Parte II · Documento 36

Los Portadores de Vida

36:0.1LA VIDA no se origina de manera espontánea. La vida se construye según planes formulados por los (no revelados) Arquitectos del Ser y aparece en los planetas habitados, ya sea por importación directa o como resultado de las operaciones de los Portadores de Vida de los universos locales. Estos portadores de vida se cuentan entre los más interesantes y versátiles de la diversa familia de los Hijos del universo. Se les confía diseñar la vida de las criaturas y llevarla a las esferas planetarias. Y después de plantar esta vida en esos mundos nuevos, permanecen allí durante largos periodos para fomentar su desarrollo.

1. Origen y naturaleza de los Portadores de Vida

36:1.1Aunque los Portadores de Vida pertenecen a la familia de la filiación divina, son un tipo singular y distinto de Hijos del universo, pues son el único grupo de vida inteligente de un universo local en cuya creación participan los gobernantes de un superuniverso. Los Portadores de Vida son la progenie de tres personalidades preexistentes: el Hijo Creador, el Espíritu Madre del Universo y, por designación, uno de los tres Ancianos de Días que presiden los destinos del superuniverso correspondiente. Estos Ancianos de Días, los únicos que pueden decretar la extinción de la vida inteligente, participan en la creación de los Portadores de Vida, a quienes se confía establecer la vida física en los mundos en evolución.

36:1.2En el universo de Nebadon tenemos registrada la creación de cien millones de Portadores de Vida. Este eficiente cuerpo de diseminadores de la vida no es un grupo realmente autónomo. Los dirige el trío determinador de la vida, compuesto por Gabriel, el Padre Melquisedec y Nambia, el Portador de Vida original y primogénito de Nebadon. Pero en todas las fases de la administración de sus divisiones son autónomos.

36:1.3Los Portadores de Vida se clasifican en tres grandes divisiones: la primera división es la de los Portadores de Vida principales; la segunda, la de los asistentes, y la tercera, la de los custodios. La división primaria se subdivide en doce grupos de especialistas en las diversas formas de manifestación de la vida. La separación de estas tres divisiones la llevaron a cabo los Melquisedecs, que realizaron pruebas con ese fin en la esfera sede de los Portadores de Vida. Desde entonces los Melquisedecs han estado estrechamente asociados con los Portadores de Vida y siempre los acompañan cuando salen a establecer la vida en un planeta nuevo.

36:1.4Cuando un planeta evolutivo queda finalmente establecido en luz y vida, los Portadores de Vida se organizan en los cuerpos deliberativos superiores de carácter consultivo, para ayudar en la administración y el desarrollo posteriores del mundo y de sus seres glorificados. En las eras posteriores y establecidas de un universo en evolución, a estos Portadores de Vida se les confían muchos deberes nuevos.

2. Los mundos de los Portadores de Vida

36:2.1La supervisión general del cuarto grupo de siete esferas primarias del circuito de Salvington corresponde a los Melquisedecs. A estos mundos de los Portadores de Vida se los designa de la manera siguiente:

36:2.21. La sede de los Portadores de Vida.

36:2.32. La esfera de planificación de la vida.

36:2.43. La esfera de conservación de la vida.

36:2.54. La esfera de la evolución de la vida.

36:2.65. La esfera de la vida asociada a la mente.

36:2.76. La esfera de la mente y el espíritu en los seres vivos.

36:2.87. La esfera de la vida no revelada.

36:2.9En torno a cada una de estas esferas primarias hay seis satélites, y en ellos se centran las fases especiales de todas las actividades que los Portadores de Vida realizan en el universo.

36:2.10El Mundo Número Uno, la esfera sede, junto con sus seis satélites tributarios, está dedicado al estudio de la vida universal, la vida en todas sus fases conocidas de manifestación. Aquí se encuentra el colegio de planificación de la vida, en el que actúan profesores y consejeros de Uversa y de Havona, e incluso del Paraíso. Y se me permite revelar que los siete emplazamientos centrales de los espíritus ayudantes de la mente están situados en este mundo de los Portadores de Vida.

