Parte I · Documento 31

El Cuerpo de los Finalitarios

31:0.1EL Cuerpo de Finalitarios Mortales representa el destino que hoy se conoce de los mortales ascendentes del tiempo fusionados con el Ajustador. Pero hay otros grupos que también están asignados a este cuerpo. El cuerpo primario de finalitarios se compone de los siguientes:

31:0.21. Nativos de Havona.

31:0.32. Mensajeros de la Gravedad.

31:0.43. Mortales glorificados.

31:0.54. Serafines adoptados.

31:0.65. Hijos Materiales glorificados.

31:0.76. Criaturas intermedias glorificadas.

31:0.8Estos seis grupos de seres glorificados componen este cuerpo único de destino eterno. Creemos conocer su trabajo futuro, pero no estamos seguros. Mientras el Cuerpo de la Finalidad Mortal se moviliza en el Paraíso, y mientras ahora ministran tan ampliamente a los universos del espacio y administran los mundos establecidos en luz y vida, su destino futuro debe ser los universos del espacio exterior que ahora se organizan. Por lo menos, esa es la conjetura de Uversa.

31:0.9El cuerpo está organizado de acuerdo con las asociaciones de trabajo de los mundos del espacio y en armonía con la experiencia asociativa adquirida a lo largo de la larga carrera ascendente, rica en acontecimientos. Todas las criaturas ascendentes admitidas en este cuerpo son recibidas en igualdad, pero esta igualdad exaltada de ningún modo anula la individualidad ni destruye la identidad personal. Al comunicarnos con un finalitario, podemos discernir de inmediato si es un mortal ascendente, un nativo de Havona, un serafín adoptado, una criatura intermedia o un Hijo Material.

31:0.10Durante la presente era universal, los finalitarios regresan a servir en los universos del tiempo. Se les asigna trabajar sucesivamente en los distintos superuniversos, y nunca en su superuniverso natal hasta después de haber servido en las otras seis supercreaciones. Así pueden adquirir el concepto séptuple del Ser Supremo.

31:0.11Una o más compañías de finalitarios mortales están constantemente en servicio en Urantia. No hay ámbito de servicio universal al que no se les asigne; actúan universalmente y con periodos alternos e iguales de deber asignado y de servicio libre.

31:0.12No tenemos idea de la naturaleza de la organización futura de este grupo extraordinario, pero los finalitarios son ahora un cuerpo enteramente autónomo. Eligen a sus propios jefes y directores permanentes, periódicos y de misión. Ninguna influencia externa puede jamás ejercerse sobre sus normas de acción, y su juramento de lealtad es solo a la Trinidad del Paraíso.

31:0.13Los finalitarios mantienen sus propias sedes en el Paraíso, en los superuniversos, en los universos locales y en todas las capitales de las divisiones. Son un orden aparte de la creación evolutiva. No los dirigimos ni los controlamos directamente, y sin embargo son absolutamente leales y siempre cooperan con todos nuestros planes. Son en verdad las almas probadas y leales del tiempo y del espacio que se van acumulando —la sal evolutiva del universo—, y están para siempre a prueba del mal y a salvo del pecado.

1. Los nativos de Havona

31:1.1Muchos de los nativos de Havona que sirven como maestros en las escuelas de formación de peregrinos del universo central se encariñan mucho con los mortales ascendentes, y el trabajo futuro y el destino del Cuerpo de Finalitarios Mortales les despiertan una curiosidad aún mayor. En el Paraíso se mantiene, en la sede administrativa del cuerpo, un registro de voluntarios de Havona que preside el asociado de Grandfanda. Hoy encontrarán ustedes millones y millones de nativos de Havona en esta lista de espera. Estos seres perfectos de creación directa y divina son de gran ayuda para el Cuerpo Mortal de los Finalitarios, y sin duda prestarán un servicio aún mayor en el futuro muy lejano. Aportan el punto de vista de quien nació en la perfección y en la plenitud divina. Así, los finalitarios abarcan las dos fases de la existencia experiencial —la perfecta y la perfeccionada.

31:1.2Los nativos de Havona deben lograr ciertos desarrollos experienciales en enlace con seres evolutivos, los cuales crearán capacidad de recepción para el otorgamiento de un fragmento del espíritu del Padre Universal. El Cuerpo de Finalitarios Mortales solo tiene como miembros permanentes a aquellos seres que se han fusionado con el espíritu de la Primera Fuente y Centro, o que, como los Mensajeros de la Gravedad, encarnan de forma innata este espíritu de Dios el Padre.

