Parte I · Documento 15

Los siete superuniversos

15:0.1EN CUANTO al Padre Universal —como Padre—, los universos son prácticamente inexistentes; él trata con personalidades; él es el Padre de las personalidades. En cuanto al Hijo Eterno y al Espíritu Infinito —como socios creadores—, los universos están localizados y son individuales bajo el gobierno conjunto de los Hijos Creadores y los Espíritus Creativos. En cuanto a la Trinidad del Paraíso, fuera de Havona hay solo siete universos habitados, los siete superuniversos que tienen jurisdicción sobre el círculo del primer nivel espacial posterior a Havona. Los Siete Espíritus Maestros irradian su influencia desde la Isla central y hacen así de la vasta creación una gigantesca rueda: el cubo es la eterna Isla del Paraíso; los siete radios, las irradiaciones de los Siete Espíritus Maestros; la llanta, las regiones exteriores del gran universo.

15:0.2Al principio de la materialización de la creación universal se formuló el esquema séptuple de la organización y el gobierno de los superuniversos. La primera creación posterior a Havona se dividió en siete segmentos colosales, y se diseñaron y construyeron los mundos sede de estos gobiernos de los superuniversos. El presente esquema de administración existe desde casi la eternidad, y a los gobernantes de estos siete superuniversos se los llama con razón Ancianos de Días.

15:0.3De la vasta cantidad de conocimientos sobre los superuniversos, puedo esperar contarles poco, pero en todos estos reinos opera una técnica de control inteligente tanto de las fuerzas físicas como de las espirituales, y las presencias de la gravedad universal funcionan allí con poder majestuoso y armonía perfecta. Es importante obtener primero una idea adecuada de la constitución física y la organización material de los dominios de los superuniversos, porque entonces estarán mejor preparados para captar el significado de la maravillosa organización dispuesta para su gobierno espiritual y para el avance intelectual de las criaturas volitivas que habitan en las miríadas de planetas habitados esparcidos aquí y allá por estos siete superuniversos.

1. El nivel espacial de los superuniversos

15:1.1Dentro del alcance limitado de los registros, las observaciones y los recuerdos de las generaciones de un millón o de mil millones de sus breves años, a todos los efectos prácticos, Urantia y el universo al que pertenece viven la aventura de una larga inmersión, sin carta, en un espacio nuevo; pero, según los registros de Uversa, de acuerdo con observaciones más antiguas, en armonía con la experiencia y los cálculos más amplios de nuestra orden, y como resultado de conclusiones basadas en estos y otros hallazgos, sabemos que los universos participan en una procesión ordenada, bien comprendida y perfectamente controlada, y giran con majestuosa grandeza alrededor de la Primera Gran Fuente y Centro y de su universo residencial.

15:1.2Hace mucho que descubrimos que los siete superuniversos recorren una gran elipse, un círculo gigantesco y alargado. Su sistema solar y los demás mundos del tiempo no se precipitan de cabeza, sin carta ni brújula, en un espacio sin cartografiar. El universo local al que pertenece su sistema sigue un curso definido y bien comprendido, en sentido contrario a las agujas del reloj, alrededor del vasto giro que rodea al universo central. Esta trayectoria cósmica está bien cartografiada, y los observadores de estrellas del superuniverso la conocen tan a fondo como los astrónomos de Urantia conocen las órbitas de los planetas que componen su sistema solar.

15:1.3Urantia está situada en un universo local y en un superuniverso que no están plenamente organizados, y su universo local se encuentra en inmediata proximidad a numerosas creaciones físicas parcialmente terminadas. Ustedes pertenecen a uno de los universos relativamente recientes. Pero hoy no se precipitan alocadamente en un espacio sin cartografiar ni se lanzan a ciegas hacia regiones desconocidas. Siguen la trayectoria ordenada y predeterminada del nivel espacial de los superuniversos. Ahora pasan por el mismo espacio que su sistema planetario, o sus predecesores, recorrió hace edades; y algún día, en el futuro remoto, su sistema, o sus sucesores, recorrerá de nuevo el espacio idéntico por el que ahora se precipitan con tanta rapidez.

15:1.4En esta era, y según se considera la dirección en Urantia, el superuniverso número uno gira casi exactamente al norte, aproximadamente opuesto, en dirección este, a la residencia en el Paraíso de las Grandes Fuentes y Centros y al universo central de Havona. Esta posición, con la correspondiente al oeste, representa el mayor acercamiento físico de las esferas del tiempo a la Isla eterna. El superuniverso número dos está en el norte, y se prepara para el giro hacia el oeste, mientras que el número tres ocupa ahora el segmento más septentrional de la gran trayectoria espacial, pues ya entró en la curva que conduce al descenso hacia el sur. El número cuatro está en el vuelo hacia el sur, comparativamente recto, y sus regiones de avanzada se acercan ahora a la oposición con los Grandes Centros. El número cinco casi dejó su posición opuesta al Centro de Centros, mientras continúa en el curso directo hacia el sur que precede inmediatamente al giro hacia el este; el número seis ocupa la mayor parte de la curva sur, el segmento del que su superuniverso casi salió.

15:1.5Su universo local de Nebadon pertenece a Orvonton, el séptimo superuniverso, que gira entre los superuniversos uno y seis, y que no hace mucho (según contamos el tiempo) dobló la curva sudeste del nivel espacial de los superuniversos. Hoy, el sistema solar al que pertenece Urantia está a unos pocos miles de millones de años más allá del giro alrededor de la curvatura sur, de modo que justo ahora avanzan más allá de la curva sudeste y se mueven con rapidez por la larga trayectoria norte, comparativamente recta. Durante edades incontables Orvonton seguirá este curso casi directo hacia el norte.

15:1.6Urantia pertenece a un sistema que está bastante hacia el límite de su universo local; y su universo local recorre en este momento la periferia de Orvonton. Más allá de ustedes hay aún otros, pero están muy alejados en el espacio de aquellos sistemas físicos que giran alrededor del gran círculo en relativa proximidad a la Gran Fuente y Centro.

2. Organización de los superuniversos

15:2.1Solo el Padre Universal conoce la ubicación y el número real de los mundos habitados en el espacio; él los llama a todos por nombre y número. Yo solo puedo dar el número aproximado de planetas habitados o habitables, porque algunos universos locales tienen más mundos aptos para la vida inteligente que otros. Tampoco se organizaron todos los universos locales proyectados. Por eso, las estimaciones que ofrezco tienen el único propósito de dar alguna idea de la inmensidad de la creación material.

15:2.2Hay siete superuniversos en el gran universo, y están constituidos aproximadamente como sigue:

15:2.31. El sistema. La unidad básica del supergobierno consta de unos mil mundos habitados o habitables. Los soles ardientes, los mundos fríos, los planetas demasiado cercanos a los soles calientes y otras esferas no aptas para que las habiten criaturas no se incluyen en este grupo. Estos mil mundos adaptados para sostener la vida se llaman sistema, pero en los sistemas más jóvenes solo un número relativamente pequeño de estos mundos puede estar habitado. Cada planeta habitado lo preside un Príncipe Planetario, y cada sistema local tiene una esfera arquitectónica como sede y lo gobierna un Soberano de Sistema.

15:2.42. La constelación. Cien sistemas (unos 100 000 planetas habitables) forman una constelación. Cada constelación tiene una esfera sede arquitectónica y la presiden tres Hijos Vorondadek, los Altísimos. Cada constelación tiene también un Fiel de Días en observación, un embajador de la Trinidad del Paraíso.

15:2.53. El universo local. Cien constelaciones (unos 10 000 000 de planetas habitables) constituyen un universo local. Cada universo local tiene un magnífico mundo sede arquitectónico y lo gobierna uno de los Hijos Creadores de Dios, coordinados, de la orden de Miguel. Cada universo tiene la bendición de la presencia de una Unión de Días, representante de la Trinidad del Paraíso.

