Parte III · Documento 114
Gobierno planetario seráfico
114:0.1LOS Altísimos gobiernan en los reinos de los hombres por medio de muchas fuerzas e instrumentos celestiales, pero sobre todo por medio del ministerio de los serafines.
114:0.2Hoy a mediodía, el pase de lista de los ángeles planetarios, los guardianes y otros en Urantia dio 501 234 619 parejas de serafines. A mi mando estaban asignadas doscientas huestes seráficas —597 196 800 parejas de serafines, o 1 194 393 600 ángeles individuales. Sin embargo, el registro muestra 1 002 469 238 individuos; se sigue, por tanto, que 191 924 362 ángeles estaban ausentes de este mundo en servicio de transporte, de mensajería y de muerte. (En Urantia hay aproximadamente el mismo número de querubines que de serafines, y están organizados de manera similar.)
114:0.3Los serafines y sus querubines asociados tienen mucho que ver con los detalles del gobierno sobrehumano de un planeta, en especial de los mundos que han quedado aislados por la rebelión. Los ángeles, hábilmente asistidos por los seres intermedios, actúan en Urantia como los ministros supermateriales efectivos que ejecutan los mandatos del gobernador general residente y de todos sus asociados y subordinados. Los serafines, como clase, se ocupan de muchas asignaciones además de las de guarda personal y de grupo.
114:0.4Urantia no carece de una supervisión adecuada y eficaz por parte de los gobernantes del sistema, de la constelación y del universo. Pero el gobierno planetario no se parece al de ningún otro mundo del sistema de Satania, ni siquiera de todo Nebadon. Esta singularidad del plan de supervisión de ustedes se debe a varias circunstancias poco comunes:
114:0.51. La condición de Urantia como mundo de modificación de la vida.
114:0.62. Las exigencias de la rebelión de Lucifer.
114:0.73. Los trastornos del incumplimiento adánico.
114:0.84. Las irregularidades que nacen del hecho de haber sido Urantia uno de los mundos de otorgamiento del Soberano del Universo. El Príncipe Planetario de Urantia es Miguel de Nebadon.
114:0.95. La función especial de los veinticuatro directores planetarios.
114:0.106. La ubicación en el planeta de un circuito de los arcángeles.
114:0.117. La designación más reciente de Machiventa Melquisedec, encarnado en otro tiempo, como Príncipe Planetario vicegerente.
1. La soberanía de Urantia
114:1.1La soberanía original de Urantia la tenía en custodia el soberano del sistema de Satania. Él la delegó primero en una comisión conjunta de Melquisedecs y Portadores de Vida, y este grupo actuó en Urantia hasta la llegada de un Príncipe Planetario constituido de forma regular. Después de la caída del Príncipe Caligastia, en el tiempo de la rebelión de Lucifer, Urantia no tuvo una relación segura y estable con el universo local y sus divisiones administrativas hasta que se completó el otorgamiento de Miguel en la carne, cuando la Unión de Días lo proclamó Príncipe Planetario de Urantia. Tal proclamación estableció para siempre, con certeza y en principio, la condición del mundo de ustedes, pero en la práctica el Hijo Creador Soberano no hizo ningún gesto de administración personal del planeta, aparte de establecer la comisión de Jerusem de veinticuatro antiguos urantianos con autoridad para representarlo en el gobierno de Urantia y de todos los demás planetas en cuarentena del sistema. Uno de los miembros de este consejo reside ahora siempre en Urantia como gobernador general residente.
114:1.2La autoridad vicegerente para actuar en nombre de Miguel como Príncipe Planetario se confirió recientemente a Machiventa Melquisedec, pero este Hijo del universo local no ha dado el menor paso para modificar el régimen planetario presente de las administraciones sucesivas de los gobernadores generales residentes.
