Parte I · Documento 25

Las Huestes Mensajeras del Espacio

25:0.1OCUPAN un rango intermedio en la familia del Espíritu Infinito las Huestes Mensajeras del Espacio. Estos seres versátiles funcionan como los eslabones de conexión entre las personalidades superiores y los espíritus ministradores. Las huestes mensajeras incluyen los siguientes órdenes de seres celestiales:

25:0.21. Servitales de Havona.

25:0.32. Conciliadores Universales.

25:0.43. Asesores Técnicos.

25:0.54. Custodios de los Registros en el Paraíso.

25:0.65. Registradores Celestiales.

25:0.76. Compañeros Morontiales.

25:0.87. Compañeros del Paraíso.

25:0.9De los siete grupos enumerados, solo tres —servitales, conciliadores y Compañeros Morontiales— son creados como tales; los cuatro restantes representan niveles de logro de los órdenes angélicos. Según su naturaleza inherente y el estatus que han alcanzado, las huestes mensajeras sirven de diversas maneras en el universo de universos, pero siempre sujetas a la dirección de quienes gobiernan los dominios de su asignación.

1. Los Servitales de Havona

25:1.1Aunque se les denomina servitales, estas «criaturas intermedias» del universo central no son sirvientes en ningún sentido servil de la palabra. En el mundo espiritual no existe el trabajo servil; todo servicio es sagrado y estimulante; tampoco los órdenes superiores de seres menosprecian a los órdenes inferiores de existencia.

25:1.2Los Servitales de Havona son la obra creadora conjunta de los Siete Espíritus Maestros y de sus asociados, los Siete Directores Supremos del Poder. Esta colaboración creadora es la que más se acerca a ser el patrón de la larga lista de reproducciones del orden dual en los universos evolutivos, lista que se extiende desde la creación de una Resplandeciente Estrella Matutina por un enlace Hijo Creador-Espíritu Creativo hasta la procreación sexual en mundos como Urantia.

25:1.3El número de servitales es prodigioso, y se crean más todo el tiempo. Aparecen en grupos de mil en el tercer momento que sigue a la reunión de los Espíritus Maestros y los Directores Supremos del Poder en su área conjunta del sector del extremo norte del Paraíso. Uno de cada cuatro servitales es de tipo más físico que los demás; es decir, de cada mil, setecientos cincuenta son en apariencia fieles al tipo espiritual, pero doscientos cincuenta son de naturaleza semifísica. Estas cuartas criaturas son en cierto modo del orden de los seres materiales (materiales en el sentido de Havona), y se parecen más a los directores físicos del poder que a los Espíritus Maestros.

25:1.4En las relaciones de la personalidad, lo espiritual domina sobre lo material, aunque ahora no lo parezca así en Urantia; y en la producción de los Servitales de Havona prevalece la ley del dominio del espíritu; la proporción establecida da tres seres espirituales por uno semifísico.

25:1.5Los servitales recién creados, junto con los Guías de Graduados que aparecen recientemente, pasan todos por los cursos de formación que los guías de mayor antigüedad dirigen sin cesar en cada uno de los siete circuitos de Havona. Luego, los servitales son asignados a las actividades para las que están mejor adaptados, y como son de dos tipos —espirituales y semifísicos—, hay pocos límites a la gama de trabajos que estos seres versátiles pueden realizar. Los grupos superiores o espirituales son asignados de forma selectiva a los servicios del Padre, del Hijo y del Espíritu, y a la obra de los Siete Espíritus Maestros. De tiempo en tiempo se los envía en gran número a servir en los mundos de estudio que rodean las esferas sede de los siete superuniversos, los mundos dedicados a la formación final y a la cultura espiritual de las almas ascendentes del tiempo que se preparan para avanzar a los circuitos de Havona. Tanto los servitales espirituales como sus compañeros más físicos son designados también como ayudantes y asociados de los Guías de Graduados para ayudar e instruir a los diversos órdenes de criaturas ascendentes que han llegado a Havona y que buscan llegar al Paraíso.

25:1.6Los Servitales de Havona y los Guías de Graduados manifiestan una devoción trascendente a su trabajo y un afecto conmovedor de unos por otros, un afecto que, aunque espiritual, ustedes solo podrían comprender por comparación con el fenómeno del amor humano. Hay un sentimiento divino y conmovedor en la separación de los servitales y los guías, como ocurre tan a menudo cuando los servitales son enviados en misiones más allá de los límites del universo central; pero se van con alegría y no con tristeza. La alegría satisfactoria del deber elevado es la emoción que todo lo eclipsa en los seres espirituales. La tristeza no puede existir ante la conciencia del deber divino fielmente cumplido. Y cuando el alma ascendente del hombre esté ante el Juez Supremo, la decisión de importancia eterna no estará determinada por éxitos materiales ni por logros cuantitativos; el veredicto que resuena por los altos tribunales declara: «Bien hecho, siervo bueno y fiel; has sido fiel en unos pocos asuntos esenciales; se te hará gobernante sobre realidades del universo».