15:2.64. El sector menor. Cien universos locales (unos 1 000 000 000 de planetas habitables) constituyen un sector menor del gobierno del superuniverso; tiene un maravilloso mundo sede, desde donde sus gobernantes, los Recientes de Días, administran los asuntos del sector menor. Hay tres Recientes de Días, Personalidades Supremas de la Trinidad, en cada sede de sector menor.

15:2.75. El sector mayor. Cien sectores menores (unos 100 000 000 000 de mundos habitables) forman un sector mayor. Cada sector mayor tiene una sede soberbia y lo presiden tres Perfecciones de Días, Personalidades Supremas de la Trinidad.

15:2.86. El superuniverso. Diez sectores mayores (unos 1 000 000 000 000 de planetas habitables) constituyen un superuniverso. Cada superuniverso tiene un mundo sede enorme y glorioso y lo gobiernan tres Ancianos de Días.

15:2.97. El gran universo. Siete superuniversos forman el actual gran universo organizado, que consta de aproximadamente siete billones de mundos habitables, más las esferas arquitectónicas y los mil millones de esferas habitadas de Havona. Los superuniversos los gobiernan y administran de manera indirecta y reflectiva, desde el Paraíso, los Siete Espíritus Maestros. Los mil millones de mundos de Havona los administran directamente los Eternos de Días, y una de estas Personalidades Supremas de la Trinidad preside cada una de estas esferas perfectas.

15:2.10Sin contar las esferas del Paraíso-Havona, el plan de organización del universo prevé las siguientes unidades:

15:2.11Superuniversos7

15:2.12Sectores mayores70

15:2.13Sectores menores7000

15:2.14Universos locales700 000

15:2.15Constelaciones70 000 000

15:2.16Sistemas locales7 000 000 000

15:2.17Planetas habitables7 000 000 000 000

15:2.18Cada uno de los siete superuniversos está constituido, aproximadamente, como sigue:

15:2.19Un sistema abarca, aproximadamente1000 mundos

15:2.20Una constelación (100 sistemas)100 000 mundos

15:2.21Un universo (100 constelaciones)10 000 000 mundos

15:2.22Un sector menor (100 universos)1 000 000 000 mundos

15:2.23Un sector mayor (100 sectores menores)100 000 000 000 mundos

15:2.24Un superuniverso (10 sectores mayores)1 000 000 000 000 mundos

15:2.25Todas estas estimaciones son, en el mejor de los casos, aproximaciones, porque continuamente evolucionan nuevos sistemas mientras otras organizaciones salen temporalmente de la existencia material.

3. El superuniverso de Orvonton

15:3.1Prácticamente todos los reinos estelares visibles a simple vista desde Urantia pertenecen a la séptima sección del gran universo, el superuniverso de Orvonton. El vasto sistema estelar de la Vía Láctea representa el núcleo central de Orvonton y está en gran parte más allá de los límites de su universo local. Esta gran agregación de soles, islas oscuras del espacio, estrellas dobles, cúmulos globulares, nubes estelares, nebulosas espirales y de otros tipos, junto con miríadas de planetas individuales, forma una agrupación circular alargada, semejante a un reloj, de alrededor de una séptima parte de los universos evolutivos habitados.

15:3.2Desde la posición astronómica de Urantia, cuando miran a través de la sección transversal de los sistemas cercanos hacia la gran Vía Láctea, observan que las esferas de Orvonton viajan en un vasto plano alargado, cuya anchura es mucho mayor que su grosor y cuya longitud es mucho mayor que su anchura.

15:3.3La observación de la llamada Vía Láctea revela el aumento relativo de la densidad estelar de Orvonton cuando se miran los cielos en una dirección, mientras que a ambos lados la densidad disminuye; el número de estrellas y de otras esferas decrece al alejarse del plano principal de nuestro superuniverso material. Cuando el ángulo de observación es propicio, al mirar a través del cuerpo principal de esta región de máxima densidad, ustedes miran hacia el universo residencial y el centro de todas las cosas.

15:3.4De las diez divisiones mayores de Orvonton, los astrónomos de Urantia identificaron a grandes rasgos ocho. Las otras dos son difíciles de reconocer por separado, porque ustedes se ven obligados a observar estos fenómenos desde dentro. Si pudieran mirar el superuniverso de Orvonton desde una posición muy lejana en el espacio, reconocerían de inmediato los diez sectores mayores de la séptima galaxia.

15:3.5El centro de rotación de su sector menor está situado muy lejos, en la enorme y densa nube estelar de Sagitario, alrededor de la cual se mueven su universo local y todas sus creaciones asociadas; y desde lados opuestos del vasto sistema subgaláctico de Sagitario pueden observar dos grandes corrientes de nubes estelares que salen en colosales espirales estelares.

15:3.6El núcleo del sistema físico al que pertenecen su sol y sus planetas asociados es el centro de la antigua nebulosa de Andronover. Esta antigua nebulosa espiral fue ligeramente deformada por las perturbaciones gravitatorias asociadas a los acontecimientos que acompañaron el nacimiento de su sistema solar, y que fueron ocasionadas por la cercana aproximación de una gran nebulosa vecina. Esta casi colisión transformó Andronover en una agregación algo globular, pero no destruyó del todo la procesión en dos sentidos de los soles y de sus grupos físicos asociados. Su sistema solar ocupa ahora una posición bastante central en uno de los brazos de esta espiral deformada, situado más o menos a mitad de camino entre el centro y el borde de la corriente estelar.

15:3.7El sector de Sagitario y todos los demás sectores y divisiones de Orvonton giran alrededor de Uversa, y parte de la confusión de los observadores de estrellas de Urantia proviene de las ilusiones y deformaciones relativas que producen los siguientes múltiples movimientos de revolución:

15:3.81. La revolución de Urantia alrededor de su sol.

15:3.92. El circuito de su sistema solar alrededor del núcleo de la antigua nebulosa de Andronover.

15:3.103. La rotación de la familia estelar de Andronover y de los cúmulos asociados alrededor del centro compuesto de rotación y gravedad de la nube estelar de Nebadon.

15:3.114. El giro de la nube local de estrellas de Nebadon, junto con las creaciones vinculadas a ella, en torno al centro de Sagitario de su sector menor.

15:3.125. La rotación de los cien sectores menores, incluido Sagitario, alrededor de su sector mayor.

15:3.136. El torbellino de los diez sectores mayores, las llamadas derivas estelares, alrededor de la sede de Orvonton en Uversa.

15:3.147. El desplazamiento de Orvonton y de los seis superuniversos asociados con él alrededor del Paraíso y de Havona, la procesión en sentido antihorario del nivel espacial de los superuniversos.

15:3.15Estos múltiples movimientos son de varios órdenes: las trayectorias espaciales de su planeta y de su sistema solar son genéticas, inherentes a su origen. El movimiento absoluto de Orvonton en sentido contrario a las agujas del reloj también es genético, inherente a los planes arquitectónicos del universo maestro. Pero los movimientos intermedios son de origen compuesto: derivan en parte de la segmentación constitutiva de la materia-energía en los superuniversos y en parte los produce la acción inteligente y deliberada de los organizadores de la fuerza del Paraíso.

15:3.16Los universos locales están más próximos entre sí a medida que se acercan a Havona; los circuitos son más numerosos, y hay mayor superposición, capa sobre capa. Pero más lejos del centro eterno hay cada vez menos sistemas, capas, circuitos y universos.