31:1.3Los habitantes del universo central son recibidos en el cuerpo en la proporción de uno por mil —una compañía de finalitarios. El cuerpo se organiza para el servicio temporal en compañías de mil, en las que las criaturas ascendentes suman 997, frente a un nativo de Havona y un Mensajero de la Gravedad. Así, los finalitarios se movilizan por compañías, pero el juramento de finalidad se toma de forma individual. Es un juramento de amplias implicaciones y de trascendencia eterna. El nativo de Havona presta el mismo juramento y queda vinculado para siempre al cuerpo.

31:1.4Los reclutas de Havona siguen a la compañía de su asignación; adondequiera que va el grupo, van ellos. Y deberían ustedes ver su entusiasmo en el nuevo trabajo de los finalitarios. La posibilidad de llegar al Cuerpo de los Finalitarios es una de las grandes emociones de Havona; la posibilidad de llegar a ser finalitario es una de las aventuras supremas de estas razas perfectas.

31:1.5Los nativos de Havona también son recibidos, en la misma proporción, en el Cuerpo de Finalitarios Trinitizados Conjuntos en Vicegerington y en el Cuerpo de Finalitarios Trascendentales en el Paraíso. Los ciudadanos de Havona consideran que estos tres destinos constituyen las metas supremas de sus carreras excelsas, junto con su posible admisión en el Cuerpo de Finalitarios de Havona.

2. Los Mensajeros de la Gravedad

31:2.1Dondequiera y siempre que actúan los Mensajeros de la Gravedad, los finalitarios están al mando. Todos los Mensajeros de la Gravedad están bajo la jurisdicción exclusiva de Grandfanda, y solo se los asigna al Cuerpo primario de los Finalitarios. Ya ahora son de un valor inestimable para los finalitarios, y serán útiles para todo servicio en el futuro eterno. Ningún otro grupo de criaturas inteligentes posee un cuerpo de mensajeros personalizados semejante, capaz de trascender el tiempo y el espacio. Los tipos similares de mensajeros-registradores adscritos a otros cuerpos de finalitarios no están personalizados; están absonitizados.

31:2.2Los Mensajeros de la Gravedad proceden de Divinington, y son Ajustadores modificados y personalizados, pero ninguno de nuestro grupo de Uversa se atreverá a explicar la naturaleza de uno de estos mensajeros. Sabemos que son seres altamente personales, divinos, inteligentes y de una comprensión conmovedora, pero no comprendemos su técnica atemporal para atravesar el espacio. Parecen ser capaces de utilizar todas y cada una de las energías, de los circuitos e incluso de la gravedad. Los finalitarios del cuerpo mortal no pueden desafiar el tiempo y el espacio, pero tienen asociadas a ellos, y sujetas a su mando, personalidades espirituales casi infinitas que sí pueden hacerlo. Nos atrevemos a llamar personalidades a los Mensajeros de la Gravedad, pero en realidad son seres superespirituales, personalidades ilimitadas y sin fronteras. Son de un orden de personalidad enteramente distinto en comparación con los Mensajeros Solitarios.

31:2.3Los Mensajeros de la Gravedad pueden adscribirse a una compañía de finalitarios en número ilimitado, pero solo un mensajero, el jefe de sus compañeros, es incorporado al Cuerpo Mortal de los Finalitarios. Sin embargo, este jefe tiene asignado un personal permanente de 999 mensajeros compañeros, y, según lo requiera la ocasión, puede recurrir a las reservas del orden para obtener ayudantes en número ilimitado.

31:2.4Los Mensajeros de la Gravedad y los finalitarios mortales glorificados llegan a sentir un afecto mutuo conmovedor y profundo; tienen mucho en común: uno es una personalización directa de un fragmento del Padre Universal; el otro, una personalidad de criatura que existe en el alma inmortal superviviente fusionada con un fragmento del mismo Padre Universal, el espíritu Ajustador del Pensamiento.

