Parte II · Documento 49

Los mundos habitados

49:0.1TODOS los mundos habitados por mortales son evolutivos en su origen y en su naturaleza. Estas esferas son el semillero, la cuna evolutiva, de las razas mortales del tiempo y del espacio. Cada unidad de la vida ascendente es una verdadera escuela de formación para la etapa de existencia que viene a continuación, y esto es cierto en cada etapa de la ascensión progresiva del hombre al Paraíso; tan cierto en la experiencia mortal inicial en un planeta evolutivo como en la escuela final de los Melquisedec en la sede del universo, una escuela a la que los mortales ascendentes no asisten hasta justo antes de su traslación al régimen del superuniverso y de alcanzar la existencia espiritual de la primera etapa.

49:0.2Todos los mundos habitados se agrupan básicamente, para la administración celestial, en los sistemas locales, y cada uno de estos sistemas locales se limita a unos mil mundos evolutivos. Esta limitación se debe al decreto de los Ancianos de Días, y se refiere a los planetas evolutivos reales en los que viven mortales con estatus de supervivencia. Ni los mundos finalmente establecidos en luz y vida ni los planetas en la etapa prehumana del desarrollo de la vida se cuentan en este grupo.

49:0.3Satania misma es un sistema inacabado que contiene solo 619 mundos habitados. Estos planetas se numeran en serie según su registro como mundos habitados, como mundos habitados por criaturas volitivas. Así se le dio a Urantia el número 606 de Satania, que significa el 606º mundo de este sistema local en el que el largo proceso de la vida evolutiva culminó en la aparición de seres humanos. Hay treinta y seis planetas deshabitados que se acercan a la etapa de dotación de vida, y varios se preparan ahora para los Portadores de Vida. Hay casi doscientas esferas que evolucionan de modo que estén listas para la implantación de vida en los próximos pocos millones de años.

49:0.4No todos los planetas son aptos para albergar vida mortal. Los pequeños que tienen una alta velocidad de rotación axial son del todo inadecuados como hábitat para la vida. En varios de los sistemas físicos de Satania, los planetas que giran alrededor del sol central son demasiado grandes para ser habitados, pues su gran masa ocasiona una gravedad opresiva. Muchas de estas enormes esferas tienen satélites, a veces media docena o más, y estas lunas tienen a menudo un tamaño muy cercano al de Urantia, de modo que son casi ideales para ser habitadas.

49:0.5Anova, el mundo número uno, es el más antiguo de los mundos habitados de Satania; se trata de uno de los cuarenta y cuatro satélites que giran alrededor de un enorme planeta oscuro, y está expuesto a la luz diferencial de tres soles cercanos. Anova se halla en una fase avanzada de civilización progresiva.

1. La vida planetaria

49:1.1Los universos del tiempo y del espacio se desarrollan de forma gradual; la progresión de la vida —terrestre o celestial— no es ni arbitraria ni mágica. Puede que la evolución cósmica no siempre sea comprensible (predecible), pero no es en absoluto accidental.

49:1.2La célula protoplasmática, asociación comunal de energías químicas, eléctricas y de otras energías básicas, constituye la unidad biológica de la vida material. Cada sistema tiene sus propias fórmulas químicas, y en cada universo local la técnica con que se reproduce la célula viva varía un poco, pero los Portadores de Vida son siempre los catalizadores vivientes que ponen en marcha las reacciones primordiales de la vida material; son ellos quienes instigan los circuitos de energía de la materia viva.

49:1.3Entre todos los mundos de un sistema local se revela un parentesco físico inconfundible; aun así, cada planeta posee su propia escala de vida, y no hay dos mundos que sean exactamente iguales en su dotación vegetal y animal. Son las decisiones de los Portadores de Vida las que producen estas variaciones planetarias en los tipos de vida del sistema. Sin embargo, estos seres no actúan por capricho ni por antojo; los universos se dirigen conforme a la ley y el orden. Las leyes de Nebadon son los mandatos divinos de Salvington, y el orden evolutivo de la vida en Satania guarda consonancia con el patrón evolutivo de Nebadon.

49:1.4La evolución es la regla del desarrollo humano, pero el proceso mismo varía mucho en los diferentes mundos. La vida se inicia a veces en un centro, a veces en tres, como ocurrió en Urantia. En los mundos atmosféricos suele tener un origen marino, pero no siempre; mucho depende del estado físico del planeta. Los Portadores de Vida tienen un gran margen de libertad en su función de iniciar la vida.

49:1.5En el desarrollo de la vida planetaria, la forma vegetal siempre precede a la animal y está bastante plenamente desarrollada antes de que se diferencien los patrones animales. Todos los tipos animales se desarrollan a partir de los patrones básicos del reino vegetal de los seres vivos que los precede; no se organizan por separado.

49:1.6Las primeras etapas de la evolución de la vida no se ajustan del todo a las opiniones que ustedes tienen hoy. El hombre mortal no es un accidente evolutivo. Existe un sistema preciso, una ley universal, que determina el despliegue del plan de vida planetario en las esferas del espacio. El tiempo y la producción de grandes cantidades de una especie no son las influencias que controlan. Los ratones se reproducen mucho más rápido que los elefantes, y sin embargo los elefantes evolucionan más rápido que los ratones.