4. Las nebulosas—antepasadas de los universos

15:4.1Aunque la creación y la organización del universo permanecen para siempre bajo el control de los Creadores infinitos y de sus asociados, todo el fenómeno avanza según una técnica establecida y conforme a las leyes de gravedad de la fuerza, la energía y la materia. Pero hay algo de misterio asociado a la carga de fuerza universal del espacio; comprendemos bien la organización de las creaciones materiales desde la etapa ultimatónica en adelante, pero no comprendemos del todo la ascendencia cósmica de los ultimatones. Estamos seguros de que estas fuerzas ancestrales tienen origen en el Paraíso, porque giran para siempre a través del espacio permeado con el contorno gigantesco y exacto del Paraíso. Aunque no responde a la gravedad del Paraíso, esta carga de fuerza del espacio, antepasada de toda materialización, siempre responde a la presencia del Paraíso inferior, y al parecer circula en circuito hacia dentro y hacia fuera del centro del Paraíso inferior.

15:4.2Los organizadores de la fuerza del Paraíso transmutan la potencia del espacio en fuerza primordial y hacen evolucionar este potencial prematerial hacia las manifestaciones de energía primaria y secundaria de la realidad física. Cuando esta energía alcanza niveles que responden a la gravedad, los directores del poder y sus asociados del régimen del superuniverso aparecen en escena y comienzan sus manipulaciones interminables, destinadas a establecer los múltiples circuitos de poder y canales de energía de los universos del tiempo y del espacio. Así aparece la materia física en el espacio, y así se prepara el escenario para inaugurar la organización del universo.

15:4.3Esta segmentación de la energía es un fenómeno que los físicos de Nebadon nunca resolvieron. Su principal dificultad reside en la relativa inaccesibilidad de los organizadores de la fuerza del Paraíso, porque los directores del poder vivientes, aunque son competentes para manejar la energía del espacio, no tienen la menor idea del origen de las energías que manipulan con tanta destreza e inteligencia.

15:4.4Los organizadores de la fuerza del Paraíso son los originadores de las nebulosas; son capaces de iniciar alrededor de su presencia espacial los tremendos ciclones de fuerza que, una vez iniciados, nunca pueden detenerse ni limitarse hasta que las fuerzas que todo lo penetran se movilizan para la aparición final de las unidades ultimatónicas de la materia del universo. Así se originan las nebulosas espirales y de otros tipos, las ruedas madre de los soles de origen directo y de sus variados sistemas. En el espacio exterior pueden verse diez formas diferentes de nebulosas, fases de la evolución primaria del universo, y estas vastas ruedas de energía tuvieron el mismo origen que las de los siete superuniversos.

15:4.5Las nebulosas varían mucho en tamaño y en el número y la masa total de su descendencia estelar y planetaria. Una nebulosa formadora de soles situada justo al norte de los límites de Orvonton, pero dentro del nivel espacial de los superuniversos, ya dio origen a aproximadamente cuarenta mil soles, y la rueda madre sigue lanzando soles, la mayoría de los cuales son muchas veces más grandes que el de ustedes. Algunas de las nebulosas más grandes del espacio exterior dan origen hasta a cien millones de soles.

15:4.6Las nebulosas no están directamente relacionadas con ninguna de las unidades administrativas, como los sectores menores o los universos locales, aunque algunos universos locales se organizaron a partir de los productos de una sola nebulosa. Cada universo local abarca exactamente una cienmilésima parte de la carga total de energía de un superuniverso, independientemente de su relación nebular, porque la energía no la organizan las nebulosas—está distribuida universalmente.

15:4.7No todas las nebulosas espirales se dedican a formar soles. Algunas retuvieron el control de muchos de sus descendientes estelares separados, y su aspecto espiral se debe a que sus soles salen del brazo nebular en formación cerrada pero regresan por rutas diversas, por lo que es fácil observarlos en un punto, pero más difícil verlos cuando están muy dispersos en sus diferentes rutas de regreso, más lejos y fuera del brazo de la nebulosa. En la actualidad no hay muchas nebulosas formadoras de soles activas en Orvonton, aunque Andrómeda, que está fuera del superuniverso habitado, es muy activa. Esta nebulosa tan lejana es visible a simple vista, y cuando la miren, deténganse a considerar que la luz que contemplan salió de esos soles distantes hace casi un millón de años.

15:4.8La galaxia de la Vía Láctea se compone de un gran número de antiguas nebulosas espirales y de otros tipos, y muchas conservan todavía su configuración original. Pero, como resultado de catástrofes internas y de atracción externa, muchas sufrieron tal deformación y reorganización que estas enormes agregaciones aparecen como gigantescas masas luminosas de soles ardientes, como la Nube de Magallanes. El tipo globular de cúmulos estelares predomina cerca de los márgenes exteriores de Orvonton.

15:4.9Las vastas nubes estelares de Orvonton deben considerarse agregaciones individuales de materia, comparables a las nebulosas separadas que se observan en las regiones espaciales exteriores a la galaxia de la Vía Láctea. Sin embargo, muchas de las llamadas nubes estelares del espacio consisten solo en material gaseoso. El potencial de energía de estas nubes estelares de gas es increíblemente enorme, y parte de él lo absorben soles cercanos y lo vuelven a enviar al espacio como emanaciones solares.

5. El origen de los cuerpos espaciales

15:5.1La mayor parte de la masa contenida en los soles y planetas de un superuniverso se origina en las ruedas nebulares; muy poca masa del superuniverso la organiza la acción directa de los directores del poder (como en la construcción de las esferas arquitectónicas), aunque una cantidad de materia que varía constantemente se origina en el espacio abierto.

15:5.2Por su origen, la mayoría de los soles, de los planetas y de las demás esferas se puede clasificar en uno de estos diez grupos:

15:5.31. Anillos de contracción concéntricos. No todas las nebulosas son espirales. Muchas nebulosas inmensas, en lugar de dividirse en un sistema de estrellas dobles o de evolucionar como espiral, se condensan mediante la formación de múltiples anillos. Durante largos períodos, una nebulosa así aparece como un enorme sol central rodeado de numerosas nubes gigantescas de formaciones de materia que lo circundan con aspecto de anillos.

15:5.42. Las estrellas de torbellino abarcan los soles que lanzan las grandes ruedas madre de gases muy calientes. No son lanzados como anillos, sino en procesiones hacia la derecha y hacia la izquierda. Las estrellas de torbellino también se originan en nebulosas que no son espirales.

15:5.53. Planetas por explosión gravitatoria. Cuando un sol nace de una nebulosa espiral o barrada, no es raro que sea lanzado a una distancia considerable. Un sol así es muy gaseoso, y después, cuando se enfrió y condensó algo, puede llegar a pasar cerca de alguna masa enorme de materia, un sol gigantesco o una isla oscura del espacio. Tal aproximación puede no ser lo bastante cercana para producir una colisión, pero sí lo bastante para permitir que la atracción gravitatoria del cuerpo mayor inicie convulsiones de marea en el menor, y así comienza una serie de levantamientos de marea que ocurren simultáneamente en lados opuestos del sol convulsionado. En su punto culminante, estas erupciones explosivas producen una serie de agregaciones de materia de tamaños variados que pueden ser proyectadas más allá de la zona de recuperación gravitatoria del sol en erupción, y así se estabilizan en órbitas propias alrededor de uno de los dos cuerpos que intervienen en este episodio. Más tarde, las colecciones de materia más grandes se unen y atraen gradualmente hacia sí a los cuerpos más pequeños. De esta manera se forman muchos de los planetas sólidos de los sistemas menores. Su propio sistema solar tuvo precisamente un origen así.

15:5.64. Hijas planetarias centrífugas. Los soles enormes, en ciertas etapas de su desarrollo, y si su velocidad de revolución se acelera mucho, comienzan a lanzar grandes cantidades de materia que después pueden reunirse para formar pequeños mundos que siguen girando alrededor del sol progenitor.

15:5.75. Esferas por deficiencia de gravedad. Hay un límite crítico para el tamaño de las estrellas individuales. Cuando un sol alcanza este límite, a menos que reduzca su velocidad de revolución, está condenado a dividirse; ocurre la fisión solar, y nace una nueva estrella doble de esta variedad. Después pueden formarse numerosos planetas pequeños como subproducto de esta gigantesca ruptura.