3. Los mortales glorificados

31:3.1Los mortales ascendentes fusionados con el Ajustador componen la mayor parte del Cuerpo primario de los Finalitarios. Junto con los serafines adoptados y glorificados, suelen constituir 990 de cada compañía de finalitarios. La proporción de mortales y ángeles en un grupo determinado varía, aunque los mortales superan con mucho en número a los serafines. Los nativos de Havona, los Hijos Materiales glorificados, las criaturas intermedias glorificadas, los Mensajeros de la Gravedad y el miembro desconocido y ausente forman solo el uno por ciento del cuerpo; cada compañía de mil finalitarios tiene lugar para solo diez de estas personalidades no mortales y no seráficas.

31:3.2Nosotros, los de Uversa, no conocemos el «destino de finalidad» de los mortales ascendentes del tiempo. En el presente residen en el Paraíso y sirven temporalmente en el Cuerpo de Luz y Vida, pero un curso tan enorme de formación ascendente y una disciplina universal tan prolongada deben estar concebidos para capacitarlos para pruebas de confianza aún mayores y para servicios de responsabilidad más sublimes.

31:3.3Aunque estos mortales ascendentes han llegado al Paraíso, han sido incorporados al Cuerpo de los Finalitarios y han sido enviados de vuelta en gran número para participar en la dirección de los universos locales y ayudar en la administración de los asuntos de los superuniversos, aun frente a este destino aparente, queda el hecho significativo de que constan en los registros solo como espíritus de la sexta etapa. Sin duda queda un paso más en la carrera del Cuerpo Mortal de los Finalitarios. No conocemos la naturaleza de ese paso, pero hemos tomado conocimiento de tres hechos, sobre los cuales aquí llamamos la atención:

31:3.41. Sabemos por los registros que los mortales son espíritus del primer orden durante su estancia en los sectores menores, que avanzan al segundo orden cuando son trasladados a los sectores mayores, y al tercero cuando pasan a los mundos centrales de formación del superuniverso. Los mortales llegan a ser espíritus cuaternarios, o graduados, después de alcanzar el sexto círculo de Havona, y llegan a ser espíritus del quinto orden cuando encuentran al Padre Universal. Después alcanzan la sexta etapa de la existencia espiritual al prestar el juramento que los incorpora para siempre a la asignación de eternidad del Cuerpo de la Finalidad Mortal.

31:3.5Observamos que la clasificación, o designación, de los espíritus se ha determinado por el avance efectivo de un ámbito de servicio universal a otro ámbito de servicio universal, o de un universo a otro universo; y conjeturamos que el otorgamiento de la clasificación de séptimo espíritu al Cuerpo Mortal de los Finalitarios será simultáneo con su avance a una asignación eterna de servicio en esferas hasta ahora no registradas ni reveladas, y concomitante con su consecución de Dios el Supremo. Pero, aparte de estas audaces conjeturas, en realidad no sabemos de todo esto más que ustedes; nuestro conocimiento de la carrera mortal no va más allá del presente destino en el Paraíso.

31:3.62. Los finalitarios mortales han cumplido plenamente el mandato de las edades, «Sean ustedes perfectos»; han ascendido por el sendero universal del logro mortal; han encontrado a Dios, y han sido debidamente introducidos en el Cuerpo de los Finalitarios. Tales seres han alcanzado el límite presente de la progresión espiritual, pero no la finalidad del estatus espiritual último. Han logrado el límite presente de la perfección de criatura, pero no la finalidad del servicio de criatura. Han experimentado la plenitud de la adoración de la Deidad, pero no la finalidad de la consecución experiencial de la Deidad.

31:3.73. Los mortales glorificados del Cuerpo de los Finalitarios del Paraíso son seres ascendentes que poseen un conocimiento experiencial de cada paso de la realidad efectiva y de la filosofía de la vida más plena posible de existencia inteligente, mientras que, durante las edades de este ascenso desde los mundos materiales más bajos hasta las alturas espirituales del Paraíso, estas criaturas supervivientes han sido formadas hasta los límites de su capacidad respecto a cada detalle de cada principio divino de la administración justa y eficiente, así como misericordiosa y paciente, de toda la creación universal del tiempo y del espacio.

31:3.8Consideramos que los seres humanos tienen derecho a compartir nuestras opiniones, y que ustedes son libres de conjeturar con nosotros acerca del misterio del destino último del Cuerpo de los Finalitarios del Paraíso. Nos parece evidente que las asignaciones presentes de las criaturas evolutivas perfeccionadas participan de la naturaleza de cursos de posgrado en comprensión universal y en administración superuniversal; y todos nos preguntamos: «¿Por qué habrían de interesarse tanto los Dioses en formar tan a fondo a los mortales supervivientes en la técnica de la gestión del universo?».