49:1.7El proceso de la evolución planetaria es ordenado y controlado. El desarrollo de organismos superiores a partir de agrupaciones inferiores de vida no es accidental. A veces el progreso evolutivo se retrasa temporalmente por la destrucción de ciertas líneas favorables de plasma de vida portadas en una especie seleccionada. A menudo se necesitan eras y eras para reparar el daño que ocasiona la pérdida de una sola cepa superior de la herencia humana. Estas cepas seleccionadas y superiores de protoplasma vivo deberían guardarse con celo y con inteligencia una vez que aparecen. Y en la mayoría de los mundos habitados estos potenciales superiores de vida se valoran mucho más que en Urantia.

2. Tipos físicos planetarios

49:2.1En cada sistema hay un patrón estándar y básico de vida vegetal y animal. Pero los Portadores de Vida se enfrentan a menudo a la necesidad de modificar estos patrones básicos para ajustarlos a las diversas condiciones físicas que encuentran en numerosos mundos del espacio. Fomentan un tipo generalizado de criatura mortal propio del sistema, pero hay siete tipos físicos distintos, así como miles y miles de variantes menores de estas siete diferenciaciones principales:

49:2.21. Tipos atmosféricos.

49:2.32. Tipos elementales.

49:2.43. Tipos de gravedad.

49:2.54. Tipos de temperatura.

49:2.65. Tipos eléctricos.

49:2.76. Tipos energizantes.

49:2.87. Tipos sin nombre.

49:2.9El sistema de Satania contiene todos estos tipos y numerosos grupos intermedios, aunque algunos están representados de forma muy escasa.

49:2.101. Los tipos atmosféricos. Es sobre todo la naturaleza de la atmósfera lo que determina las diferencias físicas entre los mundos donde habitan mortales; las demás influencias que contribuyen a diferenciar la vida de un planeta a otro tienen una importancia relativamente menor.

49:2.11El estado atmosférico actual de Urantia es casi ideal para sostener el tipo de hombre que respira, pero el tipo humano puede modificarse de tal manera que pueda vivir tanto en los planetas superatmosféricos como en los subatmosféricos. Estas modificaciones se extienden también a la vida animal, que difiere mucho en las diversas esferas habitadas. Hay una modificación muy grande de los órdenes animales tanto en los mundos subatmosféricos como en los superatmosféricos.

49:2.12En Satania, entre los tipos atmosféricos, cerca del dos y medio por ciento son subrespiradores, alrededor del cinco por ciento son superrespiradores y más del noventa y uno por ciento son respiradores medios, lo que suma en conjunto el noventa y ocho y medio por ciento de los mundos de Satania.

49:2.13Los seres como las razas de Urantia se clasifican como respiradores medios; ustedes representan el orden respiratorio promedio o típico de la existencia mortal. Si existieran criaturas inteligentes en un planeta con una atmósfera semejante a la de su vecino cercano, Venus, pertenecerían al grupo de los superrespiradores, mientras que las que habitaran un planeta con una atmósfera tan tenue como la de su vecino exterior, Marte, se denominarían subrespiradores.

49:2.14Si hubiera mortales que habitaran un planeta desprovisto de aire, como su luna, pertenecerían al orden aparte de los no respiradores. Este tipo representa un ajuste radical o extremo al entorno planetario y se considera por separado. Los no respiradores representan el restante uno y medio por ciento de los mundos de Satania.

49:2.152. Los tipos elementales. Estas diferencias se refieren a la relación de los mortales con el agua, el aire y la tierra, y según su relación con estos hábitats existen cuatro especies distintas de vida inteligente. Las razas de Urantia pertenecen al orden terrestre.

49:2.16A ustedes les es del todo imposible imaginar el entorno que prevalece durante las primeras eras de algunos mundos. Estas condiciones inusuales hacen necesario que la vida animal en evolución permanezca en su hábitat marino de crianza durante períodos más largos que en los planetas que muy pronto ofrecen un entorno hospitalario de tierra y atmósfera. A la inversa, en algunos mundos de los superrespiradores, cuando el planeta no es demasiado grande, a veces es conveniente proveer un tipo mortal capaz de desplazarse con facilidad a través de la atmósfera. Estos navegantes del aire a veces se sitúan entre los grupos acuáticos y los terrestres, y siempre viven en cierta medida sobre el suelo, hasta que con el tiempo evolucionan en habitantes de la tierra. Pero en algunos mundos siguen volando durante eras, incluso después de haberse convertido en seres de tipo terrestre.

49:2.17Es a la vez asombroso y divertido observar cómo toma forma la civilización temprana de una raza primitiva de seres humanos, en un caso, en el aire y en las copas de los árboles y, en otro, en medio de las aguas poco profundas de cuencas tropicales resguardadas, así como en el fondo, las laderas y las orillas de estos jardines marinos de las razas del alba de esas esferas extraordinarias. Incluso en Urantia hubo una larga era durante la cual el hombre primitivo se preservó y avanzó su civilización primitiva viviendo la mayor parte del tiempo en las copas de los árboles, como lo hicieron sus antepasados arborícolas anteriores. Y en Urantia todavía tienen ustedes un grupo de mamíferos diminutos (la familia de los murciélagos) que son navegantes del aire, y sus focas y ballenas, de hábitat marino, también son del orden de los mamíferos.

