Parte I · Documento 17
Los siete grupos de Espíritus Supremos
17:0.1LOS siete grupos de Espíritus Supremos son los directores coordinadores universales de la administración del gran universo, dividida en siete segmentos. Aunque todos se clasifican dentro de la familia funcional del Espíritu Infinito, los tres grupos siguientes suelen clasificarse como hijos de la Trinidad del Paraíso:
17:0.21. Los Siete Espíritus Maestros.
17:0.32. Los Siete Ejecutivos Supremos.
17:0.43. Los Espíritus Reflectivos.
17:0.5Los otros cuatro grupos nacen de los actos creadores del Espíritu Infinito o de sus asociados con rango creador:
17:0.64. Los Auxiliares de Imagen Reflectivos.
17:0.75. Los Siete Espíritus de los Circuitos.
17:0.86. Los Espíritus Creativos de los Universos Locales.
17:0.97. Los Espíritus Ayudantes de la Mente.
17:0.10Estos siete órdenes se conocen en Uversa como los siete grupos de Espíritus Supremos. Su dominio funcional se extiende desde la presencia personal de los Siete Espíritus Maestros en la periferia de la Isla eterna, a través de los siete satélites del Paraíso del Espíritu, los circuitos de Havona, los gobiernos de los superuniversos y la administración y supervisión de los universos locales, hasta el humilde servicio de los ayudantes otorgados a los dominios de la mente evolutiva en los mundos del tiempo y del espacio.
17:0.11Los Siete Espíritus Maestros son los directores coordinadores de este vasto dominio administrativo. En algunos asuntos relativos a la regulación administrativa del poder físico organizado, de la energía mental y del ministerio espiritual impersonal, actúan personal y directamente, y en otros funcionan por medio de sus múltiples asociados. En todos los asuntos de naturaleza ejecutiva —fallos, reglamentos, ajustes y decisiones administrativas—, los Espíritus Maestros actúan en las personas de los Siete Ejecutivos Supremos. En el universo central, los Espíritus Maestros pueden funcionar por medio de los Siete Espíritus de los Circuitos de Havona; en las sedes de los siete superuniversos se revelan por el canal de los Espíritus Reflectivos y actúan por medio de las personas de los Ancianos de Días, con quienes están en comunicación personal por medio de los Auxiliares de Imagen Reflectivos.
17:0.12Los Siete Espíritus Maestros no tienen contacto directo y personal con la administración del universo por debajo de los tribunales de los Ancianos de Días. El universo local de ustedes lo administra, como parte de nuestro superuniverso, el Espíritu Maestro de Orvonton, pero su función en relación con los seres nativos de Nebadon la cumple de inmediato y la dirige personalmente el Espíritu Madre Creativo que reside en Salvington, la sede del universo local de ustedes.
1. Los Siete Ejecutivos Supremos
17:1.1Las sedes ejecutivas de los Espíritus Maestros ocupan los siete satélites del Paraíso del Espíritu Infinito, que giran alrededor de la Isla central entre las esferas resplandecientes del Hijo Eterno y el circuito más interior de Havona. Estas esferas ejecutivas están bajo la dirección de los Ejecutivos Supremos, un grupo de siete que fueron trinitizados por el Padre, el Hijo y el Espíritu de acuerdo con las especificaciones de los Siete Espíritus Maestros para seres de un tipo que pudiera funcionar como sus representantes universales.
17:1.2Los Espíritus Maestros mantienen contacto con las diversas divisiones de los gobiernos de los superuniversos por medio de estos Ejecutivos Supremos. Son ellos quienes determinan en muy gran medida las tendencias constitutivas básicas de los siete superuniversos. Son uniforme y divinamente perfectos, pero también poseen diversidad de personalidad. No tienen un jefe que los presida; cada vez que se reúnen, eligen a uno de ellos para presidir ese consejo conjunto. Periódicamente viajan al Paraíso para reunirse en consejo con los Siete Espíritus Maestros.