4. Los serafines adoptados

31:4.1A muchos de los fieles guardianes seráficos de los mortales se les permite recorrer la carrera ascendente con sus pupilos humanos, y muchos de estos ángeles guardianes, después de fusionarse con el Padre, se unen a sus protegidos para prestar el juramento de eternidad de los finalitarios y aceptan para siempre el destino de sus asociados mortales. Los ángeles que pasan por la experiencia ascendente de los seres mortales pueden compartir el destino de la naturaleza humana; pueden ser incorporados, de igual manera y para siempre, a este Cuerpo de los Finalitarios. Gran número de los serafines adoptados y glorificados están adscritos a los diversos cuerpos de finalitarios no mortales.

5. Los Hijos Materiales glorificados

31:5.1Existe una disposición en los universos del tiempo y del espacio por la cual los ciudadanos adánicos de los sistemas locales, cuando su asignación planetaria se demora mucho, pueden presentar una petición para quedar liberados del estatus de ciudadanía permanente. Y si se les concede, se unen a los peregrinos ascendentes en las capitales del universo y desde allí prosiguen hacia el Paraíso y el Cuerpo de los Finalitarios.

31:5.2Cuando un mundo evolutivo avanzado llega a las eras posteriores de la edad de luz y vida, los Hijos Materiales, el Adán y la Eva Planetarios, pueden elegir humanizarse, recibir Ajustadores y emprender la carrera evolutiva de ascenso universal que conduce al Cuerpo de Finalitarios Mortales. Algunos de estos Hijos Materiales han fracasado en parte o han incumplido técnicamente su misión de aceleradores biológicos, como lo hizo Adán en Urantia; y entonces se ven obligados a seguir el curso natural de los pueblos del reino, recibir Ajustadores, pasar por la muerte y progresar por la fe a través del régimen ascendente, para alcanzar después el Paraíso y el Cuerpo de los Finalitarios.

31:5.3Estos Hijos Materiales no se encuentran en muchas compañías de finalitarios. Su presencia aporta gran potencial a las posibilidades de servicio elevado de un grupo así, y siempre se los elige como sus jefes. Si los dos miembros de la pareja edénica están adscritos al mismo grupo, por lo general se les permite actuar juntos, como una sola personalidad. Tales parejas ascendentes tienen mucho más éxito en la aventura de la trinitización que los mortales ascendentes.

6. Las criaturas intermedias glorificadas

31:6.1En muchos planetas, las criaturas intermedias se producen en gran número, pero rara vez permanecen en su mundo natal después de que este se ha establecido en luz y vida. Entonces, o poco después, son liberadas del estatus de ciudadanía permanente e inician la ascensión al Paraíso, y pasan por los mundos morontiales, el superuniverso y Havona en compañía de los mortales del tiempo y del espacio.

31:6.2Las criaturas intermedias de los diversos universos difieren mucho en origen y naturaleza, pero todas están destinadas a uno u otro de los cuerpos de finalidad del Paraíso. Los seres intermedios secundarios se fusionan todos, con el tiempo, con el Ajustador y son incorporados al cuerpo mortal. Muchas compañías de finalitarios tienen en su grupo a uno de estos seres glorificados.

7. Los Evangelizadores de la Luz

31:7.1En el presente, cada compañía de finalitarios cuenta con 999 personalidades de estatus juramentado, miembros permanentes. El lugar vacante lo ocupa el jefe de los Evangelizadores de la Luz adscritos que se asignan en cualquier misión particular. Pero estos seres son solo miembros transitorios del cuerpo.

31:7.2Cualquier personalidad celestial asignada al servicio de cualquier cuerpo de finalitarios recibe el nombre de Evangelizador de la Luz. Estos seres no prestan el juramento de los finalitarios, y aunque están sujetos a la organización del cuerpo, no están adscritos de forma permanente. Este grupo puede abarcar a Mensajeros Solitarios, supernafines, seconafines, Ciudadanos del Paraíso o su descendencia trinitizada —cualquier ser que se requiera para llevar adelante una asignación transitoria de los finalitarios. No sabemos si el cuerpo ha de tener a estos seres adscritos a la misión eterna. Al concluir su adscripción, estos Evangelizadores de la Luz recuperan su estatus anterior.