49:2.18En Satania, de los tipos elementales, el siete por ciento son acuáticos, el diez por ciento aéreos, el setenta por ciento terrestres y el trece por ciento tipos combinados de tierra y aire. Pero estas modificaciones de las primeras criaturas inteligentes no son ni peces humanos ni aves humanas. Son de los tipos humanos y prehumanos, ni superpeces ni aves glorificadas, sino claramente mortales.

49:2.193. Los tipos de gravedad. Mediante una modificación del diseño creativo, los seres inteligentes están construidos de tal manera que pueden funcionar libremente en esferas tanto más pequeñas como más grandes que Urantia, y así se adaptan, en cierta medida, a la gravedad de los planetas que no tienen un tamaño y una densidad ideales.

49:2.20Los diversos tipos planetarios de mortales varían en estatura, y el promedio en Nebadon es un poco menos de siete pies. Algunos de los mundos más grandes están poblados por seres que miden solo unos dos pies y medio de altura. La estatura mortal va desde allí, pasando por las estaturas promedio de los planetas de tamaño promedio, hasta alrededor de diez pies en las esferas habitadas más pequeñas. En Satania hay solo una raza de menos de cuatro pies de altura. El veinte por ciento de los mundos habitados de Satania está poblado por mortales de los tipos de gravedad modificados que ocupan los planetas más grandes y los más pequeños.

49:2.214. Los tipos de temperatura. Es posible crear seres vivos que puedan soportar temperaturas mucho más altas y mucho más bajas que el margen de vida de las razas de Urantia. Hay cinco órdenes distintos de seres según se clasifican con respecto a los mecanismos de regulación del calor. En esta escala, las razas de Urantia son el número tres. El treinta por ciento de los mundos de Satania está poblado por razas de tipos de temperatura modificados. El doce por ciento pertenece a los márgenes de temperatura más altos y el dieciocho por ciento a los más bajos, en comparación con los urantianos, que funcionan en el grupo de temperatura media.

49:2.225. Los tipos eléctricos. El comportamiento eléctrico, magnético y electrónico de los mundos varía mucho. Hay diez diseños de vida mortal formados de diversas maneras para soportar la energía diferencial de las esferas. Estas diez variedades reaccionan también de maneras un poco diferentes a los rayos químicos de la luz solar ordinaria. Pero estas leves variaciones físicas no afectan en modo alguno a la vida intelectual ni a la espiritual.

49:2.23Casi el veintitrés por ciento de los agrupamientos eléctricos de la vida mortal corresponde a la clase número cuatro, que es el tipo de existencia de Urantia. Estos tipos se reparten así: número 1, uno por ciento; número 2, dos por ciento; número 3, cinco por ciento; número 4, veintitrés por ciento; número 5, veintisiete por ciento; número 6, veinticuatro por ciento; número 7, ocho por ciento; número 8, cinco por ciento; número 9, tres por ciento; número 10, dos por ciento—en porcentajes enteros.

49:2.246. Los tipos energizantes. No todos los mundos son iguales en la manera de absorber energía. No todos los mundos habitados tienen un océano atmosférico adecuado para el intercambio respiratorio de gases, como el que existe en Urantia. Durante las etapas tempranas y tardías de muchos planetas, seres de su orden actual no podrían existir; y cuando los factores respiratorios de un planeta son muy altos o muy bajos, pero todos los demás requisitos previos para la vida inteligente son adecuados, los Portadores de Vida establecen a menudo en esos mundos una forma modificada de existencia mortal, seres capaces de efectuar sus intercambios de proceso vital directamente por medio de la energía luminosa y de las transmutaciones de poder de primera mano de los Controladores Físicos Maestros.

49:2.25Hay seis tipos diferentes de nutrición animal y mortal: los subrespiradores emplean el primer tipo de nutrición, los habitantes marinos el segundo, los respiradores medios el tercero, como en Urantia. Los superrespiradores emplean el cuarto tipo de absorción de energía, mientras que los no respiradores utilizan el quinto orden de nutrición y energía. La sexta técnica de energización se limita a las criaturas intermedias.

49:2.267. Los tipos sin nombre. Hay numerosas variaciones físicas adicionales en la vida planetaria, pero todas estas diferencias son por completo cuestiones de modificación anatómica, diferenciación fisiológica y ajuste electroquímico. Tales distinciones no conciernen a la vida intelectual ni a la espiritual.

3. Los mundos de los no respiradores

49:3.1La mayoría de los planetas habitados están poblados por el tipo de seres inteligentes que respiran. Pero también hay órdenes de mortales capaces de vivir en mundos con poco o ningún aire. De los mundos habitados de Orvonton, este tipo representa menos del siete por ciento. En Nebadon este porcentaje es menor del tres. En toda Satania hay solo nueve mundos así.

49:3.2Hay tan pocos mundos habitados del tipo no respirador en Satania porque esta sección de Norlatiadek, organizada más recientemente, todavía abunda en cuerpos meteóricos del espacio; y los mundos sin una atmósfera protectora de fricción están sujetos al bombardeo incesante de estos errantes. Incluso algunos de los cometas consisten en enjambres de meteoros, pero por lo general son cuerpos de materia más pequeños que se han desintegrado.