17:1.3Los Siete Ejecutivos Supremos funcionan como los coordinadores administrativos del gran universo; podrían llamarse la junta de directores gerentes de la creación posterior a Havona. No se ocupan de los asuntos internos del Paraíso, y dirigen sus limitadas esferas de actividad en Havona por medio de los Siete Espíritus de los Circuitos. Fuera de esto, hay pocos límites al alcance de su supervisión; se dedican a la dirección de las cosas físicas, intelectuales y espirituales; ven todo, oyen todo, sienten todo, e incluso saben todo lo que sucede en los siete superuniversos y en Havona.
17:1.4Estos Ejecutivos Supremos no originan políticas ni modifican los procedimientos del universo; se ocupan de ejecutar los planes de la divinidad promulgados por los Siete Espíritus Maestros. Tampoco interfieren en el gobierno de los Ancianos de Días en los superuniversos ni en la soberanía de los Hijos Creadores en los universos locales. Son los ejecutivos coordinadores cuya función es llevar a cabo las políticas combinadas de todos los gobernantes debidamente constituidos del gran universo.
17:1.5Cada uno de los ejecutivos y los recursos de su esfera se dedican a la administración eficiente de un solo superuniverso. El Ejecutivo Supremo Número Uno, que funciona en la esfera ejecutiva número uno, está totalmente ocupado en los asuntos del superuniverso número uno, y así sucesivamente hasta el Ejecutivo Supremo Número Siete, que trabaja desde el séptimo satélite del Paraíso del Espíritu y dedica sus energías a la gestión del séptimo superuniverso. El nombre de esta séptima esfera es Orvonton, porque los satélites del Paraíso del Espíritu tienen los mismos nombres que sus superuniversos correspondientes; de hecho, los superuniversos recibieron sus nombres de ellos.
17:1.6En la esfera ejecutiva del séptimo superuniverso, el personal que se ocupa de mantener en orden los asuntos de Orvonton alcanza cifras que superan la comprensión humana y abarca prácticamente todos los órdenes de inteligencia celestial. Todos los servicios superuniversales de envío de personalidades (excepto los Espíritus Inspirados de la Trinidad y los Ajustadores del Pensamiento) pasan por uno de estos siete mundos ejecutivos en sus viajes por el universo hacia el Paraíso y desde él, y aquí se mantienen los registros centrales de todas las personalidades creadas por la Tercera Fuente y Centro que funcionan en los superuniversos. El sistema de registros materiales, morontiales y espirituales de uno de estos mundos ejecutivos del Espíritu asombra incluso a un ser de mi orden.
17:1.7Los subordinados inmediatos de los Ejecutivos Supremos son en su mayor parte los hijos trinitizados de personalidades del Paraíso y Havona y la descendencia trinitizada de los mortales glorificados que se graduaron de la formación de largas edades del plan ascendente del tiempo y del espacio. Estos hijos trinitizados son designados para servir con los Ejecutivos Supremos por el jefe del Consejo Supremo del Cuerpo de los Finalitarios del Paraíso.
17:1.8Cada Ejecutivo Supremo tiene dos gabinetes consultivos: los hijos del Espíritu Infinito en la sede de cada superuniverso eligen representantes de sus filas para servir durante un milenio en el gabinete consultivo primario de su Ejecutivo Supremo. En todos los asuntos que afectan a los mortales ascendentes del tiempo hay un gabinete secundario, compuesto por mortales que alcanzaron el Paraíso y por los hijos trinitizados de mortales glorificados; este cuerpo lo eligen los seres en perfeccionamiento y ascendentes que residen transitoriamente en las siete sedes de los superuniversos. Todos los demás jefes de asuntos son nombrados por los Ejecutivos Supremos.
17:1.9De tiempo en tiempo se celebran grandes cónclaves en estos satélites del Paraíso del Espíritu. Los hijos trinitizados asignados a estos mundos, junto con los ascendentes que alcanzaron el Paraíso, se reúnen con las personalidades espirituales de la Tercera Fuente y Centro en las reuniones de las luchas y los triunfos de la carrera ascendente. Los Ejecutivos Supremos presiden siempre estas reuniones fraternales.
