Parte II · Documento 33
Administración del universo local
33:0.1AUNQUE el Padre Universal sin duda gobierna su vasta creación, actúa en la administración de un universo local por medio de la persona del Hijo Creador. El Padre no actúa personalmente de ninguna otra manera en los asuntos administrativos de un universo local. Estos asuntos se confían al Hijo Creador, al Espíritu Madre del universo local y a sus múltiples hijos. Los planes, las políticas y los actos administrativos del universo local los forma y los ejecuta este Hijo, quien, junto con su Espíritu asociado, delega el poder ejecutivo en Gabriel y la autoridad jurisdiccional en los Padres de las Constelaciones, los Soberanos de Sistema y los Príncipes Planetarios.
1. Miguel de Nebadon
33:1.1Nuestro Hijo Creador es la personificación del 611 121.o concepto original de identidad infinita de origen simultáneo en el Padre Universal y el Hijo Eterno. El Miguel de Nebadon es el «Hijo unigénito» que personaliza este 611 121.o concepto universal de divinidad e infinitud. Su sede está en la mansión triple de luz en Salvington. Y esta morada está dispuesta así porque Miguel ha experimentado la vida en las tres fases de la existencia de las criaturas inteligentes: espiritual, morontial y material. Debido al nombre asociado con su séptimo y último otorgamiento en Urantia, a veces se le llama Cristo Miguel.
33:1.2Nuestro Hijo Creador no es el Hijo Eterno, el asociado existencial en el Paraíso del Padre Universal y del Espíritu Infinito. Miguel de Nebadon no es miembro de la Trinidad del Paraíso. Sin embargo, nuestro Hijo Maestro posee en su dominio todos los atributos y poderes divinos que el propio Hijo Eterno manifestaría si estuviera realmente presente en Salvington y actuara en Nebadon. Miguel posee incluso poder y autoridad adicionales, porque no solo personifica al Hijo Eterno, sino que también representa plenamente y encarna de hecho la presencia de la personalidad del Padre Universal ante este universo local y en él. Representa incluso al Padre-Hijo. Estas relaciones hacen de un Hijo Creador el más poderoso, versátil e influyente de todos los seres divinos que son capaces de administrar directamente universos evolutivos y de tener contacto de personalidad con criaturas inmaduras.
33:1.3Nuestro Hijo Creador ejerce, desde la sede del universo local, el mismo poder de atracción espiritual, la gravedad espiritual, que ejercería el Hijo Eterno del Paraíso si estuviera presente en persona en Salvington, y más; este Hijo del Universo es también la personificación del Padre Universal para el universo de Nebadon. Los Hijos Creadores son centros de personalidad para las fuerzas espirituales del Padre-Hijo del Paraíso. Los Hijos Creadores son las focalizaciones finales de poder-personalidad de los poderosos atributos de tiempo-espacio de Dios el Séptuple.
33:1.4El Hijo Creador es la personalización vicegerente del Padre Universal, el coordinado en divinidad del Hijo Eterno y el asociado creativo del Espíritu Infinito. Para nuestro universo y todos sus mundos habitados, el Hijo Soberano es, a todos los efectos prácticos, Dios. Personifica todas las Deidades del Paraíso que los mortales en evolución pueden comprender con discernimiento. Este Hijo y su Espíritu asociado son los padres creadores de ustedes. Para ustedes, Miguel, el Hijo Creador, es la personalidad suprema; para ustedes, el Hijo Eterno es supersupremo—una personalidad infinita de la Deidad.
33:1.5En la persona del Hijo Creador tenemos un gobernante y progenitor divino que es tan poderoso, eficiente y benéfico como lo serían el Padre Universal y el Hijo Eterno si ambos estuvieran presentes en Salvington y ocupados en la administración de los asuntos del universo de Nebadon.
2. El Soberano de Nebadon
33:2.1La observación de los Hijos Creadores revela que algunos se parecen más al Padre, otros al Hijo, mientras que otros son una combinación de sus dos progenitores infinitos. Nuestro Hijo Creador manifiesta muy claramente rasgos y atributos que se parecen más a los del Hijo Eterno.
33:2.2Miguel eligió organizar este universo local, y en él reina ahora con supremacía. Su poder personal está limitado por los circuitos de gravedad preexistentes que tienen su centro en el Paraíso y por la reserva, por parte de los Ancianos de Días del gobierno del superuniverso, de todos los juicios ejecutivos finales relativos a la extinción de la personalidad. La personalidad es el otorgamiento exclusivo del Padre, pero los Hijos Creadores, con la aprobación del Hijo Eterno, sí inician nuevos diseños de criaturas, y con la cooperación activa de sus Espíritus asociados pueden intentar nuevas transformaciones de la energía-materia.