114:1.3Hay pocas probabilidades de que se haga algún cambio notable en el gobierno de Urantia durante la presente dispensación, a menos que el Príncipe Planetario vicegerente llegue para asumir sus responsabilidades titulares. A algunos de nuestros asociados les parece que en algún momento del futuro cercano el plan de enviar a Urantia a uno de los veinticuatro consejeros para que actúe como gobernador general será sustituido por la llegada formal de Machiventa Melquisedec con el mandato vicegerente de la soberanía de Urantia. Como Príncipe Planetario interino, sin duda seguiría a cargo del planeta hasta el juicio definitivo de la rebelión de Lucifer, y probablemente hasta el lejano futuro del asentamiento planetario en luz y vida.
114:1.4Algunos creen que Machiventa no vendrá a tomar la dirección personal de los asuntos de Urantia hasta el final de la dispensación en curso. Otros sostienen que el Príncipe vicegerente quizá no venga, como tal, hasta que Miguel regrese algún día a Urantia, como prometió cuando aún estaba en la carne. Y otros, entre ellos este narrador, esperan la aparición de Melquisedec cualquier día o a cualquier hora.
2. La junta de supervisores planetarios
114:2.1Desde los tiempos del otorgamiento de Miguel en el mundo de ustedes, la gestión general de Urantia se ha confiado a un grupo especial de Jerusem formado por veinticuatro antiguos urantianos. No conocemos los requisitos para ser miembro de esta comisión, pero hemos observado que todos los que han recibido así este encargo han contribuido a la soberanía creciente del Supremo en el sistema de Satania. Por naturaleza, todos fueron verdaderos líderes cuando actuaron en Urantia, y (exceptuando a Machiventa Melquisedec) estas cualidades de liderazgo se han acrecentado aún más con la experiencia de los mundos morada y se han complementado con la formación de la ciudadanía de Jerusem. Los miembros de los veinticuatro son propuestos por el gabinete de Lanaforge, secundados por los Altísimos de Edentia, aprobados por el Centinela Asignado de Jerusem y nombrados por Gabriel de Salvington, conforme al mandato de Miguel. Los designados temporales actúan tan plenamente como los miembros permanentes de esta comisión de supervisores especiales.
114:2.2Esta junta de directores planetarios se ocupa en especial de la supervisión de aquellas actividades de este mundo que resultan del hecho de que Miguel experimentó aquí su último otorgamiento. Se mantienen en contacto estrecho e inmediato con Miguel gracias a las actividades de enlace de cierta Brillante Estrella Vespertina, el mismo ser que asistió a Jesús durante todo el otorgamiento mortal.
114:2.3En el presente, un tal Juan, a quien ustedes conocen como «el Bautista», preside este consejo cuando sesiona en Jerusem. Pero el jefe ex officio de este consejo es el Centinela Asignado de Satania, el representante directo y personal del Inspector Asociado en Salvington y del Ejecutivo Supremo de Orvonton.
114:2.4Los miembros de esta misma comisión de antiguos urantianos actúan también como supervisores consultivos de los otros treinta y seis mundos del sistema aislados por la rebelión; prestan un servicio muy valioso al mantener a Lanaforge, el Soberano de Sistema, en contacto estrecho y comprensivo con los asuntos de estos planetas, que aún siguen más o menos bajo el supercontrol de los Padres de la Constelación de Norlatiadek. Estos veinticuatro consejeros viajan con frecuencia, de forma individual, a cada uno de los planetas en cuarentena, en especial a Urantia.
114:2.5Cada uno de los otros mundos aislados recibe el consejo de comisiones similares, de tamaño variable, formadas por sus antiguos habitantes, pero estas otras comisiones están subordinadas al grupo urantiano de los veinticuatro. Aunque los miembros de esta última comisión se interesan así de forma activa en cada fase del progreso humano de cada mundo en cuarentena de Satania, se ocupan de manera especial y particular del bienestar y el avance de las razas mortales de Urantia, pues no supervisan inmediata y directamente los asuntos de ningún planeta excepto Urantia, e incluso aquí su autoridad no es completa, salvo en ciertos ámbitos relacionados con la supervivencia mortal.
