan la responsabilidad y la moralidad de la ciudadanía cósmica ante los mortales materiales de los mundos habitados.

39:4.104. Vivificadores de la Moralidad. En los mundos morada ustedes comienzan a aprender el autogobierno para el beneficio de todos los interesados. Su mente aprende la cooperación, aprende a planificar con otros seres más sabios. En la sede del sistema, los instructores seráficos vivificarán aún más su apreciación de la moralidad cósmica —de las interacciones de la libertad y la lealtad.

39:4.11¿Qué es la lealtad? Es el fruto de una apreciación inteligente de la fraternidad del universo; uno no podría recibir tanto y no dar nada. A medida que ustedes ascienden en la escala de la personalidad, primero aprenden a ser leales, luego a amar, luego a ser filiales, y entonces podrán ser libres; pero solo cuando sean finalitarios, solo cuando alcancen la perfección de la lealtad, podrán realizar en sí mismos la plenitud final de la libertad.

39:4.12Estos serafines enseñan lo fructífera que es la paciencia: que el estancamiento es la muerte segura, pero que un crecimiento demasiado rápido es igualmente suicida; que así como una gota de agua de un nivel más alto cae a uno más bajo y, al seguir fluyendo, desciende siempre por una sucesión de caídas cortas, así también el progreso en los mundos morontiales y espirituales es siempre ascendente —e igual de lento y por etapas igual de graduales.

39:4.13Ante los mundos habitados, los vivificadores de la moralidad representan la vida mortal como una cadena ininterrumpida de muchos eslabones. Su breve estancia en Urantia, en esta esfera de la infancia mortal, es solo un eslabón, el primero de todos en la larga cadena que ha de extenderse a través de los universos y a lo largo de las eras eternas. No es tanto lo que ustedes aprenden en esta primera vida; lo importante es la experiencia de vivir esta vida. Incluso el trabajo de este mundo, por primordial que sea, no es ni de lejos tan importante como la manera en que ustedes hacen este trabajo. No hay recompensa material por vivir con rectitud, pero hay una satisfacción profunda —la conciencia del logro— y esta trasciende cualquier recompensa material concebible.

39:4.14Las llaves del reino de los cielos son: sinceridad, más sinceridad y más sinceridad. Todos los hombres tienen estas llaves. Los hombres las usan —avanzan en estatus espiritual— mediante decisiones, mediante más decisiones y mediante más decisiones. La elección moral más alta es la elección del valor más alto posible, y siempre —en cualquier esfera, en todas ellas— esta es elegir hacer la voluntad de Dios. Si el hombre elige así, es grande, aunque sea el ciudadano más humilde de Jerusem o incluso el menor de los mortales de Urantia.

39:4.155. Los Transportadores. Son los serafines de transporte que actúan en los sistemas locales. En Satania, su sistema, llevan pasajeros de ida y vuelta desde Jerusem y además sirven como transportadores interplanetarios. Rara vez pasa un día sin que un serafín de transporte de Satania deposite en las costas de Urantia a algún estudiante visitante o a algún otro viajero de naturaleza espiritual o semiespiritual. Estos mismos viajeros del espacio los llevarán algún día a ustedes hacia y desde los diversos mundos del grupo de la sede del sistema, y cuando hayan terminado la asignación en Jerusem, los llevarán hacia adelante, a Edentia. Pero bajo ninguna circunstancia los llevarán de regreso al mundo de origen humano. Un mortal nunca regresa a su planeta natal durante la dispensación de su existencia temporal, y si regresara durante una dispensación posterior, sería escoltado por un serafín de transporte del grupo de la sede del universo.

39:4.166. Los Registradores. Estos serafines son los custodios de los registros triples de los sistemas locales. El templo de los registros en una capital de sistema es una estructura única: un tercio material, construido con metales y cristales luminosos; un tercio morontial, hecho con el enlace de la energía espiritual y la material, pero fuera del alcance de la visión mortal; y un tercio espiritual. Los registradores de este orden presiden y mantienen este sistema triple de registros. Los mortales ascendentes consultarán al principio los archivos materiales, los Hijos Materiales y los seres de transición superiores consultan los de las salas morontiales, mientras que los serafines y las personalidades espirituales superiores del reino examinan los registros de la sección espiritual.

