Parte II · Documento 32

La evolución de los universos locales

32:0.1UN universo local es la obra de un Hijo Creador del orden de Miguel del Paraíso. Comprende cien constelaciones, y cada una abarca cien sistemas de mundos habitados. Cada sistema contendrá con el tiempo aproximadamente mil esferas habitadas.

32:0.2Todos estos universos del tiempo y del espacio son evolutivos. El plan creador de los Migueles del Paraíso sigue siempre el camino del desenvolvimiento gradual y del desarrollo progresivo de las naturalezas y capacidades físicas, intelectuales y espirituales de las múltiples criaturas que habitan los variados órdenes de esferas que componen un universo local de ese tipo.

32:0.3Urantia pertenece a un universo local cuyo soberano es el Dios-hombre de Nebadon, Jesús de Nazaret y Miguel de Salvington. Y la Trinidad del Paraíso aprobó plenamente todos los planes de Miguel para este universo local antes aun de que él emprendiera la suprema aventura del espacio.

32:0.4Los Hijos de Dios pueden elegir los dominios de sus actividades creadoras, pero estas creaciones materiales fueron proyectadas y planeadas en su origen por los Arquitectos del Universo Maestro del Paraíso.

1. La aparición física de los universos

32:1.1Las manipulaciones preuniversales de la fuerza del espacio y de las energías primordiales son obra de los Organizadores Maestros de la Fuerza del Paraíso; pero en los dominios de los superuniversos, cuando la energía emergente empieza a responder a la gravedad local o lineal, ellos se retiran en favor de los directores del poder del superuniverso correspondiente.

32:1.2Estos directores del poder actúan solos en las fases premateriales y posfuerza de la creación de un universo local. Un Hijo Creador no tiene ocasión de comenzar la organización del universo hasta que los directores del poder han llevado a cabo la movilización de las energías del espacio lo suficiente para proporcionar una base material —soles literales y esferas materiales— al universo que emerge.

32:1.3Todos los universos locales tienen aproximadamente el mismo potencial de energía, aunque difieren mucho en sus dimensiones físicas y su contenido de materia visible puede variar de un tiempo a otro. La carga de poder y la dotación de materia potencial de un universo local se determinan por las manipulaciones de los directores del poder y de sus predecesores, así como por las actividades del Hijo Creador y por la dotación de control físico inherente que posee su asociada creativa.

32:1.4La carga de energía de un universo local es aproximadamente una cienmilésima de la dotación de fuerza de su superuniverso. En el caso de Nebadon, el universo local de ustedes, la materialización de la masa es algo menor. Desde el punto de vista físico, Nebadon posee toda la dotación física de energía y materia que se puede encontrar en cualquiera de las creaciones locales de Orvonton. La única limitación física a la expansión del desarrollo del universo de Nebadon consiste en la carga cuantitativa de energía del espacio que retiene cautiva el control de gravedad de los poderes y personalidades asociados del mecanismo combinado del universo.

32:1.5Cuando la energía-materia alcanza cierta etapa en la materialización de la masa, un Hijo Creador del Paraíso aparece en escena, acompañado por una Hija Creativa del Espíritu Infinito. Al mismo tiempo que llega el Hijo Creador, se comienza el trabajo en la esfera arquitectónica que será el mundo sede del universo local proyectado. Durante largas eras esa creación local evoluciona, los soles se estabilizan, los planetas se forman y entran en sus órbitas, mientras continúa el trabajo de crear los mundos arquitectónicos que servirán de sedes de las constelaciones y de capitales de los sistemas.

2. La organización del universo

32:2.1En la organización del universo, a los Hijos Creadores los preceden los directores del poder y otros seres que se originan en la Tercera Fuente y Centro. A partir de las energías del espacio, así organizadas de antemano, Miguel, el Hijo Creador de ustedes, estableció los dominios habitados del universo de Nebadon, y desde entonces se dedica con esmero a su administración. A partir de la energía preexistente, estos Hijos divinos materializan la materia visible, proyectan criaturas vivientes y, con la cooperación de la presencia en el universo del Espíritu Infinito, crean un séquito diverso de personalidades de espíritu.

