Parte I · Documento 19
Los Seres Coordinados Originados en la Trinidad
19:0.1ESTE grupo del Paraíso, denominado los Seres Coordinados Originados en la Trinidad, abarca a los Hijos Instructores de la Trinidad, clasificados también entre los Hijos de Dios del Paraíso, a tres grupos de altos administradores de los superuniversos y a la categoría algo impersonal de los Espíritus Inspirados de la Trinidad. Incluso los nativos de Havona pueden con propiedad incluirse en esta clasificación de personalidades de la Trinidad, junto con numerosos grupos de seres que residen en el Paraíso. Los seres originados en la Trinidad que se tratarán en esta exposición son:
19:0.21. Hijos Instructores de la Trinidad.
19:0.32. Perfeccionadores de la Sabiduría.
19:0.43. Consejeros Divinos.
19:0.54. Censores Universales.
19:0.65. Espíritus Inspirados de la Trinidad.
19:0.76. Nativos de Havona.
19:0.87. Ciudadanos del Paraíso.
19:0.9Con excepción de los Hijos Instructores de la Trinidad y posiblemente de los Espíritus Inspirados de la Trinidad, estos grupos tienen un número definido; su creación es un acontecimiento terminado y pasado.
1. Los Hijos Instructores de la Trinidad
19:1.1De todas las altas órdenes de personalidades celestiales que se les han revelado a ustedes, solo los Hijos Instructores de la Trinidad actúan con una doble capacidad. Por su origen son de naturaleza trinitaria; por su función se dedican casi por completo a los servicios de la filiación divina. Son los seres de enlace que tienden un puente sobre el abismo universal entre las personalidades de origen trinitario y las de origen dual.
19:1.2Mientras que los Hijos Estacionarios de la Trinidad tienen un número completo, los Hijos Instructores aumentan constantemente. No sé cuál será el número final de Hijos Instructores. Puedo, sin embargo, afirmar que, en el último informe periódico enviado a Uversa, los registros del Paraíso indicaban 21 001 624 821 de estos Hijos en servicio.
19:1.3Estos seres son el único grupo de los Hijos de Dios revelado a ustedes cuyo origen está en la Trinidad del Paraíso. Recorren el universo central y los superuniversos, y a cada universo local se le asigna un cuerpo enorme de ellos. También sirven a los planetas individuales, como lo hacen los otros Hijos de Dios del Paraíso. Puesto que el plan del gran universo no está plenamente desarrollado, se mantiene a un gran número de Hijos Instructores en las reservas del Paraíso, y ellos se ofrecen como voluntarios para el deber de emergencia y el servicio inusual en todas las divisiones del gran universo, en los mundos solitarios del espacio, en los universos locales y en los superuniversos, y en los mundos de Havona. También actúan en el Paraíso, pero será más útil aplazar su estudio detallado hasta que lleguemos a la exposición sobre los Hijos de Dios del Paraíso.
19:1.4En relación con esto, sin embargo, se puede señalar que los Hijos Instructores son las personalidades coordinadoras supremas de origen trinitario. En un universo de universos tan extenso existe siempre un gran peligro de sucumbir al error del punto de vista limitado, al mal inherente a una concepción fragmentada de la realidad y de la divinidad.
19:1.5Por ejemplo: la mente humana desearía normalmente acercarse a la filosofía cósmica que se presenta en estas revelaciones procediendo de lo simple y lo finito a lo complejo y lo infinito, de los orígenes humanos a los destinos divinos. Pero ese camino no lleva a la sabiduría espiritual. Tal procedimiento es el camino más fácil hacia cierta forma de conocimiento genético, pero en el mejor de los casos solo puede revelar el origen del hombre; revela poco o nada sobre su destino divino.