15:5.86. Estrellas por contracción. En los sistemas más pequeños, el planeta exterior más grande atrae a veces hacia sí a sus mundos vecinos, mientras que los planetas cercanos al sol comienzan su caída final. En su sistema solar, un final así significaría que el sol reclamaría los cuatro planetas interiores, mientras que el planeta mayor, Júpiter, crecería mucho al capturar los mundos restantes. Un final así de un sistema solar produciría dos soles adyacentes pero desiguales, un tipo de formación de estrellas dobles. Tales catástrofes son poco frecuentes, salvo en la franja exterior de las agregaciones estelares del superuniverso.

15:5.97. Esferas acumulativas. A partir de la vasta cantidad de materia que circula en el espacio, pueden acumularse lentamente pequeños planetas. Crecen por acreción meteórica y por colisiones menores. En ciertos sectores del espacio, las condiciones favorecen estas formas de nacimiento planetario. Muchos mundos habitados tuvieron ese origen.

15:5.10Algunas de las densas islas oscuras son el resultado directo de las acreciones de energía en transmutación en el espacio. Otro grupo de estas islas oscuras se formó por la acumulación de enormes cantidades de materia fría, simples fragmentos y meteoros, que circulan por el espacio. Tales agregaciones de materia nunca estuvieron calientes y, salvo por la densidad, tienen una composición muy similar a la de Urantia.

15:5.118. Soles extinguidos. Algunas de las islas oscuras del espacio son soles aislados extinguidos, que emitieron toda la energía espacial disponible. Las unidades organizadas de materia se acercan a la condensación completa, a una consolidación prácticamente total; y se requieren edades y edades para que estas enormes masas de materia muy condensada se recarguen en los circuitos del espacio y se preparen así para nuevos ciclos de función del universo tras una colisión o algún otro suceso cósmico igualmente revivificador.

15:5.129. Esferas por colisión. En las regiones de agrupamiento más denso, las colisiones no son raras. Tal reajuste astronómico va acompañado de tremendos cambios de energía y transmutaciones de la materia. Las colisiones en las que intervienen soles muertos influyen de manera especial en la creación de fluctuaciones de energía generalizadas. Los restos de las colisiones constituyen a menudo los núcleos materiales para la formación posterior de cuerpos planetarios adaptados para que los habiten mortales.

15:5.1310. Mundos arquitectónicos. Son los mundos que se construyen según planes y especificaciones para algún propósito especial, como Salvington, la sede de su universo local, y Uversa, la sede de gobierno de nuestro superuniverso.

15:5.14Hay muchas otras técnicas para hacer evolucionar soles y separar planetas, pero los procedimientos anteriores sugieren los métodos por los que se forma la gran mayoría de los sistemas estelares y familias planetarias. Para intentar describir todas las diversas técnicas que intervienen en la metamorfosis estelar y la evolución planetaria haría falta narrar casi cien modos diferentes de formación de soles y de origen de planetas. Cuando sus estudiantes de las estrellas exploren los cielos, observarán fenómenos que indican todos estos modos de evolución estelar, pero rara vez detectarán pruebas de la formación de esas pequeñas colecciones de materia no luminosas que sirven como planetas habitados, las más importantes de las vastas creaciones materiales.

6. Las esferas del espacio

15:6.1Independientemente de su origen, las diversas esferas del espacio pueden clasificarse en las siguientes divisiones principales:

15:6.21. Los soles, las estrellas del espacio.

15:6.32. Las islas oscuras del espacio.

15:6.43. Cuerpos espaciales menores: cometas, meteoros y planetesimales.

15:6.54. Los planetas, incluidos los mundos habitados.

15:6.65. Esferas arquitectónicas, mundos hechos a medida.

15:6.7Con excepción de las esferas arquitectónicas, todos los cuerpos del espacio tuvieron un origen evolutivo, evolutivo en el sentido de que no se originaron por decreto de la Deidad, evolutivo en el sentido de que los actos creadores de Dios se desarrollaron mediante una técnica de tiempo y espacio por la acción de muchas de las inteligencias creadas y eventuadas de la Deidad.

15:6.8Los soles. Son las estrellas del espacio en todas sus diversas etapas de existencia. Algunos son sistemas espaciales solitarios en evolución; otros son estrellas dobles, sistemas planetarios en contracción o en desaparición. Las estrellas del espacio existen en no menos de mil estados y etapas diferentes. Ustedes conocen soles que emiten luz acompañada de calor; pero hay también soles que brillan sin calor.

15:6.9Los billones y billones de años durante los que un sol ordinario seguirá emitiendo calor y luz ilustran bien la vasta reserva de energía que contiene cada unidad de materia. La energía real almacenada en estas partículas invisibles de materia física es casi inimaginable. Y esta energía se vuelve casi totalmente disponible como luz cuando se somete a la tremenda presión térmica y a las actividades energéticas asociadas que prevalecen en el interior de los soles ardientes. Otras condiciones más permiten a estos soles transformar y emitir gran parte de la energía del espacio que les llega por los circuitos espaciales establecidos. Muchas fases de la energía física y todas las formas de la materia son atraídas por las dinamos solares, que después las distribuyen. De esta manera, los soles sirven como aceleradores locales de la circulación de la energía y actúan como estaciones automáticas de control del poder.

15:6.10Más de diez billones de soles ardientes dan luz y calor al superuniverso de Orvonton. Estos soles son las estrellas del sistema astronómico que ustedes pueden observar. Más de dos billones de ellos están tan lejos y son tan pequeños que nunca podrán verse desde Urantia. Pero en el universo maestro el número de soles iguala al número de vasos de agua que hay en los océanos de su mundo.

15:6.11Las islas oscuras del espacio. Son los soles muertos y otras grandes agregaciones de materia sin luz ni calor. Las islas oscuras tienen a veces una masa enorme y ejercen una poderosa influencia en el equilibrio del universo y en la manipulación de la energía. La densidad de algunas de estas grandes masas es casi increíble. Y esta gran concentración de masa permite a estas islas oscuras funcionar como poderosos volantes de equilibrio, que mantienen eficazmente sujetos a grandes sistemas vecinos. Mantienen el equilibrio gravitatorio de poder en muchas constelaciones; muchos sistemas físicos que de otro modo se precipitarían rápidamente a la destrucción en soles cercanos se mantienen seguros en el dominio gravitatorio de estas islas oscuras guardianas. Gracias a esta función podemos localizarlas con exactitud. Medimos la atracción gravitatoria de los cuerpos luminosos, y por eso podemos calcular el tamaño y la ubicación exactos de las islas oscuras del espacio que funcionan con tanta eficacia para mantener estable a un sistema dado en su curso.

15:6.12Cuerpos espaciales menores. Los meteoros y las demás partículas pequeñas de materia que circulan y evolucionan por el espacio componen un inmenso conjunto de energía y de sustancia material.

15:6.13Muchos cometas son descendientes salvajes y no establecidos de las ruedas madre solares, que poco a poco quedan bajo el control del sol central que los gobierna. Los cometas tienen también muchos otros orígenes. La cola de un cometa apunta en dirección contraria al cuerpo que lo atrae o al sol debido a la reacción eléctrica de sus gases muy expandidos y a la presión real de la luz y de otras energías que emanan del sol. Este fenómeno constituye una de las pruebas positivas de la realidad de la luz y de sus energías asociadas; demuestra que la luz tiene peso. La luz es una sustancia real, no simplemente ondas de un éter hipotético.

15:6.14Los planetas. Son las agregaciones de materia más grandes que siguen una órbita alrededor de un sol o de algún otro cuerpo del espacio; su tamaño va desde los planetesimales hasta enormes esferas gaseosas, líquidas o sólidas. Los mundos fríos que se formaron por la reunión de material espacial flotante, cuando se encuentran en la relación adecuada con un sol cercano, son los planetas más ideales para albergar habitantes inteligentes. Los soles muertos, por regla general, no son aptos para la vida; suelen estar demasiado lejos de un sol vivo y ardiente, y además son demasiado masivos; la gravedad es tremenda en la superficie.

