Parte II · Documento 35

Los Hijos de Dios del Universo Local

35:0.1LOS Hijos de Dios presentados anteriormente tienen su origen en el Paraíso. Son la descendencia de los Gobernantes divinos de los dominios universales. Del primer orden de filiación del Paraíso, los Hijos Creadores, hay en Nebadon solo uno, Miguel, el padre y soberano del universo. Del segundo orden de filiación del Paraíso, los Hijos Avonales o Magistrados, Nebadon tiene su cupo completo —1062. Y estos «Cristos menores» son tan eficaces y todopoderosos en sus otorgamientos planetarios como lo fue el Hijo Creador y Maestro en Urantia. El tercer orden, por ser de origen trinitario, no se registra en un universo local, pero estimo que hay en Nebadon entre quince mil y veinte mil Hijos Instructores de la Trinidad, sin contar 9642 asistentes trinitizados por criaturas que constan en los registros. Estos Daynales del Paraíso no son ni magistrados ni administradores; son superinstructores.

35:0.2Los tipos de Hijos que vamos a considerar tienen su origen en el universo local; son la descendencia de un Hijo Creador del Paraíso en asociación variada con el Espíritu Madre del Universo, su complemento. Los siguientes órdenes de filiación del universo local se mencionan en estas narraciones:

35:0.31. Hijos Melquisedec.

35:0.42. Hijos Vorondadek.

35:0.53. Hijos Lanonandek.

35:0.64. Hijos Portadores de Vida.

35:0.7La Deidad trina del Paraíso actúa para la creación de tres órdenes de filiación: los Migueles, los Avonales y los Daynales. La Deidad dual del universo local, el Hijo y el Espíritu, también actúa en la creación de tres altos órdenes de Hijos: los Melquisedecs, los Vorondadeks y los Lanonandeks; y después de alcanzar esta triple expresión, colaboran con el nivel siguiente de Dios el Séptuple en la producción del versátil orden de los Portadores de Vida. Estos seres se clasifican con los Hijos de Dios descendentes, pero son una forma única y original de vida del universo. Su estudio ocupará todo el documento siguiente.

1. El Padre Melquisedec

35:1.1Después de traer a la existencia a los seres de ayuda personal, como la Resplandeciente Estrella Matutina y otras personalidades administrativas, de acuerdo con el propósito divino y los planes creativos de un universo dado, se produce una nueva forma de unión creativa entre el Hijo Creador y el Espíritu Creativo, la Hija del Espíritu Infinito en el universo local. La descendencia personal que resulta de esta asociación creativa es el Melquisedec original —el Padre Melquisedec—, ese ser único que después colabora con el Hijo Creador y el Espíritu Creativo para traer a la existencia a todo el grupo de ese nombre.

35:1.2En el universo de Nebadon el Padre Melquisedec actúa como primer asociado ejecutivo de la Resplandeciente Estrella Matutina. Gabriel se ocupa más de las políticas del universo; Melquisedec, de los procedimientos prácticos. Gabriel preside los tribunales y consejos de Nebadon constituidos de forma regular; Melquisedec, las comisiones especiales, extraordinarias y de emergencia, y los órganos consultivos. Gabriel y el Padre Melquisedec nunca están fuera de Salvington al mismo tiempo, porque en ausencia de Gabriel el Padre Melquisedec actúa como jefe ejecutivo de Nebadon.

35:1.3Los Melquisedecs de nuestro universo fueron creados todos dentro de un mismo período de mil años de tiempo estándar por el Hijo Creador y el Espíritu Creativo en enlace con el Padre Melquisedec. Por ser un orden de filiación en el que uno de los suyos actuó como creador coordinado, los Melquisedecs son, en su constitución, en parte de origen propio y, por eso, candidatos a lograr un tipo excelso de autogobierno. Eligen periódicamente a su propio jefe administrativo por un período de siete años de tiempo estándar y, por lo demás, actúan como un orden que se regula a sí mismo, aunque el Melquisedec original ejerce ciertas prerrogativas inherentes de copaternidad. De vez en cuando este Padre Melquisedec designa a ciertos individuos de su orden para que actúen como Portadores de Vida especiales en los mundos midsonitarios, un tipo de planeta habitado que no se ha revelado hasta ahora en Urantia.

35:1.4Los Melquisedecs no actúan mucho fuera del universo local, excepto cuando se los llama como testigos en asuntos pendientes ante los tribunales del superuniverso, y cuando se los designa embajadores especiales, como a veces ocurre, para representar a un universo ante otro del mismo superuniverso. El Melquisedec original o primogénito de cada universo tiene siempre libertad para viajar a los universos vecinos o al Paraíso en misiones relacionadas con los intereses y los deberes de su orden.