31:7.3Tal como el Cuerpo Mortal de los Finalitarios está constituido en el presente, hay solo seis clases de miembros permanentes. Los finalitarios, como cabría esperar, especulan mucho acerca de la identidad de sus futuros compañeros, pero hay poco acuerdo entre ellos.

31:7.4Nosotros, los de Uversa, conjeturamos a menudo acerca de la identidad del séptimo grupo de finalitarios. Tenemos muchas ideas, que incluyen la posible asignación de parte de los cuerpos que se acumulan de los numerosos grupos trinitizados en el Paraíso, en Vicegerington y en el circuito interior de Havona. Incluso se conjetura que tal vez se permita al Cuerpo de los Finalitarios trinitizar a muchos de sus ayudantes en la labor de la administración universal, en caso de que estén destinados al servicio de universos que ahora se están haciendo.

31:7.5Uno de nosotros opina que este lugar vacante del cuerpo lo ocupará algún tipo de ser originario del nuevo universo de su servicio futuro; el otro se inclina a creer que este lugar lo ocupará algún tipo de personalidad del Paraíso aún no creada, eventuada ni trinitizada. Pero lo más probable es que tengamos que esperar a que los finalitarios entren en su séptima etapa de consecución espiritual para saberlo realmente.

8. Los Trascendentalarios

31:8.1Parte de la experiencia del mortal perfeccionado en el Paraíso como finalitario consiste en el esfuerzo por lograr comprender la naturaleza y la función de más de mil grupos de los superciudadanos trascendentales del Paraíso, seres eventuados de atributos absonitos. En su asociación con estas superpersonalidades, los finalitarios ascendentes reciben gran ayuda de la útil guía de numerosos órdenes de ministros trascendentales, que tienen asignada la tarea de presentar a los finalitarios evolucionados a sus nuevos hermanos del Paraíso. Todo el orden de los Trascendentalarios vive en el oeste del Paraíso, en un área inmensa que ocupan en exclusiva.

31:8.2Al tratar de los Trascendentalarios estamos restringidos no solo por las limitaciones de la comprensión humana, sino también por los términos del mandato que rige estas divulgaciones sobre las personalidades del Paraíso. Estos seres no tienen relación alguna con el ascenso mortal a Havona. La vasta hueste de los Trascendentalarios del Paraíso no tiene nada que ver con los asuntos de Havona ni con los de los siete superuniversos, pues se ocupa solo de la superadministración de los asuntos del universo maestro.

31:8.3Ustedes, que son criaturas, pueden concebir a un Creador, pero difícilmente pueden comprender que exista una enorme y diversificada agrupación de seres inteligentes que no son ni Creadores ni criaturas. Estos Trascendentalarios no crean seres, ni fueron nunca creados. Al hablar de su origen, para evitar el uso de un término nuevo —una designación arbitraria y sin significado—, consideramos mejor decir que los Trascendentalarios simplemente eventúan. Bien puede ser que el Absoluto de la Deidad tuviera que ver con su origen y que esté implicado en su destino, pero estos seres únicos no están ahora dominados por el Absoluto de la Deidad. Están sujetos a Dios el Último, y su estancia presente en el Paraíso está supervisada y dirigida en todos los sentidos por la Trinidad.

31:8.4Aunque todos los mortales que llegan al Paraíso fraternizan con frecuencia con los Trascendentalarios, como lo hacen con los Ciudadanos del Paraíso, resulta que el primer contacto serio del hombre con un Trascendentalario ocurre en aquella ocasión memorable en que, como miembro de un nuevo grupo de finalitarios, el ascendente mortal se halla en el círculo de recepción de los finalitarios mientras el jefe de los Trascendentalarios, la cabeza que preside a los Arquitectos del Universo Maestro, toma el juramento de eternidad de la Trinidad.

9. Los Arquitectos del Universo Maestro

31:9.1Los Arquitectos del Universo Maestro son el cuerpo de gobierno de los Trascendentalarios del Paraíso. Este cuerpo de gobierno cuenta con 28 011 personalidades que poseen mentes maestras, espíritus excelentes y absonitos excelsos. El que preside este magnífico grupo, el Arquitecto Maestro decano, es la cabeza coordinadora de todas las inteligencias del Paraíso por debajo del nivel de la Deidad.