33:2.3Miguel es la personificación del Padre-Hijo del Paraíso ante el universo local de Nebadon y en él; por eso, cuando el Espíritu Madre Creativo, la representación en el universo local del Espíritu Infinito, se subordinó a Cristo Miguel al regreso de su último otorgamiento en Urantia, el Hijo Maestro adquirió con ello jurisdicción sobre «todo poder en el cielo y en la tierra».
33:2.4Esta subordinación de las Ministras Divinas a los Hijos Creadores de los universos locales hace de estos Hijos Maestros los depositarios personales de la divinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu que puede manifestarse de forma finita, mientras que las experiencias de otorgamiento como criaturas de los Migueles los capacitan para representar la divinidad experiencial del Ser Supremo. Ningún otro ser de los universos ha agotado así personalmente los potenciales de la experiencia finita presente, y ningún otro ser de los universos posee tales cualificaciones para la soberanía solitaria.
33:2.5Aunque la sede de Miguel se encuentra oficialmente en Salvington, la capital de Nebadon, él pasa gran parte de su tiempo visitando las sedes de las constelaciones y de los sistemas, e incluso los planetas individuales. Periódicamente viaja al Paraíso, y a menudo a Uversa, donde delibera con los Ancianos de Días. Cuando está fuera de Salvington, su lugar lo asume Gabriel, que entonces actúa como regente del universo de Nebadon.
3. El Hijo y el Espíritu del Universo
33:3.1Aunque impregna todos los universos del tiempo y del espacio, el Espíritu Infinito actúa desde la sede de cada universo local como una focalización especializada que adquiere cualidades plenas de personalidad mediante la técnica de la cooperación creativa con el Hijo Creador. En lo que se refiere a un universo local, la autoridad administrativa de un Hijo Creador es suprema; el Espíritu Infinito, como Ministra Divina, coopera plenamente, aunque es perfectamente coordinado.
33:3.2El Espíritu Madre del Universo de Salvington, la asociada de Miguel en el control y la administración de Nebadon, pertenece al sexto grupo de Espíritus Supremos, y es la 611 121.a de ese orden. Ella se ofreció voluntariamente a acompañar a Miguel con ocasión de su liberación de las obligaciones del Paraíso, y desde entonces ha actuado siempre con él en la creación y el gobierno de su universo.
33:3.3El Hijo Creador Maestro es el soberano personal de su universo, pero en todos los detalles de su gestión el Espíritu del Universo es codirectora con el Hijo. Mientras que el Espíritu reconoce siempre al Hijo como soberano y gobernante, el Hijo concede siempre al Espíritu una posición coordinada e igualdad de autoridad en todos los asuntos del dominio. En toda su obra de amor y de otorgamiento de vida, el Hijo Creador está siempre y por siempre perfectamente sostenido y hábilmente asistido por el Espíritu del Universo, sabio en todo y siempre fiel, y por todo su séquito diversificado de personalidades angélicas. Una Ministra Divina así es en realidad la madre de los espíritus y de las personalidades de espíritu, la consejera siempre presente y sabia en todo del Hijo Creador, una manifestación fiel y verdadera del Espíritu Infinito del Paraíso.
33:3.4El Hijo actúa como un padre en su universo local. El Espíritu, tal como lo entenderían las criaturas mortales, desempeña el papel de una madre, siempre asiste al Hijo y es eternamente indispensable para la administración del universo. Ante la insurrección, solo el Hijo y sus Hijos asociados pueden actuar como libertadores. Nunca puede el Espíritu emprender la lucha contra la rebelión ni la defensa de la autoridad, pero siempre sostiene el Espíritu al Hijo en todo cuanto él tenga que experimentar en sus esfuerzos por estabilizar el gobierno y mantener la autoridad en mundos manchados por el mal o dominados por el pecado. Solo un Hijo puede recuperar la obra de la creación conjunta de ambos, pero ningún Hijo podría esperar el éxito final sin la cooperación incesante de la Ministra Divina y de su vasta reunión de ayudantes espirituales, las hijas de Dios, que luchan con tanta fidelidad y valor por el bienestar de los hombres mortales y la gloria de sus padres divinos.