25:1.7En el servicio de los superuniversos, los Servitales de Havona siempre son asignados al dominio que preside el Espíritu Maestro al que más se parecen en sus prerrogativas espirituales generales y especiales. Sirven solo en los mundos educativos que rodean las capitales de los siete superuniversos, y el último informe de Uversa indica que casi 138 000 millones de servitales ministraban en sus 490 satélites. Se dedican a una variedad interminable de actividades relacionadas con la obra de estos mundos educativos que forman las superuniversidades del superuniverso de Orvonton. Aquí son compañeros de ustedes; han descendido desde la próxima carrera de ustedes para estudiarlos y para inspirarlos con la realidad y la certeza de su graduación final de los universos del tiempo a los dominios de la eternidad. Y en estos contactos los servitales adquieren esa experiencia preliminar en el ministerio a las criaturas ascendentes del tiempo que tanto les ayuda en su trabajo posterior en los circuitos de Havona como asociados de los Guías de Graduados o —como servitales trasladados— como Guías de Graduados ellos mismos.

2. Los Conciliadores Universales

25:2.1Por cada Servital de Havona que se crea, siete Conciliadores Universales son traídos a la existencia, uno en cada superuniverso. Este acto creador implica una técnica superuniversal definida de respuesta reflectiva a las transacciones que tienen lugar en el Paraíso.

25:2.2En los mundos sede de los siete superuniversos funcionan los siete reflejos de los Siete Espíritus Maestros. Es difícil intentar describir a mentes materiales la naturaleza de estos Espíritus Reflectivos. Son verdaderas personalidades; sin embargo, cada miembro de un grupo superuniversal refleja perfectamente a uno solo de los Siete Espíritus Maestros. Y cada vez que los Espíritus Maestros se asocian con los directores del poder con el fin de crear un grupo de Servitales de Havona, se produce una focalización simultánea sobre uno de los Espíritus Reflectivos en cada uno de los grupos superuniversales, y de inmediato y plenamente formados aparece un número igual de Conciliadores Universales en los mundos sede de las supercreaciones. Si en la creación de servitales tomara la iniciativa el Espíritu Maestro Número Siete, solo los Espíritus Reflectivos del séptimo orden quedarían grávidos de conciliadores; y al mismo tiempo que se crearan mil servitales semejantes a Orvonton, aparecerían mil conciliadores del séptimo orden en cada capital superuniversal. De estos episodios, que reflejan la naturaleza séptuple de los Espíritus Maestros, surgen los siete órdenes creados de conciliadores que sirven en cada superuniverso.

25:2.3Los conciliadores de estatus previo al Paraíso no sirven de forma intercambiable entre superuniversos, pues están limitados a sus segmentos nativos de la creación. Por eso, cada cuerpo superuniversal, que abarca una séptima parte de cada orden creado, pasa un tiempo muy largo bajo la influencia de uno de los Espíritus Maestros con exclusión de los demás, porque, aunque los siete están reflejados en las capitales superuniversales, solo uno es dominante en cada supercreación.

25:2.4Cada una de las siete supercreaciones está realmente impregnada por aquel de los Espíritus Maestros que preside sus destinos. Así, cada superuniverso llega a ser como un espejo gigantesco que refleja la naturaleza y el carácter del Espíritu Maestro supervisor, y todo esto se prolonga además en cada universo local subsidiario mediante la presencia y la función de los Espíritus Madre Creativos. El efecto de un ambiente así sobre el crecimiento evolutivo es tan profundo que, en sus carreras possuperuniversales, los conciliadores manifiestan colectivamente cuarenta y nueve puntos de vista experienciales, o percepciones, cada uno angular —y por tanto incompleto—, pero todos mutuamente compensatorios y que juntos tienden a abarcar el círculo de la Supremacía.

25:2.5En cada superuniverso, los Conciliadores Universales se encuentran extraña e innatamente separados en grupos de cuatro, asociaciones en las que continúan sirviendo. En cada grupo, tres son personalidades de espíritu, y uno, como las cuartas criaturas de los servitales, es un ser semimaterial. Este cuarteto constituye una comisión conciliadora y se compone de la siguiente manera:

25:2.61. El Juez-Árbitro. Aquel que los otros tres designan por unanimidad como el más competente y mejor calificado para actuar como jefe judicial del grupo.

25:2.72. El Espíritu-Abogado. Aquel que nombra el juez-árbitro para presentar las pruebas y para salvaguardar los derechos de todas las personalidades implicadas en cualquier asunto confiado al juicio de la comisión conciliadora.

25:2.83. El Ejecutor Divino. El conciliador capacitado por su naturaleza inherente para hacer contacto con los seres materiales de los dominios y para ejecutar las decisiones de la comisión. Los ejecutores divinos, por ser cuartas criaturas—seres cuasimateriales—, son casi, pero no del todo, visibles para la visión de corto alcance de las razas mortales.