19:1.6Incluso en el estudio de la evolución biológica del hombre en Urantia hay serias objeciones al enfoque exclusivamente histórico de su estado actual y de sus problemas presentes. La verdadera perspectiva de cualquier problema de la realidad —humano o divino, terrestre o cósmico— solo puede obtenerse mediante el estudio completo y sin prejuicios, y la correlación, de tres fases de la realidad del universo: el origen, la historia y el destino. La comprensión correcta de estas tres realidades experienciales proporciona la base para una estimación sabia del estado presente.
19:1.7Cuando la mente humana se propone seguir la técnica filosófica de partir de lo inferior para acercarse a lo superior, ya sea en biología o en teología, corre siempre el peligro de cometer cuatro errores de razonamiento:
19:1.81. Puede no percibir en absoluto la meta evolutiva final y completa, ya sea del logro personal o del destino cósmico.
19:1.92. Puede cometer el error filosófico supremo de simplificar en exceso la realidad evolutiva (experiencial) cósmica, lo que lleva a la distorsión de los hechos, a la perversión de la verdad y a la concepción errónea de los destinos.
19:1.103. El estudio de la causalidad es la lectura atenta de la historia. Pero el conocimiento de cómo llega a ser un ser no proporciona necesariamente una comprensión inteligente del estado presente y del verdadero carácter de ese ser.
19:1.114. La historia por sí sola no revela adecuadamente el desarrollo futuro, el destino. Los orígenes finitos son útiles, pero solo las causas divinas revelan los efectos finales. Los fines eternos no se muestran en los comienzos del tiempo. El presente solo puede interpretarse de verdad a la luz del pasado y del futuro correlacionados.
19:1.12Por lo tanto, debido a estas y a otras razones más, empleamos la técnica de acercarnos al hombre y a sus problemas planetarios embarcándonos en el viaje del tiempo y el espacio desde la infinita, eterna y divina Fuente y Centro Paraíso de toda realidad de personalidad y de toda existencia cósmica.
2. Los Perfeccionadores de la Sabiduría
19:2.1Los Perfeccionadores de la Sabiduría constituyen una creación especializada de la Trinidad del Paraíso, destinada a personificar la sabiduría de la divinidad en los superuniversos. Existen exactamente siete mil millones de estos seres, y se asignan mil millones a cada uno de los siete superuniversos.
19:2.2Al igual que sus coordinados, los Consejeros Divinos y los Censores Universales, los Perfeccionadores de la Sabiduría pasaron por la sabiduría del Paraíso, de Havona y, con excepción de Divinington, de las esferas del Padre en el Paraíso. Después de estas experiencias, los Perfeccionadores de la Sabiduría fueron asignados de forma permanente al servicio de los Ancianos de Días. No sirven ni en el Paraíso ni en los mundos de los circuitos Paraíso-Havona; están plenamente ocupados en la administración de los gobiernos de los superuniversos.
19:2.3Dondequiera y cuandoquiera que actúa un Perfeccionador de la Sabiduría, allí y entonces actúa la sabiduría divina. Hay realidad efectiva de presencia y perfección de manifestación en el conocimiento y la sabiduría que representan los actos de estas personalidades poderosas y majestuosas. No reflejan la sabiduría de la Trinidad del Paraíso; son esa sabiduría. Son las fuentes de sabiduría para todos los maestros en la aplicación del conocimiento del universo; son los manantiales de la discreción y los veneros del criterio para las instituciones de aprendizaje y de discernimiento en todos los universos.
19:2.4La sabiduría tiene un origen doble, pues procede de la perfección de la comprensión profunda divina inherente a los seres perfectos y de la experiencia personal que adquieren las criaturas evolutivas. Los Perfeccionadores de la Sabiduría son la sabiduría divina de la perfección paradisíaca de la comprensión profunda de la Deidad. Sus asociados administrativos en Uversa, los Mensajeros Poderosos, Aquellos sin Nombre ni Número y Aquellos Elevados en Autoridad, cuando actúan juntos, son la sabiduría universal de la experiencia. Un ser divino puede tener la perfección del conocimiento divino. Un mortal evolutivo puede alcanzar algún día la perfección del conocimiento ascendente, pero ninguno de estos seres por sí solo agota los potenciales de toda sabiduría posible. En consecuencia, siempre que en la conducción del superuniverso se desea lograr el máximo de sabiduría administrativa, estos perfeccionadores de la sabiduría de la comprensión profunda divina se asocian siempre con aquellas personalidades ascendentes que han llegado a las altas responsabilidades de la autoridad del superuniverso a través de las tribulaciones experienciales de la progresión evolutiva.