17:1.10Una vez en cada milenio del Paraíso, los Siete Ejecutivos Supremos dejan sus sedes de autoridad y van al Paraíso, donde celebran su cónclave milenario de saludo universal y de buenos deseos a las huestes inteligentes de la creación. Este acontecimiento memorable tiene lugar en la presencia inmediata de Majeston, el jefe de todos los grupos de espíritus reflectivos. Y así pueden comunicarse simultáneamente con todos sus asociados del gran universo por medio del funcionamiento único de la reflectividad universal.
2. Majeston, jefe de la reflectividad
17:2.1Los Espíritus Reflectivos son de origen divino trinitario. Hay cincuenta de estos seres únicos y algo misteriosos. Se crearon siete de estas personalidades extraordinarias a la vez, y cada uno de estos episodios creativos se efectuó por un enlace entre la Trinidad del Paraíso y uno de los Siete Espíritus Maestros.
17:2.2Esta transacción trascendental, que ocurrió en el alba del tiempo, representa el primer esfuerzo de las Personalidades Creadoras Supremas, representadas por los Espíritus Maestros, por funcionar como cocreadoras con la Trinidad del Paraíso. Esta unión del poder creativo de los Creadores Supremos con los potenciales creativos de la Trinidad es la fuente misma de la realidad en acto del Ser Supremo. Por eso, cuando el ciclo de la creación reflectiva concluyó, cuando cada uno de los Siete Espíritus Maestros encontró una sincronía creativa perfecta con la Trinidad del Paraíso, cuando el cuadragésimo noveno Espíritu Reflectivo se personalizó, se produjo en el Absoluto de la Deidad una reacción nueva y de gran alcance que confirió nuevas prerrogativas de personalidad al Ser Supremo y culminó en la personalización de Majeston, el jefe de la reflectividad y centro en el Paraíso de toda la obra de los cuarenta y nueve Espíritus Reflectivos y de sus asociados en todo el universo de universos.
17:2.3Majeston es una verdadera persona, el centro personal e infalible de los fenómenos de reflectividad en los siete superuniversos del tiempo y del espacio. Mantiene una sede permanente en el Paraíso, cerca del centro de todas las cosas, en el lugar de reunión de los Siete Espíritus Maestros. Se ocupa únicamente de la coordinación y el mantenimiento del servicio de reflectividad en la vasta creación; no interviene de otro modo en la administración de los asuntos del universo.
17:2.4Majeston no está incluido en nuestro catálogo de personalidades del Paraíso porque es la única personalidad de divinidad existente creada por el Ser Supremo en enlace funcional con el Absoluto de la Deidad. Es una persona, pero se ocupa exclusivamente, y al parecer de forma automática, de esta única fase de la economía del universo; actualmente no funciona en ninguna capacidad personal en relación con otros órdenes (no reflectivos) de personalidades del universo.
17:2.5La creación de Majeston señaló el primer acto creativo supremo del Ser Supremo. Esta voluntad de acción fue volitiva en el Ser Supremo, pero la estupenda reacción del Absoluto de la Deidad no se conoció de antemano. Desde la aparición de Havona en la eternidad, el universo no había presenciado una factualización tan tremenda de un alineamiento de poder tan gigantesco y de tan vasto alcance, ni una coordinación semejante de actividades espirituales funcionales. La respuesta de la Deidad a las voluntades creativas del Ser Supremo y de sus asociados fue mucho más allá de su intención deliberada y excedió con mucho sus previsiones conceptuales.
17:2.6Nos llena de asombro reverente la posibilidad de lo que las edades futuras —en las que el Supremo y el Último pueden alcanzar nuevos niveles de divinidad y ascender a nuevos dominios de función de la personalidad— pueden presenciar en los dominios de la deitización de otros seres aún inesperados y nunca soñados que poseerán poderes inimaginables de mayor coordinación del universo. Parecería no haber límite para el potencial de respuesta del Absoluto de la Deidad ante tal unificación de las relaciones entre la Deidad experiencial y la Trinidad del Paraíso existencial.