31:9.2La decimosexta prohibición del mandato que autoriza estas narraciones dice: «Si se considera prudente, se puede dar a conocer la existencia de los Arquitectos del Universo Maestro y de sus asociados, pero su origen, su naturaleza y su destino no se pueden revelar por completo». Sin embargo, podemos informarles que estos Arquitectos Maestros existen en siete niveles de lo absonito. Estos siete grupos se clasifican como sigue:

31:9.31. El nivel del Paraíso. Solo el Arquitecto decano, o primero en eventuarse, actúa en este nivel más alto de lo absonito. Esta personalidad última —ni Creador ni criatura— se eventuó en el alba de la eternidad y actúa ahora como el exquisito coordinador del Paraíso y de sus veintiún mundos de actividades asociadas.

31:9.42. El nivel de Havona. La segunda eventuación de Arquitectos dio como resultado tres planificadores maestros y administradores absonitos, y siempre se han dedicado a la coordinación de los mil millones de esferas perfectas del universo central. La tradición del Paraíso afirma que estos tres Arquitectos, con el consejo del Arquitecto decano preeventuado, contribuyeron a la planificación de Havona, pero en realidad no lo sabemos.

31:9.53. El nivel de los superuniversos. Al tercer nivel absonito pertenecen los siete Arquitectos Maestros de los siete superuniversos, que hoy, en cuanto grupo, dividen su tiempo en partes casi iguales entre la compañía de los Siete Espíritus Maestros en el Paraíso y la de los Siete Ejecutivos Supremos en los siete mundos especiales del Espíritu Infinito. Del gran universo, ellos son los supercoordinadores.

31:9.64. El nivel espacial primario. Este grupo cuenta con setenta Arquitectos, y conjeturamos que se ocupan de los planes últimos para el primer universo del espacio exterior, que ahora se moviliza más allá de los límites de los siete superuniversos presentes.

31:9.75. El nivel espacial secundario. Este quinto cuerpo de Arquitectos cuenta con 490, y de nuevo conjeturamos que deben ocuparse del segundo universo del espacio exterior, donde nuestros físicos ya han detectado movilizaciones definidas de energía.

31:9.86. El nivel espacial terciario. Este sexto grupo de Arquitectos Maestros cuenta con 3430, y del mismo modo inferimos que pueden estar ocupados en los gigantescos planes para el tercer universo del espacio exterior.

31:9.97. El nivel espacial cuaternario. Este, el último y más numeroso de los cuerpos, consta de 24 010 Arquitectos Maestros y, si nuestras conjeturas anteriores son válidas, debe estar relacionado con el cuarto y último de los universos del espacio exterior, de tamaño cada vez mayor.

31:9.10Estos siete grupos de Arquitectos Maestros suman 28 011 planificadores de universos. En el Paraíso existe la tradición de que, muy atrás en la eternidad, se intentó la eventuación del 28 012.o Arquitecto Maestro, pero que este ser no logró absonitizarse, al experimentar la apropiación de su personalidad por el Absoluto Universal. Es posible que la serie ascendente de los Arquitectos Maestros alcanzara el límite de la absonidad en el 28 011.o Arquitecto, y que el 28 012.o intento se encontrara con el nivel matemático de la presencia del Absoluto. En otras palabras, en el 28 012.o nivel de eventuación, la cualidad de la absonidad se equiparó al nivel del Universal y alcanzó el valor del Absoluto.

31:9.11Dentro de su organización funcional, el solitario Arquitecto del Paraíso tiene como ayudantes asociados a los tres Arquitectos supervisores de Havona. Respecto de los tres supervisores de Havona, los siete Arquitectos de los superuniversos actúan en calidad de coordinados. En el presente, los setenta planificadores de los universos del primer nivel del espacio exterior sirven como ayudantes asociados de los siete Arquitectos de los siete superuniversos.

31:9.12Los Arquitectos del Universo Maestro tienen a su disposición numerosos grupos de ayudantes y colaboradores, entre ellos dos vastos órdenes de organizadores de la fuerza: los primarios eventuados y los trascendentales asociados. Estos Organizadores Maestros de la Fuerza no deben confundirse con los directores del poder, que son propios del gran universo.