19:2.5Los Perfeccionadores de la Sabiduría siempre necesitarán este complemento de sabiduría experiencial para completar su sagacidad administrativa. Pero se ha postulado que los finalitarios del Paraíso podrían posiblemente alcanzar un nivel alto de sabiduría, hasta ahora no alcanzado, después de que algún día sean introducidos en la séptima etapa de la existencia espiritual. Si esta inferencia es correcta, tales seres perfeccionados del ascenso evolutivo llegarían sin duda a ser los administradores del universo más eficaces que jamás se hayan conocido en toda la creación. Creo que tal es el alto destino de los finalitarios.
19:2.6La versatilidad de los Perfeccionadores de la Sabiduría les permite participar en prácticamente todos los servicios celestiales de las criaturas ascendentes. Los Perfeccionadores de la Sabiduría y mi orden de personalidad, los Consejeros Divinos, junto con los Censores Universales, constituyen las órdenes más elevadas de seres que pueden dedicarse, y se dedican, a la obra de revelar la verdad a los planetas y sistemas individuales, ya sea en sus épocas tempranas o cuando están establecidos en luz y vida. De vez en cuando todos nosotros entramos en contacto con el servicio de los mortales ascendentes, desde un planeta de vida inicial, a través de un universo local, hasta el superuniverso, en particular este último.
3. Los Consejeros Divinos
19:3.1Estos seres originados en la Trinidad son el consejo de la Deidad para los dominios de los siete superuniversos. No son un reflejo del consejo divino de la Trinidad; son ese mismo consejo. Hay veintiún mil millones de Consejeros en servicio, y a cada superuniverso le corresponden tres mil millones.
19:3.2Los Consejeros Divinos son asociados e iguales de los Censores Universales y de los Perfeccionadores de la Sabiduría, y con cada una de estas últimas personalidades se asocian entre uno y siete Consejeros. Las tres órdenes toman parte en el gobierno de los Ancianos de Días, incluidos los sectores mayores y menores, en los universos locales y las constelaciones, y en los consejos de los soberanos de los sistemas locales.
19:3.3Actuamos como individuos, como lo hago yo al redactar esta exposición, pero también actuamos como trío siempre que la ocasión lo requiere. Cuando actuamos con capacidad ejecutiva, siempre se asocian un Perfeccionador de la Sabiduría, un Censor Universal y de uno a siete Consejeros Divinos.
19:3.4Un Perfeccionador de la Sabiduría, siete Consejeros Divinos y un Censor Universal constituyen un tribunal de divinidad trinitaria, el cuerpo asesor móvil más alto de los universos del tiempo y el espacio. Tal grupo de nueve se conoce como tribunal de investigación de los hechos o como tribunal revelador de la verdad, y cuando juzga un problema y dicta una decisión, es exactamente como si un Anciano de Días hubiera resuelto el asunto, porque en todos los anales de los superuniversos los Ancianos de Días nunca han revocado un veredicto de esa clase.
19:3.5Cuando actúan los tres Ancianos de Días, actúa la Trinidad del Paraíso. Cuando el tribunal de nueve llega a una decisión tras sus deliberaciones conjuntas, a todos los efectos han hablado los Ancianos de Días. Y es de esta manera como los Gobernantes del Paraíso establecen contacto personal, en asuntos administrativos y en la regulación gubernamental, con los mundos, los sistemas y los universos individuales.