3. Los Espíritus Reflectivos
17:3.1Los cuarenta y nueve Espíritus Reflectivos son de origen trinitario, pero cada uno de los siete episodios creativos que acompañaron su aparición produjo un tipo de ser cuya naturaleza se asemeja a las características del Espíritu Maestro coancestral. Así, reflejan de forma diversa las naturalezas y los caracteres de las siete combinaciones posibles de la asociación de las características de divinidad del Padre Universal, el Hijo Eterno y el Espíritu Infinito. Por esta razón es necesario tener siete de estos Espíritus Reflectivos en la sede de cada superuniverso. Se requiere uno de cada uno de los siete tipos para lograr el reflejo perfecto de todas las fases de cada manifestación posible de las tres Deidades del Paraíso, según pudieran darse tales fenómenos en cualquier parte de los siete superuniversos. En consecuencia, se asignó uno de cada tipo al servicio en cada uno de los superuniversos. Estos grupos de siete Espíritus Reflectivos diferentes mantienen su sede en las capitales de los superuniversos, en el foco reflectivo de cada dominio, y este no es idéntico al punto de polaridad espiritual.
17:3.2Los Espíritus Reflectivos tienen nombres, pero estas designaciones no se revelan en los mundos del espacio. Se refieren a la naturaleza y el carácter de estos seres y forman parte de uno de los siete misterios universales de las esferas secretas del Paraíso.
17:3.3El atributo de la reflectividad, el fenómeno de los niveles mentales del Actor Conjunto, del Ser Supremo y de los Espíritus Maestros, es transmisible a todos los seres que intervienen en el funcionamiento de este vasto plan de inteligencia universal. Y aquí hay un gran misterio: ni los Espíritus Maestros ni las Deidades del Paraíso, por separado o en conjunto, revelan estos poderes de reflectividad universal coordinada tal como se manifiestan en estas cuarenta y nueve personalidades de enlace de Majeston, y sin embargo son los creadores de todos estos seres maravillosamente dotados. La herencia divina revela a veces en la criatura ciertos atributos que no son discernibles en el Creador.
17:3.4El personal del servicio de reflectividad, con la excepción de Majeston y de los Espíritus Reflectivos, son todos criaturas del Espíritu Infinito y de sus asociados y subordinados inmediatos. Los Espíritus Reflectivos de cada superuniverso son los creadores de sus Auxiliares de Imagen Reflectivos, sus voces personales ante los tribunales de los Ancianos de Días.
17:3.5Los Espíritus Reflectivos no son meros agentes de transmisión; son también personalidades retentivas. Su descendencia, los seconafines, son también personalidades retentivas o de registro. Todo lo que tiene verdadero valor espiritual se registra por duplicado, y una impresión se conserva en el equipamiento personal de algún miembro de uno de los numerosos órdenes de personalidades secoráficas que pertenecen al vasto personal de los Espíritus Reflectivos.
17:3.6Los registros formales de los universos se transmiten hacia arriba por los registradores angélicos y a través de ellos, pero los verdaderos registros espirituales se reúnen por reflectividad y se conservan en las mentes de personalidades adecuadas y apropiadas que pertenecen a la familia del Espíritu Infinito. Estos son los registros vivos, en contraste con los registros formales y muertos del universo, y se conservan perfectamente en las mentes vivientes de las personalidades registradoras del Espíritu Infinito.
17:3.7La organización de la reflectividad es también el mecanismo de toda la creación que reúne las noticias y difunde los decretos. Está en funcionamiento constante, en contraste con el funcionamiento periódico de los diversos servicios de radiodifusión.
17:3.8Todo lo que tiene importancia y sucede en la sede de un universo local se refleja de manera inherente en la capital de su superuniverso. Y a la inversa, todo lo que tiene significado para el universo local se refleja hacia fuera, hacia las capitales de los universos locales, desde la sede de su superuniverso. El servicio de reflectividad desde los universos del tiempo hasta los superuniversos parece automático o autónomo, pero no lo es. Es todo muy personal e inteligente; su precisión resulta de la perfección de la cooperación de las personalidades y, por lo tanto, difícilmente puede atribuirse a las actuaciones de presencia impersonales de los Absolutos.