39:4.177. Las Reservas. El cuerpo de reserva de los serafines administradores en Jerusem pasa gran parte de su tiempo de espera visitando, como compañeros espirituales, a los mortales ascendentes recién llegados de los diversos mundos del sistema: los graduados acreditados de los mundos morada. Una de las alegrías de su estancia en Jerusem será conversar y pasar tiempo, durante los períodos de descanso, con estos serafines tan viajados y de tanta experiencia del cuerpo de reserva en espera.

39:4.18Son precisamente estas relaciones amistosas las que hacen tan querida una capital de sistema para los mortales ascendentes. En Jerusem ustedes encontrarán la primera convivencia de Hijos Materiales, ángeles y peregrinos ascendentes. Allí confraternizan seres que son totalmente espirituales y semiespirituales con individuos que apenas salen de la existencia material. Las formas mortales están allí tan modificadas, y los rangos humanos de reacción a la luz tan ampliados, que todos pueden disfrutar del reconocimiento mutuo y de una comprensión de la personalidad llena de simpatía.

5. Los asistentes planetarios

39:5.1Estos serafines tienen su sede en las capitales de los sistemas y, aunque están estrechamente asociados con los ciudadanos adánicos residentes, están asignados principalmente al servicio de los Adanes Planetarios, los que elevan biológica o físicamente a las razas materiales en los mundos evolutivos. La obra ministradora de los ángeles adquiere un interés creciente a medida que se acerca a los mundos habitados, a medida que se acerca a los problemas reales que afrontan los hombres y las mujeres del tiempo que se preparan para el intento de alcanzar la meta de la eternidad.

39:5.2En Urantia la mayoría de los asistentes planetarios fue retirada tras el colapso del régimen adánico, y la supervisión seráfica de su mundo recayó en mayor medida en los administradores, los ministros de transición y los guardianes del destino. Pero estos ayudantes seráficos de sus Hijos Materiales que fallaron siguen sirviendo a Urantia en los grupos siguientes:

39:5.31. Las Voces del Jardín. Cuando el curso planetario de la evolución humana alcanza su nivel biológico más alto, siempre aparecen los Hijos e Hijas Materiales, los Adanes y las Evas, para aumentar la evolución ulterior de las razas mediante una contribución real de su plasma de vida superior. La sede planetaria de un Adán y una Eva se suele llamar el Jardín del Edén, y sus serafines personales se conocen a menudo como las «voces del Jardín». Estos serafines prestan un servicio inestimable a los Adanes Planetarios en todos sus proyectos para la elevación física e intelectual de las razas evolutivas. Después del fracaso adánico en Urantia, algunos de estos serafines quedaron en el planeta y fueron asignados a los sucesores de Adán en la autoridad.

39:5.42. Los Espíritus de la Fraternidad. Debe resultar evidente que, cuando un Adán y una Eva llegan a un mundo evolutivo, la tarea de lograr la armonía racial y la cooperación social entre sus diversas razas es de proporciones considerables. Rara vez estas razas de diferentes colores y naturalezas variadas aceptan de buen grado el plan de la fraternidad humana. Estos hombres primitivos solo llegan a darse cuenta de la sabiduría de la interasociación pacífica como resultado de una experiencia humana madura y mediante el fiel ministerio de los espíritus seráficos de la fraternidad. Sin la obra de estos serafines, los esfuerzos de los Hijos Materiales por armonizar y hacer avanzar a las razas de un mundo en evolución se retrasarían mucho. Y si su Adán se hubiera atenido al plan original para el progreso de Urantia, a estas alturas estos espíritus de la fraternidad habrían realizado transformaciones increíbles en la raza humana. En vista del fracaso adánico, es en verdad notable que estos órdenes seráficos hayan podido fomentar y hacer realidad incluso tanta fraternidad como la que ustedes tienen ahora en Urantia.