15:6.15En su superuniverso, ni un planeta frío de cada cuarenta es habitable por seres de su orden. Y, por supuesto, los soles sobrecalentados y los mundos helados de las afueras no son aptos para albergar vida superior. En su sistema solar, solo tres planetas son aptos en la actualidad para albergar vida. Urantia, por su tamaño, densidad y ubicación, es en muchos aspectos ideal para la habitación humana.

15:6.16Las leyes del comportamiento de la energía física son básicamente universales, pero las influencias locales tienen mucho que ver con las condiciones físicas que prevalecen en los planetas individuales y en los sistemas locales. Una variedad casi infinita de vida de criaturas y de otras manifestaciones vivientes caracteriza los incontables mundos del espacio. Hay, sin embargo, ciertos puntos de semejanza en un grupo de mundos asociados en un sistema dado, mientras que también existe un patrón del universo de vida inteligente. Hay relaciones físicas entre aquellos sistemas planetarios que pertenecen al mismo circuito físico y que se siguen de cerca en el giro interminable alrededor del círculo de los universos.

7. Las esferas arquitectónicas

15:7.1Aunque cada gobierno de superuniverso preside cerca del centro de los universos evolutivos de su segmento espacial, ocupa un mundo hecho a medida y está poblado por personalidades acreditadas. Estos mundos sede son esferas arquitectónicas, cuerpos espaciales construidos específicamente para su propósito especial. Aunque comparten la luz de los soles cercanos, estas esferas tienen luz y calor independientes. Cada una tiene un sol que da luz sin calor, como los satélites del Paraíso, mientras que cada una recibe calor por la circulación de ciertas corrientes de energía cerca de la superficie de la esfera. Estos mundos sede pertenecen a uno de los sistemas mayores situados cerca del centro astronómico de sus respectivos superuniversos.

15:7.2El tiempo está estandarizado en las sedes de los superuniversos. El día estándar del superuniverso de Orvonton equivale a casi treinta días del tiempo de Urantia, y el año de Orvonton equivale a cien días estándar. Este año de Uversa es el estándar en el séptimo superuniverso, y le faltan veintidós minutos para tres mil días del tiempo de Urantia, unos ocho años y un quinto de los de ustedes.

15:7.3Los mundos sede de los siete superuniversos participan de la naturaleza y la grandeza del Paraíso, su patrón central de perfección. En realidad, todos los mundos sede son paradisíacos. Son de verdad moradas celestiales, y aumentan en tamaño material, belleza morontial y gloria espiritual desde Jerusem hasta la Isla central. Y todos los satélites de estos mundos sede son también esferas arquitectónicas.

15:7.4Los diversos mundos sede están provistos de todas las fases de la creación material y espiritual. Toda clase de seres materiales, morontiales y espirituales se sienten en casa en estos mundos de encuentro de los universos. A medida que las criaturas mortales ascienden en el universo, al pasar de los reinos materiales a los espirituales, nunca pierden su aprecio y su gozo por sus niveles anteriores de existencia.

15:7.5Jerusem, la sede de su sistema local de Satania, tiene sus siete mundos de cultura de transición, cada uno de los cuales está rodeado de siete satélites, entre los que se encuentran los siete mundos morada de detención morontial, la primera residencia del hombre después de la muerte. Tal como se usó en Urantia el término cielo, a veces significó estos siete mundos morada, y al primer mundo morada se lo llamó el primer cielo, y así hasta el séptimo.

15:7.6Edentia, la sede de su constelación de Norlatiadek, tiene sus setenta satélites de cultura y formación socializadoras, en los que permanecen los ascendentes al terminar el régimen de Jerusem de movilización, unificación y realización de la personalidad.

15:7.7Salvington, la capital de Nebadon, su universo local, está rodeada de diez grupos universitarios de cuarenta y nueve esferas cada uno. Aquí se espiritualiza el hombre después de su socialización en la constelación.

15:7.8Uminor el tercero, la sede de su sector menor, Ensa, está rodeada de las siete esferas de los estudios físicos superiores de la vida ascendente.

15:7.9Umajor el quinto, la sede de su sector mayor, Splandon, está rodeada de las setenta esferas de la formación intelectual avanzada del superuniverso.

15:7.10Uversa, la sede de Orvonton, su superuniverso, está rodeada inmediatamente por las siete universidades superiores de formación espiritual avanzada para las criaturas volitivas ascendentes. Cada uno de estos siete grupos de esferas maravillosas consta de setenta mundos especializados que contienen miles y miles de instituciones y organizaciones completas dedicadas a la formación universal y a la cultura espiritual, donde los peregrinos del tiempo son reeducados y reexaminados como preparación para su largo vuelo hacia Havona. Los peregrinos del tiempo que llegan siempre son recibidos en estos mundos asociados, pero los graduados que parten siempre son enviados a Havona directamente desde las orillas de Uversa.

15:7.11Uversa es la sede espiritual y administrativa de aproximadamente un billón de mundos habitados o habitables. La gloria, la grandeza y la perfección de la capital de Orvonton superan cualquiera de las maravillas de las creaciones del tiempo y del espacio.

15:7.12Si todos los universos locales previstos y sus partes componentes llegaran a establecerse, en los siete superuniversos habría algo menos de quinientos mil millones de mundos arquitectónicos.

8. Control y regulación de la energía

15:8.1Las esferas sede de los superuniversos están construidas de tal modo que pueden funcionar como reguladores eficaces de poder-energía para sus diversos sectores, y sirven como puntos focales para la direccionalización de la energía hacia sus universos locales componentes. Ejercen una poderosa influencia sobre el equilibrio y el control de las energías físicas que circulan por el espacio organizado.

15:8.2Otras funciones reguladoras las realizan los centros del poder y los controladores físicos de los superuniversos, entidades inteligentes vivientes y semivivientes constituidas con este propósito expreso. Estos centros del poder y controladores son difíciles de entender; las órdenes inferiores no son volitivas, no poseen voluntad, no eligen; sus funciones son muy inteligentes, pero al parecer automáticas e inherentes a su organización muy especializada. Los centros del poder y los controladores físicos de los superuniversos asumen la dirección y el control parcial de los treinta sistemas de energía que componen el dominio de la gravita. Los circuitos de energía física que administran los centros del poder de Uversa requieren algo más de 968 millones de años para completar la vuelta al superuniverso.

15:8.3La energía en evolución tiene sustancia; tiene peso, aunque el peso es siempre relativo y depende de la velocidad de revolución, la masa y la antigravedad. La masa en la materia tiende a retardar la velocidad en la energía; y la velocidad de la energía presente en cualquier lugar representa: la dotación inicial de velocidad, menos el retardo por la masa encontrada en el tránsito, más la función reguladora de los controladores de energía vivientes del superuniverso y la influencia física de cuerpos cercanos muy calientes o muy cargados.

15:8.4El plan universal para mantener el equilibrio entre la materia y la energía requiere el hacer y deshacer eternos de las unidades materiales menores. Los Directores del Poder del Universo tienen la capacidad de condensar y retener, o de expandir y liberar, cantidades variables de energía.

15:8.5Con una duración suficiente de influencia retardadora, la gravedad acabaría por convertir toda la energía en materia si no fuera por dos factores: primero, por las influencias antigravitatorias de los controladores de energía, y segundo, porque la materia organizada tiende a desintegrarse en ciertas condiciones que se dan en estrellas muy calientes y en ciertas condiciones peculiares del espacio cerca de cuerpos fríos de materia condensada muy energizados.