36:2.11El número diez —el sistema decimal— es inherente al universo físico, pero no al espiritual. El dominio de la vida se caracteriza por el tres, el siete y el doce, o por múltiplos y combinaciones de estos números básicos. Hay tres planes de vida primordiales y esencialmente diferentes, según el orden de las tres Fuentes y Centros del Paraíso, y en el universo de Nebadon estas tres formas básicas de vida están separadas en tres tipos diferentes de planetas. Originalmente hubo doce conceptos distintos y divinos de vida transmisible. Este número doce, con sus subdivisiones y múltiplos, recorre todos los patrones básicos de vida de los siete superuniversos. Hay también siete tipos arquitectónicos de diseño de vida, disposiciones fundamentales de las configuraciones reproductoras de la materia viva. Los patrones de vida de Orvonton están configurados como doce portadores de herencia. Los diferentes órdenes de criaturas volitivas están configurados como 12, 24, 48, 96, 192, 384 y 768. En Urantia hay cuarenta y ocho unidades de control de patrón —determinantes de rasgos— en las células sexuales de la reproducción humana.

36:2.12El Segundo Mundo es la esfera de diseño de la vida; aquí se elaboran todos los nuevos modos de organización de la vida. Si bien los diseños originales de la vida los proporciona el Hijo Creador, la ejecución efectiva de estos planes se confía a los Portadores de Vida y a sus asociados. Cuando se han formulado los planes generales de vida para un mundo nuevo, se transmiten a la esfera sede, donde los examina minuciosamente el consejo supremo de los Portadores de Vida principales en colaboración con un cuerpo de Melquisedecs consultores. Si los planes se apartan de fórmulas aceptadas anteriormente, el Hijo Creador debe pronunciarse sobre ellos y aprobarlos. El jefe de los Melquisedecs representa a menudo al Hijo Creador en estas deliberaciones.

36:2.13Por lo tanto, la vida planetaria, aunque es semejante en algunos aspectos, difiere de muchas maneras en cada mundo evolutivo. Incluso en una serie uniforme de vida dentro de una sola familia de mundos, la vida no es exactamente igual en dos planetas cualesquiera; siempre hay un tipo planetario, porque los Portadores de Vida trabajan constantemente en un esfuerzo por mejorar las fórmulas vitales confiadas a su custodia.

36:2.14Las fórmulas químicas fundamentales, o cósmicas, pasan de un millón, y de ellas se componen los patrones progenitores y las numerosas variaciones funcionales básicas con que se manifiesta la vida. En el satélite número uno de la esfera de planificación de la vida tienen su ámbito los físicos y electroquímicos del universo, que sirven de asistentes técnicos a los Portadores de Vida en la tarea de captar, organizar y manipular las unidades esenciales de energía con las que se construyen los vehículos materiales de transmisión de la vida, el llamado plasma germinal.

36:2.15Los laboratorios planetarios de planificación de la vida están situados en el segundo satélite de este mundo número dos. En estos laboratorios, los Portadores de Vida y todos sus asociados colaboran con los Melquisedecs en el esfuerzo por modificar, y quizá mejorar, la vida diseñada para implantarse en los planetas decimales de Nebadon. La vida que ahora evoluciona en Urantia se planificó y se elaboró en parte en este mismo mundo, porque Urantia es un planeta decimal, un mundo de experimentación de la vida. En uno de cada diez mundos se permite una mayor variación de los diseños de vida estándar que en los demás mundos (no experimentales).