39:5.53. Las Almas de la Paz. Los primeros milenios de los esfuerzos ascendentes de los hombres evolutivos están marcados por muchas luchas. La paz no es el estado natural de los reinos materiales. Los mundos hacen realidad por primera vez «paz en la tierra y buena voluntad entre los hombres» mediante el ministerio de las almas seráficas de la paz. Aunque estos ángeles se vieron en gran medida frustrados en sus primeros esfuerzos en Urantia, Vevona, jefe de las almas de la paz en tiempos de Adán, fue dejado en Urantia y ahora está vinculado al personal del gobernador general residente. Y fue este mismo Vevona quien, cuando nació Miguel, anunció a los mundos, como jefe de la hueste angélica: «Gloria a Dios en Havona y en la tierra paz y buena voluntad entre los hombres».

39:5.6En las épocas más avanzadas de la evolución planetaria, estos serafines contribuyen a sustituir la idea de la expiación por el concepto de la sintonía divina como filosofía de la supervivencia mortal.

39:5.74. Los Espíritus de la Confianza. La sospecha es la reacción inherente de los hombres primitivos; las luchas por la supervivencia de las primeras eras no generan de forma natural la confianza. La confianza es una adquisición humana nueva, producida por el ministerio de estos serafines planetarios del régimen adánico. Su misión es inculcar la confianza en la mente de los hombres en evolución. Los Dioses son muy confiados; el Padre Universal está dispuesto a confiarse a sí mismo libremente —el Ajustador— a la asociación con el hombre.

39:5.8Todo este grupo de serafines fue transferido al nuevo régimen después del fracaso adánico, y desde entonces han continuado sus labores en Urantia. Y no han fracasado del todo, ya que ahora evoluciona una civilización que encarna mucho de sus ideales de seguridad y confianza.

39:5.9En las eras planetarias más avanzadas, estos serafines aumentan la apreciación del hombre por la verdad de que la incertidumbre es el secreto de una continuidad satisfecha. Ayudan a los filósofos mortales a darse cuenta de que, cuando la ignorancia es esencial para el éxito, sería un error colosal que la criatura conociera el futuro. Aumentan el gusto del hombre por la dulzura de la incertidumbre, por lo novelesco y el encanto del futuro indefinido y desconocido.

39:5.105. Los Transportadores. Los transportadores planetarios sirven a los mundos individuales. La mayoría de los seres enserafinados que llegan a este planeta están en tránsito; solo hacen una escala; están bajo la custodia de sus propios transportadores seráficos especiales; pero hay un gran número de estos serafines destinados en Urantia. Son las personalidades de transporte que operan desde los planetas locales, como de Urantia a Jerusem.

39:5.11La idea convencional que ustedes tienen de los ángeles se formó de la siguiente manera: en los momentos inmediatamente anteriores a la muerte física, a veces se produce un fenómeno reflectivo en la mente humana, y esta conciencia que se apaga parece visualizar algo de la forma del ángel acompañante, y esto se traduce de inmediato a los términos del concepto habitual de los ángeles que esa persona tiene en su mente.

39:5.12La idea errónea de que los ángeles tienen alas no se debe del todo a las antiguas nociones de que deben tener alas para volar por el aire. A veces se permitió a seres humanos observar serafines que estaban siendo preparados para el servicio de transporte, y las tradiciones de estas experiencias determinaron en gran parte el concepto urantiano de los ángeles. Cuando se observa a un serafín de transporte que se prepara para recibir a un pasajero para un tránsito interplanetario, pueden verse lo que en apariencia son dobles juegos de alas que se extienden desde la cabeza hasta los pies del ángel. En realidad estas alas son aisladores de energía —escudos de fricción.

39:5.13Cuando los seres celestiales han de ser enserafinados para su traslado de un mundo a otro, se los lleva a la sede de la esfera y, tras el debido registro, se los introduce en el sueño de tránsito. Mientras tanto, el serafín de transporte se coloca en posición horizontal justo encima del polo de energía del universo del planeta. Mientras los escudos de energía están abiertos de par en par, los asistentes seráficos oficiantes depositan con destreza la personalidad dormida directamente encima del ángel de transporte. Luego se cierran y se ajustan con cuidado tanto el par superior como el par inferior de escudos.