25:2.94. El Registrador. El miembro restante de la comisión se convierte automáticamente en el registrador, el secretario del tribunal. Él se asegura de que todos los registros se preparen debidamente para los archivos del superuniverso y para los registros del universo local. Si la comisión sirve en un mundo evolutivo, se prepara un tercer informe, con la ayuda del ejecutor, para los registros físicos del gobierno del sistema que tiene jurisdicción.

25:2.10Cuando está en sesión, una comisión funciona como un grupo de tres, ya que el abogado se aparta durante el juicio y participa en la formulación del veredicto solo al concluir la audiencia. Por eso, a estas comisiones se las llama a veces tríos de árbitros.

25:2.11Los conciliadores son de gran valor para que el universo de universos funcione sin tropiezos. Recorren el espacio a la velocidad seráfica triple y sirven como los tribunales itinerantes de los mundos, comisiones dedicadas al juicio rápido de las dificultades menores. Si no fuera por estas comisiones móviles y eminentemente equitativas, los tribunales de las esferas estarían irremediablemente desbordados por los malentendidos menores de los dominios.

25:2.12Estos tríos de árbitros no se pronuncian sobre asuntos de importancia eterna; el alma, las perspectivas eternas de una criatura del tiempo, nunca se pone en peligro por sus actos. Los conciliadores no tratan cuestiones que vayan más allá de la existencia temporal y del bienestar cósmico de las criaturas del tiempo. Pero cuando una comisión ha aceptado una vez la jurisdicción sobre un problema, sus fallos son definitivos y siempre unánimes; no hay apelación contra la decisión del juez-árbitro.

3. El servicio de largo alcance de los conciliadores

25:3.1Los conciliadores mantienen sedes de grupo en la capital de su superuniverso, donde se conserva su cuerpo de reserva primario. Sus reservas secundarias están estacionadas en las capitales de los universos locales. Los comisionados más jóvenes y de menos experiencia comienzan su servicio en los mundos inferiores, mundos como Urantia, y son ascendidos al juicio de problemas mayores después de adquirir una experiencia más madura.

25:3.2El orden de los conciliadores es enteramente digno de confianza; ni uno solo se ha desviado jamás. Aunque no son infalibles en sabiduría y juicio, son de una confiabilidad incuestionable e indefectibles en su fidelidad. Se originan en la sede de un superuniverso y con el tiempo regresan allí, avanzando a través de los siguientes niveles de servicio en el universo:

25:3.31. Conciliadores para los Mundos. Siempre que las personalidades supervisoras de los mundos individuales se encuentran muy perplejas o realmente en un punto muerto respecto al procedimiento adecuado en las circunstancias existentes, y si el asunto no tiene la importancia suficiente para llevarlo ante los tribunales regularmente constituidos del dominio, entonces, al recibir una petición de dos personalidades, una de cada parte en disputa, una comisión conciliadora comenzará a funcionar de inmediato.

25:3.4Cuando estas dificultades administrativas y jurisdiccionales se han puesto en manos de los conciliadores para su estudio y juicio, ellos tienen autoridad suprema. Pero no formularán una decisión hasta que se hayan escuchado todas las pruebas, y no hay absolutamente ningún límite a su autoridad para llamar testigos de cualquier lugar y de todas partes. Y aunque sus decisiones no pueden apelarse, a veces los asuntos se desarrollan de tal modo que la comisión cierra sus registros en un punto dado, concluye sus opiniones y transfiere toda la cuestión a los tribunales superiores del dominio.

25:3.5Las decisiones de los comisionados se asientan en los registros planetarios y, si es necesario, el ejecutor divino las pone en efecto. Su poder es muy grande, y el alcance de sus actividades en un mundo habitado es muy amplio. Los ejecutores divinos son manipuladores magistrales de lo que es en interés de lo que debe ser. Su trabajo se realiza a veces para el bienestar aparente del dominio, y a veces sus actos en los mundos del tiempo y del espacio son difíciles de explicar. Aunque ejecutan decretos sin desafiar la ley natural ni los usos establecidos del dominio, a menudo realizan sus extrañas obras y hacen cumplir los mandatos de los conciliadores de acuerdo con las leyes superiores de la administración del sistema.

25:3.62. Conciliadores para la Sede del Sistema. Desde el servicio en los mundos evolutivos, estas comisiones de cuatro son ascendidas al servicio en una sede de sistema. Aquí tienen mucho trabajo que hacer, y demuestran ser amigos comprensivos de los hombres, de los ángeles y de otros seres espirituales. A los tríos de árbitros no les ocupan tanto las diferencias personales como las disputas de grupo y los malentendidos que surgen entre diferentes órdenes de criaturas; y en una sede de sistema viven tanto seres espirituales como materiales, así como los tipos combinados, como los Hijos Materiales.