114:2.6Nadie sabe cuánto tiempo seguirán estos veinticuatro consejeros de Urantia en su condición presente, apartados del programa regular de actividades del universo. Sin duda seguirán sirviendo en sus funciones presentes hasta que sobrevenga algún cambio en la condición planetaria, como el fin de una dispensación, la asunción de plena autoridad por Machiventa Melquisedec, el juicio definitivo de la rebelión de Lucifer o la reaparición de Miguel en el mundo de su otorgamiento final. El presente gobernador general residente de Urantia parece inclinarse a la opinión de que todos, excepto Machiventa, podrían ser liberados para la ascensión al Paraíso en el momento en que el sistema de Satania sea restituido a los circuitos de la constelación. Pero también circulan otras opiniones.
3. El gobernador general residente
114:3.1Cada cien años del tiempo de Urantia, el cuerpo de Jerusem de veinticuatro supervisores planetarios designa a uno de sus miembros para que resida en el mundo de ustedes y actúe como su representante ejecutivo, como gobernador general residente. Durante los tiempos en que se preparaban estas narraciones, este funcionario ejecutivo fue reemplazado: al decimonoveno que sirvió así lo sucedió el vigésimo. Se les oculta el nombre del supervisor planetario presente solo porque el hombre mortal es muy propenso a venerar, e incluso a deificar, a sus compatriotas extraordinarios y a sus superiores sobrehumanos.
114:3.2El gobernador general residente no tiene autoridad personal efectiva en la gestión de los asuntos del mundo, salvo como representante de los veinticuatro consejeros de Jerusem. Actúa como coordinador de la administración sobrehumana y es el jefe respetado y el líder reconocido universalmente de los seres celestiales que actúan en Urantia. Todas las órdenes de huestes angélicas lo consideran su director coordinador, mientras que los Seres Intermedios Unidos, desde la partida de 1-2-3 el primero para convertirse en uno de los veinticuatro consejeros, ven de verdad a los gobernadores generales sucesivos como sus padres planetarios.
114:3.3Aunque el gobernador general no posee autoridad efectiva y personal en el planeta, dicta cada día decenas de resoluciones y decisiones que todas las personalidades implicadas aceptan como definitivas. Es mucho más un consejero paternal que un gobernante en sentido técnico. En ciertos aspectos actúa como lo haría un Príncipe Planetario, pero su administración se parece mucho más a la de los Hijos Materiales.
114:3.4El gobierno de Urantia está representado en los consejos de Jerusem conforme a un acuerdo por el cual el gobernador general que regresa toma asiento como miembro temporal del gabinete de Príncipes Planetarios del Soberano de Sistema. Cuando Machiventa fue designado Príncipe vicegerente, se esperaba que ocupara de inmediato su lugar en el consejo de los Príncipes Planetarios de Satania, pero hasta ahora no ha hecho ningún gesto en esa dirección.
114:3.5El gobierno supermaterial de Urantia no mantiene una relación orgánica muy estrecha con las unidades superiores del universo local. En cierto modo, el gobernador general residente representa a Salvington tanto como a Jerusem, ya que actúa en nombre de los veinticuatro consejeros, que representan directamente a Miguel y a Gabriel. Y, por ser ciudadano de Jerusem, el gobernador planetario puede actuar como portavoz del Soberano de Sistema. Las autoridades de la constelación están representadas directamente por un Hijo Vorondadek, el observador de Edentia.
4. El observador Altísimo
114:4.1La soberanía de Urantia se complica aún más por la toma arbitraria de la autoridad planetaria que hizo en otro tiempo el gobierno de Norlatiadek, poco después de la rebelión planetaria. Aún reside en Urantia un Hijo Vorondadek, observador de los Altísimos de Edentia y, en ausencia de una acción directa de Miguel, custodio de la soberanía planetaria. El presente observador Altísimo (y regente en alguna ocasión) es el vigésimo tercero que sirve así en Urantia.