17:3.9Aunque los Ajustadores del Pensamiento no participan en el funcionamiento del sistema de reflectividad universal, tenemos todas las razones para creer que todos los fragmentos del Padre conocen plenamente estas transacciones y pueden servirse de su contenido.
17:3.10En la presente era del universo, el alcance espacial del servicio de reflectividad fuera del Paraíso parece tener por límite la periferia de los siete superuniversos. Por lo demás, el funcionamiento de este servicio no parece depender del tiempo ni del espacio. Al parecer, no depende de ninguno de los circuitos subabsolutos del universo que se conocen.
17:3.11En la sede de cada superuniverso, la organización reflectiva actúa como una unidad separada; pero en ciertas ocasiones especiales, bajo la dirección de Majeston, las siete pueden actuar, y actúan, al unísono universal, como en el caso del jubileo con motivo del establecimiento de todo un universo local en luz y vida y en los momentos de los saludos milenarios de los Siete Ejecutivos Supremos.
4. Los Auxiliares de Imagen Reflectivos
17:4.1Los cuarenta y nueve Auxiliares de Imagen Reflectivos fueron creados por los Espíritus Reflectivos, y hay exactamente siete Auxiliares en la sede de cada superuniverso. El primer acto creativo de los siete Espíritus Reflectivos de Uversa fue la producción de sus siete Auxiliares de Imagen, y cada Espíritu Reflectivo creó a su propio Auxiliar. Los Auxiliares de Imagen son, en ciertos atributos y características, reproducciones perfectas de sus Espíritus Madre Reflectivos; son prácticamente duplicados, menos el atributo de la reflectividad. Son verdaderas imágenes y funcionan constantemente como el canal de comunicación entre los Espíritus Reflectivos y las autoridades del superuniverso. Los Auxiliares de Imagen no son meros asistentes; son representaciones efectivas de sus respectivos Espíritus antecesores; son imágenes, y son fieles a su nombre.
17:4.2Los Espíritus Reflectivos mismos son verdaderas personalidades, pero de un orden tal que resultan incomprensibles para los seres materiales. Incluso en una esfera sede de superuniverso necesitan la ayuda de sus Auxiliares de Imagen en todo trato personal con los Ancianos de Días y sus asociados. En los contactos entre los Auxiliares de Imagen y los Ancianos de Días, a veces un solo Auxiliar funciona de manera satisfactoria, mientras que en otras ocasiones se requieren dos, tres, cuatro o incluso los siete para la presentación plena y adecuada de la comunicación confiada a su transmisión. Del mismo modo, los mensajes de los Auxiliares de Imagen los reciben de forma diversa uno, dos o los tres Ancianos de Días, según lo requiera el contenido de la comunicación.
17:4.3Los Auxiliares de Imagen sirven para siempre al lado de sus Espíritus antecesores, y tienen a su disposición una hueste increíble de seconafines ayudantes. Los Auxiliares de Imagen no funcionan directamente en relación con los mundos de formación de los mortales ascendentes. Están estrechamente asociados con el servicio de información del plan universal de progresión de los mortales, pero ustedes no entrarán personalmente en contacto con ellos cuando residan en las escuelas de Uversa, porque estos seres, en apariencia personales, carecen de voluntad; no ejercen el poder de elegir. Son verdaderas imágenes, que reflejan por completo la personalidad y la mente del Espíritu antecesor individual. Como clase, los mortales ascendentes no tienen un contacto íntimo con la reflectividad. Siempre habrá algún ser de naturaleza reflectiva interpuesto entre ustedes y el funcionamiento efectivo del servicio.