2. Los Hijos Melquisedec

35:2.1Los Melquisedecs son el primer orden de Hijos divinos que se acerca lo suficiente a la vida inferior de las criaturas para poder actuar directamente en el ministerio de elevar a los mortales, para servir a las razas evolutivas sin necesidad de encarnarse. Estos Hijos están por naturaleza en el punto medio del gran descenso de la personalidad, pues por su origen se encuentran casi a medio camino entre la más alta Divinidad y la vida más baja de las criaturas dotadas de voluntad. Así llegan a ser los intermediarios naturales entre los niveles superiores y divinos de la existencia viviente y las formas inferiores de vida, aun las materiales, en los mundos evolutivos. Los órdenes seráficos, los ángeles, se complacen en trabajar con los Melquisedecs; de hecho, todas las formas de vida inteligente encuentran en estos Hijos amigos que las comprenden, maestros compasivos y consejeros sabios.

35:2.2Los Melquisedecs son un orden que se gobierna a sí mismo. Con este grupo único encontramos el primer intento de autodeterminación por parte de seres del universo local y observamos el tipo más alto de verdadero autogobierno. Estos Hijos organizan su propio mecanismo para la administración de su grupo y de su planeta natal, así como el de las seis esferas asociadas y sus mundos tributarios. Y debe constar que nunca han abusado de sus prerrogativas; ni una sola vez en todo el superuniverso de Orvonton han traicionado estos Hijos Melquisedec la confianza depositada en ellos. Son la esperanza de todo grupo del universo que aspira al autogobierno; son el patrón y los maestros del autogobierno para todas las esferas de Nebadon. Todos los órdenes de seres inteligentes, superiores de arriba y subordinados de abajo, elogian de todo corazón el gobierno de los Melquisedecs.

35:2.3El orden Melquisedec de filiación ocupa la posición, y asume la responsabilidad, del hijo mayor en una familia numerosa. La mayor parte de su trabajo es regular y algo rutinario, pero gran parte de él es voluntario y enteramente impuesto por ellos mismos. La mayoría de las asambleas especiales que, de vez en cuando, se reúnen en Salvington se convocan a propuesta de los Melquisedecs. Por su propia iniciativa estos Hijos patrullan su universo natal. Mantienen una organización autónoma dedicada al servicio de información del universo y presentan informes periódicos al Hijo Creador, independientes de toda la información que llega a la sede del universo por los organismos regulares que se ocupan de la administración rutinaria del dominio. Por naturaleza son observadores sin prejuicios; tienen la plena confianza de todas las clases de seres inteligentes.

35:2.4Los Melquisedecs actúan como tribunales de revisión móviles y consultivos de los dominios; estos Hijos del universo van en pequeños grupos a los mundos para servir como comisiones consultivas, tomar declaraciones, recibir sugerencias y actuar como consejeros, y así ayudan a resolver las mayores dificultades y a zanjar las graves diferencias que surgen de vez en cuando en los asuntos de los dominios evolutivos.

35:2.5Estos Hijos mayores de un universo son los principales ayudantes de la Resplandeciente Estrella Matutina en la ejecución de los mandatos del Hijo Creador. Cuando un Melquisedec va a un mundo lejano en nombre de Gabriel, puede, para los fines de esa misión particular, recibir la delegación en nombre de quien lo envía y, en ese caso, aparecerá en el planeta de su asignación con la plena autoridad de la Resplandeciente Estrella Matutina. Esto es así especialmente en aquellas esferas donde un Hijo superior aún no ha aparecido a semejanza de las criaturas del dominio.

35:2.6Cuando un Hijo Creador emprende la carrera de otorgamiento en un mundo evolutivo, va solo; pero cuando uno de sus hermanos del Paraíso, un Hijo Avonal, emprende un otorgamiento, lo acompañan los Melquisedecs que lo apoyan, doce en número, que contribuyen con tanta eficacia al éxito de la misión de otorgamiento. También apoyan a los Avonales del Paraíso en misiones de magistratura a los mundos habitados, y en estas asignaciones los Melquisedecs son visibles a los ojos mortales si el Hijo Avonal también se manifiesta así.

35:2.7No hay ninguna fase de necesidad espiritual planetaria a la que no ministren. Son los maestros que tan a menudo ganan mundos enteros de vida avanzada para el reconocimiento final y pleno del Hijo Creador y de su Padre del Paraíso.