32:2.2Estos directores del poder y controladores de energía, que precedieron por mucho tiempo al Hijo Creador en el trabajo físico preliminar de la organización del universo, sirven más tarde en magnífico enlace con este Hijo del Universo, y permanecen para siempre en control asociado de aquellas energías que ellos organizaron y pusieron en circuitos en su origen. En Salvington actúan ahora los mismos cien centros del poder que cooperaron con el Hijo Creador de ustedes en la formación original de este universo local.

32:2.3El primer acto completo de creación física en Nebadon consistió en la organización del mundo sede, la esfera arquitectónica de Salvington, con sus satélites. Desde el momento de los movimientos iniciales de los centros del poder y de los controladores físicos hasta la llegada del personal viviente a las esferas terminadas de Salvington, transcurrieron algo más de mil millones de años del presente tiempo planetario de ustedes. A la construcción de Salvington siguió de inmediato la creación de los cien mundos sede de las constelaciones proyectadas y de las diez mil esferas sede de los sistemas locales proyectados de control y administración planetarios, junto con sus satélites arquitectónicos. Esos mundos arquitectónicos están diseñados para acoger tanto a personalidades físicas como espirituales, así como a las etapas intermedias del ser, morontiales o de transición.

32:2.4Salvington, la sede de Nebadon, está situada en el centro exacto de energía-masa del universo local. Pero el universo local de ustedes no es un solo sistema astronómico, aunque en su centro físico existe un gran sistema.

32:2.5Salvington es la sede personal de Miguel de Nebadon, pero no siempre se lo encontrará allí. Aunque el buen funcionamiento del universo local de ustedes ya no requiere la presencia fija del Hijo Creador en la esfera capital, esto no era así en las épocas anteriores de la organización física. Un Hijo Creador no puede dejar su mundo sede hasta el momento en que se logra la estabilización gravitatoria del dominio mediante la materialización de suficiente energía para que los diversos circuitos y sistemas se contrapesen unos a otros por atracción material mutua.

32:2.6Con el tiempo se completa el plan físico de un universo, y el Hijo Creador, en asociación con el Espíritu Creativo, proyecta su plan de creación de vida; entonces esta representación del Espíritu Infinito comienza su función en el universo como una personalidad creadora distinta. Cuando se formula y se ejecuta este primer acto creador, surge a la existencia la Resplandeciente Estrella Matutina, la personificación de este concepto creador inicial de identidad y de este ideal de divinidad. Este es el jefe ejecutivo del universo, el asociado personal del Hijo Creador, semejante a él en todos los aspectos del carácter, aunque notablemente limitado en los atributos de la divinidad.

32:2.7Y ahora que se ha provisto al ayudante de mano derecha y jefe ejecutivo del Hijo Creador, sigue la creación de una vasta y maravillosa multitud de criaturas diversas. Aparecen los hijos y las hijas del universo local, y poco después se provee el gobierno de esa creación, que se extiende desde los consejos supremos del universo hasta los padres de las constelaciones y los soberanos de los sistemas locales —las agrupaciones de aquellos mundos que están destinados a ser más tarde los hogares de las variadas razas mortales de criaturas volitivas—; y cada uno de estos mundos estará presidido por un Príncipe Planetario.

32:2.8Y entonces, cuando un universo así está tan completamente organizado y tan plenamente poblado, el Hijo Creador acepta la propuesta del Padre de crear al hombre mortal a la imagen divina de ellos.

32:2.9La organización de moradas planetarias todavía avanza en Nebadon, pues este universo es, en verdad, un cúmulo joven en los dominios estelares y planetarios de Orvonton. En el último registro había 3 840 101 planetas habitados en Nebadon, y Satania, el sistema local del mundo de ustedes, es bastante típico de otros sistemas.

32:2.10Satania no es un sistema físico uniforme, una sola unidad u organización astronómica. Sus 619 mundos habitados se reparten entre más de quinientos sistemas físicos distintos. Únicamente cinco cuentan con más de dos mundos habitados, y de esos cinco solo uno tiene cuatro planetas poblados, mientras que son cuarenta y seis los sistemas con dos mundos habitados.