114:4.2Hay ciertos grupos de problemas planetarios que siguen bajo el control de los Altísimos de Edentia, pues la jurisdicción sobre ellos se tomó en el tiempo de la rebelión de Lucifer. La autoridad en estos asuntos la ejerce un Hijo Vorondadek, el observador de Norlatiadek, que mantiene relaciones consultivas muy estrechas con los supervisores planetarios. Los comisionados de las razas son muy activos en Urantia, y sus diversos jefes de grupo están adscritos de manera informal al observador Vorondadek residente, que actúa como su director consultivo.
114:4.3En una crisis, el jefe real y soberano del gobierno, salvo en ciertos asuntos puramente espirituales, sería este Hijo Vorondadek de Edentia que está ahora en servicio de observación. (En estos problemas exclusivamente espirituales y en ciertos asuntos puramente personales, la autoridad suprema parece residir en el arcángel comandante adscrito a la sede divisional de esa orden que se estableció hace poco en Urantia.)
114:4.4Un observador Altísimo tiene la facultad, a su discreción, de tomar el gobierno planetario en tiempos de crisis planetarias graves, y consta en los registros que esto ha sucedido treinta y tres veces en la historia de Urantia. En esos momentos, el observador Altísimo actúa como regente Altísimo y ejerce una autoridad incuestionable sobre todos los ministros y administradores que residen en el planeta, con la única excepción de la organización divisional de los arcángeles.
114:4.5Las regencias de los Vorondadeks no son exclusivas de los planetas aislados por la rebelión, ya que en cualquier momento los Altísimos pueden intervenir en los asuntos de los mundos habitados e interponer, en los asuntos de los reinos de los hombres, la sabiduría superior de los gobernantes de la constelación.
5. El gobierno planetario
114:5.1La administración real de Urantia es, en verdad, difícil de describir. No existe un gobierno formal según las líneas de la organización del universo, con departamentos legislativo, ejecutivo y judicial separados. Los veinticuatro consejeros son lo más cercano a la rama legislativa del gobierno planetario. El gobernador general es un jefe ejecutivo provisional y consultivo, y el poder de veto reside en el observador Altísimo. Y no hay en el planeta poderes judiciales absolutamente autorizados que estén en funcionamiento —solo las comisiones conciliadoras.
114:5.2La mayoría de los problemas que afectan a serafines y seres intermedios los decide, por consentimiento mutuo, el gobernador general. Pero, excepto cuando expresa los mandatos de los veinticuatro consejeros, todas sus resoluciones pueden apelarse ante las comisiones conciliadoras, ante las autoridades locales constituidas para la función planetaria o incluso ante el Soberano de Sistema de Satania.
114:5.3La ausencia del personal corpóreo de un Príncipe Planetario y del régimen material de un Hijo y una Hija Adánicos se compensa en parte con el ministerio especial de los serafines y con los servicios inusuales de las criaturas intermedias. La ausencia del Príncipe Planetario se compensa con eficacia mediante la presencia trina de los arcángeles, el observador Altísimo y el gobernador general.
114:5.4Este gobierno planetario, organizado de manera algo laxa y administrado en cierta medida de forma personal, es más eficaz de lo esperado gracias a la ayuda de los arcángeles, que ahorra tiempo, y a su circuito siempre disponible, que se utiliza con tanta frecuencia en emergencias planetarias y dificultades administrativas. Técnicamente, el planeta sigue aislado espiritualmente en los circuitos de Norlatiadek, pero en una emergencia esta desventaja puede ahora sortearse mediante el uso del circuito de los arcángeles. El aislamiento planetario, desde luego, importa poco a los mortales individuales desde el derramamiento del Espíritu de la Verdad sobre toda carne hace mil novecientos años.
114:5.5Cada día administrativo en Urantia comienza con una conferencia consultiva, a la que asisten el gobernador general, el jefe planetario de los arcángeles, el observador Altísimo, el supernafín supervisor, el jefe de los Portadores de Vida residentes e invitados de entre los altos Hijos del universo o de entre ciertos estudiantes visitantes que puedan encontrarse por casualidad en el planeta.