35:2.8Los Melquisedecs son casi perfectos en sabiduría, pero no son infalibles en el juicio. Cuando están separados y solos en misiones planetarias, a veces se han equivocado en asuntos menores, es decir, han elegido hacer ciertas cosas que sus supervisores no aprobaron después. Tal error de juicio inhabilita temporalmente a un Melquisedec hasta que va a Salvington y, en audiencia con el Hijo Creador, recibe la instrucción que lo purifica eficazmente de la falta de armonía que causó el desacuerdo con sus compañeros; y luego, tras el descanso correctivo, sigue la reincorporación al servicio al tercer día. Pero estos pequeños desajustes en la actuación de los Melquisedecs se han producido rara vez en Nebadon.

35:2.9Estos Hijos no son un orden que aumente; su número es fijo, aunque varía en cada universo local. El número de Melquisedecs registrados en su planeta sede de Nebadon es de más de diez millones.

3. Los mundos Melquisedec

35:3.1Los Melquisedecs ocupan un mundo propio cerca de Salvington, la sede del universo. Esta esfera, de nombre Melquisedec, es el mundo piloto del circuito de Salvington, de setenta esferas primarias, cada una de las cuales está rodeada por seis esferas tributarias dedicadas a actividades especializadas. A estas maravillosas esferas —setenta primarias y 420 tributarias— se las llama a menudo la Universidad Melquisedec. Los mortales ascendentes de todas las constelaciones de Nebadon reciben formación en los 490 mundos para adquirir el estatus de residentes en Salvington. Pero la educación de los ascendentes es solo una fase de las múltiples actividades que tienen lugar en el grupo de esferas arquitectónicas de Salvington.

35:3.2Las 490 esferas del circuito de Salvington se dividen en diez grupos, cada uno con siete esferas primarias y cuarenta y dos tributarias. Cada uno de estos grupos está bajo la supervisión general de alguno de los órdenes principales de vida del universo. El primer grupo, que abarca el mundo piloto y las seis esferas primarias siguientes en la procesión planetaria circundante, está bajo la supervisión de los Melquisedecs. Estos mundos Melquisedec son:

35:3.31. El mundo piloto, el mundo natal de los Hijos Melquisedec.

35:3.42. El mundo de las escuelas de la vida física y de los laboratorios de las energías vivientes.

35:3.53. El mundo de la vida morontial.

35:3.64. La esfera de la vida espiritual inicial.

35:3.75. El mundo de la vida espiritual intermedia.

35:3.86. La esfera de la vida espiritual en avance.

35:3.97. El dominio de la autorrealización coordinada y suprema.

35:3.10Los seis mundos tributarios de cada una de estas esferas Melquisedec se dedican a actividades afines al trabajo de la esfera primaria asociada.

35:3.11El mundo piloto, la esfera Melquisedec, es el lugar común de encuentro de todos los seres que se dedican a educar y espiritualizar a los mortales ascendentes del tiempo y del espacio. Para un ascendente, este mundo es probablemente el lugar más interesante de todo Nebadon. Todos los mortales evolutivos que se gradúan de su formación en la constelación están destinados a llegar a Melquisedec, donde se los inicia en el régimen de las disciplinas y de la progresión espiritual del sistema educativo de Salvington. Y nunca olvidarán ustedes sus reacciones ante el primer día de vida en este mundo único, ni siquiera después de alcanzar su destino en el Paraíso.

35:3.12Los mortales ascendentes mantienen su residencia en el mundo Melquisedec mientras siguen su formación en los seis planetas circundantes de educación especializada. Y este mismo método se sigue durante toda su estancia en los setenta mundos culturales, las esferas primarias del circuito de Salvington.

35:3.13Los numerosos seres que habitan en los seis mundos tributarios de la esfera Melquisedec dedican su tiempo a muy diversas actividades; sin embargo, en lo que atañe a los mortales ascendentes, estos satélites se consagran a las siguientes fases especiales de estudio:

35:3.141. La esfera número uno se ocupa del repaso de la vida planetaria inicial de los mortales ascendentes. Este trabajo se lleva a cabo en clases compuestas por quienes proceden de un mismo mundo de origen mortal. Los que vienen de Urantia hacen juntos ese repaso experiencial.

35:3.152. El trabajo especial de la esfera número dos consiste en un repaso similar de las experiencias vividas en los mundos morada que rodean al primer satélite de la sede del sistema local.

35:3.163. Los repasos de esta esfera se refieren a la estancia en la capital del sistema local y abarcan las actividades del resto de los mundos arquitectónicos del grupo de la sede del sistema.

35:3.174. En la cuarta esfera se repasan las experiencias de los setenta mundos tributarios de la constelación y de las esferas asociadas a ellos.