39:5.14Y ahora, bajo la influencia de los transformadores y de los transmisores, comienza una extraña metamorfosis mientras el serafín se prepara para entrar en las corrientes de energía de los circuitos del universo. En su apariencia exterior, el serafín se vuelve puntiagudo en ambos extremos y queda tan envuelto en una luz singular de color ámbar que muy pronto es imposible distinguir la personalidad enserafinada. Cuando todo está listo para la partida, el jefe de transporte hace la inspección debida del vehículo de vida, lleva a cabo las pruebas de rutina para comprobar si el ángel está debidamente incluido en el circuito, y luego anuncia que el viajero está debidamente enserafinado, que las energías están ajustadas, que el ángel está aislado y que todo está listo para el destello de partida. A continuación, los controladores mecánicos, dos de ellos, ocupan sus posiciones. Para entonces el serafín de transporte se ha convertido en un contorno casi transparente, vibrante y en forma de torpedo, de luminosidad resplandeciente. Ahora el despachador de transporte del reino convoca a las baterías auxiliares de los transmisores de energía vivientes, por lo común mil; al anunciar el destino del transporte, extiende la mano y toca el punto cercano del vehículo seráfico, que sale disparado con una velocidad semejante a la del relámpago y deja una estela de luminosidad celestial hasta donde se extiende la envoltura atmosférica planetaria. En menos de diez minutos, el maravilloso espectáculo se perderá incluso para la visión seráfica reforzada.

39:5.15Mientras que los informes del espacio planetarios se reciben a mediodía en el meridiano de la sede espiritual designada, los transportadores son despachados desde este mismo lugar a medianoche. Esa es la hora más favorable para la partida y es la hora estándar cuando no se especifica otra.

39:5.166. Los Registradores. Son los custodios de los asuntos principales del planeta en cuanto actúa como parte del sistema, y en cuanto se relaciona con el gobierno del universo y participa en él. Actúan en el registro de los asuntos planetarios, pero no se ocupan de cuestiones de la vida y la existencia individuales.

39:5.177. Las Reservas. El cuerpo de reserva de Satania de los serafines planetarios se mantiene en Jerusem en estrecha asociación con las reservas de los Hijos Materiales. Estas abundantes reservas atienden con plenitud cada fase de las múltiples actividades de este orden seráfico. Estos ángeles son también los portadores personales de mensajes de los sistemas locales. Sirven a los mortales en transición, a los ángeles y a los Hijos Materiales, así como a otros que tienen su domicilio en la sede del sistema. Aunque Urantia está, en la actualidad, fuera de los circuitos espirituales de Satania y de Norlatiadek, ustedes están por otra parte en contacto íntimo con los asuntos interplanetarios, porque estos mensajeros de Jerusem vienen con frecuencia a este mundo como a todas las demás esferas del sistema.

6. Los ministros de transición

39:6.1Como su nombre podría sugerir, los serafines del ministerio de transición sirven dondequiera que puedan contribuir a la transición de las criaturas del estado material al espiritual. Estos ángeles sirven desde los mundos habitados hasta las capitales de los sistemas, pero los que están en Satania dirigen en la actualidad sus mayores esfuerzos a la educación de los mortales supervivientes en los siete mundos morada. Este ministerio se diversifica de acuerdo con los siete órdenes de asignación siguientes:

39:6.21. Evangelizadores Seráficos.

39:6.32. Intérpretes Raciales.

39:6.43. Planificadores de la Mente.

39:6.54. Consejeros Morontiales.

39:6.65. Técnicos.

39:6.76. Registradores-Instructores.

39:6.87. Reservas Ministradoras.

39:6.9Ustedes aprenderán más sobre estos ministros seráficos de los ascendentes en transición en relación con las narraciones que tratan de los mundos morada y de la vida morontial.

7. Los serafines del futuro

39:7.1Estos ángeles no ministran ampliamente, excepto en los reinos más antiguos y en los planetas más avanzados de Nebadon. Grandes números de ellos se mantienen en reserva en los mundos seráficos cercanos a Salvington, donde se dedican a ocupaciones relacionadas con el amanecer, algún día, de la era de luz y vida en Nebadon. Estos serafines sí actúan en relación con la carrera de los mortales ascendentes, pero ministran casi exclusivamente a los mortales que sobreviven por alguno de los órdenes modificados de ascensión.