15:8.6Cuando la masa se agrega en exceso y amenaza con desequilibrar la energía, con agotar los circuitos de poder físico, los controladores físicos intervienen, a menos que la propia tendencia adicional de la gravedad a sobrematerializar la energía sea vencida por una colisión entre los gigantes muertos del espacio, que en un instante disipa por completo las colecciones acumuladas de la gravedad. En estos episodios de colisión, enormes masas de materia se convierten de repente en la forma más rara de energía, y la lucha por el equilibrio universal empieza de nuevo. Con el tiempo, los sistemas físicos más grandes se estabilizan, se asientan físicamente y entran en los circuitos equilibrados y establecidos de los superuniversos. Después de este suceso no ocurrirán más colisiones ni otras catástrofes devastadoras en tales sistemas establecidos.

15:8.7Durante los tiempos de energía positiva hay perturbaciones de poder y fluctuaciones de calor acompañadas de manifestaciones eléctricas. Durante los tiempos de energía negativa aumentan las tendencias de la materia a agregarse, a condensarse y a salir de control en los circuitos más delicadamente equilibrados, con los consiguientes ajustes de marea o de colisión que restablecen pronto el equilibrio entre la energía circulante y la materia estabilizada de manera más literal. Pronosticar y comprender de otros modos este probable comportamiento de los soles ardientes y de las islas oscuras del espacio es una de las tareas de los observadores celestiales de estrellas.

15:8.8Podemos reconocer la mayoría de las leyes que rigen el equilibrio del universo y predecir mucho de lo que concierne a la estabilidad del universo. En la práctica, nuestros pronósticos son fiables, pero siempre nos enfrentamos a ciertas fuerzas que no se someten del todo a las leyes del control de la energía y del comportamiento de la materia que conocemos. La previsibilidad de todos los fenómenos físicos se vuelve cada vez más difícil a medida que avanzamos hacia fuera en los universos desde el Paraíso. Cuando pasamos más allá de los límites de la administración personal de los Gobernantes del Paraíso, nos enfrentamos a una creciente incapacidad para calcular de acuerdo con las normas establecidas y la experiencia adquirida en relación con observaciones que tienen que ver exclusivamente con los fenómenos físicos de los sistemas astronómicos cercanos. Incluso en los reinos de los siete superuniversos vivimos en medio de acciones de fuerza y reacciones de energía que penetran todos nuestros dominios y se extienden en equilibrio unificado a través de todas las regiones del espacio exterior.

15:8.9Cuanto más lejos vamos, con más certeza encontramos esos fenómenos variables e impredecibles que son tan infaliblemente característicos de las insondables actuaciones de presencia de los Absolutos y de las Deidades experienciales. Y estos fenómenos deben ser indicio de algún supercontrol universal de todas las cosas.

15:8.10El superuniverso de Orvonton al parecer se está quedando ahora sin cuerda; los universos exteriores parecen estar cobrando cuerda para actividades futuras sin precedentes; el universo central de Havona está estabilizado eternamente. La gravedad y la ausencia de calor (el frío) organizan la materia y la mantienen unida; el calor y la antigravedad disgregan la materia y disipan la energía. Los directores del poder vivientes y los organizadores de la fuerza son el secreto del control especial y de la dirección inteligente de las interminables metamorfosis del hacer, deshacer y rehacer de los universos. Las nebulosas pueden dispersarse, los soles extinguirse, los sistemas desvanecerse y los planetas perecer, pero los universos no se quedan sin cuerda.

9. Circuitos de los superuniversos

15:9.1Los dominios de los siete superuniversos están, en efecto, impregnados por los circuitos universales del Paraíso. La gravedad de personalidad del Padre Universal, la gravedad espiritual del Hijo Eterno, la gravedad mental del Actor Conjunto y la gravedad material de la Isla eterna: tales son estos circuitos de presencia.

15:9.2Además de los circuitos universales del Paraíso, y además de las actuaciones de presencia de los Absolutos y de las Deidades experienciales, dentro del nivel espacial de los superuniversos funcionan solo dos divisiones de circuitos de energía o segregaciones de poder: los circuitos del superuniverso y los circuitos del universo local.

15:9.3Los circuitos del superuniverso:

15:9.41. El circuito de inteligencia unificadora de uno de los Siete Espíritus Maestros del Paraíso. Cada circuito de mente cósmica de este tipo se limita a un solo superuniverso.

15:9.52. El circuito de servicio reflectivo de los siete Espíritus Reflectivos en cada superuniverso.

15:9.63. Los circuitos secretos de los Monitores de Misterio, interasociados de algún modo y dirigidos por Divinington hacia el Padre Universal en el Paraíso.

15:9.74. El circuito de la intercomunión del Hijo Eterno con sus Hijos del Paraíso.

15:9.85. La presencia instantánea del Espíritu Infinito.

15:9.96. Las difusiones del Paraíso, los informes del espacio de Havona.

15:9.107. Los circuitos de energía de los centros del poder y de los controladores físicos.

15:9.11Los circuitos del universo local:

15:9.121. El espíritu de otorgamiento de los Hijos del Paraíso, el Consolador de los mundos de otorgamiento. El Espíritu de la Verdad, el espíritu de Miguel en Urantia.

15:9.132. El circuito de las Ministras Divinas, los Espíritus Madre de los universos locales, el Espíritu Santo de su mundo.

15:9.143. El circuito de ministerio de inteligencia de un universo local, incluida la presencia, de funciones diversas, de los espíritus ayudantes de la mente.

15:9.15Cuando se desarrolla en un universo local una armonía espiritual tal que sus circuitos individuales y combinados se vuelven indistinguibles de los del superuniverso, cuando prevalecen realmente esa identidad de función y esa unidad de ministerio, entonces el universo local entra de inmediato en los circuitos asentados de luz y vida, y se vuelve al instante apto para ser admitido en la confederación espiritual de la unión perfeccionada de la supercreación. Los requisitos para la admisión en los consejos de los Ancianos de Días, la pertenencia a la confederación del superuniverso, son:

15:9.161. Estabilidad física. Las estrellas y los planetas de un universo local deben estar en equilibrio; los períodos de metamorfosis estelar inmediata deben haber terminado. El universo debe avanzar por una vía despejada; su órbita debe estar asentada con seguridad y de manera definitiva.

15:9.172. Lealtad espiritual. Debe existir un estado de reconocimiento universal del Hijo Soberano de Dios que preside los asuntos de dicho universo local, y de lealtad a él. Debe haberse establecido un estado de cooperación armoniosa entre los planetas, sistemas y constelaciones individuales de todo el universo local.

15:9.18Su universo local ni siquiera se cuenta como perteneciente al orden físico asentado del superuniverso, y mucho menos como miembro de la familia espiritual reconocida del supergobierno. Aunque Nebadon aún no tiene representación en Uversa, a nosotros, los del gobierno del superuniverso, se nos envía de vez en cuando a sus mundos en misiones especiales, así como yo vine a Urantia directamente desde Uversa. Prestamos toda la ayuda posible a sus directores y gobernantes en la solución de sus difíciles problemas; deseamos ver a su universo calificado para la plena admisión en las creaciones asociadas de la familia del superuniverso.

10. Gobernantes de los superuniversos

15:10.1Las sedes de los superuniversos son los asientos del alto gobierno espiritual de los dominios del tiempo y del espacio. La rama ejecutiva del supergobierno, que tiene su origen en los Consejos de la Trinidad, la dirige de manera inmediata uno de los Siete Espíritus Maestros de supervisión suprema, seres que ocupan asientos de autoridad del Paraíso y administran los superuniversos por medio de los Siete Ejecutivos Supremos, situados en los siete mundos especiales del Espíritu Infinito, los satélites más exteriores del Paraíso.

15:10.2Las sedes de los superuniversos son las moradas de los Espíritus Reflectivos y de los Auxiliares de Imagen Reflectivos. Desde esta posición intermedia, estos seres maravillosos llevan a cabo sus tremendas operaciones de reflectividad, y así ministran al universo central de arriba y a los universos locales de abajo.

