Parte III · Documento 77
Las criaturas intermedias
77:0.1LA MAYORÍA de los mundos habitados de Nebadon albergan uno o más grupos de seres singulares que existen en un nivel de funcionamiento vital situado aproximadamente a medio camino entre el de los mortales de los reinos y el de las órdenes angélicas; por eso se les llama criaturas intermedias. Parecen ser un accidente del tiempo, pero se dan tan ampliamente y son tan valiosas como ayudantes que todos nosotros las aceptamos desde hace mucho como una de las órdenes esenciales de nuestro ministerio planetario combinado.
77:0.2En Urantia funcionan dos órdenes distintas de seres intermedios: el cuerpo primario o mayor, que llegó a existir en los días de Dalamatia, y el grupo secundario o más joven, cuyo origen se remonta a los tiempos de Adán.
1. Los seres intermedios primarios
77:1.1Los seres intermedios primarios tienen su génesis en una interasociación singular de lo material y lo espiritual en Urantia. Sabemos que existen criaturas semejantes en otros mundos y en otros sistemas, pero se originaron mediante técnicas diferentes.
77:1.2Conviene tener siempre presente que los sucesivos otorgamientos de los Hijos de Dios en un planeta en evolución producen cambios notables en la economía espiritual del reino y a veces modifican de tal modo el funcionamiento de la interasociación de los agentes espirituales y materiales en un planeta que crean situaciones verdaderamente difíciles de entender. La condición de los cien miembros corpóreos del personal del Príncipe Caligastia ilustra precisamente una interasociación singular de este tipo: como ciudadanos morontiales ascendentes de Jerusem, eran criaturas supermateriales sin prerrogativas reproductoras. Como ministros planetarios descendentes en Urantia, eran criaturas materiales sexuadas, capaces de procrear una descendencia material (como algunos de ellos hicieron más tarde). Lo que no podemos explicar de modo satisfactorio es cómo estos cien pudieron funcionar en el papel de progenitores en un nivel supermaterial, pero eso es exactamente lo que sucedió. Un enlace supermaterial (no sexual) entre un miembro masculino y un miembro femenino del personal corpóreo dio como resultado la aparición del primogénito de los seres intermedios primarios.
77:1.3Se descubrió de inmediato que una criatura de esta orden, situada a medio camino entre los niveles mortal y angélico, prestaría un gran servicio en la conducción de los asuntos de la sede del Príncipe, y por consiguiente se concedió a cada pareja del personal corpóreo el permiso de producir un ser semejante. Este esfuerzo dio como resultado el primer grupo de cincuenta criaturas intermedias.
77:1.4Después de un año de observar el trabajo de este grupo singular, el Príncipe Planetario autorizó la reproducción de seres intermedios sin restricción. Este plan se llevó a cabo mientras duró el poder de crear, y así llegó a existir el cuerpo original de 50 000.
77:1.5Mediaba un período de medio año entre la producción de cada ser intermedio, y cuando a cada pareja le habían nacido mil de estos seres, ya no vino ninguno más. Y no hay ninguna explicación disponible de por qué este poder se agotó con la aparición del vástago número mil. Ninguna experimentación posterior dio jamás otro resultado que el fracaso.
77:1.6Estas criaturas constituían el cuerpo de información de la administración del Príncipe. Recorrían grandes distancias, estudiaban y observaban las razas del mundo y prestaban otros servicios inestimables al Príncipe y a su personal en la labor de influir en la sociedad humana alejada de la sede planetaria.
77:1.7Este régimen continuó hasta los trágicos días de la rebelión planetaria, que atrapó a poco más de cuatro quintas partes de los seres intermedios primarios. El cuerpo leal entró al servicio de los síndicos Melquisedec y funcionó bajo la dirección nominal de Van hasta los días de Adán.
2. La raza Nodita
77:2.1Aunque esta es la narración del origen, la naturaleza y la función de las criaturas intermedias de Urantia, el parentesco entre las dos órdenes —primaria y secundaria— obliga a interrumpir en este punto la historia de los seres intermedios primarios para seguir la línea de descendencia de los miembros rebeldes del personal corpóreo del Príncipe Caligastia desde los días de la rebelión planetaria hasta los tiempos de Adán. Fue esta línea hereditaria la que, en los primeros días del segundo jardín, aportó la mitad de la ascendencia de la orden secundaria de criaturas intermedias.
77:2.2Los miembros físicos del personal del Príncipe habían sido constituidos como criaturas sexuadas con el fin de participar en el plan de procrear una descendencia que reuniera las cualidades combinadas de su orden especial unidas a las de la estirpe seleccionada de las tribus de Andon, y todo esto se hacía en previsión de la aparición posterior de Adán. Los Portadores de Vida habían planeado un nuevo tipo de mortal que abarcaría la unión de la descendencia conjunta del personal del Príncipe con la descendencia de primera generación de Adán y Eva. Así habían proyectado un plan que preveía una nueva orden de criaturas planetarias que, según esperaban, llegarían a ser los maestros-gobernantes de la sociedad humana. Tales seres estaban destinados a la soberanía social, no a la soberanía civil. Pero como este proyecto fracasó casi por completo, nunca sabremos de qué aristocracia de liderazgo benigno y de cultura sin igual se vio así privada Urantia. Pues cuando el personal corpóreo se reprodujo más tarde, lo hizo después de la rebelión y después de haber sido privado de su conexión con las corrientes de vida del sistema.