32:2.11El sistema de mundos habitados de Satania está muy alejado de Uversa y de ese gran cúmulo de soles que actúa como centro físico o astronómico del séptimo superuniverso. Desde Jerusem, la sede de Satania, hay más de doscientos mil años luz hasta el centro físico del superuniverso de Orvonton, muy, muy lejos en el denso diámetro de la Vía Láctea. Satania está en la periferia del universo local, y Nebadon se encuentra ahora bastante lejos, hacia el borde de Orvonton. Desde el sistema de mundos habitados más exterior hasta el centro del superuniverso hay algo menos de doscientos cincuenta mil años luz.

32:2.12El universo de Nebadon gira ahora muy al sur y al este en el circuito superuniversal de Orvonton. Los universos vecinos más cercanos son: Avalon, Henselon, Sanselon, Portalon, Wolvering, Fanoving y Alvoring.

32:2.13Pero la evolución de un universo local es una larga narración. Los documentos que tratan del superuniverso introducen este tema, los de esta sección, que tratan de las creaciones locales, lo continúan, y los que siguen, que se refieren a la historia y al destino de Urantia, completan el relato. Pero ustedes solo pueden comprender de modo adecuado el destino de los mortales de una creación local así mediante la lectura de las narraciones de la vida y las enseñanzas de su Hijo Creador tal como él vivió una vez la vida del hombre, a semejanza de la carne mortal, en el propio mundo evolutivo de ustedes.

3. La idea evolutiva

32:3.1Havona, el universo central, es la única creación perfectamente asentada, y la hicieron de manera directa el pensamiento del Padre Universal y la palabra del Hijo Eterno. Havona es un universo existencial, perfecto y pleno que rodea el hogar de las Deidades eternas, el centro de todas las cosas. Las creaciones de los siete superuniversos son finitas y evolutivas, y progresan de forma constante.

32:3.2Los sistemas físicos del tiempo y del espacio son todos de origen evolutivo. Ni siquiera están físicamente estabilizados hasta que entran en los circuitos establecidos de sus superuniversos. Tampoco un universo local queda establecido en luz y vida hasta que se agotan sus posibilidades físicas de expansión y desarrollo, y hasta que el estado espiritual de todos sus mundos habitados queda establecido y estabilizado para siempre.

32:3.3Excepto en el universo central, la perfección es un logro progresivo. En la creación central tenemos un patrón de perfección, pero todos los demás dominios deben alcanzar esa perfección por los métodos establecidos para el avance de esos mundos o universos en particular. Y una variedad casi infinita caracteriza los planes de los Hijos Creadores para organizar, hacer evolucionar, disciplinar y establecer sus respectivos universos locales.

32:3.4Con la excepción de la presencia de deidad del Padre, cada universo local es, en cierto sentido, una duplicación de la organización administrativa de la creación central o patrón. Aunque el Padre Universal está personalmente presente en el universo residencial, no mora en la mente de los seres que se originan en ese universo como mora literalmente con las almas de los mortales del tiempo y del espacio. Parece haber una compensación omnisapiente en el ajuste y la regulación de los asuntos espirituales de la extensa creación. En el universo central el Padre está personalmente presente como tal, pero ausente en la mente de los hijos de esa creación perfecta; en los universos del espacio el Padre está ausente en persona, y lo representan sus Hijos Soberanos, mientras que está íntimamente presente en la mente de sus hijos mortales, y lo representa espiritualmente la presencia prepersonal de los Monitores de Misterio que residen en la mente de estas criaturas volitivas.

32:3.5En la sede de un universo local residen todas aquellas personalidades creadoras y creativas que representan una autoridad autosuficiente y una autonomía administrativa, excepto la presencia personal del Padre Universal. En el universo local se encuentra algo de cada uno y alguien de casi cada clase de seres inteligentes que existen en el universo central, excepto el Padre Universal. Aunque el Padre Universal no está personalmente presente en un universo local, está personalmente representado por su Hijo Creador, en un tiempo vicegerente de Dios y más tarde gobernante supremo y soberano por derecho propio.