19:3.6Los Consejeros Divinos son la perfección del consejo divino de la Trinidad del Paraíso. Representamos, de hecho somos, el consejo de la perfección. Cuando nos complementa el consejo experiencial de nuestros asociados, los seres perfeccionados del ascenso evolutivo abrazados por la Trinidad, nuestras conclusiones conjuntas no solo son completas, sino rebosantes. Cuando un Censor Universal ha asociado, juzgado, confirmado y promulgado nuestro consejo unido, es muy probable que este se acerque al umbral de la totalidad universal. Tales veredictos representan la máxima aproximación posible a la actitud absoluta de la Deidad dentro de los límites de tiempo y espacio de la situación de que se trata y del problema en cuestión.
19:3.7Siete Consejeros Divinos en enlace con un trío evolutivo trinitizado —un Mensajero Poderoso, Uno Elevado en Autoridad y Uno sin Nombre ni Número— representan la máxima aproximación del superuniverso a la unión del punto de vista humano y la actitud divina en niveles casi paradisíacos de significados espirituales y de valores de la realidad. Una aproximación tan estrecha de las actitudes cósmicas unidas de la criatura y del Creador solo la superan los Hijos de otorgamiento del Paraíso, que son, en cada fase de la experiencia de la personalidad, Dios y hombre.
4. Los Censores Universales
19:4.1Existen exactamente ocho mil millones de Censores Universales. Estos seres únicos son el juicio de la Deidad. No son solo un reflejo de las decisiones de la perfección; son el juicio de la Trinidad del Paraíso. Ni siquiera los Ancianos de Días juzgan si no es en asociación con los Censores Universales.
19:4.2Hay un Censor comisionado en cada uno de los mil millones de mundos del universo central, adscrito a la administración planetaria del Eterno de Días residente. Ni los Perfeccionadores de la Sabiduría ni los Consejeros Divinos están adscritos así de forma permanente a las administraciones de Havona, y tampoco comprendemos del todo por qué hay Censores Universales destinados en el universo central. Sus actividades presentes apenas explican su asignación en Havona, y por eso sospechamos que están allí en previsión de las necesidades de alguna era futura del universo en la que la población de Havona pueda cambiar en parte.
19:4.3Se asignan mil millones de Censores a cada uno de los siete superuniversos. Tanto a título individual como en asociación con los Perfeccionadores de la Sabiduría y los Consejeros Divinos, operan en todas las divisiones de los siete superuniversos. Así, los Censores actúan en todos los niveles del gran universo, desde los mundos perfectos de Havona hasta los consejos de los Soberanos de Sistema, y son una parte orgánica de todas las adjudicaciones dispensacionales de los mundos evolutivos.
19:4.4Cuandoquiera y dondequiera que está presente un Censor Universal, entonces y allí está el juicio de la Deidad. Y puesto que los Censores siempre dictan sus veredictos en enlace con los Perfeccionadores de la Sabiduría y los Consejeros Divinos, tales decisiones abarcan la sabiduría, el consejo y el juicio unidos de la Trinidad del Paraíso. En este trío jurídico, el Perfeccionador de la Sabiduría sería el «Yo era», el Consejero Divino el «Yo seré», pero el Censor Universal es siempre «Yo soy».
19:4.5Los Censores son personalidades totalizadoras del universo. Cuando mil testigos han dado testimonio —o un millón—, cuando la voz de la sabiduría ha hablado y el consejo de la divinidad ha dejado constancia, cuando se ha añadido el testimonio de la perfección ascendente, entonces actúa el Censor, y de inmediato se revela una totalización infalible y divina de todo lo ocurrido; y tal revelación representa la conclusión divina, la suma y sustancia de una decisión final y perfecta. Por lo tanto, cuando un Censor ha hablado, nadie más puede hablar, porque el Censor ha presentado el total verdadero e inequívoco de todo lo que ha sucedido antes. Cuando él habla, no hay apelación.