25:3.7En el momento en que los Creadores traen a la existencia individuos en evolución con el poder de elegir, en ese momento se produce un alejamiento del funcionamiento sin tropiezos de la perfección divina; es seguro que surgirán malentendidos, y hay que tomar medidas para el ajuste equitativo de estas diferencias honestas de punto de vista. Todos debemos recordar que los Creadores, omnisapientes y todopoderosos, podrían haber hecho los universos locales tan perfectos como Havona. En el universo central no necesita funcionar ninguna comisión conciliadora. Pero los Creadores, en su sabiduría total, no eligieron hacer esto. Y si bien han producido universos que abundan en diferencias y rebosan de dificultades, han provisto igualmente los mecanismos y los medios para conciliar todas estas diferencias y para armonizar toda esta aparente confusión.

25:3.83. Los Conciliadores de la Constelación. Desde el servicio en los sistemas, los conciliadores son promovidos al juicio de los problemas de una constelación, y se ocupan de las dificultades menores que surgen entre sus cien sistemas de mundos habitados. No muchos problemas que se presentan en la sede de la constelación caen bajo su jurisdicción, pero se mantienen ocupados yendo de sistema en sistema, reuniendo pruebas y preparando declaraciones preliminares. Si la disputa es honesta, si las dificultades nacen de diferencias sinceras de opinión y de una diversidad honesta de puntos de vista, sin importar cuán pocas personas estén implicadas ni cuán trivial parezca el malentendido, siempre se puede contar con una comisión conciliadora para que se pronuncie sobre los méritos de la controversia.

25:3.94. Conciliadores para los Universos Locales. En esta obra más amplia de un universo, los comisionados prestan gran ayuda tanto a los Melquisedecs como a los Hijos Magistrados, y a los gobernantes de las constelaciones y a las huestes de personalidades dedicadas a la coordinación y administración de las cien constelaciones. Los diferentes órdenes de serafines y otros residentes de las esferas sede de un universo local también se valen de la ayuda y de las decisiones de los tríos de árbitros.

25:3.10Es casi imposible explicar la naturaleza de las diferencias que pueden surgir en los asuntos detallados de un sistema, de una constelación o de un universo. Sí se presentan dificultades, pero son muy distintas de las pequeñas pruebas y penalidades de la existencia material tal como se vive en los mundos evolutivos.

25:3.115. Conciliadores para los Sectores Menores del Superuniverso. De los problemas de los universos locales, los comisionados son ascendidos al estudio de las cuestiones que surgen en los sectores menores de su superuniverso. Cuanto más ascienden hacia el interior desde los planetas individuales, menos son los deberes materiales del ejecutor divino; poco a poco asume un nuevo papel de intérprete de misericordia-justicia, al mismo tiempo que—por ser cuasimaterial—mantiene a la comisión en su conjunto en contacto comprensivo con los aspectos materiales de sus investigaciones.

25:3.126. Conciliadores para los Sectores Mayores del Superuniverso. El carácter del trabajo de los comisionados sigue cambiando a medida que avanzan. Hay cada vez menos malentendidos que juzgar y cada vez más fenómenos misteriosos que explicar e interpretar. De etapa en etapa evolucionan de árbitros de diferencias a explicadores de misterios—jueces que evolucionan hasta ser maestros intérpretes. Antes fueron árbitros de quienes, por ignorancia, permiten que surjan dificultades y malentendidos; pero ahora se están convirtiendo en instructores de quienes son lo bastante inteligentes y tolerantes para evitar los choques de mentes y las guerras de opiniones. Cuanto más elevada es la educación de una criatura, más respeto tiene por el conocimiento, la experiencia y las opiniones de los demás.

25:3.137. Conciliadores para el Superuniverso. Aquí los conciliadores llegan a ser coordinados—cuatro árbitros-maestros que se comprenden mutuamente y funcionan a la perfección. El ejecutor divino queda despojado del poder punitivo y se convierte en la voz física del trío espiritual. Para entonces, estos consejeros y maestros han llegado a conocer con pericia la mayoría de los problemas y dificultades reales que se encuentran en la conducción de los asuntos del superuniverso. Así se convierten en asesores maravillosos y maestros sabios de los peregrinos ascendentes que residen en las esferas educativas que rodean los mundos sede de los superuniversos.

25:3.14Todos los conciliadores sirven bajo la supervisión general de los Ancianos de Días y bajo la dirección inmediata de los Auxiliares de Imagen hasta el momento en que son ascendidos al Paraíso. Durante su estancia en el Paraíso rinden cuentas al Espíritu Maestro que preside el superuniverso de su origen.

25:3.15Los registros oficiales de los superuniversos no enumeran a los conciliadores que han pasado más allá de su jurisdicción, y estas comisiones están ampliamente dispersas por el gran universo. El último informe del registro oficial de Uversa da como número de las que operan en Orvonton casi dieciocho billones de comisiones —más de setenta billones de individuos—. Pero estas son solo una fracción muy pequeña de la multitud de conciliadores que se han creado en Orvonton; ese número es de una magnitud muchísimo mayor y equivale al número total de Servitales de Havona, teniendo en cuenta la transmutación en Guías de Graduados.