5. Los Siete Espíritus de los Circuitos
17:5.1Los Siete Espíritus de los Circuitos de Havona son la representación impersonal conjunta del Espíritu Infinito y de los Siete Espíritus Maestros ante los siete circuitos del universo central. Son los servidores de los Espíritus Maestros, de quienes son la descendencia colectiva. Los Espíritus Maestros proporcionan una individualidad administrativa distinta y diversificada en los siete superuniversos. Por medio de estos Espíritus uniformes de los Circuitos de Havona, pueden proporcionar una supervisión espiritual unificada, uniforme y coordinada para el universo central.
17:5.2Cada uno de los Siete Espíritus de los Circuitos está limitado a impregnar un solo circuito de Havona. No se ocupan directamente de los regímenes de los Eternos de Días, los gobernantes de cada uno de los mundos de Havona. Pero están en enlace con los Siete Ejecutivos Supremos, y se sincronizan con la presencia del Ser Supremo en el universo central. Su trabajo se limita por completo a Havona.
17:5.3Estos Espíritus de los Circuitos hacen contacto con quienes residen en Havona por medio de su descendencia personal, los supernafines terciarios. Aunque los Espíritus de los Circuitos son coexistentes con los Siete Espíritus Maestros, su función en la creación de supernafines terciarios no alcanzó una importancia mayor hasta que los primeros peregrinos del tiempo llegaron al circuito exterior de Havona en los días de Grandfanda.
17:5.4A medida que avancen de circuito en circuito en Havona, ustedes sabrán de los Espíritus de los Circuitos, pero no podrán tener comunión personal con ellos, aunque puedan disfrutar personalmente de su influencia espiritual y reconocer la presencia impersonal de esta.
17:5.5Los Espíritus de los Circuitos se relacionan con los habitantes nativos de Havona de un modo muy parecido a como los Ajustadores del Pensamiento se relacionan con las criaturas mortales que habitan los mundos de los universos evolutivos. Como los Ajustadores del Pensamiento, los Espíritus de los Circuitos son impersonales, y se asocian con las mentes perfectas de los seres de Havona de un modo muy parecido a como los espíritus impersonales del Padre Universal habitan las mentes finitas de los hombres mortales. Pero los Espíritus de los Circuitos nunca llegan a ser parte permanente de las personalidades de Havona.
6. Los Espíritus Creativos de los universos locales
17:6.1Mucho de lo que concierne a la naturaleza y la función de los Espíritus Creativos de los universos locales pertenece propiamente al relato de su asociación con los Hijos Creadores en la organización y la gestión de las creaciones locales; pero hay muchos rasgos de las experiencias anteriores al universo local de estos seres maravillosos que pueden narrarse como parte de esta exposición sobre los siete grupos de Espíritus Supremos.
17:6.2Conocemos bien seis fases de la carrera de un Espíritu Madre de un universo local, y especulamos mucho acerca de la probabilidad de una séptima etapa de actividad. Estas diversas etapas de existencia son:
17:6.31. Diferenciación inicial en el Paraíso. Cuando un Hijo Creador es personalizado por la acción conjunta del Padre Universal y el Hijo Eterno, se produce al mismo tiempo en la persona del Espíritu Infinito lo que se conoce como la «reacción suprema de complemento». No comprendemos la naturaleza de esta reacción, pero entendemos que señala una modificación inherente de aquellas posibilidades personalizables que están abarcadas en el potencial creativo del Creador Conjunto. El nacimiento de un Hijo Creador coordinado marca el nacimiento, dentro de la persona del Espíritu Infinito, del potencial de la futura consorte de este Hijo del Paraíso en el universo local. No tenemos conciencia de esta nueva identificación prepersonal de entidad, pero sabemos que este hecho queda inscrito en los registros del Paraíso sobre la carrera de dicho Hijo Creador.
17:6.42. Formación preliminar para la condición de creador. Durante el largo período de la formación preliminar de un Hijo Miguel en la organización y la administración de universos, su futura consorte experimenta un mayor desarrollo de entidad y adquiere una conciencia grupal del destino. No lo sabemos, pero sospechamos que esa entidad con conciencia grupal toma conocimiento del espacio y comienza la formación preliminar necesaria para adquirir destreza espiritual en su futura obra de colaboración con el Miguel complementario en la creación y la administración del universo.