77:2.3La era posterior a la rebelión fue testigo en Urantia de muchos sucesos insólitos. Una gran civilización —la cultura de Dalamatia— se estaba desmoronando. «Los Nefilim (Noditas) estaban en la tierra en aquellos días, y cuando estos hijos de los dioses se unieron a las hijas de los hombres y estas les dieron hijos, sus hijos fueron los “hombres poderosos de la antigüedad”, los “hombres de renombre”.» Aunque difícilmente eran «hijos de los dioses», los mortales evolutivos de aquellos tiempos lejanos así consideraban al personal y a sus primeros descendientes; incluso su estatura llegó a ser exagerada por la tradición. Este es, pues, el origen del relato popular casi universal de los dioses que bajaron a la tierra y allí engendraron con las hijas de los hombres una antigua raza de héroes. Y toda esta leyenda se confundió aún más con las mezclas raciales de los Adamitas, que aparecieron más tarde en el segundo jardín.
77:2.4Puesto que los cien miembros corpóreos del personal del Príncipe portaban plasma germinal de las estirpes humanas Andónicas, sería natural esperar que, si se dedicaban a la reproducción sexual, su progenie se pareciera en todo a la descendencia de otros progenitores Andonitas. Pero cuando los sesenta rebeldes del personal, los seguidores de Nod, se dedicaron efectivamente a la reproducción sexual, sus hijos resultaron ser muy superiores en casi todos los aspectos tanto a los pueblos Andonitas como a los pueblos Sangik. Esta excelencia inesperada caracterizó no solo las cualidades físicas e intelectuales, sino también las capacidades espirituales.
77:2.5Estos rasgos mutantes que aparecieron en la primera generación Nodita resultaron de ciertos cambios que se habían producido en la configuración y en los componentes químicos de los factores hereditarios del plasma germinal Andónico. Estos cambios fueron causados por la presencia, en los cuerpos de los miembros del personal, de los poderosos circuitos de mantenimiento de la vida del sistema de Satania. Estos circuitos de vida hicieron que los cromosomas del patrón especializado de Urantia se reorganizaran más conforme a los patrones de la especialización estandarizada de Satania de la manifestación de vida ordenada de Nebadon. La técnica de esta metamorfosis del plasma germinal por la acción de las corrientes de vida del sistema no es diferente de los procedimientos con los que los científicos de Urantia modifican el plasma germinal de plantas y animales mediante el uso de rayos X.
77:2.6Así surgieron los pueblos Noditas a partir de ciertas modificaciones peculiares e inesperadas que se produjeron en el plasma de vida que los cirujanos de Avalon habían transferido de los cuerpos de los donantes Andonitas a los de los miembros del personal corpóreo.
77:2.7Se recordará que los cien donantes Andonitas de plasma germinal recibieron a su vez el complemento orgánico del árbol de la vida, de modo que las corrientes de vida de Satania invistieron también sus cuerpos. Los cuarenta y cuatro Andonitas modificados que siguieron al personal en la rebelión también se aparearon entre sí e hicieron una gran contribución a las mejores estirpes del pueblo Nodita.
77:2.8Estos dos grupos, que abarcaban a 104 individuos portadores del plasma germinal Andonita modificado, constituyen la ascendencia de los Noditas, la octava raza que apareció en Urantia. Y esta nueva característica de la vida humana en Urantia representa otra fase del desarrollo del plan original de utilizar este planeta como mundo de modificación de la vida, salvo que este fue uno de los acontecimientos imprevistos.
77:2.9Los Noditas de linaje puro eran una raza magnífica, pero se mezclaron poco a poco con los pueblos evolutivos de la tierra, y pronto se produjo un gran deterioro. Diez mil años después de la rebelión habían decaído hasta el punto de que su duración media de vida era poco mayor que la de las razas evolutivas.
77:2.10Cuando los arqueólogos desentierran los registros en tablillas de arcilla de los descendientes sumerios tardíos de los Noditas, descubren listas de reyes sumerios que se remontan a varios miles de años; y a medida que estos registros retroceden en el tiempo, los reinados de cada rey se alargan de unos veinticinco o treinta años hasta ciento cincuenta años y más. Este alargamiento de los reinados de estos reyes más antiguos significa que algunos de los primeros gobernantes Noditas (descendientes inmediatos del personal del Príncipe) vivieron en efecto más tiempo que sus sucesores tardíos, e indica también un esfuerzo por extender las dinastías hasta Dalamatia.
77:2.11Los registros de tales individuos longevos se deben también a la confusión de meses y años como períodos de tiempo. Esto puede observarse también en la genealogía bíblica de Abraham y en los primeros registros de los chinos. La confusión del mes de veintiocho días, o estación, con el año de más de trescientos cincuenta días, introducido más tarde, es responsable de las tradiciones de vidas humanas tan largas. Hay registros de un hombre que vivió más de novecientos «años». Este período representa algo menos de setenta años, y tales vidas se consideraron durante eras como muy largas, «sesenta años y diez», como se designó más tarde esa duración de la vida.
77:2.12El cómputo del tiempo por el mes de veintiocho días persistió mucho después de los días de Adán. Pero cuando los egipcios emprendieron la reforma del calendario, hace unos siete mil años, lo hicieron con gran exactitud e introdujeron el año de 365 días.