19:4.6Comprendo muy plenamente el funcionamiento de la mente de un Perfeccionador de la Sabiduría, pero sin duda no comprendo del todo el trabajo de la mente juzgadora de un Censor Universal. Me parece que los Censores formulan nuevos significados y originan nuevos valores a partir de la asociación de los hechos, las verdades y los hallazgos que se les presentan en el curso de una investigación de los asuntos del universo. Parece probable que los Censores Universales puedan producir interpretaciones originales de la combinación de la comprensión profunda perfecta del Creador y la experiencia perfeccionada de la criatura. Esta asociación de la perfección del Paraíso y la experiencia del universo eventúa sin duda un nuevo valor en lo último.
19:4.7Pero este no es el fin de nuestras dificultades con respecto al trabajo de las mentes de los Censores Universales. Después de tener debidamente en cuenta todo lo que sabemos o conjeturamos sobre el funcionamiento de un Censor en cualquier situación dada del universo, descubrimos que todavía no podemos predecir las decisiones ni prever los veredictos. Determinamos con mucha exactitud el resultado probable de la asociación de la actitud del Creador y la experiencia de la criatura, pero tales conclusiones no siempre son predicciones exactas de lo que los Censores revelan. Parece probable que los Censores estén de algún modo en enlace con el Absoluto de la Deidad; de otro modo no podemos explicar muchas de sus decisiones y dictámenes.
19:4.8Los Perfeccionadores de la Sabiduría, los Consejeros Divinos y los Censores Universales, junto con las siete órdenes de Personalidades Supremas de la Trinidad, constituyen esos diez grupos que a veces se han denominado Hijos Estacionarios de la Trinidad. Juntos forman el gran cuerpo de administradores, gobernantes, ejecutivos, asesores, consejeros y jueces de la Trinidad. Su número supera ligeramente los treinta y siete mil millones. Dos mil millones setenta están destinados en el universo central, y poco más de cinco mil millones en cada superuniverso.
19:4.9Es muy difícil describir los límites funcionales de los Hijos Estacionarios de la Trinidad. Sería incorrecto afirmar que sus actos están limitados de forma finita, porque hay transacciones en los registros del superuniverso que indican lo contrario. Actúan en cualquier nivel de la administración o de la adjudicación del universo que puedan requerir las condiciones del tiempo y el espacio y que se relacione con la evolución pasada, presente y futura del universo maestro.
5. Espíritus Inspirados de la Trinidad
19:5.1Podré decirles muy poco acerca de los Espíritus Inspirados de la Trinidad, porque son una de las pocas órdenes de seres existentes que son totalmente secretas, secretas, sin duda, porque les es imposible revelarse plenamente incluso a aquellos de nosotros cuyo origen está tan cerca de la fuente de su creación. Llegan a existir por el acto de la Trinidad del Paraíso y pueden ser utilizados por una o dos cualesquiera de las Deidades, así como por las tres. No sabemos si estos Espíritus tienen un número completo o si aumentan constantemente, pero nos inclinamos a creer que su número no es fijo.
19:5.2No comprendemos plenamente ni la naturaleza ni la conducta de los Espíritus Inspirados. Es posible que pertenezcan a la categoría de los espíritus superpersonales. Parecen operar sobre todos los circuitos conocidos y dan la impresión de actuar casi independientemente del tiempo y del espacio. Pero sabemos poco de ellos, salvo en la medida en que deducimos su carácter a partir de la naturaleza de sus actividades, cuyos resultados sin duda observamos aquí y allá en los universos.
19:5.3En ciertas condiciones, estos Espíritus Inspirados pueden individualizarse lo suficiente para que los reconozcan los seres de origen trinitario. Yo los he visto; pero nunca sería posible que las órdenes inferiores de seres celestiales reconocieran a uno de ellos. De vez en cuando surgen también ciertas circunstancias en la conducción de los universos en evolución en las que cualquier ser de origen trinitario puede emplear directamente a estos Espíritus para el avance de sus misiones. Sabemos, por tanto, que existen, y que en ciertas condiciones podemos requerir y recibir su ayuda, y a veces reconocer su presencia. Pero no forman parte de la organización manifiesta y claramente revelada a la que se ha confiado la conducción de los universos del tiempo y el espacio antes de que tales creaciones materiales se establezcan en luz y vida. No tienen un lugar claramente discernible en la economía o administración presente de los siete superuniversos en evolución. Son un secreto de la Trinidad del Paraíso.