32:3.6Cuanto más descendemos en la escala de la vida, más difícil resulta localizar, con el ojo de la fe, al Padre invisible. Las criaturas inferiores —y a veces incluso las personalidades superiores— encuentran difícil imaginar siempre al Padre Universal en sus Hijos Creadores. Y así, mientras llega el momento de su exaltación espiritual, cuando la perfección del desarrollo les permitirá ver a Dios en persona, se cansan en la progresión, abrigan dudas espirituales, caen en la confusión y así se aíslan de las metas espirituales progresivas de su tiempo y de su universo. De este modo pierden la capacidad de ver al Padre cuando contemplan al Hijo Creador. La salvaguardia más segura para la criatura durante toda la larga lucha por alcanzar al Padre, en este tiempo en que las condiciones inherentes hacen imposible ese logro, es aferrarse con tenacidad a la verdad-hecho de la presencia del Padre en sus Hijos. Literal y figuradamente, espiritual y personalmente, el Padre y los Hijos son uno. Es un hecho: El que ha visto a un Hijo Creador ha visto al Padre.

32:3.7Las personalidades de un universo dado son estables y dignas de confianza, al principio, solo en la medida de su grado de parentesco con la Deidad. Cuando el origen de la criatura se aparta lo suficiente de las Fuentes originales y divinas, ya se trate de los Hijos de Dios o de las criaturas de ministerio que pertenecen al Espíritu Infinito, aumenta la posibilidad de desarmonía, de confusión y a veces de rebelión —de pecado.

32:3.8Excepto los seres perfectos de origen en la Deidad, todas las criaturas volitivas de los superuniversos son de naturaleza evolutiva, y comienzan en una condición humilde y suben siempre hacia arriba, en realidad hacia adentro. Incluso las personalidades muy espirituales continúan ascendiendo la escala de la vida mediante traslaciones progresivas de vida en vida y de esfera en esfera. Y en el caso de los que hospedan a los Monitores de Misterio, no hay en verdad ningún límite a las alturas posibles de su ascenso espiritual y de su logro en el universo.

32:3.9La perfección de las criaturas del tiempo, cuando por fin se alcanza, es por entero una adquisición, una posesión auténtica de la personalidad. Aunque se mezclan libremente los elementos de la gracia, los logros de la criatura son, sin embargo, el resultado del esfuerzo individual y de la vida efectivamente vivida, la reacción de la personalidad al ambiente existente.

32:3.10El hecho del origen evolutivo animal no impone estigma a ninguna personalidad a los ojos del universo, pues ese es el método exclusivo de producir uno de los dos tipos básicos de criaturas volitivas inteligentes finitas. Cuando se alcanzan las alturas de la perfección y de la eternidad, tanto más honor para los que comenzaron desde abajo y subieron con alegría la escalera de la vida, peldaño a peldaño, y que, cuando lleguen a las alturas de la gloria, habrán adquirido una experiencia personal que encierra un conocimiento real de cada fase de la vida, desde abajo hasta arriba.

32:3.11En todo esto se muestra la sabiduría de los Creadores. Al Padre Universal le resultaría igual de fácil hacer de todos los mortales seres perfectos, impartirles la perfección por su palabra divina. Pero eso los privaría de la maravillosa experiencia de la aventura y la formación asociadas con el largo y gradual ascenso hacia adentro, una experiencia que solo pueden tener los que tienen la fortuna de comenzar en lo más bajo de la existencia viviente.

32:3.12En los universos que rodean a Havona se provee solo un número suficiente de criaturas perfectas para satisfacer la necesidad de guías instructores patrón para los que ascienden la escala evolutiva de la vida. La naturaleza experiencial del tipo evolutivo de personalidad es el complemento cósmico natural de las naturalezas siempre perfectas de las criaturas Paraíso-Havona. En realidad, tanto las criaturas perfectas como las perfeccionadas son incompletas en lo que respecta a la totalidad finita. Pero en la asociación complementaria de las criaturas existencialmente perfectas del sistema Paraíso-Havona con los finalitarios experiencialmente perfeccionados que ascienden de los universos evolutivos, ambos tipos encuentran liberación de sus limitaciones inherentes y así pueden intentar juntos alcanzar las alturas sublimes de lo último del estatus de criatura.