3. La torre de Babel
77:3.1Después del hundimiento de Dalamatia, los Noditas se desplazaron hacia el norte y el este, y pronto fundaron la nueva ciudad de Dilmún como su sede racial y cultural. Y unos cincuenta mil años después de la muerte de Nod, cuando la descendencia del personal del Príncipe se había vuelto demasiado numerosa para encontrar sustento en las tierras que rodeaban de inmediato su nueva ciudad de Dilmún, y después de que habían empezado a casarse con las tribus Andonitas y Sangik vecinas de sus fronteras, a sus dirigentes se les ocurrió que había que hacer algo para preservar su unidad racial. En consecuencia se convocó un consejo de las tribus, y tras mucha deliberación se aprobó el plan de Bablot, un descendiente de Nod.
77:3.2Bablot propuso erigir un templo ostentoso de glorificación racial en el centro del territorio que entonces ocupaban. Este templo había de tener una torre como el mundo nunca había visto. Había de ser un memorial monumental de su grandeza pasajera. Muchos deseaban que este monumento se erigiera en Dilmún, pero otros sostenían que una estructura tan grande debía situarse a una distancia segura de los peligros del mar, pues recordaban las tradiciones del hundimiento de su primera capital, Dalamatia.
77:3.3Bablot planeó que los nuevos edificios llegaran a ser el núcleo del futuro centro de la cultura y la civilización Noditas. Su consejo prevaleció al fin, y se inició la construcción de acuerdo con sus planes. La nueva ciudad había de llamarse Bablot, por el arquitecto y constructor de la torre. Este lugar fue conocido más tarde como Bablod y finalmente como Babel.
77:3.4Pero los Noditas seguían algo divididos en su sentir en cuanto a los planes y propósitos de esta empresa. Tampoco sus dirigentes estaban del todo de acuerdo ni sobre los planes de construcción ni sobre el uso de los edificios una vez terminados. Después de cuatro años y medio de trabajo surgió una gran disputa sobre el objeto y el motivo de la construcción de la torre. Las discusiones se volvieron tan amargas que se detuvo todo el trabajo. Los portadores de alimentos difundieron la noticia de la discordia, y gran número de miembros de las tribus empezaron a congregarse en el lugar de la construcción. Se propusieron tres opiniones diferentes en cuanto al propósito de construir la torre:
77:3.51. El grupo más grande, casi la mitad, deseaba ver la torre construida como memorial de la historia y de la superioridad racial de los Noditas. Pensaban que debía ser una estructura grande e imponente que despertara la admiración de todas las generaciones futuras.
77:3.62. La facción que le seguía en tamaño quería que la torre se diseñara para conmemorar la cultura de Dilmún. Preveían que Bablot llegaría a ser un gran centro de comercio, arte y manufactura.
77:3.73. El contingente más pequeño y minoritario sostenía que la construcción de la torre ofrecía una oportunidad de expiar la locura de sus progenitores al participar en la rebelión de Caligastia. Mantenían que la torre debía dedicarse a la adoración del Padre de todos, que todo el propósito de la nueva ciudad debía ser ocupar el lugar de Dalamatia —funcionar como el centro cultural y religioso para los bárbaros de los alrededores.
77:3.8El grupo religioso fue derrotado enseguida en la votación. La mayoría rechazó la enseñanza de que sus antepasados habían sido culpables de rebelión; les ofendía semejante estigma racial. Una vez descartado uno de los tres puntos de vista de la disputa, y como no lograron resolver los otros dos mediante el debate, se pusieron a luchar. Los religiosos, los no combatientes, huyeron a sus hogares del sur, mientras que sus compañeros lucharon hasta quedar casi aniquilados.
77:3.9Hace unos doce mil años se hizo un segundo intento de erigir la torre de Babel. Las razas mezcladas de los Anditas (Noditas y Adamitas) emprendieron la construcción de un nuevo templo sobre las ruinas de la primera estructura, pero no hubo suficiente apoyo para la empresa; se derrumbó por su propio peso pretencioso. Esta región fue conocida durante mucho tiempo como la tierra de Babel.
4. Centros Noditas de civilización
77:4.1La dispersión de los Noditas fue un resultado inmediato del conflicto intestino por la torre de Babel. Esta guerra interna redujo mucho el número de los Noditas más puros y fue en muchos sentidos responsable de que no lograran establecer una gran civilización preadánica. Desde entonces la cultura Nodita decayó durante más de ciento veinte mil años, hasta que fue elevada por la infusión adánica. Pero aun en los tiempos de Adán los Noditas seguían siendo un pueblo capaz. Muchos de sus descendientes mezclados se contaron entre los constructores del Jardín, y varios de los capitanes de grupo de Van eran Noditas. Algunas de las mentes más capaces que servían en el personal de Adán eran de esta raza.
77:4.2Tres de los cuatro grandes centros Noditas se establecieron inmediatamente después del conflicto de Bablot:
77:4.31. Los Noditas occidentales o sirios. Los restos de los memorialistas nacionalistas o raciales viajaron hacia el norte y se unieron a los Andonitas para fundar los centros Noditas posteriores al noroeste de Mesopotamia. Este fue el grupo más grande de los Noditas en dispersión, y contribuyeron mucho a la estirpe asiria que apareció más tarde.
77:4.42. Los Noditas orientales o elamitas. Los defensores de la cultura y del comercio emigraron en gran número hacia el este, a Elam, y allí se unieron a las tribus Sangik mezcladas. Los elamitas de hace treinta a cuarenta mil años se habían vuelto en gran parte Sangik por naturaleza, aunque continuaron manteniendo una civilización superior a la de los bárbaros de los alrededores.