114:5.6El gabinete administrativo directo del gobernador general está formado por doce serafines, los jefes en funciones de los doce grupos de ángeles especiales que actúan como directores sobrehumanos inmediatos del progreso y la estabilidad planetarios.
6. Los serafines maestros de la supervisión planetaria
114:6.1Cuando el primer gobernador general llegó a Urantia, al mismo tiempo que la efusión del Espíritu de la Verdad, lo acompañaban doce cuerpos de serafines especiales, graduados de Seraphington, que fueron asignados de inmediato a ciertos servicios planetarios especiales. Estos ángeles excelsos son conocidos como los serafines maestros de la supervisión planetaria y están, aparte del supercontrol del observador Altísimo planetario, bajo la dirección inmediata del gobernador general residente.
114:6.2Estos doce grupos de ángeles, aunque actúan bajo la supervisión general del gobernador general residente, están dirigidos de manera inmediata por el consejo seráfico de los doce, los jefes en funciones de cada grupo. Este consejo sirve también como gabinete voluntario del gobernador general residente.
114:6.3Presido este consejo de jefes seráficos en mi calidad de jefe planetario de los serafines; soy un supernafín voluntario del orden primario y sirvo en Urantia como sucesor de quien fue en otro tiempo jefe de las huestes angélicas del planeta y que faltó a su cargo cuando se produjo la secesión de Caligastia.
114:6.4Los doce cuerpos de los serafines maestros de la supervisión planetaria actúan en Urantia de la siguiente manera:
114:6.51. Los ángeles epocales. Estos son los ángeles de la era en curso, el grupo dispensacional. A estos ministros celestiales se les confía la vigilancia y la dirección de los asuntos de cada generación, según están concebidos para encajar en el mosaico de la era en que se producen. El presente cuerpo de ángeles epocales que sirve en Urantia es el tercer grupo asignado al planeta durante la dispensación en curso.
114:6.62. Los ángeles del progreso. A estos serafines se les confía la tarea de iniciar el progreso evolutivo de las sucesivas eras sociales. Fomentan el desarrollo de la tendencia progresiva inherente de las criaturas evolutivas; trabajan sin cesar para que las cosas sean lo que deben ser. El grupo que está ahora en servicio es el segundo asignado al planeta.
114:6.73. Los guardianes religiosos. Estos son los «ángeles de las iglesias», los fervientes defensores de aquello que es y que ha sido. Se esfuerzan por mantener los ideales de lo que ha sobrevivido, en favor del tránsito seguro de los valores morales de una época a otra. Son el contrapeso de los ángeles del progreso, y procuran en todo momento trasladar de una generación a otra los valores imperecederos de las formas antiguas y pasajeras a los patrones nuevos, y por tanto menos estabilizados, de pensamiento y de conducta. Estos ángeles sí luchan por las formas espirituales, pero no son la fuente del ultrasectarismo ni de las divisiones polémicas y sin sentido de quienes profesan una religión. El cuerpo que actúa ahora en Urantia es el quinto que sirve así.
114:6.84. Los ángeles de la vida nacional. Estos son los «ángeles de las trompetas», directores de las actuaciones políticas de la vida nacional de Urantia. El grupo que actúa ahora en el supercontrol de las relaciones internacionales es el cuarto cuerpo que sirve en el planeta. Es en particular mediante el ministerio de esta división seráfica como «los Altísimos gobiernan en los reinos de los hombres».
114:6.95. Los ángeles de las razas. Los que trabajan por la conservación de las razas evolutivas del tiempo, sin tener en cuenta sus enredos políticos ni sus agrupaciones religiosas. En Urantia hay restos de nueve razas humanas que se han entremezclado y combinado en el pueblo de los tiempos modernos. Estos serafines están estrechamente asociados con el ministerio de los comisionados de las razas, y el grupo que está ahora en Urantia es el cuerpo original asignado al planeta poco después del día de Pentecostés.
114:6.106. Los ángeles del futuro. Estos son los ángeles de proyección, que prevén una era futura y planifican la realización de las mejores cosas de una dispensación nueva y en avance; son los arquitectos de las eras sucesivas. El grupo que está ahora en el planeta ha actuado así desde el comienzo de la dispensación en curso.