49:3.3Millones y millones de meteoritos entran cada día en la atmósfera de Urantia, a una velocidad de casi doscientas millas por segundo. En los mundos sin respiración, las razas avanzadas deben hacer mucho para protegerse del daño de los meteoros, mediante instalaciones eléctricas que funcionan para consumir o desviar los meteoros. Un gran peligro los amenaza cuando se aventuran más allá de estas zonas protegidas. Estos mundos también están sujetos a tormentas eléctricas desastrosas de una naturaleza desconocida en Urantia. Durante esas épocas de tremenda fluctuación de energía, los habitantes deben refugiarse en sus estructuras especiales de aislamiento protector.

49:3.4La vida en los mundos de los no respiradores es radicalmente diferente de la vida en Urantia. Los no respiradores no comen alimentos ni beben agua como lo hacen las razas de Urantia. Las reacciones del sistema nervioso, el mecanismo regulador del calor y el metabolismo de estos pueblos especializados son radicalmente diferentes de esas funciones en los mortales de Urantia. Casi todos los actos de la vida, aparte de la reproducción, difieren, e incluso los métodos de procreación son algo diferentes.

49:3.5En los mundos sin respiración, las especies animales son radicalmente distintas de las que se encuentran en los planetas atmosféricos. El plan de vida sin respiración difiere de la técnica de existencia en un mundo atmosférico; incluso en la supervivencia sus pueblos difieren, pues son candidatos a la fusión con el Espíritu. Sin embargo, estos seres disfrutan de la vida y llevan adelante las actividades del reino con las mismas pruebas y alegrías relativas que experimentan los mortales que viven en mundos atmosféricos. En mente y en carácter, los no respiradores no difieren de los demás tipos mortales.

49:3.6Ustedes estarían más que interesados en la conducta planetaria de este tipo de mortal, porque una raza de seres así habita una esfera muy próxima a Urantia.

4. Las criaturas volitivas evolutivas

49:4.1Hay grandes diferencias entre los mortales de los diferentes mundos, incluso entre los que pertenecen a los mismos tipos intelectuales y físicos, pero todos los mortales de dignidad volitiva son animales erguidos, bípedos.

49:4.2Hay seis razas evolutivas básicas: tres primarias —roja, amarilla y azul— y tres secundarias —anaranjada, verde e índigo—. La mayoría de los mundos habitados tienen todas estas razas, pero muchos de los planetas de tres cerebros albergan solo los tres tipos primarios. Algunos sistemas locales también tienen solo estas tres razas.

49:4.3La dotación promedio de sentidos físicos especiales de los seres humanos es de doce, aunque los sentidos especiales de los mortales de tres cerebros se extienden un poco más allá de los de los tipos de uno y de dos cerebros; pueden ver y oír bastante más que las razas de Urantia.

49:4.4Los hijos suelen nacer de uno en uno, los partos múltiples son la excepción, y la vida familiar es bastante uniforme en todos los tipos de planetas. La igualdad de los sexos prevalece en todos los mundos avanzados; el varón y la mujer son iguales en dotación mental y en estatus espiritual. No consideramos que un planeta haya salido de la barbarie mientras un sexo intente tiranizar al otro. Este aspecto de la experiencia de las criaturas siempre mejora mucho después de la llegada de un Hijo y una Hija Materiales.

49:4.5Las estaciones y las variaciones de temperatura se dan en todos los planetas iluminados y calentados por un sol. La agricultura es universal en todos los mundos atmosféricos; cultivar la tierra es la única ocupación común a las razas en progreso de todos esos planetas.

49:4.6Todos los mortales tienen, en sus primeros tiempos, las mismas luchas generales contra enemigos microscópicos que ustedes experimentan ahora en Urantia, aunque quizás no tan extensas. La duración de la vida varía en los diferentes planetas, desde veinticinco años en los mundos primitivos hasta cerca de quinientos en las esferas más avanzadas y antiguas.

49:4.7Todos los seres humanos son gregarios, tanto en lo tribal como en lo racial. Estas segregaciones en grupos son inherentes a su origen y a su constitución. Tales tendencias solo pueden modificarse mediante el avance de la civilización y una espiritualización gradual. Los problemas sociales, económicos y de gobierno de los mundos habitados varían según la edad de los planetas y el grado en que han sido influidos por las estancias sucesivas de los Hijos divinos.

49:4.8La mente es el otorgamiento del Espíritu Infinito y funciona prácticamente del mismo modo en entornos diversos. La mente de los mortales es afín, a pesar de ciertas diferencias estructurales y químicas que caracterizan la naturaleza física de las criaturas volitivas de los sistemas locales. A pesar de las diferencias planetarias personales o físicas, la vida mental de todos estos diversos órdenes de mortales es muy semejante, y sus carreras inmediatamente posteriores a la muerte son muy parecidas.

49:4.9Pero la mente mortal sin espíritu inmortal no puede sobrevivir. La mente del hombre es mortal; solo el espíritu otorgado es inmortal. La supervivencia depende de la espiritualización por el ministerio del Ajustador —del nacimiento y la evolución del alma inmortal—; como mínimo, no debe haberse desarrollado un antagonismo hacia la misión del Ajustador de efectuar la transformación espiritual de la mente material.