25:3.16De tiempo en tiempo, a medida que aumenta el número de los conciliadores superuniversales, son trasladados al consejo de perfección del Paraíso, del cual surgen después como el cuerpo coordinador desarrollado por el Espíritu Infinito para el universo de universos, un grupo maravilloso de seres que crece constantemente en número y en eficiencia. Por el ascenso experiencial y la formación en el Paraíso han adquirido una captación única de la realidad emergente del Ser Supremo, y recorren el universo de universos en misiones especiales.

25:3.17Los miembros de una comisión conciliadora nunca se separan. Un grupo de cuatro sirve junto para siempre, tal como se asociaron en el origen. Incluso en su servicio glorificado continúan funcionando como cuartetos de experiencia cósmica acumulada y de sabiduría experiencial perfeccionada. Están eternamente asociados como la encarnación de la justicia suprema del tiempo y del espacio.

4. Asesores Técnicos

25:4.1Estas mentes jurídicas y técnicas del mundo espiritual no fueron creadas como tales. De entre los primeros supernafines y omniafines, el Espíritu Infinito escogió un millón de las mentes más ordenadas como núcleo de este grupo vasto y versátil. Y desde aquel tiempo tan lejano se ha exigido a todos los que aspiran a ser Asesores Técnicos una experiencia real en la aplicación de las leyes de la perfección a los planes de la creación evolutiva.

25:4.2Los Asesores Técnicos se reclutan de las filas de los siguientes órdenes de personalidad:

25:4.31. Los Supernafines.

25:4.42. Los Seconafines.

25:4.53. Los Tertiafines.

25:4.64. Los Omniafines.

25:4.75. Los Serafines.

25:4.86. Ciertos Tipos de Mortales Ascendentes.

25:4.97. Ciertos Tipos de Seres Intermedios Ascendentes.

25:4.10En el momento presente, sin contar a los mortales y a los seres intermedios, que están todos adscritos de manera transitoria, el número de Asesores Técnicos inscritos en Uversa que operan en Orvonton supera ligeramente los sesenta y un billones.

25:4.11Los Asesores Técnicos funcionan con frecuencia como individuos, pero están organizados para el servicio y mantienen sedes comunes en las esferas de asignación en grupos de siete. En cada grupo, al menos cinco deben ser de estatus permanente, mientras que dos pueden estar asociados temporalmente. Los mortales ascendentes y las criaturas intermedias ascendentes sirven en estas comisiones asesoras mientras prosiguen el ascenso al Paraíso, pero no entran en los cursos regulares de formación para Asesores Técnicos, ni llegan nunca a ser miembros permanentes del orden.

25:4.12Los mortales y seres intermedios que sirven de manera transitoria con los asesores son escogidos para ese trabajo por su pericia en el concepto de la ley universal y de la justicia suprema. A medida que viajan hacia su meta en el Paraíso, adquiriendo constantemente más conocimiento y mayor destreza, se les ofrece continuamente la oportunidad de transmitir a otros la sabiduría y la experiencia que ya han acumulado; durante todo el camino hasta Havona desempeñan el papel de alumno-maestro. Se abrirán camino a través de los niveles ascendentes de esta vasta universidad experiencial al impartir a quienes están justo por debajo de ustedes el conocimiento recién adquirido de su carrera en avance. En el régimen universal no se considera que ustedes posean conocimiento y verdad hasta que hayan demostrado su capacidad y su disposición para impartir este conocimiento y esta verdad a otros.

25:4.13Tras una larga formación y una experiencia real, a cualquiera de los espíritus ministradores de estatus superior al de los querubines se le permite recibir un nombramiento permanente como Asesor Técnico. Todos los candidatos entran voluntariamente en este orden de servicio; pero, una vez que han asumido tales responsabilidades, no pueden renunciar a ellas. Solo los Ancianos de Días pueden transferir a estos asesores a otras actividades.

25:4.14La formación de los Asesores Técnicos, que comienza en los colegios Melquisedec de los universos locales, continúa hasta los tribunales de los Ancianos de Días. Desde esta formación superuniversal pasan a las «escuelas de los siete círculos», situadas en los mundos piloto de los circuitos de Havona. Y desde los mundos piloto son recibidos en el «colegio de la ética de la ley y de la técnica de la Supremacía», la escuela de formación del Paraíso para el perfeccionamiento de los Asesores Técnicos.

25:4.15Estos asesores son más que expertos jurídicos; son estudiantes y maestros de la ley aplicada, las leyes del universo aplicadas a las vidas y los destinos de todos los que habitan los vastos dominios de la extensa creación. Con el paso del tiempo llegan a ser las bibliotecas vivientes de leyes del tiempo y del espacio, y evitan problemas interminables y demoras innecesarias al instruir a las personalidades del tiempo sobre las formas y modos de proceder más aceptables para los gobernantes de la eternidad. Son capaces de aconsejar a los trabajadores del espacio de tal modo que puedan funcionar en armonía con los requisitos del Paraíso; son los maestros de todas las criaturas en lo relativo a la técnica de los Creadores.