36:2.16El Mundo Número Tres está dedicado a la conservación de la vida. Aquí los asistentes y los custodios del cuerpo de Portadores de Vida estudian y desarrollan diversos modos de protección y preservación de la vida. Los planes de vida de todo mundo nuevo prevén siempre el establecimiento temprano de la comisión de conservación de la vida, compuesta por especialistas custodios en la manipulación experta de los patrones básicos de la vida. En Urantia hubo veinticuatro de estos comisionados custodios, dos por cada patrón fundamental o progenitor de la organización arquitectónica del material de la vida. En planetas como el de ustedes, la forma más elevada de vida se reproduce mediante un haz portador de vida que posee veinticuatro unidades de patrón. (Y puesto que la vida intelectual surge de lo físico, y sobre su fundamento, llegan a existir los veinticuatro órdenes básicos de organización psíquica.)

36:2.17La Esfera Número Cuatro y sus satélites tributarios están dedicados al estudio de la evolución de la vida de las criaturas en general y de los antecedentes evolutivos de cualquier nivel de vida en particular. El plasma de vida original de un mundo evolutivo debe contener todo el potencial para todas las variaciones futuras del desarrollo y para todos los cambios y modificaciones evolutivos posteriores. Prever tales proyectos de metamorfosis de la vida, de tan largo alcance, puede requerir la aparición de muchas formas de vida animal y vegetal aparentemente inútiles. Estos subproductos de la evolución planetaria, previstos o imprevistos, aparecen en el escenario de la acción solo para desaparecer, pero en todo este largo proceso, y a través de él, corre el hilo de las formulaciones sabias e inteligentes de los diseñadores originales del plan de vida planetario y del esquema de las especies. Los múltiples subproductos de la evolución biológica son todos esenciales para la función final y plena de las formas superiores de vida inteligente, aunque de vez en cuando prevalezca una gran desarmonía exterior en la larga lucha ascendente de las criaturas superiores por lograr el dominio de las formas inferiores de vida, muchas de las cuales son a veces tan hostiles a la paz y al bienestar de las criaturas volitivas en evolución.

36:2.18El Mundo Número Cinco se ocupa por completo de la vida asociada a la mente. Cada uno de sus satélites está dedicado al estudio de una sola fase de la mente de las criaturas en correlación con la vida de las criaturas. La mente tal como el hombre la comprende es una dotación de los siete espíritus ayudantes de la mente, superpuesta a los niveles no enseñables o mecánicos de la mente por los agentes del Espíritu Infinito. Los patrones de vida responden de diversas maneras a estos ayudantes y a los diferentes ministerios del espíritu que operan en todos los universos del tiempo y del espacio. La capacidad de las criaturas materiales para dar respuesta al espíritu depende por completo de la dotación de mente asociada, la cual, a su vez, ha direccionado el curso de la evolución biológica de estas mismas criaturas mortales.

36:2.19El Mundo Número Seis está dedicado a la correlación de la mente con el espíritu, tal como ambos se asocian con las formas y los organismos vivos. Este mundo y sus seis tributarios abarcan las escuelas de coordinación de las criaturas, en las que profesores tanto del universo central como del superuniverso colaboran con los instructores de Nebadon para presentar los niveles más elevados de logro de las criaturas en el tiempo y el espacio.

36:2.20La Séptima Esfera de los Portadores de Vida se dedica a los dominios no revelados de la vida de las criaturas evolutivas en cuanto se relaciona con la filosofía cósmica de la factualización en expansión del Ser Supremo.

3. El trasplante de la vida

36:3.1La vida no aparece espontáneamente en los universos; los Portadores de Vida deben iniciarla en los planetas estériles. Ellos son los portadores, diseminadores y guardianes de la vida tal como aparece en los mundos evolutivos del espacio. Toda vida del orden y las formas conocidos en Urantia surge con estos Hijos, aunque no todas las formas de vida planetaria existen en Urantia.

36:3.2El cuerpo de Portadores de Vida comisionado para plantar la vida en un mundo nuevo consta normalmente de cien portadores principales, cien asistentes y mil custodios. Los Portadores de Vida llevan a menudo plasma de vida real a un mundo nuevo, pero no siempre. A veces organizan los patrones de vida después de llegar al planeta asignado, de acuerdo con fórmulas aprobadas previamente para una nueva aventura de establecimiento de la vida. Tal fue el origen de la vida planetaria de Urantia.