17:6.53. La etapa de la creación física. En el momento en que el Hijo Eterno da a un Hijo Miguel el encargo de la condición de creador, el Espíritu Maestro que dirige el superuniverso al que está destinado este nuevo Hijo Creador expresa la «oración de identificación» en presencia del Espíritu Infinito; y por primera vez, la entidad del que después será el Espíritu Creativo aparece diferenciada de la persona del Espíritu Infinito. Y al dirigirse directamente a la persona del Espíritu Maestro que hizo la petición, esta entidad se pierde de inmediato para nuestro reconocimiento, y al parecer llega a ser parte de la persona de este Espíritu Maestro. El Espíritu Creativo recién identificado permanece con el Espíritu Maestro hasta el momento de la partida del Hijo Creador hacia la aventura del espacio; entonces el Espíritu Maestro confía el nuevo Espíritu consorte a la custodia del Hijo Creador, y al mismo tiempo da al Espíritu consorte el encargo de fidelidad eterna y lealtad sin fin. Y entonces ocurre uno de los episodios más profundamente conmovedores que tienen lugar en el Paraíso. El Padre Universal habla para reconocer la unión eterna del Hijo Creador y el Espíritu Creativo y para confirmar el otorgamiento de ciertos poderes conjuntos de administración por parte del Espíritu Maestro de jurisdicción superuniversal.
17:6.6Luego, el Hijo Creador y el Espíritu Creativo, unidos por el Padre, parten hacia su aventura de crear un universo. Y trabajan juntos bajo esta forma de asociación a lo largo de todo el extenso y arduo período de la organización material de su universo.
17:6.74. La era de la creación de la vida. Cuando el Hijo Creador declara su intención de crear vida, se celebran en el Paraíso las «ceremonias de personalización», en las que participan los Siete Espíritus Maestros y que el Espíritu Maestro supervisor experimenta personalmente. Esto es una contribución de la Deidad del Paraíso a la individualidad del Espíritu consorte del Hijo Creador y se manifiesta al universo en el fenómeno de «la erupción primaria» en la persona del Espíritu Infinito. Simultáneamente con este fenómeno en el Paraíso, el Espíritu consorte del Hijo Creador, hasta entonces impersonal, llega a ser, a todos los efectos prácticos, una persona auténtica. De ahí en adelante y para siempre, este mismo Espíritu Madre del universo local será considerado una persona y mantendrá relaciones personales con todas las huestes de personalidades de la creación de vida que sigue.
17:6.85. Las edades posteriores al otorgamiento. Otro gran cambio ocurre en la carrera sin fin de un Espíritu Creativo cuando el Hijo Creador regresa a la sede del universo después de completar su séptimo otorgamiento y de adquirir la plena soberanía del universo. En esa ocasión, ante los administradores del universo reunidos, el Hijo Creador triunfante eleva al Espíritu Madre del Universo a la cosoberanía y reconoce al Espíritu consorte como su igual.
17:6.96. Las edades de luz y vida. Cuando se establece la era de luz y vida, la cosoberana del universo local entra en la sexta fase de la carrera de un Espíritu Creativo. Pero no nos es permitido describir la naturaleza de esta gran experiencia. Tales asuntos corresponden a una etapa futura de la evolución en Nebadon.
17:6.107. La carrera no revelada. Conocemos estas seis fases de la carrera de un Espíritu Madre de un universo local. Es inevitable que preguntemos: ¿hay una séptima carrera? Tenemos presente que, cuando los finalitarios alcanzan lo que parece ser su destino final de ascensión mortal, consta en los registros que entran en la carrera de espíritus de la sexta etapa. Conjeturamos que aún aguarda a los finalitarios otra carrera no revelada en asignaciones del universo. Es de esperar que del mismo modo consideremos que los Espíritus Madre del Universo tienen por delante alguna carrera no revelada que constituirá su séptima fase de experiencia personal en el servicio del universo y en la cooperación leal con el orden de los Migueles Creadores.