19:5.4Los Melquisedecs de Nebadon enseñan que los Espíritus Inspirados de la Trinidad están destinados, en algún momento del futuro eterno, a actuar en el lugar de los Mensajeros Solitarios, cuyas filas disminuyen lenta pero seguramente porque se los asigna como asociados de ciertos tipos de hijos trinitizados.
19:5.5Los Espíritus Inspirados son los Espíritus solitarios del universo de universos. Como Espíritus se parecen mucho a los Mensajeros Solitarios, salvo que estos últimos son personalidades distintas. Obtenemos gran parte de nuestro conocimiento de los Espíritus Inspirados a través de los Mensajeros Solitarios, que detectan su cercanía en virtud de una sensibilidad inherente a la presencia de los Espíritus Inspirados, la cual funciona con tanta seguridad como una aguja magnética señala a un polo magnético. Cuando un Mensajero Solitario está cerca de un Espíritu Inspirado de la Trinidad, es consciente de una indicación cualitativa de tal presencia divina y también de un registro cuantitativo muy definido que le permite conocer de hecho la clasificación o el número de la presencia o presencias del Espíritu.
19:5.6Puedo relatar otro hecho interesante: cuando un Mensajero Solitario está en un planeta en cuyos habitantes moran Ajustadores del Pensamiento, como en Urantia, percibe una excitación cualitativa en su sensibilidad de detección a la presencia espiritual. En esos casos no hay excitación cuantitativa, solo una agitación cualitativa. Cuando está en un planeta al que no llegan Ajustadores, el contacto con los nativos no produce tal reacción. Esto sugiere que los Ajustadores del Pensamiento están de algún modo relacionados o conectados con los Espíritus Inspirados de la Trinidad del Paraíso. Es posible que de alguna manera estén asociados en ciertas fases de su trabajo; pero en realidad no lo sabemos. Ambos se originan cerca del centro y fuente de todas las cosas, pero no son el mismo orden de ser. Los Ajustadores del Pensamiento provienen solo del Padre; los Espíritus Inspirados son la progenie de la Trinidad del Paraíso.
19:5.7Los Espíritus Inspirados no pertenecen, al parecer, al plan evolutivo de los planetas o universos individuales, y sin embargo parecen estar casi en todas partes. Incluso mientras me ocupo de formular esta exposición, la sensibilidad personal de mi Mensajero Solitario asociado a la presencia de esta orden de Espíritu indica que en este mismo momento está con nosotros, a no más de veinticinco pies de distancia, un Espíritu de la orden Inspirada y del tercer volumen de presencia de poder. El tercer volumen de presencia de poder nos sugiere la probabilidad de que tres Espíritus Inspirados estén actuando en enlace.
19:5.8De las más de doce órdenes de seres asociadas conmigo en este momento, el Mensajero Solitario es el único consciente de la presencia de estas misteriosas entidades de la Trinidad. Y además, aunque así se nos advierte de la cercanía de estos Espíritus divinos, todos ignoramos por igual su misión. En realidad no sabemos si son simples observadores interesados en lo que hacemos, o si de alguna manera que desconocemos contribuyen de hecho al éxito de nuestra empresa.