33:3.5Cuando concluye el séptimo y último otorgamiento como criatura del Hijo Creador, terminan para la Ministra Divina las incertidumbres del aislamiento periódico, y la ayudante del Hijo en el universo queda establecida para siempre en seguridad y control. Es en la entronización del Hijo Creador como Hijo Maestro, en el jubileo de jubileos, cuando el Espíritu del Universo, ante las huestes reunidas, reconoce por primera vez de manera pública y universal su subordinación al Hijo, y le promete fidelidad y obediencia. Este acontecimiento ocurrió en Nebadon en el momento del regreso de Miguel a Salvington después del otorgamiento urantiano. Nunca antes de esta trascendental ocasión había reconocido el Espíritu del Universo su subordinación al Hijo del Universo, y solo después de esta renuncia voluntaria del Espíritu al poder y a la autoridad pudo proclamarse con verdad del Hijo que «todo poder en el cielo y en la tierra ha sido entregado en su mano».
33:3.6Después de este compromiso de subordinación del Espíritu Madre Creativo, Miguel de Nebadon reconoció noblemente su dependencia eterna de su Espíritu compañero, constituyó al Espíritu cogobernante de los dominios de su universo y exigió a todas sus criaturas que se comprometieran en lealtad al Espíritu como lo habían hecho con el Hijo; y se emitió y se difundió la «Proclamación de Igualdad» final. Aunque él era el soberano de este universo local, el Hijo publicó a los mundos el hecho de la igualdad del Espíritu con él en todas las dotes de personalidad y en todos los atributos de carácter divino. Y esto se convierte en el patrón trascendente para la organización y el gobierno de la familia incluso de las humildes criaturas de los mundos del espacio. Este es, de obra y en verdad, el alto ideal de la familia y de la institución humana del matrimonio voluntario.
33:3.7El Hijo y el Espíritu presiden ahora el universo de manera muy parecida a como un padre y una madre velan por su familia de hijos e hijas y la atienden. No está del todo fuera de lugar referirse al Espíritu del Universo como la compañera creativa del Hijo Creador y considerar a las criaturas de los dominios como sus hijos e hijas—una familia grande y gloriosa, pero de responsabilidades incalculables y de cuidado vigilante sin fin.
33:3.8El Hijo inicia la creación de algunos de los hijos del universo, mientras que el Espíritu es el único responsable de traer a la existencia los numerosos órdenes de personalidades de espíritu que ministran y sirven bajo la dirección y la guía de este mismo Espíritu Madre. En la creación de otros tipos de personalidades del universo, el Hijo y el Espíritu actúan juntos, y en ningún acto creativo hace uno nada sin el consejo y la aprobación del otro.
4. Gabriel—el jefe ejecutivo
33:4.1La Resplandeciente Estrella Matutina es la personalización del primer concepto de identidad e ideal de personalidad concebido por el Hijo Creador y la manifestación en el universo local del Espíritu Infinito. Si nos remontamos a los primeros días del universo local, antes de la unión del Hijo Creador y el Espíritu Madre en los lazos de la asociación creativa, a los tiempos anteriores al comienzo de la creación de su versátil familia de hijos e hijas, el primer acto conjunto de esta temprana y libre asociación de estas dos personas divinas da como resultado la creación de la más alta personalidad de espíritu del Hijo y el Espíritu, la Resplandeciente Estrella Matutina.
33:4.2Solo un ser así, de sabiduría y majestad, es producido en cada universo local. El Padre Universal y el Hijo Eterno pueden crear, y de hecho crean, un número ilimitado de Hijos iguales a ellos en divinidad; pero tales Hijos, en unión con las Hijas del Espíritu Infinito, solo pueden crear una Resplandeciente Estrella Matutina en cada universo, un ser semejante a ellos que participa libremente de sus naturalezas combinadas, pero no de sus prerrogativas creadoras. Gabriel de Salvington es semejante al Hijo del Universo en divinidad de naturaleza, aunque está considerablemente limitado en los atributos de la Deidad.
33:4.3Este primogénito de los progenitores de un nuevo universo es una personalidad única que posee muchos rasgos maravillosos que no están visiblemente presentes en ninguno de sus dos antepasados, un ser de una versatilidad sin precedentes y de una brillantez inimaginable. Esta personalidad excelsa abarca la voluntad divina del Hijo combinada con la imaginación creadora del Espíritu. Los pensamientos y los actos de la Resplandeciente Estrella Matutina serán siempre plenamente representativos tanto del Hijo Creador como del Espíritu Creativo. Un ser así es también capaz de una amplia comprensión de las huestes seráficas espirituales y de las criaturas volitivas evolutivas materiales, y de un contacto empático con ambas.