77:4.5Después del establecimiento del segundo jardín era costumbre referirse a este asentamiento Nodita cercano como «la tierra de Nod»; y durante el largo período de paz relativa entre este grupo Nodita y los Adamitas, las dos razas se mezclaron mucho, pues se hizo cada vez más costumbre que los Hijos de Dios (los Adamitas) se casaran con las hijas de los hombres (los Noditas).
77:4.63. Los Noditas centrales o presumerios. Un pequeño grupo en la desembocadura de los ríos Tigris y Éufrates conservó mejor su integridad racial. Persistieron durante miles de años y finalmente aportaron la ascendencia Nodita que se mezcló con los Adamitas para fundar los pueblos sumerios de los tiempos históricos.
77:4.7Y todo esto explica cómo los sumerios aparecieron tan repentina y misteriosamente en el escenario de la acción en Mesopotamia. Los investigadores nunca podrán rastrear y seguir a estas tribus hasta el comienzo de los sumerios, que tuvieron su origen hace doscientos mil años, después del hundimiento de Dalamatia. Sin rastro de un origen en ninguna otra parte del mundo, estas tribus antiguas surgen de repente en el horizonte de la civilización con una cultura plenamente desarrollada y superior, que comprendía templos, metalurgia, agricultura, animales, alfarería, tejido, derecho mercantil, códigos civiles, ceremonial religioso y un antiguo sistema de escritura. Al comienzo de la era histórica hacía mucho que habían perdido el alfabeto de Dalamatia, pues habían adoptado el peculiar sistema de escritura que se originó en Dilmún. La lengua sumeria, aunque prácticamente perdida para el mundo, no era semítica; tenía mucho en común con las llamadas lenguas arias.
77:4.8Los detallados registros que dejaron los sumerios describen el emplazamiento de un notable asentamiento que estaba situado en el golfo Pérsico, cerca de la ciudad anterior de Dilmún. Los egipcios llamaban Dilmat a esta ciudad de antigua gloria, mientras que los sumerios adamizados posteriores confundieron la primera y la segunda ciudades Noditas con Dalamatia y llamaron Dilmún a las tres. Y los arqueólogos ya han encontrado estas antiguas tablillas de arcilla sumerias que hablan de este paraíso terrenal «donde los Dioses bendijeron por primera vez a la humanidad con el ejemplo de la vida civilizada y culta». Y estas tablillas, que describen Dilmún, el paraíso de los hombres y de Dios, reposan ahora en silencio en los estantes polvorientos de muchos museos.
77:4.9Los sumerios conocían bien el primer y el segundo Edén, pero, a pesar de los numerosos matrimonios mixtos con los Adamitas, siguieron considerando a los habitantes del jardín, al norte, como una raza extranjera. El orgullo sumerio por la cultura Nodita más antigua los llevó a ignorar estas perspectivas de gloria posteriores en favor de la grandeza y de las tradiciones paradisíacas de la ciudad de Dilmún.
77:4.104. Los Noditas y los Amadonitas del norte —los Vanitas. Este grupo surgió antes del conflicto de Bablot. Estos Noditas más septentrionales descendían de quienes habían abandonado el liderazgo de Nod y de sus sucesores por el de Van y Amadon.
77:4.11Algunos de los primeros asociados de Van se establecieron después en las orillas del lago que todavía lleva su nombre, y sus tradiciones se desarrollaron en torno a este lugar. El Ararat se convirtió en su montaña sagrada y tenía para los Vanitas posteriores casi el mismo significado que el Sinaí tenía para los hebreos. Hace diez mil años los antepasados Vanitas de los asirios enseñaban que su ley moral de siete mandamientos había sido dada a Van por los Dioses en el monte Ararat. Creían firmemente que Van y su asociado Amadon fueron llevados vivos del planeta mientras estaban en la montaña dedicados a la adoración.
77:4.12El monte Ararat era la montaña sagrada del norte de Mesopotamia, y como gran parte de la tradición de ustedes sobre estos tiempos antiguos se adquirió en relación con el relato babilónico del diluvio, no es de extrañar que el monte Ararat y su región se entretejieran en el relato judío posterior de Noé y el diluvio universal.
77:4.13Hacia el año 35 000 a. C., Adamson visitó uno de los asentamientos Vanitas antiguos más orientales para fundar su centro de civilización.
5. Adamson y Ratta
77:5.1Una vez descritos los antecedentes Noditas de la ascendencia de los seres intermedios secundarios, esta narración debe ahora prestar atención a la mitad adánica de su ascendencia, pues los seres intermedios secundarios son también los nietos de Adamson, el primogénito de la raza violeta de Urantia.
77:5.2Adamson se encontraba entre aquel grupo de hijos de Adán y Eva que eligieron quedarse en la tierra con su padre y su madre. Ahora bien, este hijo mayor de Adán había oído a menudo de boca de Van y Amadon la historia de su hogar en las tierras altas del norte, y algún tiempo después del establecimiento del segundo jardín decidió ir en busca de esta tierra de sus sueños de juventud.
77:5.3Adamson tenía 120 años en aquel momento y había sido padre de treinta y dos hijos de linaje puro en el primer jardín. Quería quedarse con sus padres y ayudarlos a edificar el segundo jardín, pero estaba muy afligido por la pérdida de su compañera y de sus hijos, que habían elegido todos ir a Edentia junto con aquellos otros hijos adánicos que optaron por convertirse en pupilos de los Altísimos.