19:5.9Sabemos que los Hijos Instructores de la Trinidad se dedican a la iluminación consciente de las criaturas del universo. He llegado a la conclusión firme de que los Espíritus Inspirados de la Trinidad, mediante técnicas superconscientes, actúan también como maestros de los reinos. Estoy convencido de que existe un vasto conjunto de conocimiento espiritual esencial, verdad indispensable para un alto logro espiritual, que no puede recibirse de forma consciente; la conciencia de sí pondría efectivamente en peligro la certeza de la recepción. Si tenemos razón en este concepto, y toda mi orden de ser lo comparte, puede que la misión de estos Espíritus Inspirados sea superar esta dificultad, tender un puente sobre esta brecha en el plan universal de iluminación moral y avance espiritual. Pensamos que estos dos tipos de maestros originados en la Trinidad establecen algún tipo de enlace en sus actividades, pero en realidad no lo sabemos.
19:5.10En los mundos de formación del superuniverso y en los circuitos eternos de Havona he confraternizado con los mortales en perfeccionamiento —almas espiritualizadas y ascendentes de los reinos evolutivos—, pero nunca han sido conscientes de los Espíritus Inspirados, que, según indicaban una y otra vez los poderes de detección residentes en los Mensajeros Solitarios, estaban muy cerca de nosotros. He conversado libremente con todas las órdenes de los Hijos de Dios, altos y bajos, y ellos tampoco son conscientes de las amonestaciones de los Espíritus Inspirados de la Trinidad. Pueden mirar atrás en sus experiencias, y lo hacen, y relatar sucesos difíciles de explicar si no se tiene en cuenta la acción de tales Espíritus. Pero, con excepción de los Mensajeros Solitarios y a veces de los seres originados en la Trinidad, nadie de la familia celestial ha sido jamás consciente de la cercanía de los Espíritus Inspirados.
19:5.11No creo que los Espíritus Inspirados de la Trinidad estén jugando a esconderse de mí. Probablemente se esfuerzan tanto por revelarse a mí como yo por comunicarme con ellos; nuestras dificultades y limitaciones deben ser mutuas e inherentes. Estoy convencido de que no hay secretos arbitrarios en el universo; por eso nunca cesaré en mis esfuerzos por resolver el misterio del aislamiento de estos Espíritus que pertenecen a mi orden de creación.
19:5.12Y de todo esto ustedes, los mortales, que justo ahora dan su primer paso en el viaje eterno, pueden ver bien que deben avanzar un largo camino antes de progresar por la «vista» y por una certeza «material». Durante mucho tiempo usarán la fe y dependerán de la revelación si esperan progresar con rapidez y seguridad.
6. Nativos de Havona
19:6.1Los nativos de Havona son la creación directa de la Trinidad del Paraíso, y su número está más allá de lo que pueden concebir las mentes limitadas de ustedes. Tampoco les es posible a los urantianos concebir los dones inherentes de criaturas tan divinamente perfectas como estas razas de origen trinitario del universo eterno. Nunca podrán imaginar de verdad a estas criaturas gloriosas; deben esperar a su llegada a Havona, cuando podrán saludarlas como compañeros espirituales.
19:6.2Durante su larga estancia en los mil millones de mundos de cultura de Havona, desarrollarán una amistad eterna con estos seres magníficos. ¡Y qué profunda es la amistad que crece entre la criatura personal más baja de los mundos del espacio y estos altos seres personales nativos de las esferas perfectas del universo central! Los mortales ascendentes, en su larga y afectuosa asociación con los nativos de Havona, hacen mucho por compensar el empobrecimiento espiritual de las primeras etapas de la progresión mortal. Al mismo tiempo, mediante sus contactos con los peregrinos ascendentes, los Havonianos obtienen una experiencia que en no pequeña medida supera la desventaja experiencial de haber vivido siempre una vida de perfección divina. El bien para ambos, el mortal ascendente y el nativo de Havona, es grande y mutuo.