32:3.13Estas transacciones de las criaturas son las repercusiones en el universo de acciones y reacciones dentro de la Deidad Séptuple, en la cual la divinidad eterna de la Trinidad del Paraíso se une a la divinidad en evolución de los Creadores Supremos de los universos del tiempo-espacio en, por y mediante la Deidad que actualiza el poder del Ser Supremo.

32:3.14La criatura divinamente perfecta y la criatura evolutiva perfeccionada son iguales en grado de potencial de divinidad, pero difieren en clase. Cada una debe depender de la otra para alcanzar la supremacía del servicio. Los superuniversos evolutivos dependen del perfecto Havona para dar la formación final a sus ciudadanos ascendentes, pero también el perfecto universo central necesita la existencia de los superuniversos en perfeccionamiento para proveer al pleno desarrollo de sus habitantes descendentes.

32:3.15Las dos manifestaciones primordiales de la realidad finita, la perfección innata y la perfección evolucionada, ya sean personalidades o universos, son coordinadas, dependientes e integradas. Cada una requiere de la otra para lograr la plenitud de función, de servicio y de destino.

4. La relación de Dios con un universo local

32:4.1No abriguen la idea de que, como el Padre Universal ha delegado tanto de sí mismo y de su poder en otros, es un miembro silencioso o inactivo de la asociación de la Deidad. Aparte de los dominios de la personalidad y del otorgamiento de los Ajustadores, al parecer es el menos activo de las Deidades del Paraíso, en cuanto permite que sus coordinados de la Deidad, sus Hijos y numerosas inteligencias creadas hagan tanto en la ejecución de su propósito eterno. Es el miembro silencioso del trío creador solo en cuanto nunca hace nada que cualquiera de sus asociados coordinados o subordinados pueda hacer.

32:4.2Dios comprende plenamente la necesidad que toda criatura inteligente tiene de función y de experiencia, y por eso, en toda situación, ya concierna al destino de un universo o al bienestar de la más humilde de sus criaturas, Dios se retira de la actividad en favor de la galaxia de personalidades criaturas y Creadoras que por su naturaleza intervienen entre él y cualquier situación dada del universo o acontecimiento creador. Pero a pesar de este retiro, de esta muestra de coordinación infinita, hay por parte de Dios una participación efectiva, literal y personal en estos acontecimientos por y mediante estas agencias y personalidades designadas. El Padre obra en y mediante todos estos canales para el bienestar de toda su extensa creación.

32:4.3En lo que respecta a las normas, la conducta y la administración de un universo local, el Padre Universal actúa en la persona de su Hijo Creador. En las interrelaciones de los Hijos de Dios, en las asociaciones de grupo de las personalidades que tienen su origen en la Tercera Fuente y Centro, o en la relación entre cualesquiera otras criaturas, como los seres humanos: en lo que concierne a esas asociaciones, el Padre Universal nunca interviene. La ley del Hijo Creador, el gobierno de los Padres de las Constelaciones, de los Soberanos de Sistema y de los Príncipes Planetarios —las normas y los procedimientos establecidos para ese universo— siempre prevalecen. No hay división de autoridad; nunca hay un obrar cruzado del poder y del propósito divinos. Las Deidades están en unanimidad perfecta y eterna.

32:4.4El Hijo Creador gobierna de modo supremo en todos los asuntos de asociaciones éticas, las relaciones de cualquier división de criaturas con cualquier otra clase de criaturas o de dos o más individuos dentro de cualquier grupo dado; pero ese plan no significa que el Padre Universal no pueda a su manera intervenir y hacer lo que agrade a la mente divina con cualquier criatura individual en toda la creación, en lo que se refiere al estado presente o a las perspectivas futuras de ese individuo y en lo que concierne al plan eterno y al propósito infinito del Padre.

32:4.5En las criaturas volitivas mortales el Padre está efectivamente presente en el Ajustador que mora en ellas, un fragmento de su espíritu prepersonal; y el Padre es también la fuente de la personalidad de esa criatura volitiva mortal.