31:9.13Todos los seres producidos por la unión de los hijos del tiempo y de la eternidad, como la descendencia trinitizada de los finalitarios y de los Ciudadanos del Paraíso, quedan bajo la tutela de los Arquitectos Maestros. Pero de todas las demás criaturas o entidades de las que se ha revelado que actúan en los universos organizados del presente, solo los Mensajeros Solitarios y los Espíritus Inspirados de la Trinidad mantienen alguna asociación orgánica con los Trascendentalarios y con los Arquitectos del Universo Maestro.

31:9.14Los Arquitectos Maestros aportan la aprobación técnica para la asignación de los Hijos Creadores a sus emplazamientos en el espacio para la organización de los universos locales. Existe una asociación muy estrecha entre los Arquitectos Maestros y los Hijos Creadores del Paraíso, y aunque esta relación no se ha revelado, se les ha informado a ustedes de la asociación de los Arquitectos y de los Creadores Supremos del gran universo en la relación de la primera Trinidad experiencial. Estos dos grupos, junto con el Ser Supremo en evolución y experiencial, constituyen la Trinidad Última de valores trascendentales y de significados del universo maestro.

10. La aventura última

31:10.1El Arquitecto Maestro decano tiene la supervisión de los siete Cuerpos de los Finalitarios, que son:

31:10.21. El Cuerpo de Finalitarios Mortales.

31:10.32. El Cuerpo de Finalitarios Paradisíacos.

31:10.43. El Cuerpo de Finalitarios Trinitizados.

31:10.54. El Cuerpo de Finalitarios Trinitizados Conjuntos.

31:10.65. El Cuerpo de Finalitarios de Havona.

31:10.76. El Cuerpo de Finalitarios Trascendentales.

31:10.87. El Cuerpo de Hijos del Destino No Revelados.

31:10.9Cada uno de estos cuerpos del destino tiene una cabeza que lo preside, y los siete constituyen el Consejo Supremo del Destino en el Paraíso; y durante la presente era universal, Grandfanda es el jefe de este cuerpo supremo de asignación universal para los hijos del destino último.

31:10.10La reunión de estos siete cuerpos de finalitarios significa una movilización de realidad —potenciales, personalidades, mentes, espíritus, absonitos y realidades experienciales en acto— que probablemente trasciende incluso las funciones futuras del Ser Supremo en el universo maestro. Estos siete cuerpos de finalitarios probablemente significan la actividad presente de la Trinidad Última, ocupada en reunir las fuerzas de lo finito y de lo absonito en preparación para desarrollos inconcebibles en los universos del espacio exterior. Nada semejante a esta movilización ha ocurrido desde los tiempos cercanos de la eternidad, cuando la Trinidad del Paraíso movilizó de modo similar a las personalidades entonces existentes del Paraíso y de Havona y las comisionó como administradores y gobernantes de los siete superuniversos proyectados del tiempo y del espacio. Los siete cuerpos de finalitarios representan la respuesta de divinidad del gran universo a las necesidades futuras de los potenciales no desarrollados en los universos exteriores de las actividades del futuro eterno.

31:10.11Nos atrevemos a pronosticar universos exteriores futuros y mayores de mundos habitados, nuevas esferas pobladas de nuevos órdenes de seres exquisitos y únicos, un universo material sublime en su ultimidad, una creación inmensa a la que solo le falta un detalle importante: la presencia de una experiencia finita real en la vida universal de la existencia ascendente. Un universo así llegará a existir con una tremenda desventaja experiencial: la privación de participar en la evolución del Supremo Todopoderoso. Todos estos universos exteriores disfrutarán del ministerio incomparable y del supercontrol excelso del Ser Supremo, pero el hecho mismo de su presencia activa impide que participen en la realización de la Deidad Suprema.

31:10.12Durante la presente era universal, las personalidades en evolución del gran universo padecen muchas dificultades debidas a la realización incompleta de la soberanía de Dios el Supremo, pero todos compartimos la experiencia única de su evolución. Evolucionamos en él y él evoluciona en nosotros. En algún momento del futuro eterno, la evolución de la Deidad Suprema llegará a ser un hecho consumado de la historia universal, y la oportunidad de participar en esta experiencia maravillosa habrá pasado del escenario de la acción cósmica.