19:6.3Los nativos de Havona, como todas las demás personalidades de origen trinitario, son proyectados en perfección divina y, como sucede con otras personalidades de origen trinitario, el paso del tiempo puede añadir a sus reservas de dones experienciales. Pero, a diferencia de los Hijos Estacionarios de la Trinidad, los Havonianos pueden evolucionar en su estado, pueden tener un futuro destino de eternidad no revelado. Esto lo ilustran aquellos Havonianos que factualizan mediante el servicio la capacidad de fusionarse con un fragmento del Padre que no es un Ajustador y así se califican para ser miembros del Cuerpo Mortal de los Finalitarios. Y hay otros cuerpos de finalitarios abiertos a estos nativos del universo central.
19:6.4La evolución de estado de los nativos de Havona ha dado lugar a mucha especulación en Uversa. Puesto que se filtran constantemente en los diversos Cuerpos de los Finalitarios del Paraíso, y puesto que no se crean más, es evidente que el número de nativos que permanecen en Havona disminuye constantemente. Nunca se nos han revelado las consecuencias últimas de estas transacciones, pero no creemos que Havona llegue nunca a quedarse del todo sin sus nativos. Hemos considerado la teoría de que los Havonianos posiblemente dejarán de entrar en los cuerpos de finalitarios en algún momento durante las eras de las creaciones sucesivas de los niveles del espacio exterior. También hemos considerado la idea de que en estas eras posteriores del universo el universo central pueda estar poblado por un grupo mixto de seres residentes, una ciudadanía formada solo en parte por los nativos originales de Havona. No sabemos qué orden o tipo de criatura puede estar destinado así al estado de residente en la futura Havona, pero hemos pensado en:
19:6.51. Los univitatia, que en el presente son los ciudadanos permanentes de las constelaciones de los universos locales.
19:6.62. Los tipos futuros de mortales que puedan nacer en las esferas habitadas de los superuniversos en el florecimiento de las eras de luz y vida.
19:6.73. La aristocracia espiritual entrante de los sucesivos universos exteriores.
19:6.8Sabemos que la Havona de la era anterior del universo era algo diferente de la Havona de la era presente. Consideramos que no es más que razonable suponer que ahora presenciamos esos cambios lentos en el universo central que anticipan las eras venideras. Una cosa es segura: el universo no es estático; solo Dios es inmutable.
7. Ciudadanos del Paraíso
19:7.1En el Paraíso residen numerosos grupos de seres magníficos, los Ciudadanos del Paraíso. No están directamente relacionados con el plan de perfeccionar a las criaturas volitivas ascendentes y, por lo tanto, no se revelan plenamente a los mortales de Urantia. Hay más de tres mil órdenes de estas inteligencias excelsas; el último grupo fue personalizado simultáneamente con el mandato de la Trinidad que promulgó el plan creativo de los siete superuniversos del tiempo y el espacio.
19:7.2A los Ciudadanos del Paraíso y a los nativos de Havona se los denomina a veces colectivamente personalidades Paraíso-Havona.
19:7.3Esto completa la historia de aquellos seres a quienes la Trinidad del Paraíso trae a la existencia. Ninguno de ellos se ha extraviado jamás. Y sin embargo, en el sentido más elevado, todos están dotados de libre albedrío.
19:7.4Los seres originados en la Trinidad poseen prerrogativas de tránsito que los hacen independientes de las personalidades de transporte, como los serafines. Todos nosotros poseemos el poder de desplazarnos libre y rápidamente por el universo de universos. Con excepción de los Espíritus Inspirados de la Trinidad, no podemos alcanzar la velocidad casi increíble de los Mensajeros Solitarios, pero somos capaces de utilizar la suma total de los medios de transporte del espacio de tal modo que podemos llegar a cualquier punto de un superuniverso, desde su sede central, en menos de un año del tiempo de Urantia. Me llevó 109 días del tiempo de ustedes viajar de Uversa a Urantia.
19:7.5Por estas mismas vías podemos comunicarnos entre nosotros de forma instantánea. Toda nuestra orden de creación se encuentra en contacto con cada individuo comprendido en cada división de los hijos de la Trinidad del Paraíso, con la única excepción de los Espíritus Inspirados.
19:7.6[Presentado por un Consejero Divino de Uversa.]