77:5.4Adamson no quería abandonar a sus padres en Urantia, no era propenso a huir de las penalidades o del peligro, pero las relaciones del segundo jardín le resultaban muy poco satisfactorias. Hizo mucho por impulsar las primeras actividades de defensa y de construcción, pero decidió partir hacia el norte en la primera oportunidad. Y aunque su partida fue del todo amistosa, Adán y Eva se apenaron mucho al perder a su hijo mayor, al verlo marchar a un mundo extraño y hostil para no volver nunca, según temían.
77:5.5Una compañía de veintisiete personas siguió a Adamson hacia el norte en busca de aquel pueblo de sus fantasías de infancia. En poco más de tres años el grupo de Adamson encontró efectivamente el objeto de su aventura, y entre aquella gente él descubrió a una mujer maravillosa y hermosa, de veinte años, que afirmaba ser la última descendiente de linaje puro del personal del Príncipe. Esta mujer, Ratta, decía que sus antepasados descendían todos de dos de los miembros caídos del personal del Príncipe. Era la última de su raza, pues no tenía hermanos ni hermanas vivos. Casi había decidido no casarse, casi se había resuelto a morir sin descendencia, pero se enamoró del majestuoso Adamson. Y cuando oyó la historia del Edén, cómo las predicciones de Van y Amadon se habían cumplido realmente, y mientras escuchaba el relato del incumplimiento del Jardín, la invadió un único pensamiento: casarse con este hijo y heredero de Adán. Y la idea fue arraigando rápidamente en Adamson. En poco más de tres meses estaban casados.
77:5.6Adamson y Ratta tuvieron una familia de sesenta y siete hijos. Dieron origen a una gran línea de dirigentes del mundo, pero hicieron algo más. Debe recordarse que ambos seres eran realmente sobrehumanos. Uno de cada cuatro hijos que les nacieron era de una orden singular. A menudo era invisible. Nunca en la historia del mundo había ocurrido algo semejante. Ratta estaba muy perturbada —incluso supersticiosa—, pero Adamson conocía bien la existencia de los seres intermedios primarios, y concluyó que algo semejante sucedía ante sus ojos. Cuando llegó el segundo vástago de comportamiento extraño, decidió aparearlos, puesto que uno era varón y el otro hembra, y este es el origen de la orden secundaria de seres intermedios. En el plazo de cien años, antes de que este fenómeno cesara, llegaron a existir casi dos mil.
77:5.7Adamson vivió 396 años. Muchas veces volvió a visitar a su padre y a su madre. Cada siete años él y Ratta viajaban al sur, al segundo jardín, y mientras tanto los seres intermedios lo mantenían informado sobre el bienestar de su pueblo. Durante la vida de Adamson prestaron un gran servicio en la edificación de un nuevo e independiente centro mundial de la verdad y la rectitud.
77:5.8Así pues, Adamson y Ratta tenían a su disposición este cuerpo de ayudantes maravillosos, que trabajaron con ellos a lo largo de sus largas vidas para contribuir a la propagación de la verdad avanzada y a la difusión de normas más elevadas de vida espiritual, intelectual y física. Y los resultados de este esfuerzo de mejora del mundo nunca llegaron a quedar del todo eclipsados por las regresiones posteriores.
77:5.9Los Adamsonitas mantuvieron una cultura elevada durante casi siete mil años desde los tiempos de Adamson y Ratta. Más tarde se mezclaron con los Noditas y los Andonitas vecinos y también se contaron entre los «hombres poderosos de la antigüedad». Y algunos de los avances de aquella era persistieron hasta convertirse en una parte latente del potencial cultural que más tarde floreció en la civilización europea.
77:5.10Este centro de civilización estaba situado en la región al este del extremo sur del mar Caspio, cerca del Kopet Dag. Un poco más arriba, en las estribaciones del Turquestán, se encuentran los vestigios de lo que fue en otro tiempo la sede Adamsonita de la raza violeta. En estos parajes de las tierras altas, situados en un cinturón fértil, estrecho y antiguo que se extiende por las estribaciones más bajas de la cordillera de Kopet, surgieron sucesivamente, en distintos períodos, cuatro culturas diversas, fomentadas respectivamente por cuatro grupos diferentes de descendientes de Adamson. Fue el segundo de estos grupos el que emigró hacia el oeste, a Grecia y a las islas del Mediterráneo. El resto de los descendientes de Adamson emigró hacia el norte y el oeste para entrar en Europa con la estirpe mezclada de la última oleada Andita que salió de Mesopotamia, y también se contaron entre los invasores Andita-arios de la India.
6. Los seres intermedios secundarios
77:6.1Mientras que los seres intermedios primarios tuvieron un origen casi sobrehumano, la orden secundaria es la descendencia de la estirpe adánica pura unida a un descendiente humanizado de antepasados comunes a la ascendencia del cuerpo mayor.
77:6.2Entre los hijos de Adamson hubo exactamente dieciséis de los peculiares progenitores de los seres intermedios secundarios. Estos hijos singulares se dividían por igual en cuanto al sexo, y cada pareja era capaz de producir un ser intermedio secundario cada setenta días mediante una técnica combinada de enlace sexual y no sexual. Y tal fenómeno nunca había sido posible en la tierra antes de aquel tiempo, ni ha vuelto a ocurrir desde entonces.
77:6.3Estos dieciséis hijos vivieron y murieron (salvo por sus peculiaridades) como mortales del reino, pero su descendencia, energizada eléctricamente, sigue viviendo sin fin, pues no está sujeta a las limitaciones de la carne mortal.