39:7.2Puesto que estos ángeles no se ocupan ahora directamente ni de Urantia ni de los urantianos, se considera mejor no dar la descripción de sus fascinantes actividades.

8. El destino seráfico

39:8.1Los serafines tienen su origen en los universos locales, y en estos mismos reinos de su nacimiento algunos alcanzan un destino de servicio. Con la ayuda y el consejo de los arcángeles de mayor antigüedad, algunos serafines pueden ser elevados a los excelsos deberes de las Brillantes Estrellas Vespertinas, mientras que otros alcanzan el estatus y el servicio de los coordinados no revelados de las Estrellas Vespertinas. Pueden intentarse aún otras aventuras de destino en el universo local, pero Seraphington sigue siendo siempre la meta eterna de todos los ángeles. Seraphington es el umbral angélico hacia el Paraíso y hacia la consecución de la Deidad, la esfera de transición del ministerio del tiempo al servicio excelso de la eternidad.

39:8.2Los serafines pueden alcanzar el Paraíso de decenas —de cientos— de maneras, pero las más importantes, tal como se exponen en estas narraciones, son las siguientes:

39:8.31. Obtener la admisión en la residencia seráfica del Paraíso a título personal, alcanzando la perfección de un servicio especializado como artesano celestial, Asesor Técnico o Registrador Celestial. Llegar a ser un Compañero del Paraíso y, tras alcanzar así el centro de todas las cosas, quizás llegar luego a ser un ministro y consejero eterno de los órdenes seráficos y de otros.

39:8.42. Recibir la convocatoria a Seraphington. En ciertas condiciones los serafines son llamados a lo alto; en otras circunstancias los ángeles a veces alcanzan el Paraíso en un tiempo mucho más corto que los mortales. Pero por muy preparada que esté una pareja seráfica, no puede iniciar la partida hacia Seraphington ni hacia ningún otro lugar. Solo los guardianes del destino que tienen éxito pueden estar seguros de llegar al Paraíso por un camino progresivo de ascenso evolutivo. Todos los demás deben esperar con paciencia la llegada de los mensajeros del Paraíso de los supernafines terciarios, que vienen con la convocatoria que les ordena presentarse en lo alto.

39:8.53. Alcanzar el Paraíso mediante la técnica evolutiva de los mortales. La elección suprema de los serafines en la carrera del tiempo es el puesto de ángel guardián, para poder alcanzar la carrera de la finalidad y quedar capacitados para ser asignados a las esferas eternas del servicio seráfico. Estos guías personales de los hijos del tiempo se llaman guardianes del destino, lo que significa que guardan a las criaturas mortales en el camino del destino divino y que, al hacerlo, determinan su propio alto destino.

39:8.6Los guardianes del destino se escogen de entre las personalidades angélicas más experimentadas de todos los órdenes de serafines que se han capacitado para este servicio. A todos los mortales supervivientes con destino de fusión con el Ajustador se les asignan guardianes temporales, y estos asociados pueden quedar vinculados de forma permanente cuando los supervivientes mortales alcanzan el desarrollo intelectual y espiritual necesario. Antes de que los mortales ascendentes dejen los mundos morada, todos tienen asociados seráficos permanentes. Este grupo de espíritus ministradores se trata en relación con las narraciones de Urantia.

39:8.7No es posible que los ángeles alcancen a Dios desde el nivel humano de origen, porque fueron creados «un poco más altos que ustedes»; pero se ha dispuesto sabiamente que, aunque no puedan en modo alguno comenzar desde lo más bajo, desde las tierras bajas espirituales de la existencia mortal, puedan descender hasta los que sí comienzan desde abajo y guiar a esas criaturas, paso a paso, mundo a mundo, hasta los portales de Havona. Cuando los mortales ascendentes dejan Uversa para comenzar los círculos de Havona, esos guardianes de vinculación posterior a la vida en la carne se despedirán temporalmente de sus asociados peregrinos mientras viajan a Seraphington, el destino angélico del gran universo. Allí estos guardianes intentarán recorrer, y sin duda recorrerán, los siete círculos de luz seráfica.