36:3.3Cuando, de acuerdo con las fórmulas aprobadas, se han proporcionado los patrones físicos, los Portadores de Vida catalizan entonces este material sin vida, impartiendo a través de sus personas la chispa espiritual vital; y de inmediato los patrones inertes se convierten en materia viva.

36:3.4La chispa vital —el misterio de la vida— se otorga a través de los Portadores de Vida, no por ellos. Ciertamente supervisan esas operaciones y formulan el plasma de vida mismo, pero es el Espíritu Madre del Universo quien aporta el factor esencial del plasma viviente. De la Hija Creativa del Espíritu Infinito procede esa chispa de energía que aviva el cuerpo y anuncia la mente.

36:3.5En el otorgamiento de la vida, los Portadores de Vida no transmiten nada de su naturaleza personal, ni siquiera en las esferas donde se proyectan nuevos órdenes de vida. En esos momentos simplemente inician y transmiten la chispa de la vida, ponen en marcha las revoluciones necesarias de la materia de acuerdo con las especificaciones físicas, químicas y eléctricas de los planes y patrones ordenados. Los Portadores de Vida son presencias catalizadoras vivas que agitan, organizan y vitalizan los elementos, de otro modo inertes, del orden material de existencia.

36:3.6Los Portadores de Vida de un cuerpo planetario reciben cierto periodo para establecer la vida en un mundo nuevo, aproximadamente medio millón de años del tiempo de ese planeta. Al terminar este periodo, que señalan ciertos logros de desarrollo de la vida planetaria, cesan sus esfuerzos de implantación, y después no pueden añadir nada nuevo o suplementario a la vida de ese planeta.

36:3.7Durante las eras que median entre el establecimiento de la vida y la aparición de criaturas humanas de condición moral, a los Portadores de Vida se les permite manipular el entorno de la vida y direccionar de otras maneras, favorablemente, el curso de la evolución biológica. Y esto hacen durante largos periodos de tiempo.

36:3.8Cuando los Portadores de Vida que actúan en un mundo nuevo han logrado una vez producir un ser con voluntad, con el poder de decisión moral y de elección espiritual, su trabajo termina allí mismo y en ese momento: han concluido; ya no pueden manipular más la vida en evolución. A partir de este momento, la evolución de los seres vivos debe proseguir de acuerdo con la dotación de la naturaleza y las tendencias inherentes que ya se han impartido a las fórmulas y los patrones de vida planetarios, y establecido en ellos. A los Portadores de Vida no se les permite experimentar con la voluntad ni interferir en ella; no se les permite dominar a las criaturas morales ni influir arbitrariamente en ellas.

36:3.9Cuando llega un Príncipe Planetario, se preparan para partir, aunque dos de los portadores principales y doce custodios pueden ofrecerse, tomando votos temporales de renuncia, para quedarse indefinidamente en el planeta como consejeros en lo relativo al desarrollo posterior y la conservación del plasma de vida. Dos de estos Hijos y sus doce asociados sirven ahora en Urantia.

4. Los Portadores de Vida Melquisedec

36:4.1En cada sistema local de mundos habitados de todo Nebadon hay una sola esfera en la que los Melquisedecs han actuado como portadores de vida. Estas moradas se conocen como los mundos midsonitarios del sistema, y en cada uno de ellos un Hijo Melquisedec modificado materialmente se ha unido con una Hija seleccionada del orden material de filiación. Las Evas Madre de estos mundos midsonitarios se envían desde la sede del sistema que tiene jurisdicción, tras haber sido elegidas por el portador de vida Melquisedec designado entre las numerosas voluntarias que responden al llamado del Soberano de Sistema dirigido a las Hijas Materiales de su esfera.

36:4.2Los descendientes de un portador de vida Melquisedec y una Hija Material se conocen como midsonitarios. El padre Melquisedec de tal raza de criaturas supernas deja finalmente el planeta de su singular función de vida, y la Eva Madre de este orden especial de seres del universo también parte cuando aparece la séptima generación de descendientes planetarios. La dirección de un mundo así recae entonces en el hijo mayor de ella.