114:6.117. Los ángeles de la iluminación. Urantia recibe ahora la ayuda del tercer cuerpo de serafines dedicado a fomentar la educación planetaria. Estos ángeles se ocupan de la formación mental y moral en lo que concierne a individuos, familias, grupos, escuelas, comunidades, naciones y razas enteras.
114:6.128. Los ángeles de la salud. Estos son los ministros seráficos asignados a ayudar a aquellos agentes mortales dedicados a promover la salud y prevenir la enfermedad. El cuerpo presente es el sexto grupo que sirve durante esta dispensación.
114:6.139. Los serafines del hogar. Urantia goza ahora de los servicios del quinto grupo de ministros angélicos dedicados a la preservación y el avance del hogar, la institución básica de la civilización humana.
114:6.1410. Los ángeles de la industria. A este grupo seráfico le corresponde promover el desarrollo industrial y mejorar las condiciones económicas de los pueblos de Urantia. Desde el otorgamiento de Miguel, este cuerpo ha sido objeto de siete cambios.
114:6.1511. Los ángeles de la diversión. Estos son los serafines que fomentan los valores del juego, el humor y el descanso. Siempre procuran elevar las diversiones recreativas del hombre y así promover un uso más provechoso del tiempo libre humano. El cuerpo presente es el tercero de esa orden que ministra en Urantia.
114:6.1612. Los ángeles del ministerio sobrehumano. Estos son los ángeles de los ángeles, los serafines que están asignados al ministerio de toda otra vida sobrehumana del planeta, temporal o permanente. Este cuerpo ha servido desde el comienzo de la dispensación en curso.
114:6.17Cuando estos grupos de serafines maestros discrepan en asuntos de política o de procedimiento planetarios, el gobernador general suele resolver sus diferencias, pero todas sus resoluciones pueden apelarse según la naturaleza y la gravedad de las cuestiones implicadas en el desacuerdo.
114:6.18Ninguno de estos grupos angélicos ejerce un control directo ni arbitrario sobre los ámbitos de su asignación. No pueden controlar por completo los asuntos de sus respectivos campos de acción, pero pueden manipular, y de hecho manipulan, las condiciones planetarias y asocian las circunstancias de tal modo que influyen favorablemente en las esferas de la actividad humana a las que están adscritos.
114:6.19Los serafines maestros de la supervisión planetaria utilizan muchos medios para llevar adelante sus misiones. Actúan como centros de intercambio de ideas, focalizadores de la mente y promotores de proyectos. Aunque no pueden inyectar conceptos nuevos y más elevados en la mente humana, a menudo actúan para intensificar algún ideal más elevado que ya ha aparecido en un intelecto humano.
114:6.20Pero, aparte de estos muchos medios de acción positiva, los serafines maestros protegen el progreso planetario frente a peligros vitales mediante la movilización, la formación y el mantenimiento del cuerpo de reserva del destino. La función principal de estos reservistas es proteger contra el colapso del progreso evolutivo; son las previsiones que las fuerzas celestiales han tomado contra lo imprevisto; son las garantías contra el desastre.
7. El cuerpo de reserva del destino
114:7.1El cuerpo de reserva del destino está formado por hombres y mujeres vivos que han sido admitidos en el servicio especial de la administración sobrehumana de los asuntos del mundo. Este cuerpo lo componen los hombres y las mujeres de cada generación a quienes los directores espirituales del reino eligen para ayudar en la conducción del ministerio de misericordia y sabiduría a los hijos del tiempo en los mundos evolutivos. Es práctica general en la conducción de los asuntos de los planes de ascensión comenzar esta utilización de enlace de las criaturas volitivas mortales en cuanto son competentes y dignas de confianza para asumir tales responsabilidades. En consecuencia, tan pronto como aparecen hombres y mujeres en el escenario de la acción temporal con suficiente capacidad mental, una condición moral adecuada y la espiritualidad requerida, se les asigna con rapidez al grupo celestial apropiado de personalidades planetarias como enlaces humanos, como asistentes mortales.