77:6.4Cada una de las ocho parejas produjo finalmente 248 seres intermedios, y así llegó a existir el cuerpo secundario original, de 1984 miembros. Hay ocho subgrupos de seres intermedios secundarios. Se los designa como A-B-C el primero, el segundo, el tercero, y así sucesivamente. Y luego están D-E-F el primero, el segundo, y así sucesivamente.
77:6.5Después del incumplimiento de Adán, los seres intermedios primarios volvieron al servicio de los síndicos Melquisedec, mientras que el grupo secundario quedó adscrito al centro de Adamson hasta la muerte de este. Treinta y tres de estos seres intermedios secundarios, los jefes de su organización a la muerte de Adamson, se esforzaron por pasar a toda la orden al servicio de los Melquisedecs, para establecer así un enlace con el cuerpo primario. Pero como no lo lograron, abandonaron a sus compañeros y se pasaron en bloque al servicio de los síndicos planetarios.
77:6.6Después de la muerte de Adamson, el resto de los seres intermedios secundarios se convirtió en una influencia extraña, desorganizada y sin vínculos en Urantia. Desde entonces hasta los días de Machiventa Melquisedec llevaron una existencia irregular y desorganizada. Este Melquisedec los puso en parte bajo control, pero siguieron causando muchos males hasta los días de Cristo Miguel. Y durante la estancia de él en la tierra, todos ellos tomaron decisiones finales en cuanto a su destino futuro, y la mayoría leal se alistó entonces bajo el liderazgo de los seres intermedios primarios.
7. Los seres intermedios rebeldes
77:7.1La mayoría de los seres intermedios primarios cayeron en el pecado en el momento de la rebelión de Lucifer. Cuando se hizo el recuento de la devastación de la rebelión planetaria, se descubrió, entre otras pérdidas, que de los 50 000 originales, 40 119 se habían unido a la secesión de Caligastia.
77:7.2El número original de seres intermedios secundarios era de 1984, y de estos, 873 no se pusieron del lado del gobierno de Miguel y fueron debidamente internados en relación con el juicio planetario de Urantia el día de Pentecostés. Nadie puede predecir el futuro de estas criaturas caídas.
77:7.3Ambos grupos de seres intermedios rebeldes están ahora bajo custodia en espera del juicio definitivo de los asuntos de la rebelión del sistema. Pero hicieron muchas cosas extrañas en la tierra antes de la inauguración de la presente dispensación planetaria.
77:7.4Estos seres intermedios desleales podían revelarse a los ojos mortales en ciertas circunstancias, y esto era especialmente cierto de los asociados de Belcebú, el jefe de los seres intermedios secundarios apóstatas. Pero no se debe confundir a estas criaturas singulares con ciertos querubines y serafines rebeldes que también estuvieron en la tierra hasta el momento de la muerte y la resurrección de Cristo. Algunos de los escritores más antiguos designaban a estas criaturas intermedias rebeldes como espíritus malignos y demonios, y a los serafines apóstatas como ángeles malignos.
77:7.5En ningún mundo pueden los espíritus malignos poseer una mente mortal después de la vida de un Hijo de otorgamiento del Paraíso. Pero antes de los días de Cristo Miguel en Urantia —antes de la llegada universal de los Ajustadores del Pensamiento y del derramamiento del espíritu del Maestro sobre toda carne—, estos seres intermedios rebeldes podían en efecto influir en las mentes de ciertos mortales inferiores y controlar en cierta medida sus acciones. Esto se lograba de un modo muy parecido a como funcionan las criaturas intermedias leales cuando sirven como eficaces guardianes de contacto de las mentes humanas del cuerpo de reserva del destino de Urantia en aquellos momentos en que el Ajustador está, en efecto, separado de la personalidad durante un período de contacto con inteligencias sobrehumanas.
77:7.6No es una mera figura retórica cuando el registro dice: «Y le trajeron toda clase de enfermos, los que estaban poseídos por diablos y los que eran lunáticos». Jesús conocía y reconocía la diferencia entre la locura y la posesión demoníaca, aunque estos estados se confundían mucho en la mente de quienes vivían en su época y generación.
77:7.7Incluso antes de Pentecostés ningún espíritu rebelde podía dominar una mente humana normal, y desde aquel día incluso las mentes débiles de los mortales inferiores están libres de tales posibilidades. La supuesta expulsión de diablos desde la llegada del Espíritu de la Verdad ha sido cuestión de confundir la creencia en la posesión demoníaca con la histeria, la locura y la debilidad mental. Pero no por el hecho de que el otorgamiento de Miguel haya liberado para siempre a todas las mentes humanas de Urantia de la posibilidad de la posesión demoníaca imaginen que tal cosa no fue una realidad en épocas anteriores.
77:7.8Todo el grupo de seres intermedios rebeldes está actualmente prisionero por orden de los Altísimos de Edentia. Ya no recorren este mundo empeñados en hacer el mal. Con independencia de la presencia de los Ajustadores del Pensamiento, el derramamiento del Espíritu de la Verdad sobre toda carne hizo imposible para siempre que espíritus desleales de cualquier clase o descripción volvieran a invadir siquiera la más débil de las mentes humanas. Desde el día de Pentecostés nunca más puede haber algo como la posesión demoníaca.