5. La serie planetaria de los mortales

49:5.1Será algo difícil hacer una descripción adecuada de la serie planetaria de los mortales, porque ustedes saben muy poco de ellos y porque hay muchísimas variaciones. Sin embargo, las criaturas mortales pueden estudiarse desde numerosos puntos de vista, entre los cuales están los siguientes:

49:5.21. Ajuste al entorno planetario.

49:5.32. Serie de tipos cerebrales.

49:5.43. Serie de recepción del espíritu.

49:5.54. Épocas planetarias de los mortales.

49:5.65. Series de parentesco entre criaturas.

49:5.76. Serie de fusión con el Ajustador.

49:5.87. Técnicas de escape de lo terrestre.

49:5.9Las esferas habitadas de los siete superuniversos están pobladas por mortales que se clasifican simultáneamente en una o más categorías de cada una de estas siete clases generales de vida de las criaturas evolutivas. Pero incluso estas clasificaciones generales no prevén seres como los midsonitarios ni ciertas otras formas de vida inteligente. Los mundos habitados, tal como se han presentado en estas narraciones, están poblados por criaturas mortales evolutivas, pero existen otras formas de vida.

49:5.101. Ajuste al entorno planetario. Hay tres grupos generales de mundos habitados desde el punto de vista del ajuste de la vida de las criaturas al entorno planetario: el grupo de ajuste normal, el grupo de ajuste radical y el grupo experimental.

49:5.11Los ajustes normales a las condiciones planetarias siguen los patrones físicos generales considerados anteriormente. Los mundos de los no respiradores son el ejemplo típico del ajuste radical o extremo, pero en este grupo se incluyen también otros tipos. Los mundos experimentales suelen estar adaptados de forma ideal a las formas de vida típicas, y en estos planetas decimales los Portadores de Vida intentan producir variaciones beneficiosas en los diseños de vida estándar. Puesto que su mundo es un planeta experimental, difiere notablemente de sus esferas hermanas de Satania; en Urantia han aparecido muchas formas de vida que no se encuentran en otros lugares; asimismo, muchas especies comunes están ausentes de su planeta.

49:5.12En el universo de Nebadon, todos los mundos de modificación de la vida están enlazados en serie y constituyen un dominio especial de los asuntos del universo, al que atienden administradores designados; y todos estos mundos experimentales son inspeccionados periódicamente por un cuerpo de directores del universo cuyo jefe es el veterano finalitario conocido en Satania como Tabamantia.

49:5.132. Serie de tipos cerebrales. La única uniformidad física de los mortales es el cerebro y el sistema nervioso; sin embargo, hay tres organizaciones básicas del mecanismo cerebral: los tipos de uno, de dos y de tres cerebros. Los urantianos son del tipo de dos cerebros, algo más imaginativos, aventureros y filosóficos que los mortales de un cerebro, pero algo menos espirituales, éticos e inclinados a la adoración que los órdenes de tres cerebros. Estas diferencias cerebrales caracterizan incluso a las existencias animales prehumanas.

49:5.14A partir del tipo de corteza cerebral de dos hemisferios de los urantianos, ustedes pueden, por analogía, captar algo del tipo de un cerebro. El tercer cerebro de los órdenes de tres cerebros se concibe mejor como un desarrollo de su forma inferior o rudimentaria de cerebro, desarrollada hasta el punto de funcionar principalmente en el control de las actividades físicas, lo que deja libres a los dos cerebros superiores para ocupaciones más elevadas: uno para las funciones intelectuales y el otro para las actividades de contraparte espiritual del Ajustador del Pensamiento.

49:5.15Aunque los logros terrestres de las razas de un cerebro son un poco limitados en comparación con los órdenes de dos cerebros, los planetas más antiguos del grupo de tres cerebros muestran civilizaciones que asombrarían a los urantianos y que, en comparación, avergonzarían un tanto a la de ustedes. En el desarrollo mecánico y en la civilización material, e incluso en el progreso intelectual, los mundos de mortales de dos cerebros pueden igualar a las esferas de tres cerebros. Pero en el control superior de la mente y en el desarrollo de la reciprocidad intelectual y espiritual, ustedes son algo inferiores.

49:5.16Todas estas estimaciones comparativas sobre el progreso intelectual o los logros espirituales de cualquier mundo o grupo de mundos deberían, en justicia, tener en cuenta la edad planetaria; mucho, muchísimo, depende de la edad, de la ayuda de los elevadores biológicos y de las misiones posteriores de los diversos órdenes de los Hijos divinos.

49:5.17Aunque los pueblos de tres cerebros son capaces de una evolución planetaria un poco más elevada que los órdenes de uno o de dos cerebros, todos tienen el mismo tipo de plasma de vida y llevan adelante las actividades planetarias de maneras muy semejantes, muy parecidas a como lo hacen los seres humanos en Urantia. Estos tres tipos de mortales están distribuidos por todos los mundos de los sistemas locales. En la mayoría de los casos, las condiciones planetarias tuvieron muy poco que ver con las decisiones de los Portadores de Vida de proyectar estos variados órdenes de mortales en los diferentes mundos; es una prerrogativa de los Portadores de Vida planificar y ejecutar de este modo.