36:4.3Las criaturas midsonitarias viven y actúan como seres reproductores en sus magníficos mundos hasta que cumplen mil años estándar de edad; entonces son trasladadas por transporte seráfico. Desde ese momento los midsonitarios son seres no reproductores, porque la técnica de desmaterialización por la que pasan como preparación para el enserafinamiento los priva para siempre de las prerrogativas reproductoras.

36:4.4La condición presente de estos seres difícilmente puede considerarse mortal o inmortal, ni pueden clasificarse con certeza como humanos o divinos. Estas criaturas no están habitadas por Ajustadores, por lo que difícilmente son inmortales. Pero tampoco parecen ser mortales; ningún midsonitario ha experimentado la muerte. Todos los midsonitarios que han nacido en Nebadon están vivos hoy, y actúan en sus mundos natales, en alguna esfera intermedia o en la esfera midsonitaria de Salvington, en el grupo de mundos de los finalitarios.

36:4.5Los mundos de los finalitarios de Salvington. Los portadores de vida Melquisedec, así como las Evas Madre asociadas, van de las esferas midsonitarias de los sistemas a los mundos de los finalitarios del circuito de Salvington, donde también sus descendientes están destinados a reunirse.

36:4.6Cabe aclarar a este respecto que el quinto grupo de siete mundos primarios del circuito de Salvington lo forman los mundos de los finalitarios en Nebadon. En el séptimo mundo de los finalitarios, la esfera midsonitaria de Salvington, tienen su domicilio los hijos de los portadores de vida Melquisedec y de las Hijas Materiales.

36:4.7Los satélites de los siete mundos primarios de los finalitarios son el lugar de encuentro de las personalidades de los superuniversos y del universo central que puedan estar cumpliendo misiones en Nebadon. Aunque los mortales ascendentes circulan libremente por todos los mundos culturales y las esferas de formación de los 490 mundos que componen la Universidad Melquisedec, hay ciertas escuelas especiales y numerosas zonas restringidas en las que no se les permite entrar. Esto es especialmente cierto en las cuarenta y nueve esferas que están bajo la jurisdicción de los finalitarios.

36:4.8El propósito de las criaturas midsonitarias no se conoce en el presente, pero parecería que estas personalidades se están reuniendo en el séptimo mundo finalitario como preparación para alguna eventualidad futura en la evolución del universo. Nuestras preguntas sobre las razas midsonitarias siempre se remiten a los finalitarios, y siempre los finalitarios se niegan a hablar del destino de sus pupilos. A pesar de nuestra incertidumbre en cuanto al futuro de los midsonitarios, sí sabemos que cada universo local de Orvonton alberga un cuerpo creciente de estos seres misteriosos. Es creencia de los portadores de vida Melquisedec que sus hijos midsonitarios serán dotados algún día, por Dios el Último, del espíritu trascendental y eterno de la absonidad.

5. Los siete espíritus ayudantes de la mente

36:5.1Es la presencia de los siete espíritus ayudantes de la mente en los mundos primitivos lo que condiciona el curso de la evolución orgánica; eso explica por qué la evolución tiene propósito y no es accidental. Estos ayudantes representan aquella función del ministerio mental del Espíritu Infinito que se extiende a los órdenes inferiores de vida inteligente mediante las operaciones de un Espíritu Madre del universo local. Los ayudantes son los hijos del Espíritu Madre del Universo y constituyen su ministerio personal a las mentes materiales de los reinos. Dondequiera y siempre que se manifiesta tal mente, estos espíritus están actuando de diversas maneras.

36:5.2Los siete espíritus ayudantes de la mente reciben nombres que equivalen a las designaciones siguientes: intuición, comprensión, coraje, conocimiento, consejo, adoración y sabiduría. Estos espíritus de la mente envían su influencia a todos los mundos habitados como un impulso diferencial, y cada uno busca capacidad de receptividad para manifestarse con total independencia del grado en que sus compañeros puedan hallar recepción y oportunidad de actuar.