8. Los Seres Intermedios Unidos
77:8.1En el último juicio de este mundo, cuando Miguel se llevó a los supervivientes durmientes del tiempo, las criaturas intermedias quedaron atrás, se quedaron para ayudar en la obra espiritual y semiespiritual del planeta. Ahora funcionan como un solo cuerpo, que abarca ambas órdenes y suma 10 992 miembros. Los Seres Intermedios Unidos de Urantia están gobernados actualmente de forma alterna por el miembro más antiguo de cada orden. Este régimen ha estado en vigor desde su fusión en un solo grupo, poco después de Pentecostés.
77:8.2Los miembros de la orden más antigua o primaria se conocen generalmente por números; a menudo reciben nombres como 1-2-3 el primero, 4-5-6 el primero, y así sucesivamente. En Urantia los seres intermedios adánicos se designan alfabéticamente para distinguirlos de la designación numérica de los seres intermedios primarios.
77:8.3Ambas órdenes son seres no materiales en lo que respecta a la nutrición y a la toma de energía, pero participan de muchos rasgos humanos y pueden disfrutar y seguir el humor de ustedes así como su adoración. Cuando están asignados a mortales, entran en el espíritu del trabajo, del descanso y del juego humanos. Pero los seres intermedios no duermen, ni poseen poderes de procreación. En cierto sentido el grupo secundario está diferenciado según las líneas de lo masculino y lo femenino, y a menudo se habla de ellos como «él» o «ella». A menudo trabajan juntos en tales parejas.
77:8.4Los seres intermedios no son hombres, ni tampoco son ángeles, pero los seres intermedios secundarios están, por naturaleza, más cerca del hombre que del ángel; son, en cierto modo, de las razas de ustedes y son, por lo tanto, muy comprensivos y compasivos en su contacto con los seres humanos; son inestimables para los serafines en su trabajo para y con las diversas razas de la humanidad, y ambas órdenes son indispensables para los serafines que sirven como guardianes personales de los mortales.
77:8.5Los Seres Intermedios Unidos de Urantia están organizados para el servicio con los serafines planetarios, de acuerdo con sus dotes innatas y sus habilidades adquiridas, en los siguientes grupos:
77:8.61. Mensajeros intermedios. Los de este grupo llevan nombres; son un cuerpo pequeño y prestan una gran ayuda en un mundo evolutivo en el servicio de comunicación personal rápida y fiable.
77:8.72. Centinelas planetarios. Los seres intermedios son los guardianes, los centinelas, de los mundos del espacio. Desempeñan las importantes funciones de observadores de todos los numerosos fenómenos y tipos de comunicación que tienen importancia para los seres sobrenaturales del reino. Patrullan el reino espiritual invisible del planeta.
77:8.83. Personalidades de contacto. En los contactos que se establecen con los seres mortales de los mundos materiales, como con el sujeto por medio del cual se transmitieron estas comunicaciones, siempre se emplea a las criaturas intermedias. Son un factor esencial en tales enlaces de los niveles espiritual y material.
77:8.94. Asistentes del progreso. Estas son las más espirituales de las criaturas intermedias, y están distribuidas como ayudantes de las diversas órdenes de serafines que funcionan en grupos especiales en el planeta.
77:8.10Los seres intermedios varían mucho en su capacidad para establecer contacto con los serafines de arriba y con sus primos humanos de abajo. Es sumamente difícil, por ejemplo, que los seres intermedios primarios establezcan contacto directo con los agentes materiales. Están considerablemente más cerca del tipo angélico de ser y por eso se les asigna por lo general a trabajar con las fuerzas espirituales residentes en el planeta y a ministrarles. Actúan como compañeros y guías de los visitantes celestiales y de los estudiantes de estancia temporal, mientras que las criaturas secundarias están casi exclusivamente adscritas al ministerio de los seres materiales del reino.
77:8.11Los 1111 seres intermedios secundarios leales están ocupados en misiones importantes en la tierra. En comparación con sus asociados primarios, son decididamente materiales. Existen justo fuera del alcance de la visión mortal y poseen suficiente margen de adaptación para establecer, a voluntad, contacto físico con lo que los humanos llaman «cosas materiales». Estas criaturas singulares tienen ciertos poderes definidos sobre las cosas del tiempo y del espacio, sin exceptuar a las bestias del reino.
77:8.12Muchos de los fenómenos más literales atribuidos a los ángeles han sido realizados por las criaturas intermedias secundarias. Cuando los primeros maestros del evangelio de Jesús fueron encarcelados por los ignorantes dirigentes religiosos de aquel tiempo, un «ángel del Señor» real «abrió de noche las puertas de la cárcel y los sacó». Pero en el caso de la liberación de Pedro, después de que mataran a Santiago por orden de Herodes, fue un ser intermedio secundario quien realizó la obra atribuida a un ángel.
77:8.13Su principal trabajo hoy es el de asociados de enlace personal, no percibidos, de aquellos hombres y mujeres que constituyen el cuerpo de reserva planetario del destino. Fue la labor de este grupo secundario, hábilmente secundada por algunos del cuerpo primario, la que produjo la coordinación de personalidades y circunstancias en Urantia que finalmente llevó a los supervisores celestiales planetarios a iniciar las peticiones que resultaron en la concesión de los mandatos que hicieron posible la serie de revelaciones de la que esta presentación forma parte. Pero debe quedar claro que las criaturas intermedias no están implicadas en las sórdidas actuaciones que tienen lugar bajo la designación general de «espiritismo». Los seres intermedios que están actualmente en Urantia, todos los cuales gozan de una posición honorable, no están relacionados con los fenómenos de la llamada «mediumnidad»; y no permiten, por lo general, que los humanos presencien sus actividades físicas, a veces necesarias, ni otros contactos suyos con el mundo material, tal como los perciben los sentidos humanos.