49:5.18Estos tres órdenes están en pie de igualdad en la carrera de ascensión. Cada uno debe recorrer la misma escala intelectual de desarrollo, y cada uno debe superar las mismas pruebas espirituales de progresión. La administración del sistema y el supercontrol de la constelación sobre estos diferentes mundos están uniformemente libres de discriminación; incluso los regímenes de los Príncipes Planetarios son idénticos.

49:5.193. Serie de recepción del espíritu. Hay tres grupos de diseño mental en relación con el contacto con los asuntos del espíritu. Esta clasificación no se refiere a los órdenes de mortales de uno, dos y tres cerebros; se refiere principalmente a la química glandular, más en particular a la organización de ciertas glándulas comparables a los cuerpos pituitarios. Las razas de algunos mundos tienen una glándula, las de otros dos, como los urantianos, mientras que en otras esferas las razas tienen tres de estos cuerpos singulares. La imaginación inherente y la receptividad espiritual están claramente influidas por esta dotación química diferencial.

49:5.20De los tipos de recepción del espíritu, el sesenta y cinco por ciento son del segundo grupo, como las razas de Urantia. El doce por ciento son del primer tipo, naturalmente menos receptivos, mientras que el veintitrés por ciento están más inclinados a lo espiritual durante la vida terrestre. Pero estas distinciones no sobreviven a la muerte natural; todas estas diferencias raciales se refieren solo a la vida en la carne.

49:5.214. Épocas planetario-mortales. Esta clasificación tiene en cuenta la sucesión de las dispensaciones temporales en la medida en que influyen en la situación terrestre del hombre y en el modo en que este recibe el ministerio celestial.

49:5.22La vida es iniciada en los planetas por los Portadores de Vida, que vigilan su desarrollo hasta algún tiempo después de la aparición evolutiva del hombre mortal. Antes de que los Portadores de Vida dejen un planeta, instalan debidamente a un Príncipe Planetario como gobernante del reino. Con este gobernante llega un contingente completo de auxiliares subordinados y de ayudantes ministradores, y el primer juicio de los vivos y de los muertos es simultáneo con su llegada.

49:5.23Con la aparición de agrupaciones humanas, este Príncipe Planetario llega para inaugurar la civilización humana y para focalizar la sociedad humana. Su mundo de confusión no es un criterio de los primeros días del reinado de los Príncipes Planetarios, porque fue cerca del comienzo de una administración así en Urantia cuando su Príncipe Planetario, Caligastia, unió su suerte a la rebelión del Soberano de Sistema, Lucifer. Su planeta ha seguido un curso tormentoso desde entonces.

49:5.24En un mundo evolutivo normal, el progreso racial alcanza su punto culminante biológico natural durante el régimen del Príncipe Planetario, y poco después el Soberano de Sistema envía un Hijo y una Hija Materiales a ese planeta. Estos seres importados sirven como elevadores biológicos; su incumplimiento en Urantia complicó aún más la historia de su planeta.

49:5.25Cuando el progreso intelectual y ético de una raza humana ha alcanzado los límites del desarrollo evolutivo, llega un Hijo Avonal del Paraíso en una misión de magistratura; y más tarde, cuando el estatus espiritual de ese mundo se acerca a su límite de logro natural, el planeta recibe la visita de un Hijo de otorgamiento del Paraíso. La misión principal de un Hijo de otorgamiento es establecer el estatus planetario, liberar el Espíritu de la Verdad para que funcione en el planeta y efectuar así la venida universal de los Ajustadores del Pensamiento.

49:5.26Aquí, de nuevo, Urantia se aparta de la norma: nunca ha habido una misión de magistratura en su mundo, ni su Hijo de otorgamiento fue del orden Avonal; su planeta gozó del insigne honor de llegar a ser el planeta natal mortal del Hijo Soberano, Miguel de Nebadon.

49:5.27Como resultado del ministerio de todos los órdenes sucesivos de filiación divina, los mundos habitados y sus razas en progreso comienzan a acercarse a la cúspide de la evolución planetaria. Esos mundos están entonces maduros para la misión culminante, la llegada de los Hijos Instructores de la Trinidad. Esta época de los Hijos Instructores es el vestíbulo de la era planetaria final —la utopía evolutiva—, la era de luz y vida.

49:5.28Esta clasificación de los seres humanos recibirá una atención particular en un documento posterior.

49:5.295. Series de parentesco entre criaturas. Los planetas no solo se organizan verticalmente en sistemas, constelaciones, etc., sino que la administración del universo también prevé agrupaciones horizontales según el tipo, la serie y otras relaciones. Esta administración lateral del universo se refiere más en particular a la coordinación de actividades de naturaleza afín que se han fomentado de forma independiente en diferentes esferas. Estas clases afines de criaturas del universo son inspeccionadas periódicamente por ciertos cuerpos compuestos de altas personalidades, presididos por finalitarios de larga experiencia.