33:4.4La Resplandeciente Estrella Matutina no es un creador, pero es un administrador maravilloso, ya que es el representante administrativo personal del Hijo Creador. Aparte de la creación y de la impartición de la vida, el Hijo y el Espíritu nunca deliberan sobre procedimientos importantes del universo sin la presencia de Gabriel.
33:4.5En el universo de Nebadon, Gabriel de Salvington ocupa el cargo de jefe ejecutivo y es el árbitro de cada apelación ejecutiva que se refiera a la administración de este universo. Este ejecutivo del universo poseía desde su creación todas las dotes que su labor requería, pero con el crecimiento y la evolución de nuestra creación local ha ido adquiriendo experiencia.
33:4.6Gabriel es el principal funcionario de ejecución de los mandatos del superuniverso relativos a los asuntos no personales del universo local. La mayoría de los asuntos que se refieren al juicio en masa y a las resurrecciones dispensacionales, juzgados por los Ancianos de Días, también se delegan a Gabriel y a su personal para su ejecución. Gabriel es así el jefe ejecutivo común de los gobernantes tanto del superuniverso como del universo local. Tiene a sus órdenes un hábil cuerpo de asistentes administrativos, creados para su trabajo especial, que no han sido revelados a los mortales evolutivos. Además de estos asistentes, Gabriel puede emplear a todos y cada uno de los órdenes de seres celestiales que actúan en Nebadon, y es también el comandante en jefe de «los ejércitos del cielo»—las huestes celestiales.
33:4.7Gabriel y su personal no son instructores; son administradores. Nunca se supo que se apartaran de su trabajo habitual, excepto cuando Miguel estaba encarnado en un otorgamiento como criatura. Durante esos otorgamientos, Gabriel estuvo siempre atento a la voluntad del Hijo encarnado y, con la colaboración de la Unión de Días, llegó a ser el director efectivo de los asuntos del universo durante los otorgamientos posteriores. Gabriel ha estado estrechamente identificado con la historia y el desarrollo de Urantia desde el otorgamiento mortal de Miguel.
33:4.8Aparte de encontrarse con Gabriel en los mundos de otorgamiento y en los momentos de los pases de lista de las resurrecciones generales y especiales, los mortales rara vez lo encontrarán mientras ascienden por el universo local, hasta que sean incorporados al trabajo administrativo de la creación local. Como administradores, de cualquier orden o grado, ustedes quedarán bajo la dirección de Gabriel.
5. Los embajadores de la Trinidad
33:5.1Con el gobierno de los superuniversos termina la administración a cargo de personalidades de origen trinitario. Lo que distingue a los universos locales es una supervisión doble, que marca el comienzo del concepto padre-madre. El Hijo Creador es el padre del universo; la Ministra Divina, el Espíritu Creativo del universo local, es la madre del universo. Sin embargo, todo universo local recibe la bendición de la presencia de determinadas personalidades procedentes del Paraíso y del universo central. Este grupo del Paraíso en Nebadon lo encabeza el embajador de la Trinidad del Paraíso —Emanuel de Salvington—, la Unión de Días asignada al universo local de Nebadon. Este elevado Hijo de la Trinidad también representa personalmente, en cierto sentido, al Padre Universal ante la corte del Hijo Creador, y por eso lleva el nombre de Emanuel.
33:5.2Emanuel de Salvington, número 611 121 del sexto orden de Personalidades Supremas de la Trinidad, es un ser de sublime dignidad y de tan extraordinaria condescendencia que rechaza la adoración y la veneración de todas las criaturas vivientes. Tiene la distinción de ser la única personalidad de todo Nebadon que nunca ha reconocido subordinación a su hermano Miguel. Actúa como consejero del Hijo Soberano, pero solo da consejo cuando se le pide. En ausencia del Hijo Creador podría presidir cualquier alto consejo del universo, pero de otro modo no participaría en los asuntos ejecutivos del universo salvo a petición.
33:5.3La jurisdicción del gobierno del universo local no alcanza a este embajador del Paraíso ante Nebadon. Y él tampoco ejerce una jurisdicción de autoridad en los asuntos ejecutivos de un universo local en evolución, con una sola excepción: la supervisión de sus hermanos de enlace, los Fieles de Días, que prestan servicio en las sedes de las constelaciones.