35:3.185. En la quinta esfera se lleva a cabo el repaso de la estancia ascendente en el mundo sede de la constelación.

35:3.196. El tiempo en la esfera número seis se dedica a un intento de correlacionar estas cinco épocas y así lograr la coordinación de la experiencia como preparación para entrar en las escuelas primarias Melquisedec de formación del universo.

35:3.20En el mundo natal de los Melquisedec tienen su sede las escuelas de administración del universo y de sabiduría espiritual, y allí se hallan también las escuelas que se dedican a una sola línea de investigación, como la energía, la materia, la organización, la comunicación, los registros, la ética y la existencia comparada de las criaturas.

35:3.21En el Colegio Melquisedec de Dotación Espiritual todos los órdenes —incluso los órdenes del Paraíso— de los Hijos de Dios cooperan con los maestros Melquisedec y seráficos en la formación de las huestes que salen como evangelizadores del destino y proclaman la libertad espiritual y la filiación divina aun en los mundos lejanos del universo. Esta escuela particular de la Universidad Melquisedec es una institución exclusiva del universo; no se reciben estudiantes visitantes de otros dominios.

35:3.22El curso más alto de formación en administración del universo lo imparten los Melquisedecs en su mundo natal. Este Colegio de Alta Ética lo preside el Padre Melquisedec original. Es a estas escuelas a las que los diversos universos envían estudiantes de intercambio. Aunque el joven universo de Nebadon está bajo en la escala de los universos en cuanto a logro espiritual y alto desarrollo ético, sin embargo, nuestros problemas administrativos han convertido de tal modo todo el universo en una vasta clínica para otras creaciones cercanas que los colegios Melquisedec están llenos de estudiantes visitantes y de observadores de otros dominios. Además del inmenso grupo de inscritos locales, hay siempre más de cien mil estudiantes extranjeros que asisten a las escuelas Melquisedec, porque el orden de los Melquisedecs de Nebadon es famoso en todo Splandon.

4. La labor especial de los Melquisedecs

35:4.1Una rama muy especializada de las actividades de los Melquisedecs tiene que ver con la supervisión de la carrera morontial progresiva de los mortales ascendentes. Gran parte de esta formación la imparten los pacientes y sabios ministros seráficos, con la ayuda de mortales que han ascendido a niveles relativamente más altos de logro en el universo, pero toda esta labor educativa está bajo la supervisión general de los Melquisedecs en asociación con los Hijos Instructores de la Trinidad.

35:4.2Aunque los órdenes Melquisedec se dedican sobre todo al vasto sistema educativo y al régimen de formación experiencial del universo local, también actúan en asignaciones únicas y en circunstancias inusuales. En un universo en evolución que con el tiempo abarcará aproximadamente diez millones de mundos habitados, están destinadas a suceder muchas cosas fuera de lo común, y es en esas emergencias cuando actúan los Melquisedecs. En Edentia, la sede de la constelación de ustedes, se los conoce como Hijos de emergencia. Siempre están dispuestos a servir en todas las urgencias —físicas, intelectuales o espirituales—, ya sea en un planeta, en un sistema, en una constelación o en el universo. Siempre que se necesite una ayuda especial, y dondequiera que se necesite, allí encontrarán ustedes a uno o más de los Hijos Melquisedec.

35:4.3Cuando amenaza fracasar algún aspecto del plan del Hijo Creador, al instante irá un Melquisedec a prestar ayuda. Pero no se los llama a menudo a actuar en presencia de una rebelión pecaminosa, como la que ocurrió en Satania.

35:4.4Los Melquisedecs son los primeros en actuar en todas las emergencias de cualquier naturaleza en todos los mundos donde habitan criaturas volitivas. A veces actúan como custodios temporales en planetas descarriados, y sirven como síndicos de un gobierno planetario que ha faltado a su deber. En una crisis planetaria estos Hijos Melquisedec sirven en muchas funciones únicas. A un Hijo así le es fácil hacerse visible a los seres mortales, y a veces uno de este orden incluso se ha encarnado a semejanza de la carne mortal. Siete veces en Nebadon un Melquisedec ha servido en un mundo evolutivo en la semejanza de la carne mortal, y en numerosas ocasiones estos Hijos han aparecido a semejanza de otros órdenes de criaturas del universo. Son en verdad los ministros de emergencia versátiles y voluntarios para todos los órdenes de inteligencias del universo y para todos los mundos y sistemas de mundos.