9. Los ciudadanos permanentes de Urantia
77:9.1Los seres intermedios pueden considerarse como el primer grupo de los habitantes permanentes que se encuentran en las diversas órdenes de mundos de todos los universos, en contraste con los ascendentes evolutivos como las criaturas mortales y las huestes angélicas. Tales ciudadanos permanentes se encuentran en diversos puntos del ascenso al Paraíso.
77:9.2A diferencia de las diversas órdenes de seres celestiales asignados para ministrar en un planeta, los seres intermedios viven en un mundo habitado. Los serafines vienen y van, pero las criaturas intermedias permanecen y permanecerán, aunque no por ser nativas del planeta dejan de ser ministros, y proporcionan el único régimen continuo que armoniza y conecta las administraciones cambiantes de las huestes seráficas.
77:9.3Como ciudadanos reales de Urantia, los seres intermedios tienen un interés de parentesco en el destino de esta esfera. Son una asociación decidida, que trabaja con perseverancia por el progreso de su planeta natal. Su determinación queda sugerida por el lema de su orden: «Lo que los Seres Intermedios Unidos emprenden, los Seres Intermedios Unidos lo hacen».
77:9.4Aunque su capacidad para recorrer los circuitos de energía hace factible para cualquier ser intermedio la partida del planeta, se han comprometido individualmente a no dejar el planeta antes de que las autoridades del universo los liberen en algún momento. Los seres intermedios están anclados a un planeta hasta las eras de luz y vida establecidas. Con la excepción de 1-2-3 el primero, ninguna criatura intermedia leal ha partido nunca de Urantia.
77:9.51-2-3 el primero, el mayor de la orden primaria, fue liberado de sus deberes planetarios inmediatos poco después de Pentecostés. Este noble ser intermedio se mantuvo firme junto a Van y Amadon durante los trágicos días de la rebelión planetaria, y su liderazgo intrépido fue decisivo para reducir las bajas en su orden. Sirve actualmente en Jerusem como miembro de los veinticuatro consejeros, y ya ha funcionado una vez como gobernador general de Urantia desde Pentecostés.
77:9.6Los seres intermedios están ligados al planeta, pero así como los mortales hablan con viajeros de lejos y aprenden así sobre lugares remotos del planeta, también los seres intermedios conversan con viajeros celestiales para aprender sobre los lugares lejanos del universo. Así llegan a conocer este sistema y este universo, incluso Orvonton y sus creaciones hermanas, y así se preparan para la ciudadanía en los niveles superiores de la existencia de las criaturas.
77:9.7Aunque los seres intermedios llegaron a existir plenamente desarrollados —sin experimentar ningún período de crecimiento o desarrollo desde la inmadurez—, nunca dejan de crecer en sabiduría y experiencia. Como los mortales, son criaturas evolutivas, y tienen una cultura que es un logro evolutivo auténtico. Hay muchas grandes mentes y espíritus poderosos en el cuerpo de seres intermedios de Urantia.
77:9.8En un aspecto más amplio, la civilización de Urantia es el producto conjunto de los mortales de Urantia y de los seres intermedios de Urantia, y esto es cierto a pesar de la diferencia actual entre los dos niveles de cultura, una diferencia que no se compensará antes de las eras de luz y vida.
77:9.9La cultura intermedia, al ser el producto de una ciudadanía planetaria inmortal, es relativamente inmune a aquellas vicisitudes temporales que acosan a la civilización humana. Las generaciones de los hombres olvidan; el cuerpo de seres intermedios recuerda, y esa memoria es el tesoro de las tradiciones del mundo habitado de ustedes. Así la cultura de un planeta permanece siempre presente en ese planeta, y en las circunstancias adecuadas tales recuerdos atesorados de sucesos pasados se ponen a disposición, así como la historia de la vida y las enseñanzas de Jesús ha sido dada por los seres intermedios de Urantia a sus primos en la carne.
77:9.10Los seres intermedios son los hábiles ministros que compensan aquella brecha entre los asuntos materiales y espirituales de Urantia que apareció a la muerte de Adán y Eva. Son asimismo los hermanos mayores de ustedes, camaradas en la larga lucha por alcanzar un estado establecido de luz y vida en Urantia. Los Seres Intermedios Unidos son un cuerpo probado en la rebelión, y desempeñarán fielmente su papel en la evolución planetaria hasta que este mundo alcance la meta de las eras, hasta aquel día lejano en que de hecho reine la paz en la tierra y en verdad haya buena voluntad en el corazón de los hombres.
77:9.11Debido a la valiosa labor que realizan estos seres intermedios, hemos llegado a la conclusión de que son una parte verdaderamente esencial de la economía espiritual de los reinos. Y donde la rebelión no ha dañado los asuntos de un planeta, son de una ayuda aún mayor para los serafines.
77:9.12Toda la organización de altos espíritus, huestes angélicas y compañeros intermedios está dedicada con entusiasmo a promover el plan del Paraíso para la ascensión progresiva y la consecución de la perfección de los mortales evolutivos, uno de los asuntos excelsos del universo —el soberbio plan de supervivencia que consiste en hacer descender a Dios hasta el hombre y luego, mediante una especie sublime de asociación, llevar al hombre hasta Dios y hacia una eternidad de servicio y una divinidad de logro—, tanto para el mortal como para el ser intermedio.
77:9.13[Presentado por un Arcángel de Nebadon.]