15:10.3Cada superuniverso lo presiden tres Ancianos de Días, los jefes ejecutivos conjuntos del supergobierno. En su rama ejecutiva, el personal del gobierno del superuniverso consta de siete grupos diferentes:

15:10.41. Ancianos de Días.

15:10.52. Perfeccionadores de la Sabiduría.

15:10.63. Consejeros Divinos.

15:10.74. Censores Universales.

15:10.85. Mensajeros Poderosos.

15:10.96. Aquellos Elevados en Autoridad.

15:10.107. Aquellos sin Nombre ni Número.

15:10.11A los tres Ancianos de Días los asiste de manera inmediata un cuerpo de mil millones de Perfeccionadores de la Sabiduría, con los que están asociados tres mil millones de Consejeros Divinos. Mil millones de Censores Universales están adscritos a cada administración de superuniverso. Estos tres grupos son Personalidades Coordinadas de la Trinidad, que tienen su origen directa y divinamente en la Trinidad del Paraíso.

15:10.12Las tres órdenes restantes, los Mensajeros Poderosos, Aquellos Elevados en Autoridad y Aquellos sin Nombre ni Número, son mortales ascendentes glorificados. La primera de estas órdenes ascendió por el régimen ascendente y pasó por Havona en los días de Grandfanda. Tras alcanzar el Paraíso, fueron incorporados al Cuerpo de los Finalitarios, abrazados por la Trinidad del Paraíso y destinados después al servicio celestial de los Ancianos de Días. Como clase, estas tres órdenes se conocen como Hijos Trinitizados de Logro, pues son de origen dual pero ahora están al servicio de la Trinidad. Así se amplió la rama ejecutiva del gobierno del superuniverso para incluir a los hijos glorificados y perfeccionados de los mundos evolutivos.

15:10.13El consejo coordinado del superuniverso se compone de los siete grupos ejecutivos ya nombrados y de los siguientes gobernantes de sector y otros supervisores regionales:

15:10.141. Perfecciones de Días, los gobernantes de los sectores mayores del superuniverso.

15:10.152. Recientes de Días, los directores de los sectores menores del superuniverso.

15:10.163. Uniones de Días, los asesores del Paraíso ante los gobernantes de los universos locales.

15:10.174. Fieles de Días, los consejeros del Paraíso ante los gobernantes Altísimos de los gobiernos de las constelaciones.

15:10.185. Hijos Instructores de la Trinidad que puedan estar de servicio en la sede del superuniverso.

15:10.196. Eternos de Días que puedan estar presentes en la sede del superuniverso.

15:10.207. Los siete Auxiliares de Imagen Reflectivos, portavoces de los siete Espíritus Reflectivos y, por medio de ellos, representantes de los Siete Espíritus Maestros del Paraíso.

15:10.21Los Auxiliares de Imagen Reflectivos funcionan también como representantes de numerosos grupos de seres que tienen influencia en los gobiernos de los superuniversos, pero que, por diversas razones, no están plenamente activos en el presente en sus capacidades individuales. Dentro de este grupo se incluyen: la manifestación de personalidad del Ser Supremo en evolución en el superuniverso, los Supervisores Incondicionados del Supremo, los Vicegerentes Condicionados del Último, los reflectivadores de enlace sin nombre de Majeston y los representantes espirituales superpersonales del Hijo Eterno.

15:10.22Casi en todo momento es posible encontrar representantes de todos los grupos de seres creados en los mundos sede de los superuniversos. El trabajo ministerial de rutina de los superuniversos lo realizan los poderosos seconafines y otros miembros de la vasta familia del Espíritu Infinito. En el trabajo de estos maravillosos centros de administración, control, ministerio y juicio ejecutivo del superuniverso, las inteligencias de todas las esferas de la vida universal se mezclan en servicio eficaz, administración sabia, ministerio amoroso y juicio justo.

15:10.23Los superuniversos no mantienen ningún tipo de representación por embajadores; están completamente aislados entre sí. Conocen los asuntos mutuos solo por medio del centro de intercambio del Paraíso que mantienen los Siete Espíritus Maestros. Sus gobernantes trabajan en los consejos de la sabiduría divina por el bienestar de sus propios superuniversos, sin importar lo que pueda estar ocurriendo en otras secciones de la creación universal. Este aislamiento de los superuniversos persistirá hasta el momento en que su coordinación se logre mediante la factualización más completa de la soberanía de personalidad del Ser Supremo experiencial en evolución.

11. La asamblea deliberativa

15:11.1En mundos como Uversa se reúnen cara a cara los seres que representan la autocracia de la perfección y los que representan la democracia de la evolución. El poder ejecutivo del supergobierno procede de los ámbitos de la perfección; el poder legislativo brota del florecimiento de los universos evolutivos.

15:11.2La asamblea deliberativa del superuniverso se limita al mundo sede. Este consejo legislativo o consultivo consta de siete cámaras, para cada una de las cuales todo universo local admitido en los consejos del superuniverso elige un representante nativo. A estos representantes los eligen los altos consejos de dichos universos locales entre los graduados peregrinos ascendentes de Orvonton que permanecen en Uversa, acreditados para el transporte a Havona. El período medio de servicio es de unos cien años del tiempo estándar del superuniverso.

15:11.3Nunca supe de un desacuerdo entre los ejecutivos de Orvonton y la asamblea de Uversa. Jamás, en la historia de nuestro superuniverso, el cuerpo deliberativo aprobó una recomendación que la división ejecutiva del supergobierno dudara siquiera en llevar a cabo. Siempre prevalecieron la armonía más perfecta y el acuerdo de trabajo, todo lo cual atestigua que los seres evolutivos pueden de verdad alcanzar las alturas de la sabiduría perfeccionada que los capacita para relacionarse con las personalidades de origen perfecto y naturaleza divina. La presencia de las asambleas deliberativas en las sedes de los superuniversos revela la sabiduría, y anuncia el triunfo final, de todo el vasto concepto evolutivo del Padre Universal y de su Hijo Eterno.

12. Los tribunales supremos

15:12.1Cuando hablamos de las ramas ejecutiva y deliberativa del gobierno de Uversa, ustedes pueden razonar, por analogía con ciertas formas de gobierno civil de Urantia, que debemos de tener una tercera rama, la judicial, y la tenemos; pero no tiene un personal separado. Nuestros tribunales están constituidos así: preside, según la naturaleza y la gravedad del caso, un Anciano de Días, un Perfeccionador de la Sabiduría o un Consejero Divino. Las pruebas a favor o en contra de un individuo, un planeta, un sistema, una constelación o un universo las presentan e interpretan los Censores. La defensa de los hijos del tiempo y de los planetas evolutivos la ofrecen los Mensajeros Poderosos, los observadores oficiales del gobierno del superuniverso ante los universos locales y los sistemas. La actitud del gobierno superior la exponen Aquellos Elevados en Autoridad. Y por lo general el veredicto lo formula una comisión de tamaño variable compuesta en partes iguales por Aquellos sin Nombre ni Número y por un grupo de personalidades comprensivas elegidas de la asamblea deliberativa.

15:12.2Los tribunales de los Ancianos de Días son los altos tribunales de revisión para el juicio espiritual de todos los universos componentes. Los Hijos Soberanos de los universos locales son supremos en sus propios dominios; están sujetos al supergobierno solo en la medida en que someten voluntariamente asuntos al consejo o al juicio de los Ancianos de Días, excepto en los asuntos que implican la extinción de criaturas volitivas. Los mandatos de juicio se originan en los universos locales, pero las sentencias que implican la extinción de criaturas volitivas siempre se formulan en la sede del superuniverso y se ejecutan desde ella. Los Hijos de los universos locales pueden decretar la supervivencia del hombre mortal, pero solo los Ancianos de Días pueden dictar juicio ejecutivo sobre las cuestiones de la vida y la muerte eternas.