33:5.4Los Fieles de Días, al igual que la Unión de Días, nunca dan consejo ni ofrecen ayuda a los gobernantes de las constelaciones a menos que se les pida. Estos embajadores del Paraíso ante las constelaciones representan la presencia personal final de los Hijos Estacionarios de la Trinidad que actúan en funciones consultivas en los universos locales. Las constelaciones están más estrechamente relacionadas con la administración del superuniverso que los sistemas locales, que son administrados exclusivamente por personalidades nativas del universo local.
6. Administración general
33:6.1Gabriel es el jefe ejecutivo y el administrador efectivo de Nebadon. La ausencia de Miguel de Salvington no interfiere en modo alguno con la marcha ordenada de los asuntos del universo. Durante la ausencia de Miguel, como recientemente en la misión de reunión de los Hijos Maestros de Orvonton en el Paraíso, Gabriel es el regente del universo. En esas ocasiones, Gabriel busca siempre el consejo de Emanuel de Salvington en todos los problemas importantes.
33:6.2El Padre Melquisedec es el primer asistente de Gabriel. Cuando la Resplandeciente Estrella Matutina está ausente de Salvington, sus responsabilidades las asume este Hijo Melquisedec original.
33:6.3Las diversas subadministraciones del universo tienen asignados ciertos dominios especiales de responsabilidad. Aunque, en general, un gobierno de sistema vela por el bienestar de sus planetas, se ocupa más en particular del estado físico de los seres vivos, de los problemas biológicos. A su vez, los gobernantes de las constelaciones prestan especial atención a las condiciones sociales y gubernamentales que prevalecen en los diferentes planetas y sistemas. El gobierno de una constelación se ejerce principalmente sobre la unificación y la estabilización. Más arriba todavía, los gobernantes del universo se ocupan más del estado espiritual de los dominios.
33:6.4Mediante decreto judicial se nombra a los embajadores, que representan a unos universos ante otros universos. Los cónsules representan a las constelaciones unas ante otras y ante la sede del universo; su nombramiento se hace por decreto legislativo, y actúan solo dentro de los límites del universo local. Los observadores reciben su comisión por decreto ejecutivo de un Soberano de Sistema para representar a ese sistema ante otros sistemas y en la capital de la constelación, y también ellos actúan únicamente dentro de los límites del universo local.
33:6.5Desde Salvington se dirigen difusiones simultáneamente a las sedes de las constelaciones, a las sedes de los sistemas y a los planetas individuales. Todos los órdenes superiores de seres celestiales pueden utilizar este servicio para comunicarse con sus semejantes dispersos por todo el universo. La difusión del universo llega a todos los mundos habitados, sea cual sea su estado espiritual. La intercomunicación planetaria se niega solo a los mundos que están en cuarentena espiritual.
33:6.6Las difusiones de la constelación son enviadas periódicamente desde la sede de la constelación por el jefe de los Padres de las Constelaciones.
33:6.7La cronología es contada, calculada y rectificada por un grupo especial de seres en Salvington. El día estándar de Nebadon equivale a dieciocho días y seis horas del tiempo de Urantia, más dos minutos y medio. El año de Nebadon consiste en un segmento del tiempo del giro del universo en relación con el circuito de Uversa, y equivale a cien días de tiempo estándar del universo, unos cinco años del tiempo de Urantia.
33:6.8El tiempo de Nebadon, difundido desde Salvington, es el estándar para todas las constelaciones y sistemas de este universo local. Cada constelación dirige sus asuntos según el tiempo de Nebadon, pero los sistemas mantienen su propia cronología, como lo hacen los planetas individuales.
33:6.9El día en Satania, según se calcula en Jerusem, es un poco menor (1 hora, 4 minutos, 15 segundos) que tres días del tiempo de Urantia. Estos tiempos se conocen generalmente como tiempo de Salvington o del universo, y tiempo de Satania o del sistema. El tiempo estándar es el tiempo del universo.
7. Los tribunales de Nebadon
33:7.1El Hijo Maestro, Miguel, se ocupa de manera suprema de solo tres cosas: la creación, el sostenimiento y el ministerio. No participa personalmente en la labor judicial del universo. Los Creadores nunca se sientan a juzgar a sus criaturas; esa es la función exclusiva de criaturas de alta formación y de experiencia real como criaturas.