32:4.6Estos Ajustadores del Pensamiento, que son otorgamientos del Padre Universal, se hallan relativamente aislados; moran en las mentes humanas, pero no tienen ninguna conexión discernible con los asuntos éticos de una creación local. Su coordinación no es directa ni con el servicio seráfico ni con la administración de sistemas, de constelaciones o de un universo local, y ni siquiera con el gobierno de un Hijo Creador, cuya voluntad es la ley suprema de su universo.

32:4.7Los Ajustadores que moran en el interior son uno de los modos separados pero unificados que Dios tiene de contacto con las criaturas de su creación casi infinita. Así manifiesta su presencia aquel que es invisible para el hombre mortal, y si pudiera hacerlo, se mostraría a nosotros de otras maneras aún, pero esa revelación adicional no es divinamente posible.

32:4.8Podemos ver y entender el mecanismo por el cual los Hijos disfrutan de un conocimiento íntimo y completo acerca de los universos de su jurisdicción; pero no podemos comprender plenamente los métodos por los cuales Dios está tan plena y personalmente al tanto de los detalles del universo de universos, aunque al menos podemos reconocer la vía por la cual el Padre Universal puede recibir información acerca de los seres de su inmensa creación, y manifestarles su presencia. Por medio del circuito de la personalidad el Padre está enterado —tiene conocimiento personal— de todos los pensamientos y actos de todos los seres en todos los sistemas de todos los universos de toda la creación. Aunque no podemos captar plenamente esta técnica de la comunión de Dios con sus hijos, podemos fortalecernos en la seguridad de que «el Señor conoce a sus hijos», y de que de cada uno de nosotros «toma nota de dónde nacimos».

32:4.9En el universo de ustedes y en el corazón de ustedes el Padre Universal está presente, espiritualmente hablando, por medio de uno de los Siete Espíritus Maestros de la morada central y, específicamente, por medio del Ajustador divino que vive, obra y espera en las profundidades de la mente mortal.

32:4.10Dios no es una personalidad centrada en sí misma; el Padre se distribuye libremente a su creación y a sus criaturas. Vive y actúa no solo en las Deidades, sino también en sus Hijos, a quienes confía la realización de todo lo que les es divinamente posible hacer. El Padre Universal se ha despojado verdaderamente de toda función que otro ser pueda desempeñar. Y esto es tan cierto del hombre mortal como del Hijo Creador que gobierna en lugar de Dios en la sede de un universo local. Así contemplamos el desenvolvimiento del amor ideal e infinito del Padre Universal.

32:4.11En este otorgamiento universal de sí mismo tenemos prueba abundante tanto de la magnitud como de la magnanimidad de la naturaleza divina del Padre. Si Dios ha retenido algo de sí mismo de la creación universal, entonces de ese residuo está otorgando con pródiga generosidad los Ajustadores del Pensamiento a los mortales de los dominios, los Monitores de Misterio del tiempo, que con tanta paciencia moran en los candidatos mortales a la vida eterna.

32:4.12El Padre Universal se ha derramado a sí mismo, por así decirlo, para hacer a toda la creación rica en posesión de personalidad y en logro espiritual potencial. Dios se nos ha dado a sí mismo para que podamos ser como él, y se ha reservado del poder y de la gloria solo lo que es necesario para el mantenimiento de aquellas cosas por amor a las cuales se ha despojado así de todo lo demás.

5. El propósito eterno y divino

32:5.1Hay un propósito grande y glorioso en la marcha de los universos a través del espacio. Toda la lucha mortal de ustedes no es en vano. Todos somos parte de un plan inmenso, de una empresa gigantesca, y es la vastedad de la tarea lo que hace imposible ver gran parte de ella en un momento dado y durante una vida dada. Todos somos parte de un proyecto eterno que los Dioses supervisan y llevan a cabo. Todo el maravilloso mecanismo universal avanza majestuosamente a través del espacio al son del compás del pensamiento infinito y del propósito eterno de la Primera Gran Fuente y Centro.

32:5.2El propósito eterno del Dios eterno es un alto ideal espiritual. Los acontecimientos del tiempo y las luchas de la existencia material no son más que el andamiaje pasajero que tiende un puente hacia el otro lado, hacia la tierra prometida de la realidad espiritual y de la existencia celestial. Desde luego, a ustedes los mortales les resulta difícil captar la idea de un propósito eterno; son prácticamente incapaces de comprender el pensamiento de la eternidad, algo que nunca comienza y nunca termina. Todo lo que les es familiar tiene un fin.