49:5.30Estos factores de parentesco se manifiestan en todos los niveles, pues las series de parentesco existen tanto entre personalidades no humanas como entre criaturas mortales —incluso entre órdenes humanos y sobrehumanos—. Los seres inteligentes están relacionados verticalmente en doce grandes grupos de siete divisiones principales cada uno. La coordinación de estos grupos de seres vivos, relacionados de manera singular, se efectúa probablemente mediante alguna técnica del Ser Supremo que no se comprende del todo.

49:5.316. Serie de fusión con el Ajustador. La clasificación o agrupación espiritual de todos los mortales durante su experiencia anterior a la fusión está determinada por completo por la relación del estatus de la personalidad con el Monitor de Misterio que mora en ellos. Casi el noventa por ciento de los mundos habitados de Nebadon están poblados por mortales de fusión con el Ajustador, en contraste con un universo cercano donde apenas más de la mitad de los mundos albergan seres en quienes mora un Ajustador y que son candidatos a la fusión eterna.

49:5.327. Técnicas de escape de lo terrestre. Fundamentalmente hay una sola manera en que puede iniciarse la vida humana individual en los mundos habitados, y es por la procreación de las criaturas y el nacimiento natural; pero hay numerosas técnicas mediante las cuales el hombre escapa de su estatus terrestre y obtiene acceso a la corriente de ascendentes al Paraíso que se mueve hacia dentro.

6. El escape de lo terrestre

49:6.1Todos los diferentes tipos físicos y series planetarias de mortales disfrutan por igual del ministerio de los Ajustadores del Pensamiento, de los ángeles guardianes y de los diversos órdenes de las huestes mensajeras del Espíritu Infinito. Todos por igual son liberados de las ataduras de la carne por la emancipación de la muerte natural, y todos por igual van desde allí a los mundos morontiales de evolución espiritual y de progreso de la mente.

49:6.2De vez en cuando, a propuesta de las autoridades planetarias o de los gobernantes del sistema, se llevan a cabo resurrecciones especiales de los supervivientes dormidos. Estas resurrecciones ocurren al menos cada milenio de tiempo planetario, cuando no todos, sino «muchos de los que duermen en el polvo despiertan». Estas resurrecciones especiales son la ocasión para movilizar grupos especiales de ascendentes para un servicio específico en el plan de ascensión mortal del universo local. Hay razones prácticas y también asociaciones sentimentales relacionadas con estas resurrecciones especiales.

49:6.3A lo largo de las primeras eras de un mundo habitado, muchos son llamados a las esferas morada en las resurrecciones especiales y milenarias, pero la mayoría de los supervivientes son repersonalizados al inaugurarse una nueva dispensación asociada con la llegada de un Hijo divino de servicio planetario.

49:6.41. Mortales del orden dispensacional o de grupo de supervivencia. Con la llegada del primer Ajustador a un mundo habitado aparecen también los serafines guardianes; son indispensables para el escape de lo terrestre. Durante todo el período de interrupción de la vida de los supervivientes dormidos, los valores espirituales y las realidades eternas de sus almas inmortales, recién evolucionadas, son custodiados como un depósito sagrado por los serafines guardianes personales o de grupo.

49:6.5Los guardianes de grupo asignados a los supervivientes dormidos funcionan siempre con los Hijos de juicio en sus llegadas a los mundos. «Enviará a sus ángeles, y ellos reunirán a sus elegidos de los cuatro vientos». Con cada serafín asignado a la repersonalización de un mortal dormido funciona el Ajustador que ha regresado, el mismo fragmento inmortal del Padre que vivió en él durante los días en la carne, y así se restaura la identidad y se resucita la personalidad. Durante el sueño de sus sujetos, estos Ajustadores en espera sirven en Divinington; nunca moran en otra mente mortal en este intervalo.

49:6.6Mientras que los mundos más antiguos de existencia mortal albergan esos tipos de seres humanos muy desarrollados y exquisitamente espirituales que están prácticamente exentos de la vida morontial, las primeras eras de las razas de origen animal se caracterizan por mortales primitivos tan inmaduros que la fusión con sus Ajustadores es imposible. El despertar de estos mortales lo realizan los serafines guardianes junto con una porción individualizada del espíritu inmortal de la Tercera Fuente y Centro.

49:6.7Así son repersonalizados en los pases de lista dispensacionales los supervivientes dormidos de una era planetaria. Pero en cuanto a las personalidades no salvables de un reino, no hay ningún espíritu inmortal presente para funcionar con los guardianes del destino de grupo, y esto constituye el cese de la existencia de la criatura. Aunque algunos de sus registros han descrito estos acontecimientos como si tuvieran lugar en los planetas de la muerte mortal, todos ocurren en realidad en los mundos morada.

49:6.82. Mortales de los órdenes individuales de ascensión. El progreso individual de los seres humanos se mide por su logro y su recorrido (dominio) sucesivos de los siete círculos cósmicos. Estos círculos de progresión mortal son niveles de valores asociados intelectuales, sociales, espirituales y de comprensión cósmica. Partiendo del séptimo círculo, los mortales se esfuerzan por llegar al primero, y a todos los que han alcanzado el tercero se les asignan de inmediato guardianes personales del destino. Estos mortales pueden ser repersonalizados en la vida morontial con independencia de juicios dispensacionales o de otro tipo.