35:4.5El Melquisedec que vivió en Urantia en la época de Abraham era conocido localmente como Príncipe de Salem porque presidía una pequeña colonia de buscadores de la verdad que residían en un lugar llamado Salem. Se ofreció como voluntario para encarnarse a semejanza de la carne mortal y lo hizo con la aprobación de los síndicos Melquisedec del planeta, que temían que la luz de la vida se extinguiera durante aquel período de creciente oscuridad espiritual. Y fomentó la verdad de su tiempo y la transmitió sin peligro a Abraham y a sus asociados.

5. Los Hijos Vorondadek

35:5.1Después de la creación de los ayudantes personales y del primer grupo de los versátiles Melquisedecs, el Hijo Creador y el Espíritu Creativo del universo local planearon, y trajeron a la existencia, el segundo orden, grande y diverso, de filiación del universo, los Vorondadeks. Se los conoce más generalmente como Padres de las Constelaciones porque un Hijo de este orden se encuentra siempre a la cabeza del gobierno de cada constelación en todo universo local.

35:5.2El número de Vorondadeks varía en cada universo local; en Nebadon la cifra registrada es exactamente un millón. Estos Hijos, como sus coordinados, los Melquisedecs, no tienen poder de reproducción. No existe ningún método conocido por el cual puedan aumentar su número.

35:5.3En muchos aspectos estos Hijos son un cuerpo que se gobierna a sí mismo; como individuos y como grupos, e incluso en su conjunto, se determinan a sí mismos en gran medida, de modo muy parecido a los Melquisedecs, pero los Vorondadeks no actúan en un campo tan amplio de actividades. No igualan a sus hermanos Melquisedec en brillante versatilidad, pero son aún más fiables y eficientes como gobernantes y como administradores de amplia visión. Tampoco son del todo pares administrativos de sus subordinados, los Soberanos de Sistema Lanonandek, pero superan a todos los órdenes de filiación del universo en firmeza de propósito y en divinidad de juicio.

35:5.4Aunque las decisiones y los fallos de este orden de Hijos están siempre de acuerdo con el espíritu de la filiación divina y en armonía con las políticas del Hijo Creador, se los ha citado ante el Hijo Creador por algún error, y en detalles de técnica sus decisiones han sido revocadas a veces en apelación ante los tribunales superiores del universo. Pero estos Hijos rara vez caen en error, y nunca se han rebelado; nunca en toda la historia de Nebadon se ha encontrado a un Vorondadek en desacato al gobierno del universo.

35:5.5El servicio de los Vorondadeks en los universos locales es extenso y variado. Sirven como embajadores ante otros universos y como cónsules que representan a las constelaciones dentro de su universo natal. De todos los órdenes de filiación del universo local, son aquellos a los que más a menudo se confía la plena delegación de poderes soberanos para ejercerlos en situaciones críticas del universo.

35:5.6En aquellos mundos segregados en la oscuridad espiritual, aquellas esferas que, por rebelión e incumplimiento, han sufrido el aislamiento planetario, suele estar presente un Vorondadek observador hasta que se restaure el estatus normal. En ciertas emergencias este observador Altísimo podría ejercer una autoridad absoluta y arbitraria sobre todo ser celestial asignado a ese planeta. Consta en los registros de Salvington que los Vorondadeks han ejercido a veces tal autoridad como regentes Altísimos de esos planetas. Y esto ha sido así incluso en mundos habitados que la rebelión no tocó.

35:5.7A menudo un cuerpo de doce o más Hijos Vorondadek se reúne en pleno como alto tribunal de revisión y apelación en casos especiales que afectan al estatus de un planeta o de un sistema. Pero su trabajo se refiere más bien a las funciones legislativas propias de los gobiernos de las constelaciones. Como resultado de todos estos servicios, los Hijos Vorondadek se han convertido en los historiadores de los universos locales; conocen personalmente todas las luchas políticas y las convulsiones sociales de los mundos habitados.

6. Los Padres de las Constelaciones

35:6.1Al menos tres Vorondadeks se asignan al gobierno de cada una de las cien constelaciones de un universo local. Estos Hijos son elegidos por el Hijo Creador y reciben de Gabriel la comisión de Altísimos de las constelaciones para servir durante un decamilenio —10 000 años estándar, unos 50 000 años del tiempo de Urantia. El Altísimo que reina, el Padre de la Constelación, tiene dos asociados, uno mayor y otro menor. En cada cambio de administración el asociado mayor pasa a ser la cabeza del gobierno, el menor asume los deberes del mayor, y los Vorondadeks sin asignación que residen en los mundos de Salvington proponen a uno de ellos como candidato para ser elegido y asumir las responsabilidades de asociado menor. Así, cada uno de los gobernantes Altísimos, de acuerdo con la política vigente, tiene un período de servicio en la sede de una constelación de tres decamilenios, unos 150 000 años de Urantia.