32:5.3En lo que respecta a una vida individual, a la duración de un dominio o a la cronología de cualquier serie conectada de acontecimientos, parecería que tratamos con un tramo aislado de tiempo; todo parece tener un principio y un fin. Y parecería que una serie de tales experiencias, vidas, eras o épocas, dispuestas de forma sucesiva, constituye una marcha en línea recta, un acontecimiento aislado del tiempo que destella por un instante a través de la faz infinita de la eternidad. Pero cuando miramos todo esto desde detrás del escenario, una visión más amplia y una comprensión más completa sugieren que esa explicación es inadecuada, inconexa y del todo inapropiada para dar cuenta como corresponde de las transacciones del tiempo, y para correlacionarlas de otro modo con los propósitos subyacentes y las reacciones básicas de la eternidad.

32:5.4A mí me parece más apropiado, para fines de explicación a la mente mortal, concebir la eternidad como un ciclo y el propósito eterno como un círculo sin fin, un ciclo de eternidad sincronizado de algún modo con los ciclos materiales pasajeros del tiempo. En lo que respecta a los sectores del tiempo conectados con el ciclo de la eternidad, y que forman parte de él, nos vemos obligados a reconocer que esas épocas temporales nacen, viven y mueren tal como nacen, viven y mueren los seres temporales del tiempo. La mayoría de los seres humanos mueren porque, al no haber alcanzado el nivel espiritual de la fusión con el Ajustador, la metamorfosis de la muerte constituye el único procedimiento posible por el cual pueden escapar de los grilletes del tiempo y de las ataduras de la creación material, y así se les permite acompasar su paso espiritual con la procesión progresiva de la eternidad. Una vez que han sobrevivido a la vida de prueba del tiempo y de la existencia material, les es posible a ustedes continuar en contacto con la eternidad, e incluso como parte de ella, girando para siempre con los mundos del espacio alrededor del círculo de las eras eternas.

32:5.5Los sectores del tiempo son como los destellos de la personalidad en forma temporal; aparecen por una temporada, y luego se pierden de la vista humana, solo para reaparecer como nuevos actores y factores continuos en la vida superior del giro sin fin alrededor del círculo eterno. Difícilmente se puede concebir la eternidad como una marcha en línea recta, en vista de nuestra creencia en un universo delimitado que se mueve sobre un vasto círculo alargado alrededor de la morada central del Padre Universal.

32:5.6Francamente, la eternidad es incomprensible para la mente finita del tiempo. Sencillamente no pueden captarla; no pueden comprenderla. Yo no la visualizo por completo, y aunque lo hiciera, me sería imposible transmitir mi concepto a la mente humana. Sin embargo, he hecho todo lo posible por describir algo de nuestro punto de vista, por decirles algo de nuestra comprensión de las cosas eternas. Me esfuerzo por ayudarlos a cristalizar sus pensamientos acerca de estos valores que son de naturaleza infinita y de importancia eterna.

32:5.7Hay en la mente de Dios un plan que abarca a toda criatura de todos sus vastos dominios, y este plan es un propósito eterno de oportunidad sin límites, de progreso ilimitado y de vida sin fin. ¡Y los tesoros infinitos de una carrera tan incomparable son de ustedes si se esfuerzan por ellos!

32:5.8¡La meta de la eternidad está delante! ¡La aventura de alcanzar la divinidad se abre ante ustedes! ¡La carrera hacia la perfección ha comenzado! quienquiera que lo desee puede entrar, y una victoria segura coronará los esfuerzos de todo ser humano que corra la carrera de la fe y la confianza, apoyándose a cada paso del camino en la dirección del Ajustador que mora en él y en la guía de ese buen espíritu del Hijo del Universo, que tan libremente se ha derramado sobre toda carne.

32:5.9[Presentado por un Mensajero Poderoso agregado temporalmente al Consejo Supremo de Nebadon y asignado a esta misión por Gabriel de Salvington.]

Documento 32

La evolución de los universos locales