49:6.9A lo largo de las primeras eras de un mundo evolutivo, pocos mortales van a juicio al tercer día. Pero a medida que pasan las eras, se asignan cada vez más guardianes personales del destino a los mortales que avanzan, y así un número creciente de estas criaturas en evolución es repersonalizado en el primer mundo morada al tercer día después de la muerte natural. En tales ocasiones, el regreso del Ajustador señala el despertar del alma humana, y esta es la repersonalización de los muertos tan literalmente como cuando se pasa lista en masa al final de una dispensación en los mundos evolutivos.

49:6.10Hay tres grupos de ascendentes individuales: los menos avanzados llegan al mundo morada inicial o primero. El grupo más avanzado puede emprender la carrera morontial en cualquiera de los mundos morada intermedios, de acuerdo con su progresión planetaria previa. Los más avanzados de estos órdenes comienzan en realidad su experiencia morontial en el séptimo mundo morada.

49:6.113. Mortales de los órdenes de ascensión dependientes a prueba. La llegada de un Ajustador constituye la identidad a los ojos del universo, y todos los seres así habitados están en los pases de lista de la justicia. Pero la vida temporal en los mundos evolutivos es incierta, y muchos mueren en la juventud antes de elegir la carrera del Paraíso. Esos niños y jóvenes en quienes mora un Ajustador siguen al progenitor de estatus espiritual más avanzado, y así van al mundo de los finalitarios del sistema (la guardería probatoria) al tercer día, en una resurrección especial, o en los pases de lista regulares milenarios y dispensacionales.

49:6.12Los niños que mueren demasiado pequeños para tener Ajustadores del Pensamiento son repersonalizados en el mundo de los finalitarios de los sistemas locales al mismo tiempo que llega cualquiera de sus progenitores a los mundos morada. Un niño adquiere entidad física en el nacimiento mortal, pero en materia de supervivencia todos los niños sin Ajustador se consideran todavía unidos a sus progenitores.

49:6.13A su debido tiempo, los Ajustadores del Pensamiento vienen a morar en estos pequeños, mientras que el ministerio seráfico a ambos grupos de los órdenes de supervivencia dependientes a prueba es en general semejante al del progenitor más avanzado, o equivalente al del progenitor en caso de que solo uno sobreviva. A los que alcanzan el tercer círculo, sea cual sea el estatus de sus progenitores, se les conceden guardianes personales.

49:6.14Se mantienen guarderías probatorias similares en las esferas de los finalitarios de la constelación y de la sede del universo para los niños sin Ajustador de los órdenes modificados primario y secundario de ascendentes.

49:6.154. Mortales de los órdenes modificados secundarios de ascensión. Estos son los seres humanos progresivos de los mundos evolutivos intermedios. Por lo general no son inmunes a la muerte natural, pero están exentos de pasar por los siete mundos morada.

49:6.16El grupo menos perfeccionado despierta en la sede de su sistema local, y omite solo los mundos morada. El grupo intermedio va a los mundos de formación de la constelación; omite todo el régimen morontial del sistema local. Más adelante aún en las eras planetarias de esfuerzo espiritual, muchos supervivientes despiertan en la sede de la constelación y allí comienzan el ascenso al Paraíso.

49:6.17Pero antes de que cualquiera de estos grupos pueda seguir adelante, deben volver como instructores a los mundos que omitieron, y adquieren muchas experiencias como maestros en los reinos que pasaron de largo como estudiantes. Todos proceden después al Paraíso por las rutas ordenadas de la progresión mortal.

49:6.185. Mortales del orden modificado primario de ascensión. Estos mortales pertenecen al tipo de vida evolutiva fusionado con el Ajustador, pero con mucha frecuencia representan las fases finales del desarrollo humano en un mundo en evolución. Estos seres glorificados están exentos de pasar por los portales de la muerte; son sometidos al arrebatamiento por el Hijo; son trasladados de entre los vivos y aparecen inmediatamente en la presencia del Hijo Soberano en la sede del universo local.

49:6.19Estos son los mortales que se fusionan con sus Ajustadores durante la vida mortal, y esas personalidades fusionadas con el Ajustador recorren libremente el espacio antes de ser revestidas de formas morontiales. Estas almas fusionadas van, por tránsito directo del Ajustador, a las salas de resurrección de las esferas morontiales superiores, donde reciben su investidura morontial inicial igual que todos los demás mortales que llegan de los mundos evolutivos.

49:6.20Este orden modificado primario de ascensión mortal puede aplicarse a individuos de cualquiera de las series planetarias, desde las etapas más bajas hasta las más altas de los mundos de fusión con el Ajustador, pero funciona con más frecuencia en las más antiguas de estas esferas, después de que han recibido los beneficios de numerosas estancias de los Hijos divinos.

49:6.21Con el establecimiento de la era planetaria de luz y vida, muchos van a los mundos morontiales del universo por el orden modificado primario de traslación. Más adelante, en las etapas avanzadas de la existencia establecida, cuando la mayoría de los mortales que dejan un reino están comprendidos en esta clase, se considera que el planeta pertenece a esta serie. La muerte natural se vuelve cada vez menos frecuente en estas esferas establecidas desde hace mucho en luz y vida.

49:6.22[Presentado por un Melquisedec de la Escuela de Administración Planetaria de Jerusem.]

Documento 49

Los mundos habitados