25:4.16Una biblioteca viviente así de ley aplicada no podría crearse; tales seres deben evolucionar mediante la experiencia real. Las Deidades infinitas son existenciales y, por tanto, están compensadas por la falta de experiencia; lo saben todo aun antes de experimentarlo todo, pero no imparten este conocimiento no experiencial a sus criaturas subordinadas.

25:4.17Los Asesores Técnicos se dedican a la labor de evitar demoras, facilitar el progreso y aconsejar sobre el logro. Siempre hay una manera mejor y correcta de hacer las cosas; siempre existe la técnica de la perfección, un método divino, y estos asesores saben cómo dirigirnos a todos para encontrar ese mejor camino.

25:4.18Estos seres sumamente sabios y prácticos están siempre estrechamente asociados con el servicio y la obra de los Censores Universales. Los Melquisedecs disponen de un cuerpo competente. Los gobernantes de los sistemas, las constelaciones, los universos y los sectores de los superuniversos están todos provistos con abundancia de estas mentes técnicas o jurídicas de consulta del mundo espiritual. Un grupo especial actúa como consejeros jurídicos de los Portadores de Vida: aconsejan a estos Hijos sobre el grado de desviación permisible del orden establecido de propagación de la vida y, además, los instruyen respecto a sus prerrogativas y a su margen de funcionamiento. Son los asesores de todas las clases de seres en cuanto a los usos y técnicas adecuados de todas las transacciones del mundo espiritual. Pero no tratan directa ni personalmente con las criaturas materiales de los dominios.

25:4.19Además de aconsejar sobre los usos jurídicos, los Asesores Técnicos se dedican igualmente a la interpretación eficiente de todas las leyes que conciernen a los seres creados —físicas, mentales y espirituales—. Están a disposición de los Conciliadores Universales y de todos los demás que desean conocer la verdad de la ley; en otras palabras, saber cómo se puede confiar en que la Supremacía de la Deidad reaccionará en una situación dada que tenga factores de un orden físico, mental y espiritual establecido. Incluso intentan dilucidar la técnica del Último.

25:4.20Los Asesores Técnicos son seres seleccionados y probados; nunca he sabido de ninguno de ellos que se haya desviado. No tenemos en Uversa registros de que alguna vez se les haya juzgado por desacato a las leyes divinas que interpretan con tanta eficacia y exponen con tanta elocuencia. No se conoce ningún límite al ámbito de su servicio, ni se ha puesto ninguno a su progreso. Siguen siendo asesores incluso hasta los portales del Paraíso; todo el universo de la ley y de la experiencia está abierto para ellos.

5. Los Custodios de los Registros en el Paraíso

25:5.1De entre los supernafines terciarios de Havona, algunos de los registradores jefes de mayor antigüedad son escogidos como Custodios de los Registros, como guardianes de los archivos formales de la Isla de Luz, archivos que contrastan con los registros vivientes inscritos en las mentes de los custodios del conocimiento, a veces llamados la «biblioteca viviente del Paraíso».

25:5.2Los ángeles registradores de los planetas habitados son la fuente de todos los registros individuales. Por todos los universos funcionan otros registradores que se ocupan tanto de los registros formales como de los registros vivientes. Desde Urantia hasta el Paraíso se encuentran ambos tipos de registro: en un universo local, más registros escritos y menos vivientes; en el Paraíso, más vivientes y menos formales; en Uversa, ambos están disponibles por igual.

25:5.3Todo suceso significativo en la creación organizada y habitada queda registrado. Mientras que los acontecimientos de importancia solo local encuentran únicamente un registro local, los de mayor significación se tratan en consecuencia. Desde los planetas, sistemas y constelaciones de Nebadon, todo lo que tiene importancia para el universo se asienta en Salvington; y desde esas capitales de universo se elevan a un registro superior los episodios que conciernen a los asuntos de los sectores y de los supergobiernos. El Paraíso también tiene un resumen pertinente de los datos de los superuniversos y de Havona; y esta historia acumulativa del universo de universos está bajo la custodia de estos exaltados supernafines terciarios.

25:5.4Aunque algunos de estos seres han sido enviados a los superuniversos para servir como Jefes de Registros que dirigen las actividades de los Registradores Celestiales, ninguno ha sido transferido jamás fuera de la lista permanente de su orden.

6. Los Registradores Celestiales

25:6.1Estos son los registradores que hacen todos los registros por duplicado: un registro espiritual original y una contraparte semimaterial, lo que podría llamarse una copia al carbón. Pueden hacerlo debido a su peculiar capacidad para manipular simultáneamente la energía espiritual y la material. Los Registradores Celestiales no son creados como tales; son serafines ascendentes de los universos locales. Son recibidos, clasificados y asignados a sus esferas de trabajo por los consejos de los Jefes de Registros en las sedes de los siete superuniversos. Allí se encuentran también las escuelas para la formación de los Registradores Celestiales. La escuela de Uversa la dirigen los Perfeccionadores de la Sabiduría y los Consejeros Divinos.