15:12.3En todos los asuntos que no requieren un proceso, la presentación de pruebas, los Ancianos de Días o sus asociados dictan decisiones, y estos fallos son siempre unánimes. Aquí tratamos con los consejos de la perfección. No hay desacuerdos ni opiniones minoritarias en los decretos de estos tribunales supremos y superlativos.

15:12.4Con unas pocas excepciones, los supergobiernos ejercen jurisdicción sobre todas las cosas y todos los seres de sus respectivos dominios. No hay apelación contra los fallos y las decisiones de las autoridades del superuniverso, puesto que representan las opiniones concordantes de los Ancianos de Días y del Espíritu Maestro que, desde el Paraíso, preside el destino del superuniverso en cuestión.

13. Los gobiernos de los sectores

15:13.1Formado por cien sectores menores, diez mil universos locales y unos cien mil millones de mundos habitables, un sector mayor abarca aproximadamente una décima parte de un superuniverso. Tres Perfecciones de Días, que son Personalidades Supremas de la Trinidad, se encargan de administrar estos sectores mayores.

15:13.2Los tribunales de las Perfecciones de Días están constituidos en gran parte como los de los Ancianos de Días, salvo que no emiten juicio espiritual sobre los reinos. El trabajo de estos gobiernos de sector mayor tiene que ver principalmente con el estado intelectual de una creación muy extensa. Los sectores mayores retienen, juzgan, despachan y tabulan, para informar a los tribunales de los Ancianos de Días, todos los asuntos de importancia para el superuniverso de carácter rutinario y administrativo que no conciernen de inmediato a la administración espiritual de los reinos ni al desarrollo de los planes de ascensión mortal de los Gobernantes del Paraíso. El personal de un gobierno de sector mayor no es diferente del personal del superuniverso.

15:13.3Así como los magníficos satélites de Uversa se ocupan de su preparación espiritual final para Havona, los setenta satélites de Umajor el quinto se dedican a su formación y desarrollo intelectual en el superuniverso. De todo Orvonton se reúnen aquí los seres sabios que trabajan incansablemente para preparar a los mortales del tiempo para su progreso ulterior hacia la carrera de la eternidad. La mayor parte de esta formación de los mortales ascendentes se lleva a cabo en los setenta mundos de estudio.

15:13.4Los gobiernos de sector menor los presiden tres Recientes de Días. Su administración se ocupa principalmente del control físico, la unificación, la estabilización y la coordinación rutinaria de la administración de los universos locales componentes. Cada sector menor abarca hasta cien universos locales, diez mil constelaciones, un millón de sistemas, o alrededor de mil millones de mundos habitables.

15:13.5Los mundos sede de los sectores menores son el gran punto de encuentro de los Controladores Físicos Maestros. Estos mundos sede están rodeados de las siete esferas de instrucción que constituyen las escuelas de ingreso del superuniverso y son los centros de formación en el conocimiento físico y administrativo acerca del universo de universos.

15:13.6Los administradores de los gobiernos de sector menor están bajo la jurisdicción inmediata de los gobernantes de sector mayor. Los Recientes de Días reciben todos los informes de observaciones y coordinan todas las recomendaciones que llegan a un superuniverso desde las Uniones de Días, que están situadas como observadores y asesores de la Trinidad en las esferas sede de los universos locales, y desde los Fieles de Días, que están adscritos de forma similar a los consejos de los Altísimos en las sedes de las constelaciones. Todos estos informes se transmiten a las Perfecciones de Días en los sectores mayores, para pasar después a los tribunales de los Ancianos de Días. Así, el régimen de la Trinidad se extiende desde las constelaciones de los universos locales hasta la sede del superuniverso. Las sedes de los sistemas locales no tienen representantes de la Trinidad.

14. Propósitos de los siete superuniversos

15:14.1Hay siete propósitos principales que se despliegan en la evolución de los siete superuniversos. Cada propósito principal de la evolución de los superuniversos hallará su expresión más plena en solo uno de los siete superuniversos, y por eso cada superuniverso tiene una función especial y una naturaleza única.

15:14.2Orvonton, el séptimo superuniverso, aquel al que pertenece su universo local, es conocido principalmente por su tremendo y pródigo otorgamiento de ministerio misericordioso a los mortales de los reinos. Es célebre por la manera en que la justicia prevalece atemperada por la misericordia y el poder gobierna condicionado por la paciencia, mientras que los sacrificios del tiempo se hacen libremente para asegurar la estabilización de la eternidad. Orvonton es una demostración universal de amor y misericordia.

15:14.3Sin embargo, es muy difícil describir nuestro concepto de la verdadera naturaleza del propósito evolutivo que se despliega en Orvonton, pero puede sugerirse diciendo que en esta supercreación sentimos que los seis propósitos únicos de la evolución cósmica, tal como se manifiestan en las seis supercreaciones asociadas, se interasocian aquí en un significado del conjunto; y por esta razón conjeturamos a veces que la personalización evolucionada y acabada de Dios el Supremo gobernará en el futuro remoto, y desde Uversa, los siete superuniversos perfeccionados con toda la majestad experiencial de su poder soberano todopoderoso alcanzado entonces.

15:14.4Así como Orvonton es único en naturaleza e individual en destino, también lo es cada uno de sus seis superuniversos asociados. Sin embargo, mucho de lo que ocurre en Orvonton no se les revela, y de estos rasgos no revelados de la vida de Orvonton, muchos hallarán su expresión más completa en algún otro superuniverso. Los siete propósitos de la evolución de los superuniversos operan en los siete superuniversos, pero cada supercreación dará la expresión más plena a solo uno de estos propósitos. Para comprender más sobre estos propósitos de los superuniversos, habría que revelar mucho de lo que ustedes no comprenden, y aun así comprenderían muy poco. Toda esta narración presenta solo una visión fugaz de la inmensa creación de la que forman parte su mundo y su sistema local.

15:14.5Su mundo se llama Urantia, y es el número 606 del grupo planetario, o sistema, de Satania. Este sistema tiene en la actualidad 619 mundos habitados, y más de doscientos planetas adicionales evolucionan favorablemente para convertirse en mundos habitados en algún momento futuro.

15:14.6Satania tiene como mundo sede a Jerusem y es el sistema número veinticuatro de la constelación de Norlatiadek. Su constelación, Norlatiadek, se compone de cien sistemas locales y tiene como mundo sede a Edentia. Norlatiadek lleva el número setenta en el universo de Nebadon. El universo local de Nebadon se compone de cien constelaciones y tiene por capital a Salvington. El universo de Nebadon lleva el número ochenta y cuatro en el sector menor de Ensa.

15:14.7El sector menor de Ensa consta de cien universos locales y tiene una capital llamada Uminor el tercero. Este sector menor es el número tres en el sector mayor de Splandon. Splandon consta de cien sectores menores y tiene un mundo sede llamado Umajor el quinto. Es el quinto sector mayor del superuniverso de Orvonton, el séptimo segmento del gran universo. Así pueden ubicar su planeta en el esquema de la organización y la administración del universo de universos.

15:14.8El número de su mundo, Urantia, en el gran universo es el 5 342 482 337 666. Es el número de registro en Uversa y en el Paraíso, su número en el catálogo de los mundos habitados. Conozco el número de registro de la esfera física, pero es de un tamaño tan extraordinario que tiene poco significado práctico para la mente mortal.

15:14.9Su planeta es miembro de un cosmos enorme; ustedes pertenecen a una familia de mundos casi infinita, pero su esfera es administrada con tanta precisión y cuidada con tanto amor como si fuera el único mundo habitado de toda la existencia.

15:14.10[Presentado por un Censor Universal procedente de Uversa.]

Documento 15

Los siete superuniversos