36:5.3Los alojamientos centrales de los espíritus ayudantes en el mundo sede de los Portadores de Vida indican a los Portadores de Vida supervisores la extensión y la calidad de la función mental de los ayudantes en cualquier mundo y en cualquier organismo vivo dado de condición intelectual. Estos emplazamientos de vida-mente son indicadores perfectos de la función de la mente viviente para los cinco primeros ayudantes. Pero en lo que respecta al sexto y al séptimo espíritus ayudantes —adoración y sabiduría—, estos alojamientos centrales registran solamente una función cualitativa. La actividad cuantitativa del ayudante de adoración y del ayudante de sabiduría se registra en la presencia inmediata de la Ministra Divina en Salvington, pues es una experiencia personal del Espíritu Madre del Universo.

36:5.4Los siete espíritus ayudantes de la mente siempre acompañan a los Portadores de Vida a un planeta nuevo, pero no se los debe considerar entidades; se parecen más a circuitos. Los espíritus de los siete ayudantes del universo no actúan como personalidades aparte de la presencia en el universo de la Ministra Divina; son de hecho un nivel de conciencia de la Ministra Divina y siempre están subordinados a la acción y la presencia de su madre creativa.

36:5.5Nos vemos limitados por la falta de palabras para designar adecuadamente a estos siete espíritus ayudantes de la mente. Son ministros de los niveles inferiores de la mente experiencial, y pueden describirse, en el orden de su logro evolutivo, de la manera siguiente:

36:5.61. El espíritu de intuición — percepción rápida, los instintos reflejos primitivos, físicos e inherentes, las dotaciones direccionales y otras de autopreservación de todas las creaciones mentales; el único de los ayudantes que actúa en tan gran medida en los órdenes inferiores de la vida animal y el único que establece un amplio contacto funcional con los niveles no enseñables de la mente mecánica.

36:5.72. El espíritu de comprensión — el impulso de coordinación, la asociación espontánea y aparentemente automática de las ideas. Este es el don de la coordinación del conocimiento adquirido, el fenómeno del razonamiento rápido, del juicio ágil y de la decisión pronta.

36:5.83. El espíritu de coraje — la dotación de fidelidad—en los seres personales, la base de la adquisición del carácter y la raíz intelectual de la fortaleza moral y de la valentía espiritual. Cuando está iluminado por los hechos e inspirado por la verdad, se convierte en el secreto del impulso de ascensión evolutiva por los cauces de una autodirección inteligente y concienzuda.

36:5.94. El espíritu de conocimiento — la curiosidad-madre de la aventura y el descubrimiento, el espíritu científico; el guía y fiel asociado de los espíritus de coraje y de consejo; el impulso de dirigir las dotaciones del coraje hacia sendas de crecimiento útiles y progresivas.

36:5.105. El espíritu de consejo — el impulso social, la dotación de cooperación de la especie; la capacidad de las criaturas volitivas para armonizar con sus semejantes; el origen del instinto gregario entre las criaturas más humildes.

36:5.116. El espíritu de adoración — el impulso religioso, el primer impulso diferencial que separa a las criaturas de mente en las dos clases básicas de existencia mortal. El espíritu de adoración distingue para siempre al animal al que está asociado de las criaturas sin alma dotadas de mente. La adoración es la insignia de la candidatura a la ascensión espiritual.

36:5.127. El espíritu de sabiduría — la tendencia inherente de todas las criaturas morales hacia un avance evolutivo ordenado y progresivo. Este es el más elevado de los ayudantes, el espíritu coordinador y articulador de la labor de todos los demás. Este espíritu es el secreto de aquel impulso innato de las criaturas de mente que inicia y mantiene el programa práctico y eficaz de la escala ascendente de la existencia; aquel don de los seres vivos que da cuenta de su inexplicable capacidad para sobrevivir y, al sobrevivir, para utilizar la coordinación de toda su experiencia pasada y de sus oportunidades presentes con el fin de adquirir la totalidad de todo cuanto todos los otros seis ministros mentales pueden movilizar en la mente del organismo de que se trate. La sabiduría es la cumbre del desempeño intelectual. La sabiduría es la meta de una existencia puramente mental y moral.