35:6.2Los cien Padres de las Constelaciones, que son las cabezas efectivas que presiden los gobiernos de las constelaciones, constituyen el gabinete consultivo supremo del Hijo Creador. Este consejo se reúne con frecuencia en la sede del universo y no tiene límites en el alcance y la amplitud de sus deliberaciones, pero se ocupa sobre todo del bienestar de las constelaciones y de la unificación de la administración de todo el universo local.

35:6.3Cuando un Padre de la Constelación atiende deberes en la sede del universo, como sucede con frecuencia, el asociado mayor pasa a ser el director interino de los asuntos de la constelación. La función normal del asociado mayor es la supervisión de los asuntos espirituales, mientras que el asociado menor se ocupa personalmente del bienestar físico de la constelación. Sin embargo, nunca se lleva a cabo ninguna política importante en una constelación a menos que los tres Altísimos estén de acuerdo en todos los detalles de su ejecución.

35:6.4Todo el mecanismo de información espiritual y de canales de comunicación está a disposición de los Altísimos de la constelación. Están en perfecto contacto con sus superiores en Salvington y con sus subordinados directos, los soberanos de los sistemas locales. Con frecuencia se reúnen en consejo con estos Soberanos de Sistema para deliberar sobre el estado de la constelación.

35:6.5Los Altísimos se rodean de un cuerpo de consejeros, cuyo número y cuyos miembros varían de vez en cuando según la presencia de los diversos grupos en la sede de la constelación y también según varían las necesidades locales. En tiempos de tensión pueden pedir, y recibirán con rapidez, más Hijos del orden Vorondadek para que ayuden en el trabajo administrativo. Norlatiadek, la constelación de ustedes, está administrada en el presente por doce Hijos Vorondadek.

7. Los mundos Vorondadek

35:7.1El segundo grupo de siete mundos del circuito de setenta esferas primarias que rodean Salvington lo forman los planetas Vorondadek. Cada una de estas esferas, con sus seis satélites circundantes, se dedica a una fase especial de las actividades de los Vorondadeks. En estos cuarenta y nueve dominios los mortales ascendentes alcanzan la cumbre de su educación en materia de legislación del universo.

35:7.2Los mortales ascendentes han observado las asambleas legislativas en su funcionamiento en los mundos sede de las constelaciones, pero aquí, en estos mundos Vorondadek, participan en la promulgación de la legislación general efectiva del universo local bajo la tutela de los Vorondadeks mayores. Esas promulgaciones están concebidas para coordinar los diversos pronunciamientos de las asambleas legislativas autónomas de las cien constelaciones. La instrucción que se recibe en las escuelas Vorondadek no es superada ni siquiera en Uversa. Esta formación es progresiva, y se extiende desde la primera esfera, con trabajo complementario en sus seis satélites, hasta las seis esferas primarias restantes y sus grupos de satélites asociados.

35:7.3Los peregrinos ascendentes conocerán numerosas actividades nuevas en estos mundos de estudio y de trabajo práctico. No se nos prohíbe emprender la revelación de estas ocupaciones nuevas e insospechadas, pero desesperamos de poder describir estas empresas a la mente material de los seres mortales. Nos faltan palabras para transmitir los significados de estas actividades excelsas, y no hay ocupaciones humanas análogas que puedan usarse como ilustración de estas nuevas tareas de los mortales ascendentes mientras siguen sus estudios en estos cuarenta y nueve mundos. Y muchas otras actividades, que no forman parte del régimen ascendente, tienen su centro en estos mundos Vorondadek del circuito de Salvington.

8. Los Hijos Lanonandek

35:8.1Después de la creación de los Vorondadeks, el Hijo Creador y el Espíritu Madre del Universo se unen con el fin de traer a la existencia el tercer orden de filiación del universo, los Lanonandeks. Aunque se ocupan de variadas tareas relacionadas con las administraciones de los sistemas, se los conoce mejor como Soberanos de Sistema, los gobernantes de los sistemas locales, y como Príncipes Planetarios, las cabezas administrativas de los mundos habitados.

35:8.2Por ser un orden de creación de filiación posterior e inferior —en lo que respecta a los niveles de divinidad—, estos seres tuvieron que pasar por ciertos cursos de formación en los mundos Melquisedec como preparación para su servicio posterior. Fueron los primeros estudiantes de la Universidad Melquisedec, y sus maestros y examinadores Melquisedec los clasificaron y los certificaron según su capacidad, su personalidad y su logro.