114:7.2Cuando se elige a seres humanos como protectores del destino planetario, cuando se convierten en individuos clave en los planes que los administradores del mundo llevan adelante, en ese momento el jefe planetario de los serafines confirma su adscripción temporal al cuerpo seráfico y nombra guardianes personales del destino para que sirvan con estos reservistas mortales. Todos los reservistas tienen Ajustadores autoconscientes, y la mayoría de ellos actúan en los círculos cósmicos superiores de logro intelectual y de consecución espiritual.
114:7.3Los mortales del reino son elegidos para el servicio en el cuerpo de reserva del destino en los mundos habitados por:
114:7.41. Una capacidad especial para ser ensayados en secreto para numerosas misiones de emergencia posibles en la conducción de diversas actividades de los asuntos del mundo.
114:7.52. Una dedicación de todo corazón a alguna causa especial, social, económica, política, espiritual o de otro tipo, unida a la disposición a servir sin reconocimiento ni recompensas humanas.
114:7.63. La posesión de un Ajustador del Pensamiento de versatilidad extraordinaria y de probable experiencia anterior a Urantia en el manejo de dificultades planetarias y en la lucha contra situaciones inminentes de emergencia mundial.
114:7.7Cada división del servicio celestial planetario tiene derecho a un cuerpo de enlace formado por estos mortales con rango de destino. El mundo habitado medio emplea setenta cuerpos de destino separados, que están íntimamente conectados con la conducción sobrehumana presente de los asuntos del mundo. En Urantia hay doce cuerpos de reserva del destino, uno para cada uno de los grupos planetarios de supervisión seráfica.
114:7.8Los doce grupos de reservistas del destino de Urantia están compuestos por habitantes mortales de la esfera que han sido ensayados para numerosos puestos decisivos en la tierra y que se mantienen preparados para actuar en posibles emergencias planetarias. Este cuerpo combinado consta ahora de 962 personas. El cuerpo más pequeño cuenta con 41 y el más grande con 172. Con la excepción de menos de una veintena de personalidades de contacto, los miembros de este grupo único no tienen ninguna conciencia de su preparación para una posible función en ciertas crisis planetarias. Estos reservistas mortales son elegidos por el cuerpo al que están adscritos respectivamente, y del mismo modo son formados y ensayados en la mente profunda mediante la técnica combinada del ministerio del Ajustador del Pensamiento y del guardián seráfico. Muchas veces, otras numerosas personalidades celestiales participan en esta formación inconsciente, y en toda esta preparación especial los seres intermedios prestan servicios valiosos e indispensables.
114:7.9En muchos mundos, las criaturas intermedias secundarias mejor adaptadas logran diversos grados de contacto con los Ajustadores del Pensamiento de ciertos mortales de constitución favorable, mediante la hábil penetración de las mentes en que moran estos últimos. (Y fue justamente por una combinación fortuita de ajustes cósmicos como estas revelaciones se materializaron en la lengua inglesa en Urantia.) Tales mortales de contacto potenciales de los mundos evolutivos se movilizan en los numerosos cuerpos de reserva, y es, hasta cierto punto, por medio de estos pequeños grupos de personalidades con visión de futuro como avanza la civilización espiritual y como los Altísimos pueden gobernar en los reinos de los hombres. Los hombres y las mujeres de estos cuerpos de reserva del destino tienen así diversos grados de contacto con sus Ajustadores por medio del ministerio interpuesto de las criaturas intermedias; pero estos mismos mortales son poco conocidos por sus semejantes, salvo en aquellas raras emergencias sociales y exigencias espirituales en que estas personalidades de reserva actúan para evitar el colapso de la cultura evolutiva o la extinción de la luz de la verdad viva. En Urantia, estos reservistas del destino rara vez han figurado de forma destacada en las páginas de la historia humana.