25:6.2A medida que los registradores avanzan en el servicio del universo, continúan su sistema de registro doble, de modo que sus registros están siempre al alcance de todas las clases de seres, desde los del orden material hasta los altos espíritus de luz. En su experiencia de transición, a medida que asciendan desde este mundo material, siempre podrán consultar los registros de la historia y las tradiciones de su esfera de estatus, y familiarizarse con ellas de otras maneras.

25:6.3Los registradores son un cuerpo probado y comprobado. Nunca he sabido de la defección de un Registrador Celestial, y nunca se ha descubierto una falsificación en sus registros. Están sometidos a una doble inspección: sus registros son examinados por sus exaltados compañeros de Uversa y por los Mensajeros Poderosos, que certifican la exactitud de los duplicados cuasifísicos de los registros espirituales originales.

25:6.4Mientras que los registradores en avance destinados en las esferas subordinadas de registro de los universos de Orvonton se cuentan por billones y billones, los de estatus alcanzado en Uversa no llegan a ocho millones. Estos registradores de mayor antigüedad o graduados son los custodios y transmisores superuniversales de los registros patrocinados del tiempo y del espacio. Sus sedes permanentes están en las residencias circulares que rodean el área de los registros en Uversa. Nunca dejan la custodia de estos registros a otros; pueden ausentarse como individuos, pero nunca en gran número.

25:6.5Como los supernafines que han llegado a ser Custodios de los Registros, el cuerpo de los Registradores Celestiales es de asignación permanente. Una vez que los serafines y supernafines son incorporados a estos servicios, permanecerán respectivamente como Registradores Celestiales y Custodios de los Registros hasta el día de la administración nueva y modificada de la plena personalización de Dios el Supremo.

25:6.6En Uversa, estos Registradores Celestiales de mayor antigüedad pueden mostrar los registros de todo lo que tiene importancia cósmica en todo Orvonton desde los tiempos lejanos de la llegada de los Ancianos de Días, mientras que en la Isla eterna los Custodios de los Registros guardan los archivos de ese dominio, que dan testimonio de las transacciones del Paraíso desde los tiempos de la personificación del Espíritu Infinito.

7. Los Compañeros Morontiales

25:7.1Estos hijos de los Espíritus Madre de los universos locales son los amigos y asociados de todos los que viven la vida morontial ascendente. No son indispensables para la verdadera tarea de progresión de criatura de un ascendente, ni desplazan en ningún sentido la obra de los guardianes seráficos que a menudo acompañan a sus asociados mortales en el viaje al Paraíso. Los Compañeros Morontiales son simplemente anfitriones amables de quienes apenas comienzan el largo ascenso hacia el interior. También son hábiles promotores de juegos, y en esta labor los ayudan con eficacia los directores de reversión.

25:7.2Aunque tendrán tareas serias y cada vez más difíciles que realizar en los mundos morontiales de formación de Nebadon, siempre contarán con períodos regulares de descanso y de reversión. A lo largo de todo el viaje al Paraíso siempre habrá tiempo para el descanso y el juego espiritual; y en la carrera de luz y vida siempre hay tiempo para la adoración y para nuevos logros.

25:7.3Estos Compañeros Morontiales son asociados tan amistosos que, cuando por fin dejen la última fase de la experiencia morontial, al prepararse para emprender la aventura espiritual del superuniverso, lamentarán de verdad que estas criaturas tan sociables no puedan acompañarlos, pero sirven exclusivamente en los universos locales. En cada etapa de la carrera ascendente, todas las personalidades con las que puedan tener contacto serán amistosas y sociables, pero no encontrarán otro grupo tan dedicado a la amistad y al compañerismo hasta que conozcan a los Compañeros del Paraíso.

25:7.4La obra de los Compañeros Morontiales se describe con más detalle en los relatos que tratan de los asuntos de su universo local.

8. Los Compañeros del Paraíso

25:8.1Los Compañeros del Paraíso son un grupo compuesto o reunido, reclutado de las filas de los serafines, seconafines, supernafines y omniafines. Aunque sirven durante lo que ustedes considerarían un tiempo extraordinariamente largo, no son de estatus permanente. Cuando han completado este ministerio, por regla general (pero no siempre) regresan a los deberes que realizaban cuando fueron llamados al servicio del Paraíso.

25:8.2Los miembros de las huestes angélicas son propuestos para este servicio por los Espíritus Madre de los universos locales, por los Espíritus Reflectivos de los superuniversos y por Majeston del Paraíso. Son llamados a la Isla central y uno de los Siete Espíritus Maestros les confiere el encargo de Compañeros del Paraíso. Aparte del estatus permanente en el Paraíso, este servicio temporal de compañerismo del Paraíso es el honor más alto que jamás se confiere a los espíritus ministradores.