31:10.13Pero los que hemos adquirido esta experiencia única durante la juventud del universo la atesoraremos a lo largo de toda la eternidad futura. Y muchos de nosotros especulamos que quizá sea la misión de las reservas, que se acumulan gradualmente, de los mortales ascendentes y perfeccionados del Cuerpo de los Finalitarios, en asociación con los otros seis cuerpos que se reclutan de modo similar, administrar estos universos exteriores en un esfuerzo por compensar sus deficiencias experienciales por no haber participado en la evolución tiempo-espacial del Ser Supremo.

31:10.14Estas deficiencias son inevitables en todos los niveles de la existencia universal. Durante la presente era universal, nosotros, los de los niveles más altos de las existencias espirituales, descendemos ahora para administrar los universos evolutivos y ministrar a los mortales ascendentes, y procuramos así compensar sus deficiencias en las realidades de la experiencia espiritual superior.

31:10.15Pero aunque en realidad no sabemos nada de los planes de los Arquitectos del Universo Maestro acerca de estas creaciones exteriores, no obstante, de tres cosas estamos seguros:

31:10.161. Existe realmente un sistema nuevo y vasto de universos que se organiza gradualmente en los dominios del espacio exterior. Nuevos órdenes de creaciones físicas, enormes y gigantescos círculos de universos y más universos en enjambre, muy lejos, más allá de los límites presentes de las creaciones pobladas y organizadas, son realmente visibles con los telescopios de ustedes. En el presente, estas creaciones exteriores son enteramente físicas; al parecer están deshabitadas y parecen carecer de administración por parte de criaturas.

31:10.172. Durante edades y más edades continúa la movilización en el Paraíso, inexplicada y enteramente misteriosa, de los seres perfeccionados y ascendentes del tiempo y del espacio, en asociación con los otros seis cuerpos de finalitarios.

31:10.183. De forma concomitante con estas operaciones, la Persona Suprema de la Deidad se está potenciando como el soberano todopoderoso de las supercreaciones.

31:10.19Al contemplar este desarrollo trino, que abarca criaturas, universos y Deidad, ¿se nos puede criticar por anticipar que algo nuevo y no revelado se acerca a su culminación en el universo maestro? ¿No es natural que asociemos esta movilización y organización de universos físicos, que dura ya edades, a una escala hasta ahora desconocida, y la emergencia de la personalidad del Ser Supremo, con este plan prodigioso de elevar a los mortales del tiempo a la perfección divina y con su posterior movilización en el Paraíso en el Cuerpo de los Finalitarios —una designación y un destino envueltos en el misterio del universo—? Es creencia cada vez mayor de todo Uversa que el Cuerpo de los Finalitarios, que se va reuniendo, está destinado a algún servicio futuro en los universos del espacio exterior, donde ya podemos identificar la agrupación de al menos setenta mil agregados de materia, cada uno de los cuales es mayor que cualquiera de los superuniversos presentes.

31:10.20Los mortales evolutivos nacen en los planetas del espacio, pasan por los mundos morontiales, ascienden por los universos espirituales, atraviesan las esferas de Havona, encuentran a Dios, llegan al Paraíso y son incorporados al Cuerpo primario de los Finalitarios, para esperar allí la siguiente asignación de servicio universal. Hay otros seis cuerpos de finalidad que se van reuniendo, pero Grandfanda, el primer ascendente mortal, preside como jefe en el Paraíso de todos los órdenes de finalitarios. Y al contemplar este espectáculo sublime, todos exclamamos: ¡Qué destino tan glorioso para los hijos del tiempo de origen animal, los hijos materiales del espacio!

31:10.21[Patrocinado conjuntamente por un Consejero Divino y por Uno sin Nombre ni Número, autorizados a actuar así por los Ancianos de Días de Uversa.]

31:10.22Estos treinta y un documentos, que describen la naturaleza de la Deidad, la realidad del Paraíso, la organización y el funcionamiento del universo central y de los superuniversos, las personalidades del gran universo y el elevado destino de los mortales evolutivos, fueron patrocinados, formulados y vertidos al inglés por una alta comisión compuesta por veinticuatro administradores de Orvonton, que actuaron de acuerdo con un mandato emitido por los Ancianos de Días de Uversa que nos ordenaba hacer esto en Urantia, 606 de Satania, en Norlatiadek de Nebadon, en el año 1934 d. C.

Documento 31

El Cuerpo de los Finalitarios