33:7.2Todo el mecanismo judicial de Nebadon está bajo la supervisión de Gabriel. Los altos tribunales, situados en Salvington, se ocupan de problemas de importancia general para el universo y de los casos de apelación que llegan de los tribunales de los sistemas. Hay setenta ramas de estos tribunales del universo, y actúan en siete divisiones de diez secciones cada una. En todos los asuntos de juicio preside una magistratura doble compuesta por un juez de antecedentes de perfección y un magistrado de experiencia ascendente.
33:7.3En cuanto a la jurisdicción, los tribunales del universo local están limitados en los siguientes asuntos:
33:7.41. La administración del universo local se ocupa de la creación, la evolución, el mantenimiento y el ministerio. Por lo tanto, a los tribunales del universo se les niega el derecho de pronunciarse sobre los casos que implican la cuestión de la vida y la muerte eternas. Esto no se refiere a la muerte natural tal como se da en Urantia, pero si la cuestión del derecho a la existencia continuada, la vida eterna, se presenta a juicio, debe remitirse a los tribunales de Orvonton, y si se decide en contra del individuo, todas las sentencias de extinción se ejecutan por orden de los gobernantes del supergobierno y por medio de sus agentes.
33:7.52. La falta o la defección de cualquiera de los Hijos de Dios del Universo Local que ponga en peligro su estatus y su autoridad como Hijos nunca se juzga en los tribunales de un Hijo; tal malentendido se llevaría inmediatamente a los tribunales del superuniverso.
33:7.63. La cuestión de la readmisión de cualquier parte constituyente de un universo local—como un sistema local—al compañerismo del pleno estatus espiritual en la creación local, después de un aislamiento espiritual, debe contar con el acuerdo de la alta asamblea del superuniverso.
33:7.7En todos los demás asuntos, los tribunales de Salvington son definitivos y supremos. No hay apelación ni escapatoria de sus decisiones y decretos.
33:7.8Por injustamente que a veces parezcan juzgarse las disputas humanas en Urantia, en el universo prevalecen la justicia y la equidad divina. Ustedes viven en un universo bien ordenado, y tarde o temprano pueden contar con que se les tratará con justicia, incluso con misericordia.
8. Las funciones legislativas y ejecutivas
33:8.1En Salvington, la sede de Nebadon, no hay verdaderos cuerpos legislativos. Los mundos sede del universo se ocupan en gran parte del juicio. Las asambleas legislativas del universo local se encuentran en las sedes de las cien constelaciones. Los sistemas se ocupan principalmente del trabajo ejecutivo y administrativo de las creaciones locales. Los Soberanos de Sistema y sus asociados hacen cumplir los mandatos legislativos de los gobernantes de las constelaciones y ejecutan los decretos judiciales de los altos tribunales del universo.
33:8.2En la sede del universo no se promulga una legislación propiamente dicha; con todo, en Salvington funciona una variedad de asambleas de asesoramiento y de investigación, cuya composición y cuyo modo de dirigirse varían de acuerdo con su alcance y su finalidad. Unas tienen carácter permanente, y otras se disuelven cuando alcanzan su objetivo.
33:8.3El consejo supremo del universo local lo integran tres miembros de cada sistema y siete representantes de cada constelación. En esta asamblea no tienen representación los sistemas que están en aislamiento; sin embargo, se les permite enviar observadores, que asisten a todas sus deliberaciones y las estudian.
33:8.4Los cien consejos de sanción suprema están situados también en Salvington. Los presidentes de estos consejos constituyen el gabinete de trabajo inmediato de Gabriel.
33:8.5Todas las conclusiones de los altos consejos consultivos del universo se remiten o bien a los órganos judiciales de Salvington o bien a las asambleas legislativas de las constelaciones. Estos altos consejos carecen de autoridad o de poder para hacer cumplir sus recomendaciones. Si su consejo se funda en las leyes fundamentales del universo, entonces los tribunales de Nebadon emitirán resoluciones de ejecución; pero si sus recomendaciones tienen que ver con condiciones locales o de emergencia, deben pasar a las asambleas legislativas de la constelación para su promulgación deliberativa y luego a las autoridades del sistema para su ejecución. Estos altos consejos son, en realidad, las superlegislaturas del universo, pero actúan sin la autoridad de promulgar y sin el poder de ejecutar.
33:8.6Aunque hablamos de la administración del universo en términos de «tribunales» y «asambleas», se debe entender que estas transacciones espirituales son muy diferentes de las actividades más primitivas y materiales de Urantia que llevan nombres correspondientes.
33:8.7[Presentado por el Jefe de los Arcángeles de Nebadon.]