25:8.3Estos ángeles seleccionados se dedican al servicio del compañerismo y son asignados como asociados a todas las clases de seres que se encuentren solos en el Paraíso, sobre todo a los mortales ascendentes, pero también a todos los demás que están solos en la Isla central. Los Compañeros del Paraíso no tienen nada especial que lograr en favor de aquellos con quienes confraternizan; son simplemente compañeros. Casi todos los demás seres que ustedes, mortales, encontrarán durante su estancia en el Paraíso —aparte de sus compañeros peregrinos— tendrán algo concreto que hacer con ustedes o por ustedes; pero estos compañeros son asignados solo para estar con ustedes y para estar en comunión con ustedes como asociados de personalidad. A menudo los ayudan en su ministerio los amables y brillantes Ciudadanos del Paraíso.

25:8.4Los mortales provienen de razas muy sociables. Los Creadores saben bien que «no es bueno que el hombre esté solo», y por eso se ha provisto el compañerismo, incluso en el Paraíso.

25:8.5Si ustedes, como mortales ascendentes, llegaran al Paraíso en compañía del compañero o asociado cercano de su carrera terrenal, o si su guardián seráfico del destino llegara por casualidad con ustedes o los estuviera esperando, entonces no se les asignaría ningún compañero permanente. Pero si llegan solos, un compañero les dará sin duda la bienvenida cuando despierten del sueño terminal del tiempo en la Isla de Luz. Aun si se sabe que los acompañará alguien de asociación ascendente, se designarán compañeros temporales para darles la bienvenida a las orillas eternas y para escoltarlos a la residencia preparada para recibirlos a ustedes y a sus asociados. Pueden estar seguros de que serán recibidos cálidamente cuando experimenten la resurrección a la eternidad en las orillas sempiternas del Paraíso.

25:8.6Los compañeros de recepción son asignados durante los últimos días de la estancia de los ascendentes en el último circuito de Havona, y examinan con cuidado los registros de su origen mortal y de su ascenso lleno de acontecimientos a través de los mundos del espacio y los círculos de Havona. Cuando saludan a los mortales del tiempo, ya conocen bien las carreras de estos peregrinos que llegan y de inmediato demuestran ser compañeros comprensivos y fascinantes.

25:8.7Durante su estancia prefinalitaria en el Paraíso, si por alguna razón se separaran temporalmente de su asociado de la carrera ascendente —mortal o seráfico—, se les asignaría de inmediato un Compañero del Paraíso para el consejo y el compañerismo. Una vez asignado a un mortal ascendente de residencia solitaria en el Paraíso, el compañero permanece con esta persona hasta que él vuelva a reunirse con sus asociados ascendentes o sea debidamente incorporado al Cuerpo de los Finalitarios.

25:8.8Los Compañeros del Paraíso se asignan por orden de espera, salvo que nunca se pone a un ascendente a cargo de un compañero cuya naturaleza sea distinta de su tipo superuniversal. Si un mortal de Urantia llegara hoy al Paraíso, se le asignaría el primer compañero en espera que fuera originario de Orvonton o que, de otro modo, tuviera la naturaleza del Séptimo Espíritu Maestro. Por eso los omniafines no sirven con las criaturas ascendentes de los siete superuniversos.

25:8.9Los Compañeros del Paraíso prestan muchos servicios adicionales: si un mortal ascendente llegara solo al universo central y, mientras atraviesa Havona, fracasara en alguna fase de la aventura de la Deidad, a su debido tiempo sería devuelto a los universos del tiempo, y de inmediato se haría un llamado a las reservas de los Compañeros del Paraíso. Uno de este orden sería asignado para seguir al peregrino derrotado, para estar con él, consolarlo y animarlo, y para permanecer con él hasta que volviera al universo central para reanudar el ascenso al Paraíso.

25:8.10Si un peregrino ascendente sufriera una derrota en la aventura de la Deidad mientras atraviesa Havona en compañía de un serafín ascendente, el ángel guardián de la carrera mortal, ella elegiría acompañar a su asociado mortal. Estos serafines siempre se ofrecen como voluntarios y se les permite acompañar a sus camaradas mortales de tanto tiempo de regreso al servicio del tiempo y del espacio.

25:8.11Pero no es así con dos ascendentes mortales estrechamente asociados: si uno alcanza a Dios mientras el otro fracasa temporalmente, el individuo que tuvo éxito elige invariablemente volver a las creaciones evolutivas con la personalidad decepcionada, pero esto no se permite. En su lugar, se hace un llamado a las reservas de los Compañeros del Paraíso, y se selecciona a uno de los voluntarios para que acompañe al peregrino decepcionado. Entonces, un Ciudadano del Paraíso voluntario se asocia con el mortal que tuvo éxito, quien permanece en la Isla central a la espera del regreso a Havona del camarada derrotado y, mientras tanto, enseña en ciertas escuelas del Paraíso, donde presenta la historia aventurera del ascenso evolutivo.

25:8.12[Patrocinado por Uno Elevado en Autoridad de Uversa.]

Documento 25

Las Huestes Mensajeras del Espacio