35:8.3El universo de Nebadon comenzó su existencia con exactamente doce millones de Lanonandeks, y cuando pasaron por la esfera Melquisedec, se los dividió en las pruebas finales en tres clases:

35:8.41. Lanonandeks primarios. Del rango más alto hubo 709 841. Estos son los Hijos designados como Soberanos de Sistema y como asistentes de los consejos supremos de las constelaciones, y como consejeros en el trabajo administrativo superior del universo.

35:8.52. Lanonandeks secundarios. De este orden salieron de Melquisedec 10 234 601. Se los asigna como Príncipes Planetarios y a las reservas de ese orden.

35:8.63. Lanonandek terciarios. A este grupo pertenecían 1 055 558. Estos Hijos sirven como ayudantes subordinados, mensajeros, custodios, comisionados y observadores, y se encargan de los diversos deberes de un sistema y de los mundos que lo componen.

35:8.7No es posible para estos Hijos, como lo es para los seres evolutivos, progresar de un grupo a otro. Una vez sometidos a la formación Melquisedec, una vez probados y clasificados, sirven de forma continua en el rango asignado. Tampoco se reproducen estos Hijos; su número en el universo es fijo.

35:8.8En números redondos, el orden de los Hijos Lanonandek se clasifica en Salvington como sigue:

35:8.9Coordinadores del Universo y Consejeros de las Constelaciones100 000

35:8.10Soberanos de Sistema y Asistentes600 000

35:8.11Príncipes Planetarios y Reservas10 000 000

35:8.12Cuerpo de Mensajeros400 000

35:8.13Custodios y Registradores100 000

35:8.14Cuerpo de Reserva800 000

35:8.15Puesto que los Lanonandeks son un orden de filiación algo inferior al de los Melquisedecs y los Vorondadeks, prestan un servicio aún mayor en las unidades subordinadas del universo, porque son capaces de acercarse más a las criaturas inferiores de las razas inteligentes. También corren un peligro mayor de extraviarse, de apartarse de la técnica aceptable de gobierno del universo. Pero estos Lanonandeks, especialmente los del orden primario, son los más capaces y versátiles de todos los administradores del universo local. En capacidad ejecutiva solo los superan Gabriel y sus asociados no revelados.

9. Los gobernantes Lanonandek

35:9.1Los Lanonandeks son los gobernantes continuos de los planetas y los soberanos rotativos de los sistemas. Un Hijo así gobierna ahora en Jerusem, la sede del sistema local de mundos habitados de ustedes.

35:9.2Los Soberanos de Sistema gobiernan en comisiones de dos o tres en la sede de cada sistema de mundos habitados. El Padre de la Constelación nombra a uno de estos Lanonandeks como jefe cada decamilenio. A veces no se hace ningún cambio en la cabeza del trío, pues el asunto queda por completo a criterio de los gobernantes de la constelación. Los gobiernos de los sistemas no cambian de repente de personal a menos que ocurra una tragedia de algún tipo.

35:9.3Cuando se llama de vuelta a los Soberanos de Sistema o a sus asistentes, sus puestos se cubren con selecciones que hace el consejo supremo situado en la sede de la constelación entre las reservas de ese orden, un grupo que en Edentia es mayor que el promedio indicado.

35:9.4Los consejos supremos Lanonandek están establecidos en las diversas sedes de las constelaciones. Tal cuerpo lo preside el asociado Altísimo mayor del Padre de la Constelación, mientras que el asociado menor supervisa las reservas del orden secundario.

35:9.5Los Soberanos de Sistema hacen honor a su nombre; son casi soberanos en los asuntos locales de los mundos habitados. Son casi paternales en su dirección de los Príncipes Planetarios, los Hijos Materiales y los espíritus ministradores. El dominio personal del soberano es casi completo. Estos gobernantes no están supervisados por observadores de la Trinidad del universo central. Son la división ejecutiva del universo local y, como custodios de la aplicación de los mandatos legislativos y como ejecutores de los veredictos judiciales, presentan el único lugar en toda la administración del universo donde la deslealtad personal a la voluntad del Hijo Miguel podría atrincherarse con mayor facilidad y prontitud y buscar imponerse.

35:9.6Nuestro universo local ha sido desafortunado, pues más de setecientos Hijos del orden Lanonandek se han rebelado contra el gobierno del universo, lo que ha provocado confusión en varios sistemas y en numerosos planetas. De todo este número de fracasos, solo tres fueron Soberanos de Sistema; prácticamente todos estos Hijos pertenecían al segundo y al tercer orden, Príncipes Planetarios y Lanonandeks terciarios.

35:9.7El gran número de estos Hijos que han perdido su integridad no indica ningún defecto en la condición de creador. Podrían haber sido hechos divinamente perfectos, pero fueron creados así para que pudieran comprender mejor a las criaturas evolutivas que habitan en los mundos del tiempo y del espacio, y acercarse más a ellas.