7. Los Espíritus Ayudantes de la Mente
17:7.1Estos espíritus ayudantes son el otorgamiento séptuple de mente de un Espíritu Madre de un universo local a las criaturas vivientes de la creación conjunta de un Hijo Creador y de un Espíritu Creativo de esta clase. Este otorgamiento se hace posible en el momento en que el Espíritu es elevado a la condición de prerrogativas de personalidad. El relato de la naturaleza y el funcionamiento de los siete espíritus ayudantes de la mente corresponde más apropiadamente a la historia del universo local de ustedes, Nebadon.
8. Funciones de los Espíritus Supremos
17:8.1Los siete grupos de Espíritus Supremos constituyen el núcleo de la familia funcional de la Tercera Fuente y Centro, tanto como Espíritu Infinito como Actor Conjunto. El dominio de los Espíritus Supremos se extiende desde la presencia de la Trinidad en el Paraíso hasta el funcionamiento de la mente del orden mortal evolutivo en los planetas del espacio. Así unifican los niveles administrativos descendentes y coordinan las múltiples funciones de su personal. Ya sea un grupo de Espíritus Reflectivos en enlace con los Ancianos de Días, un Espíritu Creativo que actúa de acuerdo con un Hijo Miguel o los Siete Espíritus Maestros en circuito alrededor de la Trinidad del Paraíso, la actividad de los Espíritus Supremos se encuentra en todas partes en el universo central, en los superuniversos y en los universos locales. Funcionan igualmente con las personalidades trinitarias del orden de los «Días» y con las personalidades del Paraíso del orden de los «Hijos».
17:8.2Junto con su Espíritu Madre Infinito, los grupos de Espíritus Supremos son los creadores inmediatos de la vasta familia de criaturas de la Tercera Fuente y Centro. Todos los órdenes de los espíritus ministradores surgen de esta asociación. Los supernafines primarios se originan en el Espíritu Infinito; los seres secundarios de este orden son creados por los Espíritus Maestros; los supernafines terciarios, por los Siete Espíritus de los Circuitos. Los Espíritus Reflectivos, colectivamente, son las madres creadoras de un maravilloso orden de las huestes angélicas, los poderosos seconafines de los servicios superuniversales. Un Espíritu Creativo es la madre de los órdenes angélicos de una creación local; estos ministros seráficos son originales en cada universo local, aunque están formados según los patrones del universo central. Todos estos creadores de espíritus ministradores reciben solo una ayuda indirecta de la morada central del Espíritu Infinito, la madre original y eterna de todos los ministros angélicos.
17:8.3Los siete grupos de Espíritus Supremos son los coordinadores de la creación habitada. La asociación de sus jefes directivos, los Siete Espíritus Maestros, parece coordinar las vastas actividades de Dios el Séptuple:
17:8.41. Colectivamente, los Espíritus Maestros casi equivalen al nivel de divinidad de la Trinidad de las Deidades del Paraíso.
17:8.52. Individualmente, agotan las posibilidades asociables primarias de la Deidad trina.
17:8.63. Como representantes diversificados del Actor Conjunto, son los depositarios de aquella soberanía de espíritu-mente-poder del Ser Supremo que él aún no ejerce personalmente.
17:8.74. Por medio de los Espíritus Reflectivos, sincronizan los gobiernos superuniversales de los Ancianos de Días con Majeston, el centro en el Paraíso de la reflectividad universal.
17:8.85. Los Espíritus Maestros, mediante su participación en la individualización de las Ministras Divinas de los universos locales, contribuyen al último de los niveles de Dios el Séptuple, que es la unión entre el Hijo Creador y el Espíritu Creativo en los universos locales.
17:8.9Es en los Siete Espíritus Maestros, sus personalidades primarias, donde los universos en evolución ven revelada la unidad funcional que es inherente al Actor Conjunto. En los superuniversos del futuro, una vez perfeccionados, esta unidad no podrá separarse, sin duda, de la soberanía experiencial del Supremo.
17:8.10[Presentado por un Consejero Divino de Uversa.]