114:7.10Los reservistas actúan inconscientemente como conservadores de información planetaria esencial. Muchas veces, a la muerte de un reservista, se transfieren ciertos datos vitales de la mente del reservista moribundo a un sucesor más joven mediante un enlace de los dos Ajustadores del Pensamiento. Sin duda los Ajustadores actúan de muchas otras maneras que desconocemos en relación con estos cuerpos de reserva.
114:7.11En Urantia, el cuerpo de reserva del destino, aunque no tiene un jefe permanente, sí tiene sus propios consejos permanentes, que constituyen su organización de gobierno. Entre ellos están el consejo judicial, el consejo de historicidad, el consejo sobre la soberanía política y muchos otros. De vez en cuando, conforme a la organización del cuerpo, estos consejos permanentes han comisionado a jefes titulares (mortales) de todo el cuerpo de reserva para una función específica. El mandato de tales jefes reservistas suele durar unas pocas horas, pues se limita a llevar a cabo alguna tarea específica del momento.
114:7.12El cuerpo de reserva de Urantia tuvo su mayor número de miembros en los días de los Adamitas y los Anditas; disminuyó de forma constante con la dilución de la sangre violeta y llegó a su punto más bajo hacia el tiempo de Pentecostés, y desde entonces el número de miembros del cuerpo de reserva ha aumentado de forma constante.
114:7.13(El cuerpo de reserva cósmico de ciudadanos con conciencia del universo en Urantia cuenta ahora con más de mil mortales cuya comprensión profunda de la ciudadanía cósmica trasciende con mucho la esfera de su residencia terrestre, pero se me prohíbe revelar la verdadera naturaleza de la función de este grupo único de seres humanos vivos.)
114:7.14Los mortales de Urantia no deben permitir que el aislamiento espiritual relativo de su mundo respecto de ciertos circuitos del universo local les produzca un sentimiento de abandono cósmico o de orfandad planetaria. En el planeta funciona una supervisión sobrehumana muy definida y eficaz de los asuntos del mundo y de los destinos humanos.
114:7.15Pero es cierto que ustedes pueden tener, en el mejor de los casos, solo una idea escasa de un gobierno planetario ideal. Desde los primeros tiempos del Príncipe Planetario, Urantia ha sufrido por el fracaso del plan divino de crecimiento mundial y de desarrollo racial. Los mundos habitados leales de Satania no se gobiernan como Urantia. Sin embargo, comparados con los de los otros mundos aislados, los gobiernos planetarios de ustedes no han sido tan inferiores; solo de uno o dos mundos puede decirse que están peor, y unos pocos pueden estar algo mejor, pero la mayoría están en un plano de igualdad con ustedes.
114:7.16Nadie en el universo local parece saber cuándo terminará la condición inestable de la administración planetaria. Los Melquisedecs de Nebadon se inclinan a la opinión de que habrá pocos cambios en el gobierno y la administración planetarios hasta la segunda llegada personal de Miguel a Urantia. Sin duda en ese momento, si no antes, se harán cambios radicales en la gestión planetaria. Pero en cuanto a la naturaleza de tales modificaciones de la administración del mundo, nadie parece poder siquiera conjeturar. No hay precedente de tal episodio en toda la historia de los mundos habitados del universo de Nebadon. Entre las muchas cosas difíciles de entender acerca del futuro gobierno de Urantia, una destacada es la ubicación en el planeta de un circuito y una sede divisional de los arcángeles.
114:7.17El mundo aislado de ustedes no está olvidado en los consejos del universo. Urantia no es un huérfano cósmico estigmatizado por el pecado y apartado del cuidado vigilante divino por la rebelión. Desde Uversa hasta Salvington y más abajo hasta Jerusem, incluso en Havona y en el Paraíso, todos saben que estamos aquí; y ustedes, los mortales que viven ahora en Urantia, son amados con la misma ternura y vigilados con la misma fidelidad que si la esfera nunca hubiera sido traicionada por un Príncipe Planetario infiel, e incluso más. Es eternamente verdad: «el Padre mismo los ama».
114:7.18[Presentado por el Jefe de los Serafines destacado en Urantia.]