35:9.8De todos los universos locales de Orvonton, nuestro universo, con la excepción de Henselon, es el que ha perdido el mayor número de Hijos de este orden. En Uversa la opinión general es que hemos tenido tantos problemas administrativos en Nebadon porque nuestros Hijos del orden Lanonandek fueron creados con un grado tan grande de libertad personal para elegir y planear. No hago esta observación a modo de crítica. El Creador de nuestro universo tiene plena autoridad y poder para hacerlo. Nuestros altos gobernantes sostienen que, aunque tales Hijos de libre elección causan problemas excesivos en las primeras eras del universo, cuando las cosas se hayan cribado por completo y se hayan asentado finalmente, las ganancias de una lealtad más alta y de un servicio volitivo más pleno por parte de estos Hijos probados a fondo compensarán con creces la confusión y las tribulaciones de los tiempos anteriores.

35:9.9En caso de rebelión en la sede de un sistema, se suele instalar a un nuevo soberano en un tiempo relativamente breve, pero no sucede así en los planetas individuales. Estos son las unidades componentes de la creación material, y el libre albedrío de las criaturas es un factor en el juicio final de todos estos problemas. Se designan Príncipes Planetarios sucesores para los mundos aislados, planetas cuyos príncipes con autoridad pueden haberse extraviado, pero no asumen el gobierno activo de esos mundos hasta que los resultados de la insurrección se superan en parte y se eliminan mediante las medidas correctivas adoptadas por los Melquisedecs y otras personalidades ministradoras. La rebelión de un Príncipe Planetario aísla al instante su planeta; los circuitos espirituales locales se cortan de inmediato. Solo un Hijo de otorgamiento puede restablecer las líneas de comunicación interplanetaria en un mundo así espiritualmente aislado.

35:9.10Existe un plan para salvar a estos Hijos descarriados e insensatos, y muchos se han acogido a esta disposición misericordiosa; pero nunca más se les permite actuar en aquellos puestos en los que fallaron. Tras su rehabilitación se los asigna a deberes de custodia y a departamentos de administración física.

10. Los mundos Lanonandek

35:10.1El tercer grupo de siete mundos del circuito de Salvington de setenta planetas, con sus respectivos cuarenta y dos satélites, constituye el grupo Lanonandek de esferas administrativas. En estos dominios los Lanonandeks experimentados que pertenecen al cuerpo de antiguos Soberanos de Sistema actúan como maestros administrativos de los peregrinos ascendentes y de las huestes seráficas. Los mortales evolutivos observan a los administradores de los sistemas en su trabajo en las capitales de los sistemas, pero aquí participan en la coordinación efectiva de los pronunciamientos administrativos de los diez mil sistemas locales.

35:10.2Estas escuelas administrativas del universo local las supervisa un cuerpo de Hijos Lanonandek que tienen una larga experiencia como Soberanos de Sistema y como consejeros de las constelaciones. Estos colegios ejecutivos solo son superados por las escuelas administrativas de Ensa.

35:10.3Mientras sirven como esferas de formación para los mortales ascendentes, los mundos Lanonandek son los centros de amplias empresas que tienen que ver con las operaciones administrativas normales y rutinarias del universo. Durante todo el camino hasta el Paraíso, los peregrinos ascendentes siguen sus estudios en las escuelas prácticas de conocimiento aplicado —una formación real en hacer de verdad las cosas que se les enseñan. El sistema educativo del universo que patrocinan los Melquisedecs es práctico, progresivo, significativo y experiencial. Abarca la formación en las cosas materiales, intelectuales, morontiales y espirituales.

35:10.4Es en relación con estas esferas administrativas de los Lanonandeks donde la mayoría de los Hijos rescatados de ese orden sirven como custodios y directores de asuntos planetarios. Y aquellos Príncipes Planetarios que fallaron y sus asociados en la rebelión que elijan aceptar la rehabilitación ofrecida seguirán sirviendo en estas funciones rutinarias, al menos hasta que el universo de Nebadon se establezca en luz y vida.

35:10.5Sin embargo, muchos de los Hijos Lanonandek de los sistemas más antiguos han establecido maravillosos historiales de servicio, administración y logro espiritual. Son un grupo noble, fiel y leal, a pesar de su tendencia a caer en error por las falacias de la libertad personal y las ficciones de la autodeterminación.

35:10.6[Patrocinado por el Jefe de los Arcángeles, que actúa con la autoridad de Gabriel de Salvington.]

Documento 35

Los Hijos de Dios del Universo Local