36:5.13Los espíritus ayudantes de la mente crecen de manera experiencial, pero nunca llegan a ser personales. Evolucionan en su función, y la función de los cinco primeros en los órdenes animales es, hasta cierto punto, esencial para la función de los siete como intelecto humano. Esta relación animal hace a los ayudantes más eficaces en la práctica como mente humana; por eso los animales son, hasta cierto punto, indispensables para la evolución intelectual del hombre, así como para su evolución física.

36:5.14Estos ayudantes de la mente de un Espíritu Madre del universo local se relacionan con la vida de las criaturas de condición inteligente de un modo muy parecido a como los centros del poder y los controladores físicos se relacionan con las fuerzas no vivientes del universo. Prestan un servicio inestimable en los circuitos mentales de los mundos habitados y son colaboradores eficaces de los Controladores Físicos Maestros, que también sirven como controladores y directores de los niveles mentales preayudantes, los niveles de la mente no enseñable o mecánica.

36:5.15La mente viviente, antes de que aparezca la capacidad de aprender de la experiencia, es el dominio del ministerio de los Controladores Físicos Maestros. La mente de las criaturas, antes de adquirir la capacidad de reconocer la divinidad y adorar a la Deidad, es el dominio exclusivo de los espíritus ayudantes. Con la aparición de la respuesta espiritual del intelecto de la criatura, esas mentes creadas se vuelven de inmediato supermentales, pues quedan incluidas al instante en los ciclos espirituales del Espíritu Madre del universo local.

36:5.16Los espíritus ayudantes de la mente no están relacionados en modo alguno directamente con la función diversa y muy espiritual del espíritu de la presencia personal de la Ministra Divina, el Espíritu Santo de los mundos habitados; pero son funcionalmente antecedentes de la aparición de este mismo espíritu en el hombre evolutivo, y preparatorios para ella. Los ayudantes proporcionan al Espíritu Madre del Universo un contacto variado con las criaturas vivas materiales de un universo local, y un control sobre ellas, pero no repercuten en el Ser Supremo cuando actúan en niveles prepersonales.

36:5.17La mente no espiritual es o bien una manifestación de energía espiritual o bien un fenómeno de energía física. Incluso la mente humana, la mente personal, no tiene cualidades de supervivencia aparte de la identificación con el espíritu. La mente es un otorgamiento de la divinidad, pero no es inmortal cuando actúa sin el discernimiento del espíritu, y cuando carece de la capacidad de adorar y de anhelar la supervivencia.

6. Las fuerzas vivientes

36:6.1La vida es a la vez mecanicista y vitalista —material y espiritual. Los físicos y químicos de Urantia progresarán siempre en su comprensión de las formas protoplásmicas de la vida vegetal y animal, pero nunca serán capaces de producir organismos vivos. La vida es algo diferente de todas las manifestaciones de energía; ni siquiera la vida material de las criaturas físicas es inherente a la materia.

36:6.2Las cosas materiales pueden gozar de una existencia independiente, pero la vida brota solo de la vida. La mente solo puede derivarse de una mente preexistente. El espíritu tiene su origen solo en antepasados espirituales. La criatura puede producir las formas de la vida, pero solo una personalidad creadora o una fuerza creativa puede proporcionar la chispa viva activadora.