39:8.8Muchos de los serafines asignados como guardianes del destino durante la vida material, aunque no todos, acompañan a sus asociados mortales por los círculos de Havona, y algunos otros serafines pasan por los circuitos del universo central de una manera totalmente distinta del ascenso mortal. Pero cualquiera que sea la ruta de ascenso, todos los serafines evolutivos recorren Seraphington, y la mayoría pasa por esta experiencia en lugar de los circuitos de Havona.

39:8.9Seraphington es la esfera de destino de los ángeles, y su llegada a este mundo es muy distinta de las experiencias de los peregrinos mortales en Ascendington. Los ángeles no están absolutamente seguros de su futuro eterno hasta que alcanzan Seraphington. Nunca se ha sabido que un ángel que alcanzó Seraphington se haya extraviado; el pecado jamás encontrará respuesta en el corazón de un serafín de culminación.

39:8.10Los graduados de Seraphington reciben diversas asignaciones: los guardianes del destino con experiencia en los círculos de Havona entran por lo común en el Cuerpo de Finalitarios Mortales. Otros guardianes, tras pasar sus pruebas de separación en Havona, se reúnen a menudo con sus asociados mortales en el Paraíso, y algunos se convierten en los asociados eternos de los finalitarios mortales, mientras que otros entran en los diversos cuerpos de finalitarios no mortales, y muchos son incorporados al Cuerpo de Culminación Seráfica.

9. El Cuerpo de Culminación Seráfica

39:9.1Después de alcanzar al Padre de los espíritus y de ser admitidos en el servicio seráfico de culminación, los ángeles son asignados a veces al ministerio de los mundos establecidos en luz y vida. Obtienen vinculación con los altos seres trinitizados de los universos y con los excelsos servicios del Paraíso y de Havona. Estos serafines de los universos locales compensaron de forma experiencial la diferencia de potencial de divinidad que antes los separaba de los espíritus ministradores del universo central y de los superuniversos. Los ángeles del Cuerpo Seráfico de Culminación sirven como asociados de los seconafines del superuniverso y como asistentes de los altos órdenes Paraíso-Havona de supernafines. Para estos ángeles la carrera del tiempo terminó; en adelante y para siempre son los servidores de Dios, los consortes de las personalidades divinas y los iguales de los finalitarios del Paraíso.

39:9.2Grandes números de serafines de culminación vuelven a sus universos de origen para complementar allí el ministerio de la dotación divina con el ministerio de la perfección experiencial. Nebadon es, comparativamente, uno de los universos más jóvenes y, por lo tanto, no tiene tantos de estos graduados de Seraphington que regresaron como los que se encontrarían en un reino más antiguo; no obstante, nuestro universo local está adecuadamente provisto de serafines de culminación, porque es significativo que los reinos evolutivos muestren una necesidad creciente de sus servicios a medida que se acercan al estatus de luz y vida. Los serafines de culminación sirven ahora más ampliamente con los órdenes supremos de serafines, pero algunos sirven con cada uno de los demás órdenes angélicos. Incluso su mundo disfruta del amplio ministerio de doce grupos especializados del Cuerpo Seráfico de Culminación; estos serafines maestros de la supervisión planetaria acompañan a cada Príncipe Planetario recién comisionado a los mundos habitados.

39:9.3Muchas vías fascinantes de ministerio están abiertas a los serafines de culminación, pero así como todos anhelaban ser asignados como guardianes del destino en los días anteriores al Paraíso, así en la experiencia posterior al Paraíso lo que más desean es servir como acompañantes del otorgamiento de los Hijos del Paraíso encarnados. Siguen consagrados de manera suprema a ese plan universal de poner en marcha a las criaturas mortales de los mundos evolutivos en el largo y atractivo viaje hacia la meta paradisíaca de la divinidad y la eternidad. A lo largo de toda la aventura mortal de encontrar a Dios y de alcanzar la perfección divina, estos ministros espirituales de la culminación seráfica, junto con los fieles espíritus ministradores del tiempo, son siempre y para siempre sus verdaderos amigos y sus ayudantes infalibles.

39:9.4[Presentado por un Melquisedec que actúa a petición del Jefe de las Huestes Seráficas de Nebadon.]

Documento 39

Las huestes seráficas