36:6.3Los Portadores de Vida pueden organizar las formas materiales, o patrones físicos, de los seres vivos, pero el Espíritu proporciona la chispa inicial de la vida y otorga la dotación de la mente. Incluso las formas vivas de vida experimental que los Portadores de Vida organizan en sus mundos de Salvington carecen siempre de poderes reproductores. Cuando las fórmulas de la vida y los patrones vitales se ensamblan correctamente y se organizan debidamente, la presencia de un Portador de Vida basta para iniciar la vida, pero todos esos organismos vivos carecen de dos atributos esenciales: la dotación de mente y los poderes reproductores. La mente animal y la mente humana son dones del Espíritu Madre del universo local, que actúa por medio de los siete espíritus ayudantes de la mente, mientras que la capacidad de las criaturas para reproducirse es la impartición específica y personal del Espíritu del Universo al plasma de vida ancestral inaugurado por los Portadores de Vida.

36:6.4Cuando los Portadores de Vida han diseñado los patrones de la vida, después de haber organizado los sistemas de energía, debe ocurrir un fenómeno adicional: el «aliento de vida» debe impartirse a estas formas sin vida. Los Hijos de Dios pueden construir las formas de la vida, pero es el Espíritu de Dios quien realmente aporta la chispa vital. Y cuando la vida así impartida se consume, el cuerpo material que queda vuelve a ser materia muerta. Cuando la vida otorgada se agota, el cuerpo regresa al seno del universo material del que lo tomaron prestado los Portadores de Vida para que sirviera como vehículo pasajero de aquella dotación de vida que ellos transmitieron a tal asociación visible de energía-materia.

36:6.5La vida otorgada a las plantas y a los animales por los Portadores de Vida no vuelve a los Portadores de Vida cuando muere la planta o el animal. La vida que se va de un ser vivo así no posee ni identidad ni personalidad; no sobrevive a la muerte de forma individual. Durante su existencia y el tiempo de su permanencia en el cuerpo de materia, ha experimentado un cambio; ha pasado por una evolución energética y sobrevive solo como parte de las fuerzas cósmicas del universo; no sobrevive como vida individual. La supervivencia de las criaturas mortales se basa por completo en la evolución de un alma inmortal dentro de la mente mortal.

36:6.6Hablamos de la vida como «energía» y como «fuerza», pero en realidad no es ninguna de las dos. La fuerza-energía responde de diversas maneras a la gravedad; la vida no. El patrón tampoco responde a la gravedad, ya que es una configuración de energías que ya han cumplido todas las obligaciones de respuesta a la gravedad. La vida, como tal, constituye la animación de algún sistema de energía configurado según un patrón o separado de otro modo —material, mental o espiritual.

36:6.7Hay algunas cosas relacionadas con la elaboración de la vida en los planetas evolutivos que no nos resultan del todo claras. Comprendemos plenamente la organización física de las fórmulas electroquímicas de los Portadores de Vida, pero no entendemos del todo la naturaleza y el origen de la chispa de activación de la vida. Sabemos que la vida fluye del Padre a través del Hijo y por el Espíritu. Es más que posible que los Espíritus Maestros sean el canal séptuple del río de la vida que se derrama sobre toda la creación. Pero no comprendemos la técnica mediante la cual el Espíritu Maestro supervisor participa en el episodio inicial del otorgamiento de la vida en un planeta nuevo. Estamos seguros de que los Ancianos de Días también tienen alguna parte en esta inauguración de la vida en un mundo nuevo, pero ignoramos por completo su naturaleza. Sí sabemos que el Espíritu Madre del Universo vitaliza realmente los patrones sin vida e imparte a ese plasma activado las prerrogativas de la reproducción organísmica. Observamos que estos tres son los niveles de Dios el Séptuple, a veces designados como los Creadores Supremos del tiempo y del espacio; pero aparte de esto sabemos poco más que los mortales de Urantia: simplemente, que el concepto es inherente al Padre, la expresión al Hijo y la realización de la vida al Espíritu.

36:6.8[Redactado por un Hijo Vorondadek destacado en Urantia como observador, que actúa en esta función a petición del Jefe Melquisedec del Cuerpo Revelador Supervisor.]

Documento 36

Los Portadores de Vida